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lunes, 30 de marzo de 2015

Veneno, quebrantahuesos y águilas reales


La necropsia realizada al último quebrantahuesos aparecido muerto en el parque de Picos de Europa no deja lugar a dudas. Independientemente de que la concentración encontrada fuera alta o baja, o que el Aldicarb haya sido el causante de la muerte, lo que está claro es que el veneno sigue presente en este espacio protegido, de hecho nunca se ha ido

El uso de venenos fue utilizado desde hace mucho tiempo como un método de control de los animales "molestos" por los habitantes de Picos y fue el veneno el causante de la desaparición de los quebrantahuesos en este lugar. A pesar de que esta lacra seguía presente, a pesar de que todos los años seguían apareciendo animales envenenados, sobre todo aves carroñeras como buitres leonados o alimoches, a pesar de que seguía resultando muy sencillo comprarlo en muchas tiendas, se decidió iniciar un proyecto para que los quebrantahuesos regresaran a estas montañas.

Recuerdo perfectamente la primera charla que escuché a los representantes de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) hablando de ese proyecto. En ella se comentó que se trataba de un proyecto a largo plazo en el que no se contemplaba la posibilidad de reintroducir animales de otras poblaciones. Se trataba de atraer a las aves dispersantes procedentes del Pirineo y favorecer su asentamiento natural usando comederos y sobre todo, y antes de nada, se haría un especial esfuerzo en reducir las causas de mortalidad que habían llevado a esa situación, tratando de erradicar el uso de venenos mediante campañas de concienciación de la población local.

Los años fueron pasando y las campañas de seguimiento confirmaron que había varios ejemplares juveniles que visitaban Picos periódicamente. Sin duda se trataba de una buena noticia, por otra parte, algo lógico para cualquier especie. El problema es que la recolonización y el probable asentamiento de una pareja reproductora no iba a ser cosa de unos pocos años, sino que con suerte llevaría una o dos décadas.

En ese momento se produjo un cambio radical en la concepción del proyecto. Se planteó por primera vez en serio la reintroducción de quebrantahuesos procedentes del Pirineo. Para ello se quitarían huevos de nidos de esta población, se incubarían y se criarían los pollos en cautividad y luego se soltarían en Picos. Estas actuaciones fueron muy criticadas, tanto por los colectivos conservacionistas como por los científicos, sobre todo por las dudas que generaba la extracción de huevos de la población pirenaica, pero también porque como ya hemos comentado, el veneno aún seguía campando a sus anchas por los Picos de Europa.

A pesar de todas estas críticas, el proyecto siguió adelante y se empezaron a soltar pollos en los Picos de Europa. Pero, ¿a que se debió este cambio de opinión? ¿Por qué lo que antes no se planteaba ahora parecía la única posibilidad para que estas aves volvieran a los Picos?

Pues la respuesta es bastante sencilla, al menos eso creo yo. Todo es una cuestión de tiempo. Sobre todo de tiempo político, no de tiempo biológico. Los quebrantahuesos, si las condiciones fueran las adecuadas, regresarían solos a los Picos de Europa. Si los juveniles de Pirineos se vieran obligados a dispersarse para buscarse la vida, cosa que ahora no necesitan porque tienen alimento de sobra en los comederos situados allí y que son abastecidos en exceso durante todo el año, y si una vez que llegaran a Picos no fueran envenenados, tarde o temprano se acabarían asentando. Puede que bastara con reducir los aportes de comida en los Pirineos, como han sugerido muchos investigadores, para aumentar esa dispersión.

Pero lo de "tarde o temprano" es algo de lo que los políticos no quieren oír ni hablar. El tiempo político se mide en legislaturas de 4 años, y en ese tiempo, si el proyecto está financiado con dinero público, habría que ver resultados para poder vender la moto en las siguientes elecciones. Lo que no se puede permitir bajo ningún concepto es que se ponga pasta y los laureles se los lleven los siguientes que lleguen, y si son de otro partido pues peor. Eso sería como adjudicar un tramo de autopista y que la cinta la corte el presidente del partido de la oposición. Por supuesto, esta concepción temporal de la política es la causa de que muchos de estos señores consideren que el dinero que se invierte en proyectos de medio ambiente, o en infraestructuras, por ejemplo, es suyo y no de todos nosotros que somos los que lo pagamos con nuestros impuestos.  


