lunes, 29 de junio de 2009

El "parto" del partero

Sapo partero liberando sus renacuajos en el río

La semana pasada subimos a la Vega de Liordes, en los Picos de Europa, para continuar a la busqueda de la rana perdida. Este año ha sido extraño por la cantidad de nevadas que han caído durante el invierno que ha hecho que muchas vegas de alta montaña no se hayan descubierto hasta muy entrado el mes de junio.

En esta vega, situada a 1900 metros y rodeada por unos impresionantes macizos calizos, hay una población de Rana temporaria que llevamos siguiendo desde hace años. Cuando llegamos a la campera comprobamos había desaparecido toda la nieve y que las charcas estaban descubiertas, pero no había ni rastro de temporarias ni de sus puestas. Parece que este año no ha sido el mejor para la especie y debido a la retirada tardía de la nieve es posible que las hembras de rana hayan reabsorvido la puesta y hayan optado por no reproducirse esta temporada. A estas alturas de verano es muy probable que no diera tiempo a que los renacuajos completaran su desarrollo antes de que se secaran las charcas.

Detalle de la liberación de la puesta y la eclosión de los renacuajos

Pero en el arroyo de la vega, que no se seca durante el verano, las cosas son distintas. El cauce estaba lleno de renacuajos de Sapo partero (Alytes obstetricans), algunos de más de 10 cm de longitud y probablemente de varios años de edad. Los parteros, al contrario de la Rana temporaria tienen un periodo larvario muy prolongado y en el momento de la metamorfosis, los pequeños sapos pueden alcanzar casi la mitad del tamaño definitivo de los adultos.

Mientras seguíamos el cauce del río encontramos a varios machos de partero dentro del agua, agarrándose a la vegetación de la orilla. Esta especie tiene un tipo de reproducción muy característica, en la que la puesta se produce en tierra y el macho lleva el cordón de huevos enganchado en sus patas traseras hasta la eclosión.

Gracias a las fotos tomadas por Alfredo con una cámara sumergible se puede apreciar perfectamente el momento en que el macho, una vez que percibe que los renacuajos ya se encuentran a punto de eclosionar, se dirige al agua sumergiendo la puesta para que las larvas se liberen. Poco después abandonará el río pudiendo aparearse de nuevo durante esta misma estación.

domingo, 28 de junio de 2009

De caza por el pedrero

Pulpo empujando a sus presas hacia las algas

Los pulpos (Octopus vulgaris) son moluscos cefalópodos comunes en los pedreros del Cantábrico. Pueden llegar a alcanzar un gran tamaño superando en algunas ocasiones los 10 kg e incluso más, aunque son más frecuentes los ejemplares pequeños.

Normalmente se desplazan lentamente por el fondo con ayuda de sus tentáculos aunque en caso de peligro expulsan un chorro de agua a presión a través de su tubo respiratorio alcanzando una velocidad mucho mayor.

Una de las características más singulares del pulpo y de otros cefalópodos es su capacidad para cambiar de color en cuestión de segundos pudiendo mimetizarse perfectamente con el sustrato. Su coloración también pueeda cambiar con su estado de ánimo o durante la reproducción.

Los pulpos son muy voraces, alimentándose principalmente de bivalvos, crustaceos y peces que una vez atrapados son devorados con ayuda de un apédice corneo en forma de pico de loro que se encuentra en su boca.


Pulpo atrapando a las quisquillas una vez acorraladas entre las algas

Este fin de semana pude observar a un pulpo durante la marea baja mientras se alimentaba de quisquillas. Después de empujarlas y acorralarlas en una mata de algas iba atrapando pequeños grupos de crustaceos con sus tentáculos y los iba comiendo. En el momento de embolsarlos cambiaba rápidamente de color, pasando del marrón del fondo a un color azulado verdoso. Probablemente este cambio de color sirva para despistar a sus presas.

Esta secuencia de caza se repitió varias veces durante casi media hora hasta que el pulpo, ya saciado, se escondió en una cueva.

martes, 23 de junio de 2009

La termorregulación en los reptiles

Macho de Lagartija roquera (Lacerta muralis) al sol

Las lagartijas, al igual que el resto de los reptiles, son animales ectotermos y poiquilotermos. En muchas ocasiones estos dos términos se consideran como sinónimos, aunque estrictamente hablando no lo sean. Los animales ectotermos son aquellos que no producen calor por sí mismos al contrario que los endotermos que generan calor mediante su propio metabolismo. Los poiquilotermos son aquellos organismos cuya temperatura corporal es variable mientras que los homeotermos son aquellos que tienen una temperatura constante regulada por el propio organismo.

