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lunes, 23 de agosto de 2021

¿Cómo convertir la playa de tu infancia en una fosa séptica?

Esta es la playa de mi infancia, en ella me pasaba las horas levantando piedras buscando cangrejos y todo lo que se movía en los charcos de marea antes de que la mar los volviera a cubrir. En esta playa aprendí a nadar y me puse por primera vez unas gafas de bucear para ver todo lo que había ahí abajo: peces, algas, pulpos, centollos y rocas de mil colores, no la monotonía que se veía cuando te las ponías en una playa de arena. Quizás por eso siempre preferí los pedreros a los arenales. Por eso y porque aquí no me rebozaba como una croqueta al salir del agua.

Aunque es una playa pequeña, nunca estaba llena, porque la mayoría de la gente prefería ir al Gavieiru o a San Pedro, porque Salencia "tenía muchas piedras" o "estaba llena de algas". Aquí todos nos conocíamos y cuando fuimos creciendo seguimos bajando a Salencia, y seguimos bañándonos y viendo peces, cangrejos y pulpos en el pedrero. Hasta hace 10 años.

Fue hace 10 años cuando el Ayuntamiento de Cudillero decidió instalar una depuradora a menos de 200 metros de la playa, en la orilla del río Llindebarcas. Nos prometieron que se iban a solucionar los problemas de saneamiento del pueblo y que no tendríamos que preocuparnos, porque el agua que saldría de la depuradora estaría tan limpia que incluso se podría beber. 

Al poco de instalarse la EDAR Novellana, gestionada por el Consorcio de Aguas de Asturias, los charcos de marea empezaron a vaciarse, dejé de ver peces y pulpos cuando me ponía las gafas, y el pedrero, antes cubierto de algas, se quedó desnudo, como si lo hubieran rociado con ácido. Sólo en la desembocadura del río aumentó la superficie cubierta de algas verdes, un síntoma típico de eutrofización por aportes de nitrógeno y fósforo procedentes de residuos fecales, algo que ya era fácil de sospechar por el intenso aroma que desprendía el río en verano.

Hace unos pocos días, al acercarme a la salida de la depuradora, pude ver un florido muestrario de trapos, plásticos, toallitas y otros restos en la salida del desagüe de la misma, que arrollaba juguetón hacia el río Llindebarcas, y que siguiendo el curso del agua, llegaban frecuentemente a la playa para decorar la ribera. Unos residuos, que según los protocolos de filtración de la propia depuradora, nunca deberían estar ahí. Con el fin de confirmar las sospechas sobre el deficiente funcionamiento de la instalación, se tomaron muestras de agua en varios puntos del río hasta su desembocadura y tras analizarse en un laboratorio acreditado, los resultados fueron claros. En todas las muestras, la concentración de coliformes fecales superaba en más de 5 veces los límites para considerar una playa apta para el baño. Estos análisis, unidos a la presencia de residuos sólidos en la salida de la depuradora, hacían sospechar que las comidas veraniegas viajaban directamente a través del tubo digestivo de los vecinos de Novellana hasta el río, saludando al pasar por la depuradora, mientras millones de bacterias Escherichia coli esquivaban las lamparas ultravioleta, que teóricamente tendrían que matarlas, para retozar alegremente en la playa de Salencia.

Todos estos datos han sido presentados al Ayuntamiento de Cudillero, la Confederación Hidrográfica, la Demarcación de Costas y al Gobierno de Asturias para que abra los expedientes sancionadores pertinentes a los responsables de estos vertidos continuados, para que se tomen las medidas oportunas para solucionar este problema, y para que declare esta playa como no apta para el baño hasta entonces.


De todas formas, los responsables de haber convertido la playa de mi infancia en una fosa séptica se irán de rositas, como suele ser habitual, y finalmente, seremos nosotros los que acabemos pagando las sanciones millonarias que la UE impone a España por la deficiente depuración de sus aguas. Hasta ahora hemos pagado 32,7 millones de euros en multas. Y seguimos sumando.

NOTA: Quiso la casualidad que poco tiempo después de instalarse la depuradora, la playa de Salencia fuera declarada como playa canina por el Ayuntamiento de Cudillero. A partir de entonces, la playa en la que antes era dificil encontrarse con más media docena de personas, se llenó de gente, porque es bien sabido que la mayoría de los perros no saben leer los carteles y acuden con sus dueños a las playas. O quizás no haya sido casualidad y precisamente el deficiente, o mejor dicho, negligente, funcionamiento de la depuradora haya motivado esa decisión, quizás porque este tipo de playas puedan tener unos requerimientos sanitarios más laxos que otro tipo de playas.

lunes, 15 de octubre de 2018

La maldición tóxica de los grandes depredadores

Durante siglos hemos tratado a la mar como un vertedero, y a ella le seguimos arrojando nuestros desperdicios, directamente o a través de los ríos. Además de nuestros desperdicios domésticos, los océanos han recibido y siguen recibiendo los productos de nuestra actividad industrial y agrícola, en forma de pesticidas y tóxicos de todo tipo que una vez en la atmósfera acaban precipitándose con la lluvia.


En los últimos años, hemos tenido noticia de cómo ingentes cantidades de plásticos se amontonaban formando enormes islas de basura en todos los océanos del planeta. Solo en la isla de basura del Pacífico se estima que flotan 87.000 toneladas de plástico, que son solo la punta del iceberg, ya que el 70% del plástico que llega a nuestros mares acaba en el fondo marino.

viernes, 8 de junio de 2018

"Albatross", muerte por plástico

En 2008, el fotógrafo Chris Jordan comenzó un proyecto con el que pretendía mostrar al mundo los efectos de la contaminación por plásticos en los océanos. Para ello viajó al archipiélago de Midway, un atolón situado en el Pacífico Norte que pasó a la historia porque en junio de 1942, en las inmediaciones de estas islas tuvo lugar la batalla de Midway, en la que la flota estadounidense derrotó a la japonesa en la segunda guerra mundial.

Casi 80 años después, este archipiélago también pasará a la historia por encontrarse en medio de isla de basura, formada por miles de toneladas de plástico, que crece exponencialmente en medio del Pacífico. Y aquí en estas islas se asienta una gran colonia de albatros de Laysan (Phoebastria immutabilis) que está sufriendo en sus carnes los efectos de esa contaminación.

Fotograma de "Albatross", donde un un albatros adulto ceba a su pollo con restos plásticos

Durante el transcurso de este proyecto, el equipo de Chris Jordan se desplazó al archipiélago para filmar la vida en estas islas, la de los albatros y la de otras especies de aves marinas que a pesar de vivir en el mismo lugar no sufrían directamente los efectos de la ingestión de plásticos al alimentarse de presas que capturaban cerca de la orilla y que no tenían confusión con los restos artificiales.


A lo largo de varias temporadas de cría, muchos pollos de albatros murieron y cuando abrieron sus estómagos, lo que encontraron fue desolador. Desde los pollos más pequeños hasta aquellos que ya estaban a punto de independizarse, sus vísceras estaban llenas de restos plásticos: mecheros, jeringuillas, tapones, etc.