Quebrantahuesos y águilas reales
Uno de los episodios más surrealistas del proceso de reintroducción del quebrantahuesos en Picos de Europa ocurrió a finales del pasado verano. Dos de los tres ejemplares liberados fueron atacados por un águila real en las inmediaciones del lugar de la suelta. A causa de estos ataques uno de ellos murió y otro tuvo que ser recapturado y curado después de sufrir también los ataques del águila (esté ultimo fue el que recientemente apareció muerto con restos de veneno en su cuerpo).

Después de estos ataques, la FCQ publicó una nota de prensa en la que sugería que para evitar futuros ataques se utilizaran técnicas disuasorias o que se capturara al águila real y se la llevara a otro sitio. Tengo que admitir que cuando leí esa nota de prensa, que apareció publicada tanto en los diarios regionales como en varios diarios de tirada nacional, pensé que se trataba de un error. En esa nota se hablaba de capturar un ejemplar de una especie que actualmente cuenta en Asturies con unas 30 parejas reproductoras y que figura como una especie Vulnerable en el Catálogo Regional de la Fauna Vertebrada Amenazada de Asturias.

Aparte de lo asombroso de esta propuesta, del hecho de plantearse molestar e incluso capturar y trasladar a una especie sensible y escasa, dentro de un Parque Nacional, llama la atención que el "conflictivo nido" de águila real de donde procedía la pareja y el supuesto pollo agresor, fuera un nido conocido desde hace muchos años. No parece por tanto muy descabellado pensar que si se sueltan unas aves de gran envergadura en las proximidades de un nido de águila real, no sean muy bien recibidas y que esos intrusos sean atacados por los legítimos propietarios de ese territorio.

No entendemos muy bien por qué se eligió esa zona de suelta si se conocía la ubicación de ese nido histórico de águila real. Quizás fuera porque se trataba de un lugar accesible y no demasiado complicado para llegar. Quizás porque alguno de esos políticos que "ponen la pasta" quisieran estar presentes y no estuvieran dispuestos a pegarse una caminata de varias horas por un terreno escarpado y peligroso. ¿Quién sabe? Lo único que parece claro es que ese no era el mejor lugar para la suelta y por supuesto que cualquier medida que impliqué causar molestias a las águilas reales no tendría ninguna justificación. 

Esta propuesta probablemente sea una consecuencia de este tipo de estrategias de conservación que se han puesto de moda en los últimos tiempos. No se piensa en una conservación a una escala ecosistémica, no se piensa en conservar y proteger el hábitat, sino en proteger especies, subespecies e incluso individuos. Y una estrategia así no piensa en efectos colaterales, piensa en proteger a Chloe o a Gueña, piensa en proteger las piezas de un puzle y no en proteger el puzle en su conjunto.

Proteger, conservar y conseguir que las condiciones para que un ecosistema albergue a unas determinadas especies, lleva tiempo, y para colmo los resultados no suelen ser demasiado visibles, ya que se trata de cambios lentos y no muy vendibles para el público y los potenciales electores. Soltar animales, por el contrario, es algo rápido y efectivo, pueden participar concejales, consejeros, directores generales, jefes de sección, ministros, e incluso se puede llamar a los niños de un colegio para que se hagan la foto junto a ellos en el momento álgido de la suelta.