Las lagartijas, debido a su incapacidad para generar calor lo deben tomar del exterior y por eso necesitan exponerse a la radiación solar para aumentar su temperatura.


Diferentes maneras de captar el calor por parte de los reptiles

Hay tres mecanismos básicos para aprovechar la radiación solar: (a) mediante radiación directa, cuando los rayos del sol inciden directamente sobre los reptiles, (b) mediante conducción, cuando los reptiles se situan sobre piedras directamente calentadas por el sol y el incremento de la temperatura se produce mediante contacto directo y (c) por convección, cuando el animal se situa cerca de objetos calientes pero no entra en contacto directo con ellos, de forma que la radiación termica se transmite a través del aire.

Macho de Lagartija roquera sobre un tronco

Pero como ya comenté antes, además de ectotermos, las lagartijas son organismos poiquilotermos por lo que su temperatura corporal es variable. Lo cierto es que las lagartijas si que la pueden su temperatura gracias a su comportamiento, de forma que el resultado final es que se mantine mucho más constante de lo que se pensaba en un principio.

Una vez que las lagartijas han conseguido elevar su temperatura por encima de un límite tolerable para cada especie, se mueven hacia un sitio más fresco y de esta forma la temperatura desciende. Por otra parte, algunos investigadores como Josabel Belliure, una de las mayores expertas en termorregulación de reptiles, han demostrado que las lagartijas son capaces de seleccionar el sustrato donde "toman el sol" en base a ciertas características del mismo, por ejemplo el color, colores más oscuros absorven más calor y en consecuencia también lo emiten. Se ha comprobado que dependiendo de la hora del día y de la insolación pueden alternar entre sustratos más claros o más oscuros.

lunes, 22 de junio de 2009

Colirrojos reales en un calentador

Colirrojo real macho

Los pájaros pueden llegar a hacer sus nidos en sitios inverosímiles, al menos para nosotros porque evidentemente para ellos el sitio escogido es el mejor que han podido encontrar. Durante estos días una pareja de Colirrojos reales (Phoenicurus phoenicurus) en el pueblo de Meres (Siero, Asturies) se encuentran muy ocupados cebando a sus pollos que ya están a punto de abandonar el nido.

Hacía tiempo que observábamos a una pareja con ceba pero no conseguíamos encontrar el sitio donde habían hecho el nido, a pesar de que sabíamos que estaba muy cerca.

Colirrojo real hembra

Después de seguirlos durante un rato los vimos entrar en un agujero de la pared de una casa. Al fijarnos pudimos comprobar que era la chimenea de un calentador de gas. Una vez dentro de la casa comprobamos que habían llenado la el tubo de material y habían construído el nido encima del quemador. Afortunadamente para ellos, el calentador llevaba estropeado varios años.

viernes, 19 de junio de 2009

Cormorán moñudo: el fin de la temporada

Macho 9C con 2 pollos totalmente emplumados

Ya queda lejos el mes de diciembre, cuando los cormoranes moñudos comenzaron las paradas nupciales. Desde entonces han pasado muchas cosas, muchos nidos fracasaron durante la incubación o la crianza temprana, algunos adultos murieron ahogados en los trasmallos, los visones americanos entraron por primera vez en las colonias asturianas matando a los pollos y arruinando todo su esfuerzo.

Afortunadamente algunas parejas han tenido éxito y han logrado sacar adelante a sus crías que ya están totalmente emplumadas y listas para hacer su primer vuelo. Los adultos visitan el nido con menos frecuencia y animan a los jóvenes desde el posadero para que lo abandonen definitivamente.

Tres jovenes en una guardería junto a un adulto

Una vez fuera del nido, los jóvenes de varias familias se agrupan en las rocas que rodean la colonia formando guarderías y allí esperan a que sus padres vayan a cebarlos. Durante al menos un mes los seguirán alimentando y los enseñarán a pescar. Al principio sus inmersiones son muy breves pero poco a poco se irán haciendo más largas hasta que ya serán capaces de pescar por si sólos y se independizarán completamente.

Joven recién salido del nido junto a un adulto

La mortalidad durante el primer año será muy elevada y muchos de los jóvenes no superarán el primer mes de independencia. Si todo va bien dentro de dos años o tres años regresarán a la colonia para comenzar de nuevo el ciclo.