Después de 10 años, la película ya está terminada y Chris Jordan y su colaborador, el fotógrafo Manuel Maqueda, la presentan hoy mismo en la sede de las Naciones Unidas, coincidiendo con el Día Mundial de los Océanos. Y con el fin de que sea vista por el mayor número de personas han decidido colgarla libremente en a red para que pueda ser descargada y compartida por quien quiera. La película (con subtítulos en castellano) y la información sobre cómo se hizo la podéis encontrar en ESTE ENLACE.


jueves, 30 de noviembre de 2017

Los animales como testigos de la contaminación

La contaminación ambiental ha estado ligada al ser humano desde que éste empezó a quemar madera para calentarse. Si bien es cierto que la contaminación producida por las primeras sociedades humanas se puede considerar despreciable, a mediados del siglo XIII ya hay constancia de que empezaba a ser un problema, cuando el rey Eduardo I de Inglaterra prohibió la quema de carbón en las calefacciones de Londres debido al intenso humo que producían y que causaba malestar en la población. 

Imagen de Londres tras "El gran Smog" de 1952. Fuente: A Sketch Of The Past

El problema de la contaminación del aire se agravó a partir de la revolución industrial, debido a que gran parte de las máquinas necesitaban quemar combustibles fósiles, sobre todo carbón, para que pudieran funcionar. Durante años, las máquinas estuvieron escupiendo residuos tóxicos mientras la mayoría de la población se iba acostumbrando, hasta que en la semana del 5 de diciembre de 1952, tras una inusual tormenta de nieve que duró varios días, con las calefacciones de carbón trabajando ininterrumpidamente, Londres se despertó envuelta en una nube que no dejaba ver a menos de un par de metros de distancia.

jueves, 12 de enero de 2017

Que llueva...y que el agua se lleve la mierda

Por fin llovió en Asturias, y aunque pueda sonar a chiste tratándose de una de las comunidades autónomas con mayor pluviosidad, hacía casi un mes que no caía una sola de gota de agua, cuando diciembre y enero son dos de los meses más lluviosos del año. 


Solo hace falta ver el gráfico anterior, en el que se muestra la lluvia caída en Oviedo durante el mes de diciembre en el periodo 1974-2016, para darse cuenta de que diciembre de 2016 ha sido el diciembre más seco de la serie, con tan solo 1,5 litros de lluvia caída por metro cuadrado en los 31 días del mes, cuando la media durante ese periodo es de 91 litros/m2 (diciembre de 2015 ya había sido el tercer diciembre más seco de ese periodo).

lunes, 3 de octubre de 2016

La historia de Nemo, el pez payaso transexual

La mayoría de los vertebrados tienen asignado el sexo desde el momento del nacimiento, o sea que los que nacen como machos seguirán como machos hasta que se mueran, y lo mismo ocurre si nacen como hembras. Pero no hay regla sin excepción, y lo cierto es que no son pocas las especies en las que el sexo de cada individuos no está fijado y puede cambiar a lo largo de su vida, siendo los peces uno de los grupos más singulares y curiosos en cuanto a este tipo de transexualidad.

Nemo en el momento de recibir "la charla" de su padre

Este fenómeno recibe el nombre de hermafroditismo secuencial y puede ser de varios tipos: (a) peces que nacen como machos y luego cambian a hembras (hermafroditismo proteándrico), (b) peces que nacen como hembras y luego cambian a machos (hermafroditismo proterogínico) y (c) peces que tienen los dos órganos sexuales completos y pueden actuar como machos o hembras según las condiciones ambientales o la proporción sexual en la comunidad (cambio bidireccional).

martes, 30 de agosto de 2016

La soledad de la luciérnaga: se apagan las luces mágicas del verano

Uno de los recuerdos que tengo grabados en la memoria es el de las noches de verano en Novellana cuando era un niño. Las tardes se alargaban hasta que se ponía el sol y no importaba que se hiciera de noche, porque allí en el pueblo teníamos permiso para trasnochar. Poco después de que oscureciera, los prados y los muros de alrededor de mi casa se llenaban de las lucecitas verdes de las luciérnagas. Había noches en las que llegábamos a contar más de 50 en unos pocos metros. Una de esas noches cogí una y después de posarla en la palma de mi mano me di cuenta de que en realidad esas luces mágicas tenían su origen en un pequeño escarabajo al que se le encendía el culo, o eso pensé yo entonces. 


martes, 28 de junio de 2016

El estrés de la ciudad acorta la vida de las aves

A primera vista, la ciudad no parece el lugar más adecuado para un ave forestal, y seguramente para ninguna otra especie, incluida la nuestra. La contaminación, el ruido, el tráfico o las luces nocturnas tienen efectos muy nocivos sobre la mayoría de los animales, pero a pesar de todo no son pocas las especies que han emigrado desde el campo a la ciudad en busca de una vida mejor.

En el caso de las aves, la ciudad ofrece a muchas de ellas lugares adecuados para nidificar, un suministro abundante y regular de alimento y muy importante, menos depredadores que en el campo, lo que teóricamente incrementaría sus tasas de supervivencia y sus posibilidades de reproducirse.

Pollo de cárabo nacido en un parque urbano de Oviedo


viernes, 13 de noviembre de 2015

La catástrofe del Prestige: un día como hoy de hace 13 años

Un día como hoy, hace 13 años, el petrolero con el desafortunado nombre de Prestige sufrió un accidente frente a las costas de Fisterra, en Galicia. A partir de ese día y tras una sucesión de decisiones inverosímiles y absurdas, el barco fue remolcado sin rumbo fijo hasta que se acabó partiendo en dos y hundiéndose, provocando la peor marea negra de la historia de este país.


Trece años después, el señor de la izquierda, que por aquel entonces era vicepresidente y portavoz del gobierno, ahora es presidente y sigue saltando los charcos como entonces, y los señores de la derecha, según varios estudios científicos sufren «un incremento del riesgo de síntomas respiratorios, hiperactividad bronquial, estrés oxidativo, inflamación pulmonar, remodelado bronquial y vascular y daño cromosómico, asociados a la participación en la limpieza del fuel, uno o dos años después de la misma.

A pesar de haber pasado tantos años, los efectos del Prestige aún no han desaparecido y lo que es peor, si volviéramos a encontrarnos en la misma situación, seguramente volveríamos a sufrir otra marea negra, ya que no se ha establecido ningún protocolo de actuación ante la eventualidad de una catástrofe similar, a pesar de las promesas y discursos.

Trece años después ya casi nadie se acuerda del Prestige, pero yo no me olvido y se que mucha gente tampoco. Hace un par de años, todo seguía igual que ahora, nada había cambiado, salvo que hacía poco se había publicado la sentencia del juicio que absolvía a todas las partes salvo al capitán del barco: no había responsabilidades políticas, no había negligencias....no había vergüenza. Un día como hoy de hace un par de años escribí un artículo en este blog y lo acabo de releer ahora mismo porque sigue estando igual de vigente que ahora mismo. 