Es necesario un cambio en nuestra forma de entender la Naturaleza para poder entender mejor como conservarla y protegerla. Si no se protege el hábitat no se pueden proteger las especies que viven en él. Tampoco hay especies bandera, puede haber especies más o menos mediáticas, pero al final lo que realmente importa son las relaciones entre las distintas especies y no las especies por separado. 

martes, 24 de marzo de 2015

Recuperar las marismas de Maqua,en la ría de Avilés, es posible

Cualquiera que visite la Ría de Avilés en la actualidad difícilmente se podrá hace una idea de cómo era ese estuario hace menos de 100 años. A partir de los años 40 del siglo XX, la instalación de importantes industrias, encabezadas por Ensidesa, tuvo como consecuencia la sustitución de gran parte de la superficie ocupada por arenas y limos por muelles, carreteras y zonas industriales, sobre todo en la margen izquierda de la ría.

Ría de Avilés a mediados del S XVIII

En menos de 40 años, la mayoría de las antiguas marismas se transformaron completamente. Valga como ejemplo que durante todo el proceso de desecación del estuario avilesino la superficie de marismas y dunas pasó de 14,6 kilómetros cuadrados a tan solo 1,68.

Pero la alteración de la ría avilesina no se produjo de igual forma en las dos márgenes de la ría. Mientras que en la margen izquierda se asentaron la mayor parte de las industrias y el proceso fue muy rápido, en la margen derecha el proceso fue más lento, seguramente por las dificultades que ofrecía el terreno, y la presencia de industrias que se asentaron en esa zona fue menor.

Ensenada de Llodero y marismas de Maqua en 1938, después de construido el malecón

En esta margen derecha se encontraban las marismas de Llodero, que actualmente se conocen como marismas de Maqua, que se formaban en la desembocadura del río Vioño. Estas marismas fueron desecándose lentamente hasta desaparecer. Al contrario de lo que ocurrió en otra partes de la ría, en el lugar ocupado por estas antiguas marismas, después de 100 años de rellenos, no se ha construido nada, y el terreno sen encuentra actualmente sin ningún tipo de uso.

Después de todos estos años, se puede decir que el estuario de Avilés prácticamente ha desaparecido quedando tan solo restos de lo que en el pasado fue uno de los humedales más ricos del Cantábrico. De hecho, actualmente, solo permanecen en un estado  de conservación relativamente decente, los restos del sistema dunar de El Espartal, el Monumento Natural de la Ensenada de Llodero y la Charca de Zelúan. Y solo hace falta observar la enorme cantidad de aves que visitan estas zonas durante los picos de la migración para hacerse una idea de cómo sería este lugar hace tan solo unas pocas décadas.

Ante esta situación y con el fin de intentar recuperar al menos parte de este importante espacio, en 2011 se constituyó La Plataforma por la Recuperación de las Marismas de Maqua, iniciada por el grupo de Ornitoloxía Mavea y a la que posteriormente se unieron otras muchas asociaciones, como COA, SEO/Birdlife, ENTORNO. Fundación Global Nature, Greenpeace, y 17 grupos mas. El objetivo de esta plataforma es el de proponer a los organismos que tienen competencias en este espacio (Autoridad Portuaria, Ayuntamiento de Avilés y Demarcación de Costas de Asturias) una alternativa a este espacio degradado que sirva para devolver a la ría avilesina parte del terreno que se le robó en el pasado.

Actualmente todos los organismos implicados, salvo el ayuntamiento de Avilés, han acogido esta propuesta con ilusión y se han mostrado dispuestos a colaborar. Sorprende la actitud del ayuntamiento avilesino, ya que esta comarca es una de las más degradadas ambientalmente de toda Asturies y solo por eso debería mostrarse más que receptiva ante esta propuesta, que puede ser consultada en detalle en este documento.

En vista de la negativa del Ayuntamiento a participar en este ilusionante proyecto, esta plataforma ha iniciado una recogida de firmas para pedir a este consistorio que cambie de opinión y se muestre favorable a la restauración de este espacio. A día de hoy ya se han recogido 4500 firmas, pero se necesitan muchas mas, así que os animo a todos a que firméis para ver si logramos que cambien de opinión.

Podéis firmar accediendo a este enlace, es muy sencillo y sólo os llevará unos segundos. Y si lo divulgáis y corréis la voz entre vuestros amigos y conocidos, pues mucho mejor.