NOTA FINAL: Acabo de llegar de Vegadeo de recoger dos cadaveres de cormorán. Ayer me avisó Pablo Fernández, guarda de la zona de Tapia, que los había encontrado en la Playa de Santa Gadea, a menos de 100 metros de la colonia de Pantorgas. Los dos erán jóvenes de este año, uno de ellos lo habíamos anillado el 7 de mayo en esa colonia y probablemente hacía menos de dos semanas que había abandonado el nido. Los dos tenían buen aspecto y su peso era normal. Probablemente habrán muerto en un aparejo como tantos otros antes y desgraciadamente como muchos seguirán muriendo después.

miércoles, 17 de junio de 2009

¿Por qué siguen criando los ostreros en Asturies y Galicia?

Ostrero en vuelo territorial en Os Farallons

El Ostrero (Haematopus ostralegus) es una especie de limícola muy abundante en el norte de Europa, donde nidifica en playas, praderías costeras, e incluso en sitios sorprendentes como rotondas, arcenes y tejados. Por el contrario, en la Península Ibérica aunque es común como invernante es muy escaso como reproductor, con una población estimada entre las 50 y las 60 parejas, la mayoría en el Delta del Ebro.

En el occidente de Asturies y en algunos islotes de la costa de Lugo se encuentra la segunda población ibérica más importante después de la del Delta. Esta población es muy pequeña y en los mejores años no suele pasar de las 15 parejas reproductoras y permanece relativamente estable desde hace más de dos décadas. Su éxito reproductor es bajísimo y no suele superar los 3 pollos volados anualmente entre todas ellas (0-0,25 pollos/pareja), siendo muchos los años en los que no llega a volar ni uno solo.

Illas dos Farallons, en primer plano zona de cría del ostrero

A la vista de estos datos de productividad parece imposible que una población pueda mantenerse durante mucho tiempo, pero sorprendentemente esta población aguanta y no desaparece. Este hecho sólo podría explicarse por inmigración de individuos desde el norte de Europa o porque los individuos observados desde hace décadas fueran los mismos que se observan ahora.

Para confirmar estas hipótesis sería necesario marcar a los ostreros, tanto pollos como adultos, para de esta forma poder seguirlos y obtener información sobre sus movimientos y su longevidad. Hasta el año 2007 sólo se habían marcado unos pocos pollos con anillas metálicas en las Illas dos Farallons (Cervo, Lugo) y en la costa occidental de Asturies, todos ellos en la década de los 80 del siglo pasado. Debido a esto, en ese año, Manolo F. Pajuelo, Jorge Mouriño y yo decidimos pedir un permiso para anillar ostreros con anillas de PVC, tanto en Lugo como en Asturies, con el fin de estudiar el comportamiento de esta población e intentar comprender cómo era posible que esta población se siguiera manteniendo en el tiempo.

Pollo de ostrero en Os Farallons

En Galicia no hubo ningún problema para conseguir el permiso pero en Asturies nos fue denegado porque según los responsables de la Consejería de Medio Ambiente del Principado, los riesgos potenciales del estudio eran mayores que los beneficios que se obtendrían del mismo. Resumiendo, y en un lenguaje fácilmente entendible, se cumlpía una de las máximas de la Administración asturiana: prefiero que se quede todo como está a que pase algo y carguemos nosotros con las culpas (curiosamente para matar institucionalmente cormoranes grandes y lobos, incluso dentro de un parque nacional, no hay ningún escrúpulo ni cargo de conciencia).

Mientras tanto, y basándose exclusivamente en suposiciones e ideas luminosas, en el Plan de conservación del hábitat del Ostrero en el Principado de Asturias se sigue culpando a las Gaviotas patiamarillas de comerse a los pollos (hecho que nunca ha sido confirmado) y al turismo playero de molestar a los adultos cuando incuban provocando la deserción del nido. Lo cierto es que no se tiene ni idea de lo que ocurre, ya que nidos controlados casi a diario durante la reproducción y en los que no se produce ninguna molestia, fracasan inexplicablemente.

Pareja de ostrero en Os Farallons, a la derecha individuo anillado de 22 años de edad

Hace un par de días me escribio Jorge Mouriño para darme una noticia sorprendente, había estado en Os Farallons y había conseguido leer la anilla metálica de uno de los miembros de una pareja reproductora de la isla. Hace un par de años ya lo habíamos visto allí pero no la habíamos conseguido leer. Se trataba de uno de los ostreros que Andrés Bermejo había anillado como pollo en esa misma isla en 1987, hace 22 años.