Si queréis leer el artículo que escribí hace un par de años aquí tenéis el enlace, y os sorprenderán algunos datos, os lo aseguro:



Y espero que no nos olvidemos nunca de ese fatídico 13 de noviembre de 2002 y de todo lo que ocurrió después, porque como podéis ver en la imagen de arriba, que recoge la situación del tráfico marítimo ahora mismo (13/11/2015; 10:43h), las flechitas de color amarillo y naranja son barcos mercantes, muchos de ellos petroleros como el Prestige, que en cualquier momento podrían encontrarse en la misma situación que él.

jueves, 24 de septiembre de 2015

El ocaso global de las aves marinas

Las aves marinas han estado volando sobre la superficie de nuestros mares y océanos desde hace 60 millones de años. A lo largo de todo este tiempo, este grupo de aves compuesto por más de 300 especies se han adaptado a este medio hostil y han sobrevivido a temporales y catástrofes naturales de todo tipo. 


Pero todos estos millones de años de evolución no han servido para nada cuando se han tenido que enfrentar a la mayor amenaza que se podían esperar: nuestra especie. El ser humano en tan solo unas pocas décadas han convertido los océanos en un vertedero. Nuestra especie es una auténtica máquina de producir basura. Y el destino de gran parte de esa basura acaba finalmente en el mar, formando auténticas islas de plástico y todo tipo de residuos que en muchas ocasiones son consumidos por error por aves y mamíferos marinos al confundirlos con sus presas.


En algunas islas del Pacífico, como el atolón de Midway, se asienta una importante colonia de aves marinas formada por varios millones de ejemplares, entre las que destacan varios miles de parejas de Albatros de Lysan (Phoebastria immutabilis). La situación de este atolón hace que toneladas de plásticos acaben empujados por las corrientes hasta sus orillas. Todos los años, y tal como denunció el fotógrafo Chris Jordan en su proyecto Midway, una gran parte de los pollos de albatros nacidos en esta colonia mueren antes de abandonar el nido al haber ingerido estos plásticos con los que sus padres los ceban (os recomiendo que veáis el vídeo anterior para que tengáis una idea más clara del problema).


Además de la ingesta de plásticos, las aves marinas se encuentran gravemente amenazadas por otros muchos problemas, todos relacionados con nuestras actividades: sobrepesca, contaminación por hidrocarburos, muertes accidentales en aparejos de pesca, presencia de especies invasoras en las colonias de cría y un largo etcétera.

Las sospechas sobre los efectos de estas amenazas sobre las aves marinas se han visto confirmadas en el proyecto Sea Around Us Project, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de British Columbia y el Pew Charitable Trusts. En el marco de este proyecto, los investigadores analizaron las tendencias demográficas de 513 poblaciones de aves marinas que habían sido censadas en al menos 5 ocasiones. Aunque no se pudieron analizar todas las poblaciones de aves marinas del mundo, en el estudio se incluyeron todas las familias de aves marinas de las zonas más importantes para este grupo de animales.

Tendencia de la población de aves marinas monitorizadas en este estudio entre 1950 y 2010. La pérdida total de aves fue del 69,7% en estos 60 años. Las líneas discontinuas representan intervalos de confianza del 95%.

Los resultados obtenidos, y que recientemente han sido publicados en la revista Plos One incluso sorprendieron a los propios investigadores. Los datos confirmaron que la población global de aves marinas había descendido un 70% en los últimos 60 años, lo que representaba la muerte de más de 230 millones de animales. Y este descenso no afectaba solo a unas pocas especies sino que afectaba de manera indiscriminada a gran cantidad de familias en todo el mundo.

Charrán patinegro (Thalasseus sandvicensis)

Aunque todas las familias de aves marinas se han visto afectadas, este declive está siendo especialmente alarmante para alguna de ellas, por ejemplo la familia de los charranes ha caído en un 85%, las fragatas un 81%, los petreles y las pardelas un 79%, y los albatros un 69%. Todo parece indicar que las especies que habitan en aguas abiertas están siendo más afectadas que las ligadas a ambientes más costeros, salvo el caso de los cormoranes, que según los datos de este estudio han descendido en un 73%.

Tal como ya he comentado varias veces en este blog, las causas del declive de las aves marinas se conocen desde hace tiempo, y este estudio no ha hecho más que confirmar que este declive esta siendo incluso más rápido de lo predecían algunos modelos. Y los remedios para minimizar este descenso también son conocidos. Sería necesario abordar de una vez el problema de las capturas accidentales en aparejos de pesca y el problema de la contaminación marina.

Es necesario que los gestores y políticos tomen conciencia de este problema y que actúen. En las últimas décadas hemos sido testigos de la extinción como reproductor de el Arao común y de la Gaviota tridáctila en las costas del Cantábrico y el Atlántico ibérico, el próximo en la lista es el Cormorán moñudo y si no se actúa ya quizás no lleguemos a tiempo para evitar que se una a ellos.

Referencias
Paleczny M, Hammill E, Karpouzi V & Pauly D (2015) Population Trend of the World’s Monitored Seabirds, 1950-2010. Plos One DOI: 10.1371/journal.pone.0129342.

martes, 21 de abril de 2015

Dos lecciones sobre el último vertido de fuel

Tras el hundimiento del Oleg Naydenov hay dos cosas que han quedado claras, la primera es que no se ha aprendido nada de los anteriores accidentes de este tipo, cosa que era previsible y esperable, ya que después del hundimiento del Prestige y salvo las bravuconadas de los primeros días, todo ha seguido igual. No se han construido puertos sucios, no hay un protocolo de actuación rápida ante un accidente y el descontrol de las autoridades es absoluto, ya que cada uno sigue haciendo lo que le viene en gana sin dar ni pedir explicaciones a nadie.


La segunda lección es que ha quedado demostrado que la mar nos sigue importando un carajo. Se vende como un éxito que el fuel no llegue a la costa, porque eso perjudicaría al turismo, pero que el combustible se derrame en mar abierto, contaminando y emponzoñándolo todo, no le importa a nadie. Seguimos considerando la mar como un vertedero donde arrojar nuestros desperdicios. Para deshacernos de los residuos construimos colectores que arrojan nuestra mierda muchos kilómetros mar adentro, para así no olerla desde tierra. Si un barco tiene riesgo de derramar su combustible en un puerto, lo llevamos a mar abierto para que se hunda allí, no sea que los bañistas dejen de venir y se nos joda el negocio del veraneo. Igual que el alcalde de Amity Island cuando le decían los científicos que un puñetero tiburón del tamaño de una casa se iba a comer a los turistas, las autoridades canarias, que hace unos meses hablaban de ballenas y delfines para oponerse a los sondeos de Repsol, ahora tranquilizan a la población diciendo que la porquería está muy lejos, y que el viento la llevará más lejos aún, que  no hay problema para darse un baño ni para ir a los hoteles. El ministerio de Fomento vende cómo un éxito que la mancha de fuel esté a 92 km de Canarias, igual que cuando en vez de limpiar la casa escondemos la porquería debajo de la alfombra. Frases como la pronunciada por   María Dolores Pérez, doctora en Ciencias del Mar e investigadora del Instituto de Oceanografía de Boston (“Hemos tenido mucha suerte de que el vertido se produjera en primavera porque el flujo va hacia el sur y no hay una recirculación hacia el este”) no dejan lugar a dudas.