Antes de despedirme, quisiera agradecer a esta plataforma, a los grupos que la integran y a los otros muchos grupos y personas que altruistamente empeñan su tiempo en intentar conservar un medio ambiente que no es solo suyo, sino de todos nosotros.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Ya están de vuelta las aves migratorias

A finales del verano pasado, una gran cantidad de aves nos abandonaron para dirigirse al sur. Aves de todas las especies y tamaños, desde cigüeñas y grandes rapaces hasta pequeños paseriformes de tan solo unos gramos de peso, emprendieron un largo viaje de miles de kilómetros que los llevó a tierras africanas. Una vez allí encontraron el alimento necesario para sobrevivir durante nuestro invierno.


Han pasado medio año lejos de nosotros y ya es hora de realizar el viaje de vuelta. A pesar de que la primavera aún no ha comenzado oficialmente, muchos de esos viajeros ya ha regresado y no son pocas los que a estas alturas del año ya han comenzado la reproducción. Hace unos pocos días, los primeros alimoches (Neophron percnopterus) ya se dejaron ver en sus territorios de cría y pronto comenzarán a arreglar el antiguo nido donde en pocas semanas realizarán la puesta.


Otras rapaces que han pasado el invierno en África, como las águilas culebreras (Circaetus gallicus) o los milanos negros (Milvus migrans) también han empezado a llegar. No llegan todos a la vez, los primeros en aparecer son los más experimentados, aquellos que ya han realizado el viaje varias veces y conocen bien la ruta y saben cual es el mejor momento para dar el salto al estrecho de Gibraltar.


Las fronteras son un invento humano, las aves no las conocen y se desplazan por todo el mundo sin necesidad de pasaportes. Durante todo el año, millones de aves se mueven libremente siguiendo autopistas y carreteras que nosotros no vemos, pero que están grabadas en su código genético después de muchas generaciones.

Gracias a las nuevas tecnologías y sobre todo a la miniaturización de los equipos de seguimiento GPS o por satélite, ahora es posible seguir, en muchos casos a tiempo real, la migración de gran cantidad de especies. En este enlace podéis consultar las rutas migratorias de una gran cantidad de especies y de muchos individuos, cada uno de ellos equipado con uno de estos dispositivos.

Hace unos días pude ver un impresionante vídeo en el que se podían visualizar los movimientos migratorios de las cigüeñas blancas alemanas equipadas con dispositivos GPS. Se aprecia perfectamente como a pesar de criar en lugares muy próximos, se establecen dos grupos que toman rutas migratorías.

En muchas especies de aves rapaces las parejas realizan el viaje por separado y no tienen por qué coincidir en el mismo territorio de invernada. De regreso, si han tenido suerte y han sobrevivido, se reunirán en el nido para volver a reproducirse de nuevo. No es raro que uno de los dos miembros de la pareja llegue unos días antes que el otro. En este otro vídeo, de los mismos autores que el anterior de las cigüeñas, se pueden observar las trayectorias migratorias de una pareja de Halcones abejeros (Pernis apivorus), y cómo la hembra pierde el camino de vuelta en medio del desierto para retomarlo después y reencontrarse finalmente con su pareja en el territorio de cría.


Pero no sólo han llegado las rapaces, muchos pequeños paseriformes como las golondrinas (Hirundo rustica) ya se han dejado ver. Aún no hay venido todas, solo la primera avanzadilla. Y después de ellas llegarán otras muchas especies, como los vencejos, que seguramente esperarán hasta mediados o finales de abril para ocupar los tejados de las ciudades del norte.

Prado costero cubierto de margaritas hace un par de días

La primavera ya está llamando a la puerta. Muchos prados que hace tan solo unas semanas estaban nevados han cambiado el blanco de la nieve por el blanco de las flores. Y con la primavera nuevos vecinos llegarán para pasar unos meses con nosotros. Recibámoslos como se merecen.

jueves, 5 de marzo de 2015

Protección de papel higiénico


La Comisión Europea le ha vuelto a tirar de las orejas a España, una vez más, por incumplir sus compromisos a la hora de redactar los planes de gestión de casi 1000 áreas protegidas dentro de su territorio. Curiosamente no es por falta de papeles, porque a este país otras cosas le podrán faltar, pero papeles no es una de ellas. En un país donde la complejidad de un proceso judicial se mide en decenas de miles de folios, no es de extrañar que de cara a la galería nos intenten convencer de que la unidad de medida de la protección ambiental es el número de informes que declaran algunos espacios como protegidos. 