Esta observación podría ser la respuesta a la pregunta inicial de por qué aun siguen criando los ostreros en Asturies y Galicia. Aunque pueda sonar absurdo, es posible que muchas de las parejas reproductoras que se descubrieron en Asturies a mediados de los años 80 del siglo pasado sean las mismas que siguen criando ahora (hay que tener en cuenta que la longevidad máxima de esta especie es de 35 años). Todo parece indicar que la población astur-galaica de Ostrero es una población residual, condenada a la extinción cuando desaparezcan los pocos individuos reproductores que quedan en ella.


Gaviota patiamarilla y Ostrero en Os Farallons

Esta población ha visto como sus zonas naturales de cría (playas de arena y cantos) han sido invadidas por hordas de turistas durante la reproducción, por lo que los ostreros se han visto obligados a nidificar en lugares subóptimos para la especie como los islotes costeros. Estos islotes se encuentran muy expuestos a los temporales de viento y lluvia, que como ya ha sido confirmado al menos en una ocasión por Adrián Vigil, son capaces de arrastrar a los pollos volantones a la mar donde mueren irremediablemente, lo que no ocurriría en una playa resguardada.

La única manera de proteger a esta especie sería acotando ciertos tramos de playa áptos para la cría, pero parece que esta idea es ciencia ficción ya que ningún político, alcalde o gestor estaría dispuesto a tomar esa decisión. Por otra parte sería imprescindible anillar a los ostreros para conocer su dinámica poblacional, ya que si no se conoce el problema nunca se podrá encontrar una solución al mismo, y seguiremos como hasta ahora, mirando hacia otro lado hasta que se muera de viejo el último ostrero cantábrico.

lunes, 15 de junio de 2009

Cuando los depredadores cambian la forma de sus presas

Variación fenotípica en Daphinia pulex. Derecha: fenotipo normal, Izquierda: fenotipo anti-depredador

La mayoría de los animales responden ante la presencia de un depredador cambiando su comportamiento, ya sea quedándose inmóviles, huyendo o incluso haciéndoles frente. Pero entre todas las posibles respuestas que manifiesta una presa ante el ataque inminente de un depredador, la más sorprendente es la que se produce a nivel estructural, o sea cuando la presa cambia su forma para defenderse. Por ejemplo las Daphnias en presencia de los depredadores desarrollan espinas y otras estructuras que dificultan su ingestión.

La capacidad de un genotipo (individuo) determinado para producir distintos fenotipos en respuesta a las distintas condiciones ambientales recibe el nombre de Plasticidad Fenotípica, y puede incluir tanto cambios en la forma y el estado del individuo, como en el comportamiento, la tasa de actividad o la propia historia de vida del mismo.

Larva de libélula (Aeshna cyanea) devorando un renacuajo de Rana temporaria

Los renacuajos de las ranas y sapos viven en el agua desde que nacen hasta que realizan la metamorfosis y la abandonan convertidos en réplicas en miniatura de sus padres. Durante ésta fase acuática están expuestos a una intensa presión por parte de los depredadores: insectos acuáticos, peces, tritones, serpientes e incluso aves, encuentran en los renacuajos una fuente de proteínas relativamente fácil de conseguir.

Pero los renacuajos han respondido a esta presión desarrollando varios mecanismos de defensa, algunos realmente sorprendentes, pero antes de ponerlos en marcha deben aprender a reconocer a los depredadores y sobre todo a interpretar sus señales. ¿Cómo lo consiguen si no tienen ninguna referencia previa? Se ha comprobado que una vez que un renacuajo es atacado por un depredador libera unas sustancias de alarma que son rápidamente reconocidas por el resto de renacuajos que están a su alrededor. Evidentemente esto no ayudará al renacuajo que ya ha sido atrapado pero ayudará a aquellos que se encuentren a su alrededor (muchos serán sus hermanos) que rápidamente responderán ante esas sustancias de alarma (parece altruismo pero en realidad no lo es, otro día lo comentaremos).

La respuesta normal ante la liberación de esas sustancias es la inactividad o la huida pero en algunas especies se produce un verdadero cambio morfológico, y los renacuajos transforman su cuerpo por uno más efectivo a la hora de huir de los depredadores. Y lo más sorprendente es que esos cambios se realizan en muy poco tiempo, a veces en menos de un día.