Y mientras unos y otros aprovechan la campaña electoral para ponerse a parir y para jugar al "y tú más" a ver si así ganan unos votos, el Oleg Naydenov sigue derramando el combustible de sus tanques hundido a 2500 metros de profundidad. Y allí lejos, a muchas millas de las playas turísticas, ese combustible está matando a cientos de aves marinas, tortugas, cetáceos, peces y todo tipo de organismos, muchos de los cuales se servirán en las tapitas de los restaurantes canarios a los turistas. No los vemos, y si no los vemos no existen. Solo unos pocos, una mínima parte de los que morirán, llegarán a la costa y entonces se montará un dispositivo de emergencia para limpiarlos y limpiar de paso nuestras conciencias y seguir vendiendo la moto de que los señores que han provocado todo este desastre, los mismos que provocaron todos los anteriores, están muy preocupados por el medio ambiente.

NOTA: Ayer mismo se decretaba como zona de exclusión aérea el área de la mancha, que ya tiene una longitud de 70 km. Cuanta menos información se tenga mejor, una nueva muestra de la política de transparencia de la que alardean algunos. 

lunes, 12 de mayo de 2014

El lagarto verde y el uso masivo de herbicidas

El pasado jueves nos acercamos a una zona de campiña costera en la zona de Ribesella (Asturies), con la intención de visitar una población de lagartos verdes (Lacerta bilineata) que mi amigo Gonzalo Gil tiene controlada desde hace tiempo, y que en ese lugar comparte el hábitat con los lagartos verdinegros (Lacerta schreiberi).

A pesar de que las previsiones meteorológicas pronosticaban una jornada soleada y calurosa, el día amaneció nublado, y a medida que nos acercábamos al lugar fue empeorando, la temperatura bajó y se puso a orbayar. En esta zona, la proximidad de sierras costeras, como la del Cuera o el Sueve, hace que las nieblas y nubes sean muy frecuentes y que no nos podamos fiar demasiado de los pronósticos.

A pesar de todo, no íbamos a marcharnos sin intentarlo, así que comenzamos a recorrer el camino mirando atentamente los muros de piedra y los taludes donde los lagartos suelen pasar el día. No había ni rastro de ellos, hasta que finalmente encontramos una hembra muy grande, que aún fría, se movía lentamente entre  las piedras. 


Seguramente la baja temperatura ambiental era la responsable de que se mostrara tan confiada. Estuvimos dudando un buen rato acerca de su sexo, ya que a pesar de que estaba muy gorda y parecía que estaba próxima a realizar la puesta, tenía una coloración muy intensa. De todas formas, la estructura y coloración de su cabeza no parecían dejar dudas de que se trataba de una hembra.


Después de hacerle unas cuantas fotos, la dejamos tranquila y seguimos recorriendo el camino y los prados próximos para ver si encontrábamos alguno mas. Las nubes empezaron a desaparecer y el sol salio entre ellas calentando el ambiente. Era lo que los lagartos estaban esperando y fueron suficientes unos rayos de sol para que entre las rocas de los muros asomaran varios ejemplares más, tanto de lagarto verde como de verdinegro. 

Talud tratado con herbicidas (Foto tomada de A Morteira)

Lo peor de la jornada fue la confirmación de que el uso de herbicidas para limpiar la vegetación de los muros y taludes de los caminos, ya no es una práctica puntual en algunas zonas, sino que se está convirtiendo en algo común y muy extendido en toda nuestra geografía.

Los efectos nocivos de estos productos, tanto para el ser humano como para la fauna y evidentemente para la flora, ya han sido descritos y denunciados en frecuentes ocasiones. La atrazina, por ejemplo produce trastornos hormonales que afectan a la función reproductora en muchos animales, incluido el hombre. Uno de los herbicidas más utilizados, el glifosato, no es selectivo y elimina toda la vegetación, afectando además a la química del suelo, habiéndose confirmado su elevada toxicidad tanto para los anfibios, reptiles y peces, como para los mamíferos.

A pesar de que la toxicidad de estos productos ya está más que demostrada, lo más sorprendente es que no son los particulares lo que más uso hacen de ellos, sino que es la propia Administración la que recurre a ellos para la "limpieza" de carreteras y caminos rurales. En el caso de Asturies, aunque el uso de herbicidas para estás prácticas había sido prohibido en 2008, lo cierto es que esa prohibición no es efectiva ya que tal como se ha denunciado en varias ocasiones, y como yo mismo he observado en numerosos lugares, esas prácticas lejos de desaparecer se han incrementado en los últimos años. Hace unos días, incluso en los taludes de la carretera que lindan con el Cierrón, en la Ria de la Villa, que es una Reserva Natural, se estaba fumigando con herbicidas para limpiar los taludes de la autopista.

No es descabellado pensar que la disminución en el número de anfibios y reptiles que estamos observando en los últimos años, e incluso la extinción local de alguna población, como por ejemplo la de una de lagarto verde cercana a la Villa, pueda estar relacionada con el uso indiscriminado de estos productos.

NOTA: haced click en las fotos para verlas a mayor tamaño

miércoles, 30 de abril de 2014

El Prestige seguía afectando a las aves marinas después de más de 10 años

El 19 de noviembre de 2002, el casco del petrolero Prestige se partió en dos a 246 km de la costa de Fisterra después de ser remolcado en un absurdo viaje sin retorno durante seis interminables días. Alrededor de 63.000 toneladas de fuel pesado se vertieron en el océano, originando el mayor desastre medioambiental de la historia de nuestro país.


Los que primero dijeron que el fuel nunca llegaría a nuestras costas, tuvieron que retractarse cuando días después miles de toneladas de galipote cubrieron gran parte de las costa, desde Galicia hasta Bretaña. Y esos mismos, unos meses después, cuando los pescadores y miles de personas procedentes de todos los rincones de España y de Europa limpiaron con sus propias manos gran parte de esa porquería, dijeron que ya no quedaba ni rastro de fuel, que las playas estaban esplendorosas y que todo aquello era un mal recuerdo que afortunadamente ya había pasado y que no tendría consecuencias en el futuro.

Pero todo aquello solo acababa de empezar, los análisis realizados años después a los pescadores que participaron en las campañas de limpieza confirmaron que sufrían importantes daños pulmonares y cromosómicos, daños que también presentaban muchos de los voluntarios.