España, con el 29% de su superficie terrestre y el 8% de sus aguas territoriales con algún tipo de protección, es uno de los países que más territorio aporta a la Red Natura 2000. Eso si, esa protección es sobre el papel, porque lo cierto es que cuando se trata de llevar esa protección al mundo real, las cosas cambian. En 2012, de los casi 1500 Lugares de interés comunitario (LIC) y 600 zonas de especial protección para las aves (ZEPA) declarados en España, solo el 18% habían desarrollado los instrumentos de gestión correspondientes. Y todo esto cuando el plazo para presentarlos había expirado el 7 de diciembre de 2010. Entre las comunidades que habían incumplido este compromiso, curiosamente se encontraban todas las "cantábricas" (Asturies, Cantabria, Galicia, Navarra y Euskadi) y Castilla-León.

Después del expediente abierto en 2012 por no haber cumplido los plazos, ahora se han puesto serios y le han abierto a España un expediente de infracción, ya que a pesar de haber prorrogado el plazo para presentar los planes de gestión hasta el diciembre pasado, a día de hoy aún no han cumplido. Esto no parece que le importe mucho a nuestros gobernantes, que se llenan la boca hablando de cumplir la legislación europea, pero solo cuando les interesa electoralmente. Prueba de ello es que España está a la cabeza de los países de la UE por el número de expedientes abiertos por infracciones ambientales y también por el incumplimiento de las sentencias del Tribunal de Justicia europeo en materia medioambiental. En esto si somos la locomotora de Europa. Tampoco se les caen los anillos cuando en plena campaña electoral, unos y otros hablan sin sonrojarse de saltarse la legislación europea proponiendo dragados y canalizaciones faraónicas en nuestros ríos.

Pero no nos engañemos, en el caso hipotético de que nos dieran una nueva prórroga y España consiguiera entregar todos los planes de gestión que demanda insistentemente la UE, lo que no está nada claro es que finalmente sirvan para algo. Como ya he dicho antes, una cosa es tener los papeles y otra muy distinta es llevarlos a la práctica. Sobrados estamos de ejemplos de incumplimientos de planes de manejo de especies y planes de gestión, para confiar en que este será un caso distinto.

No podemos olvidar que en España la máxima figura de protección es la de Parque Nacional, y que tras la nueva ley aprobada por el gobierno recientemente, prácticamente se podrá hacer cualquier cosa dentro de ellos, desde urbanizar hasta organizar cacerías y realizar matanzas de depredadores. Eso sí, para eso se redactan nuevas leyes, nuevos informes de miles de páginas y estos curiosamente si se cumplen.

¿Alguien en su sano juicio puede llegar a pensar que con estos precedentes, en los espacios declarados como LICs o ZEPAs, que contarán con unos flamantes planes de gestión, la cosa será distinta? Pues sinceramente yo creo que no. Pero no pasa nada, luego llegará la UE y nos volverá a sancionar económicamente por incumplirlos y una vez más nos tendremos que apretar el cinturón los de siempre para pagar esas sanciones, mientras los responsables seguirán organizando cacerías, esta vez dentro de los parques nacionales, para seguir repartiéndose la tajada.

lunes, 2 de marzo de 2015

¿Sirve para algo limpiar los ríos?