Plasticidad fenotípica en Rana temporaria: arriba fenotipo normal, abajo fenotipo anti-depredador

En nuestro grupo de trabajo llevamos varios años estudiando el comportamiento anti-depredador de los anfibios, sobre todo en la Rana bermeja (Rana temporaria) y el Sapo común (Bufo bufo). Tal como se había comprobado en otras especies de anuros, los renacuajos de Rana bermeja eran capaces de modificar su forma una vez que detectaban la presencia de un depredador. Para ello su cola se ensanchaba, llegando a duplicar el tamaño de la de un renacuajo normal. Gracias a estos cambios una vez que eran atacados por un depredador su cola era capaz de provocar una aceleración explosiva mucho mayor que una cola normal, ya que desplazaba una mayor cantidad de agua en cada coletazo. Esto hacía que aquellos renacuajos que tenían un "fenotipo anti-depredador"tuvieran una supervivencia mucho más elevada que los de "fenotipo normal" en presencia de una larva de libélula (Álvarez & Nicieza 2006).


video

En este video realizado por el grupo de Rick Relyea, uno de los mayores expertos mundiales en plasticidad fenotípica, se puede seguir todo este proceso, desde la liberación de las sustancias de alarma hasta la transformación de la cola del renacuajo (está en inglés, aun así en este caso las imágenes lo dicen todo). Os aconsejo que lo veais porque merece la pena.

Pero como ya comenté varias veces, siempre que se obtiene un resultado o una conclusión surgen nuevas preguntas. En este caso la pregunta vuelve a ser obvia: si la cola ancha defiende a los renacuajos de los depredadores y la cola estrecha no, ¿por qué no tienen todos los renacuajos la cola ancha desde el principio? La respuesta la dejaremos para otro día.

domingo, 14 de junio de 2009

El territorio del Azor


En un árbol dentro de un bosque mixto de robles y castaños a escasos kilómetros de Uvieo (Asturies), una pareja de azores (Accipiter gentilis) ha instalado su nido. Hace unos meses, cuando los árboles aun no se habían cubierto de hojas una pareja de esta especie había empezado a construir una plataforma de grandes dimensiones en la horquilla de un árbol, comenzando poco después la incubación de sus huevos.

Desde entonces, y con el fin de no molestar a la pareja durante la reproducción, no visitamos la zona hasta el viernes pasado cuando si había pollos ya estarían crecidos, y el éxito de la cría ya estaría asegurado.

Al acercarnos pudimos observar que al menos había dos pollos de buen tamaño levantados sobre la estructura del nido, aunque mas tarde pudimos comprobar que eran tres, ya que uno de ellos permanecía echado. Estaban casi completamente emplumados y sólo tenían algunos restos de plumón, sobre todo en la cabeza. Dentro de un par de semanas abandonarán el nido, pero aun dependerán de sus padres durante unos días mas mientras aprenden a cazar y a valerse por si mismos.



El azor es una rapaz forestal del tamaño de un ratornero (Buteo buteo) que tienen una envergadura de unos 120 cm y que depende totalmente del bosque. Sus alas redondeadas y su larga cola están especialmente diseñadas para maniobrar entre los árboles, al contrario que otras rapaces de alas largas y delgadas más adecuadas para planear.

Su alimentación se compone casi totalmente de aves de mediano y gran tamaño, como zorzales, palomas y córvidos. Durante los últimos años, esta rapaz parece haberse beneficiado del aumento de la población de palomas torcaces (Columba palumbus) y ha recolonizado algunos bosques en los que hacía tiempo que no estaban presentes.

viernes, 12 de junio de 2009

Ranas verdes


La Rana verde ibérica (Pelophylax perezi) es la especie de rana más común y con un rango de diostribución más amplio de todas las ranas ibéricas. Al contrario que ocurre con la Rana bermeja (Rana temporaria), las perezi prefieren zonas encharcadas permanentes o semipermanentes y están durante toda su vida en las proximidades del agua.

La Rana verde tiene un rango de distribución altitudinal muy amplio, pudiendo encontrarse desde el nivel del mar hasta en charcas situadas a mas de 1600 metros de altitud.

La rana verde es una especie muy ruidosa y durante la época de celo los machos cantan ininterrumpidamente durante todas las horas del día y de la noche, lo que las diferencia de otras especies más silenciosas como Rana temporaria.