¿Pero que ocurrió con las importantes poblaciones de aves marinas que sufrieron el vertido? Durante los meses posteriores al accidente, se estimó una mortalidad directa de unos 90.000 alcidos, a los que habría que sumar miles de cormoranes moñudos, gaviotas, págalos y otras muchas aves. La mayoría de ellas eran invernantes, que tenían sus colonias en el norte de Europa y que pasaban el invierno en nuestras costas, pero además, otras especies, como el Cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), que en aquel momento tenía en Galicia unas de las mayores colonias a nivel mundial, sufrieron mortalidades catastróficas. Lo que faltaba por conocer es si 10 años después del vertido, los efectos del Prestige seguirían presentes.

Hoy mismo, nos han publicado un artículo en la prestigiosa revista Biology Letters (Álvaro Barros et al., 2014) en el que se confirma sin lugar a dudas que los supervivientes de la marea negra presentan efectos a largo plazo como consecuencia del vertido. Estos efectos se manifiestan en una reducción del 45% en el éxito reproductor de las cormoranes moñudos procedentes de las colonias petroleadas en comparación con los que se reproducen en las colonias no pretroleadas o ligeramente afectadas por el vertido.


En la figura anterior se puede observar el éxito reproductor (nº pollos crecidos por pareja) de los cormoranes moñudos entre 1994 y 2002 en la zona petroleada (círculos negros) y en la zona no pretroleada (círculos blancos). La zona marcada en gris, a partir de la flecha vertical, marca los años posteriores al vertido.

Tal como se observa en la gráfica, mientras que antes del vertido el éxito reproductor en ambas zonas era similar, siendo las diferencias no significativas estadísticamente, a partir del derrame de fuel se produjo un cambio dramático en las colonias afectadas, que seguía siendo evidente 10 años después. El éxito reproductor medio en las zonas petroleadas antes del vertido era de 1,41 pollos/pareja, mientras que en el periodo posterior a la marea negra se redujo a 0,87 pollos/pareja.

Esta reducción del éxito reproductor no podía ser atribuida ni al clima ni a la presencia de visones americanos en las colonias, ya que tras los pertinentes análisis se confirmó que su efecto no fue estadísticamente significativo en ninguna de los dos casos.


¿A qué puede ser debida esta drástica caída en el éxito reproductor en las zonas petroleadas?

Se ha confirmado que las aves marinas pueden haber sufrido los efectos sub-letales de la exposición al petróleo (Perez et al., 2010) y asimismo, en el caso de los cormoranes moñudos pueden haber sufrido los efectos indirectos de la misma por la reducción de la disponibilidad de presas (Velando et al., 2005). 

En estudios anteriores se ha puesto de manifiesto la persistencia de residuos del petróleo en el ecosistema, incluso 9 años después de accidente (Bernabeu et al., 2013) y la exposición crónica de los organismos marinos al mismo. Hay que tener en cuenta que el fuel pesado, como el que transportaba el Prestige, es una mezcla compleja de hidrocarburos aromáticos alifáticos y bencénicos con un peso molecular muy alto, por lo que una vez ingeridos se acumulan en los tejidos pudiendo producir daños irreparables. Estos efectos de la acumulación de tóxicos del fuel sobre el éxito reproductor ya han sido confirmados en otras especies de aves marinas, como los pinguinos africanos (Spheniscus demersus), después de dos grandes mareas negras (Wolfaard et al., 2001)

Los resultados que exponemos en este trabajo confirman sin lugar a dudas que aunque las manchas negras del fuel ya no se vean a simple vista, la larga sombra del Prestige sigue estando presentes en el ecosistema y en los organismos que en él habitan.

Hoy mismo, la revista Nature publica una reseña sobre este artículo en el que el ecólogo David Grémillet destaca la importancia de estos resultados y la falta de estudios sobre los efectos a largo plazo de los vertidos de petroleo sobre las aves marinas.

NOTA: Pocos meses antes de que se publicara este artículo se conoció la sentencia que debía decidir las responsabilidades del accidente del Prestige. Y como todos ya sabéis, ningún cargo político fue acusado, no hubo responsabilidades, nadie tuvo la culpa de este desastre, sólo uno, el barco, como ya apuntó la actual alcaldesa de Madrid, Ana Botella el 12 de diciembre de 2002. 

Referencias
- Barros, A., Álvarez D & Velando A (2014) Long-term reproductive impairment in a seabird after the Prestige oil spill. Biology Letters doi:10.1098/rsbl.2013.1041.
- Bernabeu AM, Fernández-Fernández S, Bouchette F, Rey D, Arcos A, Bayona JM, Albaiges J. (2013) Recurrent arrival of oil to Galician coast: the final step of the Prestige deep oil spill. J. Hazard. Mater. 251, 82–90. 
- Pérez, C., Munilla, I., López-Alonso, M. & Velando, A. 2010.  Sublethal effects on seabirds after the Prestige oil-spill are mirrored in sexual signals. Biology Letters 6, 33-35
- Velando A, Munilla I, Leyenda PM. (2005) Short-term indirect effects of the ‘Prestige’ oil spill on European shags: changes in availability of prey. Mar. Ecol. Prog. Ser. 302, 263–274.
- Wolfaardt AC, Underhill LG, Crawford RJM, Klages NTW. (2001) Results of the 2001 census of African penguins Spheniscus demersus in South Africa: first measures of the impact of the Treasure oil spill on the breeding population. Trans. R. Soc. South Afr. 56, 45–49.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Yo sí que me acuerdo del Prestige

Hace 11 años, el 13 de noviembre de 2002, estaba a punto de defender mi tesis doctoral. Recuerdo perfectamente que ese día, un fuerte temporal estaba azotando todo el norte de España y para despejar un poco la cabeza me acerqué a ver la mar. Con un viento y un oleaje impresionante era prácticamente imposible acercarse a la costa, aún así me quedé en la rasa de Verdicio durante casi una hora mirando como las olas rompían contra el acantilado. Cuando llegué de nuevo a casa recibí una llamada de mi amigo Alberto Velando que me preguntó si me había enterado del accidente de un petrolero frente a las costas de Galicia. En esos momentos sólo se sabía que un barco cargado de fuel, de nombre Prestige, tenía el casco roto, había emitido un S.O.S. y se encontraba a la deriva.


Otro más, fue lo primero que dijimos. Ya muy pocos aparte de los que los sufrieron directamente, se acordaban de que en los años anteriores se habían producido varios accidentes similares: el Polycomander, el Urquiola, el Andros Patria y el Mar Egeo, derramaron el contenido de sus tanques produciendo otras tantas mareas negras. Desde entonces nada había cambiado, después de cada uno de los accidentes se repetían los propósitos de enmienda como un mantra, se hablaba de seguridad, de puertos limpios, de sanciones, pero nada cambiaba y con una frecuencia de un accidente cada cinco años entre 1970 y 2000, uno tras otro, los petroleros se iban accidentando frente a las costas de Galicia. Y este ya era el quinto desde que el Polycomander embarrancó a la entrada de la ría de Vigo el 5 de mayo de 1970.