Como ya se preveía, después de las lluvias de las últimas semanas y tras la subida de las temperaturas que han derretido gran parte de la nieve acumulada en las cumbres, los ríos se han vuelto a desbordar. Y como siempre que ocurren estos hechos, los telediarios y los periódicos se han llenado de declaraciones en las que se exige que se limpien los cauces para evitar que estos hechos vuelvan a repetirse. Lo exigen los vecinos, lo exigen los alcaldes, lo exigen los presidentes de las comunidades autónomas, lo exige el líder de la oposición y por contagio lo exige todo el mundo. Estas exigencias han calado tan profundamente en nosotros que en los medios de comunicación afirman sin discusión que los ríos se desbordan porque están sucios.


En una cosa estoy de acuerdo con esas reclamaciones. Los ríos están llenos de mierda, más concretamente de nuestra propia mierda. Toneladas de botellas, latas, compresas, bolsas de basura, electrodomésticos y hasta coches, han convertido nuestros ríos en auténticos vertederos. Por supuesto, sería muy conveniente limpiar toda esa basura y sobre todo evitar tirar más.

Pero cuando se reclama que se limpien los ríos, no se está pidiendo que se limpie esa basura, lo que se exige es que se draguen los ríos, se tale la vegetación de ribera y se elimine la madera muerta de los cauces. Esta idea tan arraigada entre la población lo que nos confirma es el absoluto desconocimiento que tiene la mayoría de la gente de lo que es un río. Un río es un ecosistema complejo y dinámico, no es un canal ni una tubería que transporta agua. Los ríos se desbordan durante las épocas de lluvias y bajan de caudal cuando hay sequía, la madera muerta y los sedimentos arrastrados por la corriente los nutren y les dan vida. Esto siempre ha ocurrido y siempre ocurrirá.


Lo que la mayoría de gestores y políticos entienden por limpiar un río es lo que vemos en la imagen anterior, una imagen tomada por Carlos del Valle en diciembre de 2013 en el río Narcea, justo cuando las truchas y los salmones se encontraban en plena época de desove. 

Estas actuaciones, en las que se suele emplear maquinaria pesada, producen un enorme impacto sobre los ecosistemas fluviales, pero lo más curioso es que además no sirven absolutamente para nada. Los sedimentos se seguirán depositando en las zonas dragadas y los restos de vegetación serán arrastrados desde los tramos altos en la próxima riada. Pero estos dragados no solo no sirven para nada, sino que a medio y largo plazo resultan contraproducentes ya que conseguirán que la velocidad del agua aumente al pasar por los tramos "limpios" y encauzados, lo que aumentará la erosión del fondo y no reducirán el riesgo de inundación.

Dominio público hidráulico según el MAGRAMA. La mayoría de las zonas afectadas están dentro de sus límites

Si observamos por televisión las imágenes de las últimas inundaciones, nos daremos cuenta de que la mayoría de las poblaciones que se han visto afectadas se encontraban en zonas de riesgo declaradas por las respectivas confederaciones hidrográficas como "zonas inundables". En las últimas inundaciones ocurridas en Asturies, la Confederación Hidrográfica del Norte pidió a los ayuntamientos ribereños que prohibieran construir en zonas inundables. La respuesta de los ayuntamientos implicados no se hizo esperar y a los pocos días rechazaron esas prohibiciones porque según ellos "las áreas anegadizas son la «única alternativa» para el desarrollo urbanístico de muchos municipios". En la siguiente riada, ocurrida pocos meses después, esos mismos ayuntamientos acusaban a la CHN de dejadez.

¿Pero quién limpia los ríos?
Pues la respuesta es muy sencilla, la limpieza la hacen los propios ríos, y las riadas son el mecanismo natural que tienen los ríos para limpiarse. Si realmente queremos limpiar los ríos deberíamos eliminar nuestra basura y dejar al río que haga su trabajo, y por supuesto no edificar en zonas inundables, porque como dice su propio nombre, se inundan.

Personalmente siempre me han resultado curiosas estas muestras de soberbia de nuestra especie. Decimos sin sonrojarnos que los bosques se queman porque no los limpiamos y que los ríos se desbordan porque no los dragamos. Da la impresión de que la Naturaleza no podría seguir su curso sin nuestra ayuda cuando lo cierto es que la Naturaleza se ha valido por si misma durante millones de años.