Durante estos días de primavera tardía, los machos se encuentran en plena época de cortejo, aunque en muchos lugares ya han comenzado a cantar hace más de un mes. Independientemente de la altitud a las que se encuentren las charcas, la reproducción de esta especie siempre tiene lugar en primavera y verano, no como en Rana temporaria que muestra una gran diferencia fenologica entre poblaciones bajas (reproducción otoñal) y poblaciones altas (reproducción primaveral). Asimismo, la actividad no dependede la precipitación, como ocurre con otras especies de anuros que son más activos en días de lluvia. Esto se debe a que al ocupar masas de agua permanentes el riesgo de desecación es muy bajo.

miércoles, 10 de junio de 2009

Cigüeñuelas y cambio climático


Parece que este es el año de las novedades en Asturies. Después del primer intento de cría de Gavión (Larus marinus) en la costa occidental, ahora se ha confirmado la reproducción de una nueva especie, la Cigüeñuela (Himantopus himantopus) en la Ría de la Villa. Adolfo Villaverde, ornitólogo asiduo de esa zona, ha comprobado que al menos tres parejas de esta especie se encuentran en estos momentos en pleno periodo de incubación dentro de la Reserva Natural Parcial.

La inundación del Cierrón por la rotura de uno de los antiguos diques ha propiciado la entrada de agua con las mareas, por lo que la zona permance continuamente inundada añadiendo un atractivo especial para muchas aves acuáticas. Probablemente las cigüeñuelas hayan encontrado aquí un sitio tranquilo y adecuado donde reproducirse.


Durante las últimas décadas, en Asturies se han extinguido muchas especies como reproductoras y otras están camino de la extinción. Por el contrario, otras como la Golondrina dáurica (Hirundo daurica), la Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) y ahora la Cigüeñuela, que son especies características de ambientes mediterráneos, han empezado a colonizar el norte peninsular.

Los cambios en la distribución geográfica de muchas especies parece ser una consecuencia del progresivo aumento de las temperaturas asociado al cambio climático. Este ascenso térmico empuja a muchas especies de ambientes fríos hacia las cumbres de las montañas o hacia latitudes más septentrionales. El hueco dejado por ellas es en muchas ocasiones ocupado por especies con menores requerimientos o que encuentran en estas regiones unas condiciones favorables que antes no lo eran.

lunes, 8 de junio de 2009

La emperatriz


La Libélula emperador (Anax imperator) es probablemente uno de los insectos más espectáculares que podemos encontrar en nuestras latitudes. Sus 8 cm de longitud la convierten en el Odonato de mayor tamaño de la Península Ibérica y al contrario que ocurre con otras especies de libélula no suele posarse en ramas y hierbas para descansar, sino que vuela contínuamente mientras patrulla su territorio.

La Libélula emperador es un gran depredador que captura insectos y los devora en vuelo. Durante estos días los machos vuelan incesantemente sobre las charcas y aguas estancadas en busca de hembras con las que aparearse. Cualquier intruso, ya sea de su misma especie o de otra, es rápidamente expulsado. Si encuentra una hembra volará a su alrededor y finalmente la agarrará por el cuello con los apéndices del extremo de su abdomen produciéndose la cópula minutos después. Tras la cópula la hembra depositará sus huevos en el agua mientras el macho permanece volando sobre ella.

domingo, 7 de junio de 2009

Andarríos del Terek


Ayer pudimos observar un Andarríos del Terek (Xenus cinereus) en la ensenada de Llodero, en la Ría de Avilés, donde se encuentra al menos desde el 2 de junio. Este limícola es una especie que se presenta muy raramente en la Península Ibérica, y ésta es la tercera vez que se cita en Asturies, las dos últimas veces en este mismo lugar y en fechas parecidas.

El Andarríos del Terek tiene un tamaño ligeramente superior que un Andarríos chico (Actitis hypoleucos) y tiene un pico largo y curvado hacia arriba muy característico.


El hábitat natural de esta especie son las planicies de la taiga siberiana donde suele críar en las orillas de los ríos y lagos.

viernes, 5 de junio de 2009

Enhorabuena Sir David


Ayer se hacía pública la concesión del Premio Príncipe de Asturias 2009 a Sir David Attemborough por "su defensa de la vida y de la conservación de nuestro planeta". Quizás este sea uno de los galardones más merecidos en la historia de estos premios, y no sólo por los méritos que le atribuye el jurado. David Attemborough es mucho más que eso, sus documentales no son sólo una sucesión de extraordinarias imágenes comentadas, son un auténtico tratado de Historia Natural con una sólida base científica en los que huye de los tópicos y cursilerías tan comunes en muchos documentales de Naturaleza. Hay que tener en cuenta que es muy complicado unir entretenimiento, calidad y rigor científico, y Attemborough lo ha conseguido.

En el Reino Unido, cada vez que la BBC estrena una de sus series gana en audiencia a todos los programas del resto de cadenas, ya sean partidos de fútbol, series americanas, grandes hermanos, triunfitos y programas variados en los que la gente va para contar sus miserias conyugales. Desgraciadamente, en nuestro país se emiten a las 12 del mediodía del domingo o en canales de pago con una difusión muy escasa.