Rastro de fuel dejado por el Prestige durante su periplo hacia ninguna parte

Al día siguiente, el día 14, entre los nervios al comprobar que la lectura de la tesis estaba en entredicho porque dos miembros del tribunal no llegaban por culpa del temporal, me enteré de que el barco a la deriva se había acercado a pocas millas de Muxía y que poco después, en una decisión sorprendente, los responsables del Ministerio, que no habían dado señales de vida hasta el momento, decidieron que la mejor opción era remolcar el barco lo más lejos posible. También nos enteramos días después que el Ministro de Defensa, Francisco Álvarez-Cascos, que andaba de cacería, había dado unas coordenadas no demasiado precisas para el destino del barco, el Prestige debía remolcarse "al quinto pino", una dirección un tanto confusa, sobre todo tratándose de Galicia, donde los pinos y los eucaliptos abundan más que los mejillones en las bateas, por lo que si le hicieran caso el barco podría acabar en las laderas del Monte do Gozo.

Finalmente los dos miembros del tribunal de mi tesis consiguieron llegar a tiempo y al acabar, durante la comida, los problemas de mis truchas quedaron aparcados y el tema de conversación de casi todos nosotros volvió al Prestige, que en esos momentos era arrastrado, cada vez más dañado, en un periplo absurdo mientras esparcía su cargamento de mierda por la mar. Días después, el por entonces ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, aseguró en rueda de prensa que "la rápida intervención de las autoridades alejando el barco había permitido que no temamos una catástrofe ecológica" (M.A.C, 16/12/2002). Sin duda esa decisión tan acertada influyó en su nombramiento como Ministro Agricultura y Medio Ambiente en el gobierno actual. Poco después nos enteramos de que habían estado dudando entre esa decisión o la que habían sugerido el Ministro de Defensa, Federico Trillo y el por entonces vicepresidente y portavoz del Gobierno, un tal Mariano Rajoy, que "habían pensado en bombardear el Prestige o hacer arder el fuel" (M.A.C., 20/11/2002), quizás aconsejados por Francisco Vázquez, que entonces ocupaba el cargo de alcalde de A Coruña y que había propuesto "que se quemara el buque con fósforo" (F.V., 18/11/2002).

Las informaciones de lo que realmente sucedió en ese viaje sin retorno siguen estando confusas. Se habló de que el plan para el Prestige era ser hundido en aguas de Cabo Verde, también se comentó el enfrentamiento con unas fragatas portuguesas que le habían cortado el paso. Lo cierto es que el barco seguía desangrándose y la grieta en el costado cada vez era más grande, hasta que finalmente, el martes 19 de noviembre de 2002, se partió en dos y se hundió a 250 km de la costa de Galicia.


Lo que sucedió los días siguientes aún lo recordamos, aunque es muy probable que a mucha gente le suene como algo demasiado lejano. Lo que según nos decían los políticos de entonces nunca iba a pasar, al final sucedió, lo que nunca sería una marea negra lo fue, y la mayor de la historia de Europa. La costa se llenó de fuel desde Galicia hasta Bretaña, 90.000 aves marinas murieron durante las primeras semanas tras la catástrofe y muchas más se vieron afectadas. Multitud de mamíferos marinos, tortugas, peces y todo el ecosistema en conjunto sufrió directamente el vertido, detectandose aún hoy en día los efectos a largo plazo del mismo.

Durante las semanas que siguieron al accidente, y mientras Federico Trillo aseguraba que "las playas estaban esplendorosas" (F.T, 26/11/2002), recuerdo perfectamente las imágenes de los pescadores sacando fuel con sus propias manos de la rías, y que años después se comprobó que como consecuencia habían sufrido daños pulmonares y cromosómicos, lo que también les ocurrió a los miles de voluntarios que acudieron a limpiar las playas desde todos los lugares de España e incluso del extranjero. Me acuerdo del olor del chapapote, que en Asturies siempre llamamos galipote.



También recuerdo las visitas a las playas para buscar aves petroleadas. La mayoría las encontrábamos muertas pero las pocas que encontrábamos vivas y hechas polvo las llevábamos al centro de recuperación, donde decenas de voluntarios se esmeraban en limpiar a unos animales que ya estaban sentenciados desde que se impregnaron de fuel y se trataron de limpiar ellos mismos.

Afortunadamente, por aquellos días era tranquilizante escuchar las declaraciones de Arsenio Fernández Mesa, jardinero en excedencia del Ferrol y en aquel momento delegado del gobierno en Galicia, que nos proporcionaba información puntual y precisa sobre el vertido: "Hay una cifra clara, y es que la cantidad que se ha vertido no se sabe" (A.F.M., 21/11/2002). Igual de tranquilos nos quedamos todos cuando don Arsenio nos despejo todas las dudas tras el hundimiento del petrolero: "El destino del fuel en el fondo del mar es convertirse en adoquín" (A.F.M., 19/11/2002). No menos tranquilizantes fueron las frases del Presidente de la Xunta, Manuel Fraga Iribarne, que para convencernos de la pureza de las aguas tras el vertido nos aseguro que "Si hace falta me vuelvo a bañar, como en Palomares" (M.F.I., 21/11/2002). Al día siguiente todos comprendimos su optimismo, ya que en rueda de prensa nos confirmó que "Dios y Santiago nos iban a ayudar" (M.F.I., 22/11/2002).

Hilillos en estiramiento vertical

Varios meses después, con el fuel convertido en adoquín, salvo unos pequeños hilillos del plastilina en estiramiento vertical que salían del casco, y gracias a la ayuda de Dios y del apóstol, se recogieron 100.000 Tm de fuel mezclado con arena de nuestro litoral y otras 50.000 Tm en la mar, después de haber impregnado 3000 km de costa desde Galicia a Bretaña.

Han pasado 11 años desde entonces y ayer mismo se conoció la sentencia que debía decidir las responsabilidades del accidente. En el juicio había 2128 partes personadas, 133 testigos, 98 peritos, 51 abogados y 21 procuradores, lo que había motivado que debido a sus dimensiones se celebrara en el recinto ferial de Expocoruña. Nada menos que 400 horas de juicio repartidas en 89 sesiones se llevaron a cabo en este macrojuicio con tres jubilados como únicos acusados. Ningún cargo político de importancia fue acusado, a pesar de que el magistrado de la sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña y presidente del tribunal, Juan Luis Pía, declarara cuando el juicio (que él mismo definió como "desmesurado, un sinsentido y carísimo") quedó visto para sentencia, que "era obvio que faltaban muchos implicados" (¿quién fue el responsable de que faltaran?) y que evidentemente esto afectaría a sentencia, que finalmente fue leída ayer y que se puede resumir en los siguientes puntos.