David Attemborough nació el 8 de mayo (casualmente el mismo día que yo, ya se me podía pegar algo) de 1926 en Londres. En 1947 terminó sus estudios de Geología y Zoología en la Universidad de Cambridge, graduándose en Ciencias Naturales. En 1952 comenzó a trabajar en la BBC participando en numerosos proyectos, entre los que destacan:

* La vida en la Tierra (Life on Earth, 1979)
* El planeta viviente (The Living Planet, 1983)
* La vida a prueba (The Trials of Life, 1990)
* La vida en el hielo (Life in the Freezer, 1993)
* La vida privada de las plantas (The Private Life of Plants, 1995)
* La vida de las aves (Tle Life of Birds, 1998)
* La vida de los mamíferos (Life of Mammals, 2002)
* La vida en la maleza (Life in the Undergrowth, 2005)
* La vida a sangre fría (Life in Cold Blood, 2008)


Además de su participación directa en todas estas series documentales ha prestado su voz para otras magníficas series de la BBC, como Planeta Azul (The Blue Planet, 2001) o Planeta Tierra (Planet Earth, 2006).

Un conservacionista
Aparte de su labor divulgadora, David Attemborough es un activo conservacionista y participa con numerosas organizaciones e iniciativas para proteger la naturaleza. Es miembro fundador del Word Land Trust desde 1989 y patrono de esta asociación desde 2003. Esta sociedad benéfica tiene como misión comprar tierras en zonas tropicales para contribuir a la protección de la fauna y flora que habita en ellas.

Un defensor de la evolución
Pero como decía al principio, David Attemborough no sólo se merece este premio por sus documentales de la BBC. David Attemborough ha contrubuido a que la Teoría de la Evolución sea conocida por el gran público y para ello ha impartido numerosas confererencias y ha escrito numerosos artículos en los que ha dado a conocer las pruebas que confirman que la Evolución no es una teoría, sino un hecho probado, enfrentándose para ello a los sermones irracionales de los creacionistas y a los defensores de su última variante azucarada, el "diseño inteligente". Este posicionamiento le ha servido para recibir insultos y amenzadas por parte de los creacionistas que lo han criticado por "no hablar de Dios en sus documentales".

Tal como dice Attemborough "es terrible que el creacionismo se quiera enseñar como una perspectiva alternativa a la evolución, sería como si dijéramos que dos y dos son cuatro, pero que si tú te lo quieres creer, también podrían ser cinco".

Ojalá este premio sirva para que la poca gente que todavía no conoce a David Attemborough empiece a disfrutar y aprender de su obra. Mientras tanto, los que ya lo conocemos desde hace muchos años no nos cansaremos de ver sus imágenes sentado a escasos centímetros de un albatros viajero, o buceando entre las iguanas marinas de Galápagos o durmiendo con los gorilas en las montañas de Virunga.

Enhorabuena de nuevo, Sir David, y muchas gracias por todo.

jueves, 4 de junio de 2009

Subida al Porru Bolu: en busca de la rana perdida

Yo subiendo por la Llampa Cimera

Una de las cosas buenas de trabajar con anfibios de montaña es encontrarte con paisajes como estos en Asturies y en pleno mes de junio. Y una de las cosas no tan buenas es dejarte los hígadillos subiendo con las raquetas por una pala de nieve casi vertical, aunque siempre merece la pena.

Este año ha nevado mucho y durante varios meses, y en las cumbres de los Picos de Europa aun se acumulan varios metros de nieve en las caras de sombra. Las poblaciones de Rana temporaria de estas zonas llevan ocho meses debajo de esa capa nevada esperando a que se funda y se formen charcas para reproducirse. Y nosotros tenemos que estar allí en ese momento y como nunca se sabe cuando ocurrirá, desde hace un par de semanas tenemos que subir con frecuencia para comprobarlo.

El Porru Bolu es un imponente mogote calizo de 2025 m de altura que se encuentra en el Macizo del Cornión, y a cuya base situada a unos 1800 m se llega desde el refugio de Vegarredonda subiendo por la Llampa Cimera. Una vez en la base continuamos hacia el oeste y allí se localiza una de las poblaciones más aisladas de Rana temporaria de todas las que estudiamos. El jueves de la semana pasada, a las 7 de la tarde comenzamos a subir y llegamos a la zona donde debería estar la charca sobre las 10 de la noche, cuando estaba anocheciendo. Aun quedaban unos 80 cm de nieve sobre la cubeta de la charca y alrededor había acúmulos de varios metros que no parecía que fueran a derretirse en breve.