1) "No existe responsabilidad penal" puesto que "nadie sabe exactamente la causa de la avería".
2) El ex-director de Marina Mercante, José-Luis López Sors, único responsable político acusado, fue "víctima y afectado del desastre que intentó solucionar".
3) El Ministerio de Fomento "no actuó con negligencia". La decisión de alejar el barco "fue consciente, meditada y en gran parte eficaz dentro del desastre". Asimismo la sentencia afirma que "La Administración lo gestionó [todo el protocolo de actuación] con profesionalidad, adecuación y en condiciones muy desfavorables".
3) Solo se condena al capitán del barco, Apostolous Mangouras, por un delito de "desobediencia grave a las autoridades españolas", a 9 meses de cárcel que no cumplirá debido a su avanzada edad (y a que la sentencia es de menos de 24 meses, no se porqué eso no lo dicen en ningún sitio).

Resumiendo, para dictar esta sentencia no hacía falta esperar 11 años, ya que sólo habría que haber tenido en cuenta las declaraciones de Ana Botella el 12 de diciembre de 2002, cuando afirmó que "En la catástrofe del Prestige sólo hay un culpable: el barco". Parecía evidente que no se condenaría a López-Sors, ya que eso equivaldría a considerar al Estado Español como responsable civil subsidiario de un accidente cuya factura ascendía, según la Fiscalía, a 4338 millones de euros.

Ni un sólo alto cargo político, de los muchos implicados, ha sido ni siquiera imputado por la mayor catástrofe ambiental de la historia de España, más aún, incluso muchos de ellos, como premio a su gestión, ocuparon u ocupan en la actualidad, puestos iguales o de mayor responsabilidad que antes, valga como ejemplo los siguientes:

- Mariano Rajoy, vicepresidente del gobierno en 2002 y presidente del gobierno en 2013
- Arsenio Fdez. Mesa, delegado del gobierno en 2002 y director de la guardia civil en 2013
- Federico Trillo, Ministro de Defensa en 2002 y embajador en el Reino Unido en 2013
- Francisco Álvarez-Cascos, Ministro de Fomento en 2002 y presidente del Principado de Asturias hasta 2012. La Xunta le concedió la medalla de oro de Galicia en 2003.
- Miguel Arias Cañete, ministro de Agricultura en 2002 y ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en 2013.
- Jaume Matas, Ministro de Medio Ambiente en 2002 y que después de su extraordinaria tarea durante la gestión del Prestige fue presidente del Gobierno Balear entre 2003 y 2007. Actualmente debido a su afición a apropiarse del dinero ajeno está pendiente de varios juicios aunque ya ha sido condenado a 6 años de cárcel en el primero (pero curiosamente sigue en la calle).

Después de esta sentencia, aparte de confirmar por enésima vez que los delitos ecológicos quedan impunes en este país, como ya quedó demostrado tras la sentencia en la que se eximía de culpabilidad a la empresa Boliden por el accidente de Aznalcóllar, me asalta una duda. En el caso probable de que se produjera un nuevo accidente como el del Prestige, y teniendo en cuenta que la sentencia afirma que las acciones tomadas tras el mismo fueron "conscientes, meditadas y adecuadas", ¿se volvería a actual de la misma forma?. Supongo que si, ya que si se tomaran otras decisiones, como llevar el barco accidentado a un puerto de abrigo, implícitamente se asumiría que en aquel momento se actúo con negligencia.


En la imagen anterior se puede ver los petroleros que están navegando frente a las costas gallegas a las 12:20 h de hoy mismo, según se puede comprobar a tiempo real en marinetraffic.com. Nada menos que 29 barcos iguales o similares al Prestige navegan en este instante cerca del lugar donde se produjo el accidente hace 11 años. Teniendo en cuenta que la frecuencia de media de accidentes de petroleros entre 1970 y 2013 es actualmente de 1 cada 7 años, probablemente saldremos pronto de dudas.


Quizás cuando ocurra, ya no vuelvan a verse banderas de Nunca Máis, y en vista de la sentencia, del absoluto menosprecio hacia el medio ambiente tanto de la justicia como de los representantes políticos, propongo que se use la anterior, mucho más acorde con la situación actual.

Ayer, el día en el que se hizo pública la sentencia del juicio, todos los periódicos digitales abrían su página de cabecera con la noticia. Han bastado menos de 24 horas para que ya haya caído en el olvido y haya que buscar en pequeños recuadros para encontrarla y ya ni siquiera figura entre las 10 noticias más vistas del día. Quizás no sea sólo culpa de los jueces y de los políticos, sino de nosotros mismos, que ni siquiera recordamos durante unas pocas horas la mayor catástrofe ambiental que ha ocurrido en este país.

miércoles, 17 de abril de 2013

Los habitantes más discretos (y más numerosos) del río

Si nos piden que nombremos a los habitantes más característicos de un río, la mayoría de nosotros pensará en los peces, puede que otros citen a algunas aves como los martines pescadores, las garzas o los mirlos acuáticos e incluso a mamíferos como la nutria. Pero lo cierto es que estos animales, numéricamente forman tan sólo una pequeña fracción de la enorme biodiversidad de los cauces fluviales. Por cada uno de estos animales miles de pequeños seres pasan gran parte de su vida en el río, formando una comunidad muy compleja que incluye herbívoros  detritívoros y depredadores. Se trata de los macroinvertebrados. El nombre de macroinvertebrados no es un concepto taxonómico ya que se trata de una clasificación artificial para agrupar a un amplio grupo de invertebrados que incluye insectos, gusanos, moluscos o sanguijuelas con un tamaño superior a 0,5 mm, aunque los insectos representan casi el 80% de ellos.

Larva de efemeróptero Heptagénido

Los macroinvertebrados representan el eslabón intermedio entre los productores primarios y los consumidores, y además transforman la materia orgánica alóctona (hojas, semillas, ramas, etc.), que constituye la principal entrada de energía a los sistemas fluviales, y la integran en los mismos.

Larva de efemeróptero, probablemente un Ecdyonorus

Los efemerópteros son probablemente los macroinvertebrados más representativos y abundantes. En el río se encuentran en su fase larvaria, que puede durar hasta tres años en algunas especies, después de los cuales sufren una metamorfosis que los transforma en insectos adultos. La vida adulta es muy corta y en algunas especies no pasa de unas pocas horas, en las cuales su único objetivo es aparearse, poner huevos y luego morir.

Larva de Tricóptero

Otros de los componentes del grupo de los macroinvertebrados son los Tricópteros, también llamados popularmente friganeas. La fase adulta es voladora y muy conocida por los pescadores ya que se suelen usar como cebo, tanto el propio insecto como las imitaciones artificiales del mismo. Las fases larvarias son acuáticas y se caracterizan por construir una casa con la que protegen su blando abdomen. Algunas especies usan como material de construcción fragmentos vegetales, mientras que otras usan piedrecillas que fijan mediante una seda pegajosa.