En este video, grabado por Vanesa Girón, una de mis compañeras de trabajo y gaditana para más señas, podeís ver parte de la ruta una vez subida la Llampa Cimera y de camino a la charca. El paisaje es alucinante y los comentarios no tienen desperdicio


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La bajada la hicimos de noche, aprovechando las luces de la luna y las estrellas y su reflejo en la nieve. La semana que viene volveremos a probar suerte, esperemos que la nieve haya dejado sitio al agua y que las ranas hayan empezado a reproducirse. Sino habrá que seguir intentándolo.

miércoles, 3 de junio de 2009

Víbora de Seoane


 Las serpientes siempre han causado miedo entre la gente, y entre todas ellas y sobre todo en nuestras latitudes, las víboras son las que más temor provocan. Lo cierto es que la inmensa mayoría de las serpientes de la Península Ibérica son inofensivas e incluso las pocas especies venenosas que hay en nuestra herpetofauna sólo morderán si se sienten acorraladas y acosadas.

La Víbora de Seone (Vipera seoanei) es la única especie de víbora de la Cornisa Cantábrica. Se trata de una víbora pequeña, que en estado adulto no suele superar los 50 cm. Los ejemplares juveniles como éste fotografiado en la canal de Amuesa (Picos de Europa) tienen un colorido más intenso que los adultos y el diseño dorsal en zig-zag mucho más patente.


Las vívoras, al contrario que la mayoría de las serpientes ibéricas son vivíparas. El celo ocurre desde abril hasta finales de mayo, aunque en zonas de alta montaña se puede retrasar un poco mas. Los nacimientos pueden ocurrir a partir de julio y las hembras, dependiendo de su tamaño, pueden parir entre 3 y 10 crías que nacen completamente desarrolladas y perfectamente capaces de inocular su veneno a los pocos segundos de liberarse de la placenta. En este video se puede ver perfectamente el momento del parto y los primeros movimientos de la cría nada mas nacer:

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La dieta de la víbora de Seoane comprende prácticamente cualquier vertebrado que se pueda tragar, desde anfibios hasta roedores e incluso aves. De todas formas, la víbora tiene una lista de depredadores incluso mayor, ya que casi todas las rapaces pueden depredarla y también gatos monteses y mustélidos.


Probablemente el hombre sea su peor enemigo, ya sea porque la mata a palos con sólo verla o por culpa de los incendios forestales que provoca todos los veranos y que tienen a los reptiles como unas de sus principales víctimas.

La Vívora de Seoane es una especie venenosa, y cuyo veneno puede causar un fuerte dolor, hinchazón y en contadísimas ocasiones la muerte. Aun así el uso de ese veneno es para cazar y no tiene sentido desperdiciarlo en morder a una presa que evidentemente nunca se podría comer, por eso sólo mordera al hombre en casos extremos. Cuando veamos a una víbora, lo mejor que podemos hacer es dejarla tranquila y no intentar cogerla, y por supuesto no acosarla ni mucho menos matarla.

lunes, 1 de junio de 2009

Nueva web sobre el Cormorán Moñudo


Quizás uno de los problemas de la investigación y de los que nos dedicamos a ella es que los resultados de nuestro trabajo suelen publicarse en revistas muy específicas a las que sólo tienen acceso un círculo muy reducido de personas. Por regla general sólo un pequeño porcentaje de esos resultados llega a la gente no especializada a través de revistas divulgativas, periódicos u otros medios de difusión generalista.

Afortunadamente, con la llegada de internet es mucho más fácil acceder a todo tipo de información casi a tiempo real, aunque en muchas ocasiones es fácil perderse entre tantos datos y opiniones.

Hace tiempo que había pensado en hacer una página web sobre el Cormorán moñudo en la Península Ibérica. Mi idea era recopilar la información disponible sobre sus poblaciones, movimientos, reproducción, etc. en un página de libre acceso en la que además de resumir y hacer más accesibles los resultados ya publicados se incorporara también los resultados que estamos obteniendo tras varios años de trabajo en las poblaciones ibéricas. Pues después de varios intentos al final un día me puse a ello y salió esto:




Aun faltan bastantes cosas por añadir y completar y mi intención es ir actualizando la página periódicamente. He incluído un capítulo sobre bibliografía en el que he recopilado todas las referencias, libros, artículos que se han publicados sobre esta especie.

Bueno, espero que os guste y también espero vuestros comentarios y críticas para mejorarla.
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