Pero aparte de su importante papel en el ecosistema fluvial, los macroinvertebrados son usados como bioindicadores, ya que la presencia de unas u otras especies depende de la calidad del agua, la concentración de oxígeno o los contaminantes disueltos. Por ejemplo, algunas especies de dípteros son muy tolerantes a la contaminación, mientras que otras como algunas especies de efemerópteros desaparecen rápidamente si la calidad del agua se deteriora.

NOTA: haced click en las fotos para verlas a mayor tamaño.

lunes, 15 de abril de 2013

Incineradora de San Cucao de Llanera: mátame despacito sin que se vea

Instalaciones de la Calera de San Cucao (Llanera, Asturies)

La incineración es un método sencillo y barato de eliminar los residuos. Una incineradora es básicamente una planta industrial provista de una caldera de combustión en la que los residuos se queman a altas temperaturas. De esta forma se consigue que una mezcla heterogénea de residuos sólidos se transformen en emisiones atmosféricas, en vertidos líquidos que proceden del lavado de los gases de combustión y en cenizas y escorias como subproducto final.

Sencillamente, el papel de una incineradora es transformar unos residuos visibles y que por ley habría que almacenar en un lugar seguro, en unas sustancias volátiles que se almacenarán en la atmósfera fuera de la vista de la población. Como suele ocurrir, se trata de esconder la basura debajo de la alfombra para que no se vea, sólo que en este caso aunque no se vea, sus efectos resultan nocivos ya que todos nosotros los respiramos.

La incineración de los residuos da como resultado unas nuevas sustancias que en muchos casos son mucho más tóxicas que los propios residuos de partida. Este es el caso de las dioxinas y los furanos, que son unos complejos organoclorados que se forman en la postcombustión y los metales pesados volátiles.

La empresa Caleras de San Cucao, que durante los últimos años se ha hecho tristemente famosa por sus constantes incumplimientos de la legislación ambiental, que han sido denunciados tanto por los vecinos de las localidades próximas, como por los propios trabajadores, ha decidido que una buena manera de rentabilizar sus instalaciones es la de incinerar residuos.

Las instalaciones de la empresa donde se pretenden incinerar estos residuos se encuentran a tan sólo 2 km de un colegio público y estratégicamente situada en el centro de Asturies, rodeada por las tres ciudades más pobladas de la provincia, lo que permitiría el reparto casi equitativo de las dioxinas y furanos entre todos los habitantes del "Paraíso Natural". Por otra parte, el lugar donde se ubica Caleras de San Cucao, es una zona rural con importantes explotaciones agrícolas y ganaderas, donde se producen muchas de las hortalizas, la carne y la leche que consumimos, por lo que los efectos sobre la salud pública no se limitarían sólo al aire que respiramos sino a los alimentos que comemos.

Si queréis más información sobre este proyecto de incineradora y sobre otros desmanes ambientales de esta empresa podéis consultar la página de los vecinos de San Pedro de Agüera. Por cierto, esta asociación vecinal ha abierto una petición de firmas para pedir el cese de estas actividades. Os animo a todos a firmar.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Contaminar a precio de mercado: la compra de CO2


El 11 de diciembre de 1997, en la ciudad de Kioto, los países industrializados se comprometieron a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, fundamentalmente de CO2. Finalmente, el llamado Protocolo de Kioto entró en vigor tras la ratificación de Rusia en noviembre de 2004. Este protocolo excluía a países emergentes como China e India, que actualmente son dos de los países que producen más emisiones, lo que no agradó a los Estados Unidos (que consume el 25% de toda la energía fósil del mundo), que se retiró del tratado en 2001 al considerar que existía un agravio comparativo hacia ellos.

Los países firmantes de este protocolo deberían reducir sus emisiones durante los años venideros y si no lo hacían tendrían pagar unas multas considerables. Esta imposición de sanciones ha servido para que algunos países, como Canadá, abandonaran Kioto para librarse de pagarlas. ¿Y que pasa con el resto de países? ¿Han reducido sus emisiones? Pues aquí entra la trampa.

Una de las conclusiones de este tratado era que se asignaba una cuota de emisiones de CO2 a todos los países, incluso a aquellos que no tenían posibilidad de contaminar porque no tenían industrias contaminantes o porque habían cerrado gran parte de las mismas. Por lo tanto, un país como España, que a pesar de firmar el protocolo de Kioto no ha reducido sus emisiones sino que por el contrario las ha incrementado, tiene la posibilidad de cumplir el acuerdo comprando los derechos de emisiones de esos países. Por otra parte, si una determinada empresa reduce sus emisiones respecto a la cuota que tiene asignada, puede vender esa cuota sobrante a otra empresa que emita más CO2 que el previsto. La conclusión es que España ha asignado 420 millones de euros a la compra de derechos de emisión ya que sólo en el año 2010 ha rebasado en un 22% sus emisiones respecto a lo que había firmado.

Pero ¿quién fija el precio de esas emisiones? Pues el precio por tonelada de CO2 lo fijan los mercados, o sea, que los derechos de emisión cotizan en bolsa y además de los países, los inversores privados pueden comprar y vender derechos de emisión a través del "Sistema electrónico de negociación de derechos de emisión de dióxido de carbono" (SENDECO). La conclusión es que, como era esperable, el mercado de compraventa de CO2 está en su mayoría en manos de especuladores, que han llegado a copar el 80% de todas las transacciones. Curiosamente, este mercado del CO2 ha significado que mientras las empresas contaminantes han ganado 1300 millones de euros desde el año 2008 por los derechos de emisión, el estado español ha pagado 770 millones en comprar derechos a otros países y aun gastará 500 millones más antes de que acabe este año. Solo hace falta hacer una suma para darse cuenta de que el estado, o sea, todos nosotros, pagaremos los beneficios de esas empresas.

Cómo ganar mucho dinero en tiempos de crisis a costa de CO2


España esta siendo uno de los países más afectados por la actual crisis económica. Algunas empresas, como por ejemplo las cementeras han bajado enormemente su producción al pincharse la burbuja inmobiliaria. Otras como las acereras han cerrado varios altos hornos debido a la caída en la demanda. Esa caída en la actividad empresarial, que ha supuesto el despido de miles de trabajadores, ha significado también una reducción en las emisiones de CO2, que paradójicamente han supuesto para esas empresas la obtención de beneficios millonarios por la venta de los derechos de emisión no utilizados. Bajo esta perspectiva economicista, podríamos entender que una empresa como Arcelor-Mittal, que tiene plantas repartidas por todo el mundo, baje salarios, cierre algún alto horno y despida a parte del personal pero mantenga parte de su producción para así conseguir más beneficios que si cerrara definitivamente.



Ante este panorama no parece que la estrategia de venta de emisiones de CO2 haya contribuido a una reducción de dichas emisiones y por consiguiente a paliar los efectos de esos gases de efecto invernadero sobre el cambio climático. Mas bien parece que ha resultado una jugada magistral para que al final, las empresas y los especuladores ganen ingentes cantidades de dinero que todos nosotros pagaremos con nuestros impuestos mientras las emisiones siguen aumentando año tras año.