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martes, 20 de agosto de 2019

Todas iguales pero cada una diferente a las demás

Ayer, 19 de agosto, se celebró el día mundial de la fotografía, y me vino a la cabeza una de mis películas favoritas, "Smoke", la película de Wayne Wang con guión de Paul Auster, con las interpretaciones magistrales de Harvey Keitel y William Hurt. En esta película hay una escena memorable en la que se resume lo que significa para mí la fotografía, pero para conocerla tendréis que ver la película.

Auggie Wren salía todas las mañanas de su estanco a la 8 de la mañana, se colocaba en la esquina de la calle 3 con la octava avenida de Nueva York  y disparaba una única fotografía. Así todos los días durante 14 años. Más de 4000 fotografías, todas iguales pero cada una diferente a las demás.


Podemos detenernos mil veces en el mismo lugar a la misma hora pero nunca será igual. La luz cambiará, las nubes que ayer estaban, hoy ya no estarán, y la imagen que veremos no nos dejará el mismo recuerdo, ni nos dejará el mismo estado de ánimo.


Las fotos que acabáis de ver son algunas de las que he hecho en los últimos años, en el mismo lugar, en varios años distintos, aproximadamente a la misma hora del día. Es mi pequeño homenaje a Auggie Wren.
Todas iguales pero cada una diferente de las demás.



"La mentira es un verdadero talento, Auggie. Para inventar una buena historia, una persona tiene que saber apretar todos los botones adecuados" (Paul Benjamin a Auggie Wren, Smoke, 1995).

NOTA: haced clic en las imágenes para verlas mejor

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Guadalquivir, la película


Estamos muy poco acostumbrados a ver películas documentales en el cine, de hecho, cuando ojeamos la cartelera, este género está apenas representado en nuestras salas por un par de películas al año como mucho. Y cuando se trata de películas documentales de naturaleza, la oferta es mucho menor. Curiosamente, a pesar de que la mayoría de las películas que llegan a nuestros cines son de procedencia estadounidense, aunque la India es la mayor industria cinematográfica del mundo en cuanto al número de largometrajes anuales, en el cine documental la industria europea está en muy buen lugar. Baste como ejemplo las dos magníficas películas franceses Océanos y Nómadas del viento, dirigidas por Jaques Perrin y Jaques Cluzaud. Tiene que quedar claro que no estamos hablando de documentales de televisión, sino de auténticas películas, hechas para ser exhibidas en salas de cine.

Pero si ya es un acontecimiento el estreno de una película documental de naturaleza, aún lo es más si esa película ha sido grabada y producida en España. La última se vio en los cines en el año 1967, se trataba de Alas y garras, de Félix Rodriguez de la Fuente. Han tenido que pasar 46 años para que alguien se haya atrevido a rodar una película como "Guadalquivir", y han contado para ello con los últimos avances tecnológicos tanto en imagen como en sonido (es el primer documental del mundo grabado con el sistema Dolby Atmos). Y tiene aún más merito porque como todos sabemos la industria cinematográfica en España está pasando por unos momentos muy duros, con la práctica eliminación de ayudas públicas y con la subida del IVA cultural, que ha pasado del 8 al 21%, justo lo contrario de lo que se está haciendo en el resto de Europa.

Guadalquivir ha sido dirigida por Joaquín Gutierrez Acha, quien partiendo de un guión de Fernando López-Mirones, y contando con un impresionante equipo técnico, muestra el recorrido del río de da nombre a la película, desde su nacimiento en la Sierra de Cazorla, hasta que llega a las dunas del Parque Nacional de Donaña, poco antes de unirse con el mar. El hilo conductor de la película es un zorro que a lo largo de un año va viajando siguiendo el cauce del río.

Por si aún no estáis convencidos de ir a ver esta película, aquí os dejo el trailer para que vayáis abriendo boca.



La película se estrenará en los cines este viernes 13 de diciembre y a pesar de que la mayoría de nosotros aún no la hayamos visto, ya ha empezado a recibir los primeros elogios. Y no solo eso, sino que ya ha sido nominada para 9 Premios Goya, entre ellos a la mejor película, la mejor dirección novel y el mejor guión original.

Como complemento de la película, el laboratorio de RTVE ha ha elaborado una webdoc (http://lab.rtve.es/guadalquivir/) en la que se puede acceder a las diferentes zonas que recorre el documental, disfrutando de muchas de las imágenes y sonidos que se podrán ver en el cine.

¡¡Ya tengo ganas de verla!!

martes, 10 de abril de 2012

Mi puerta de Tannhaüser


"Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhaüser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir". 

Así se despedía Roy Batty de este mundo, dejándonos una de las escenas más impactantes de la historia del cine.

No puedo negar que desde que que vi Blade Runner por primera vez siempre me me intrigaron esos rayos C que se veían cerca de la puerta de Tannhaüser. Incluso llegué a buscar en libros y luego por internet cualquier referencia sobre ellos o sobre la dichosa puerta, pero lo cierto es que no encontré nada, porque la puerta de Tannhaüser no es ningún lugar cósmico lejano, no es ninguna conjunción estelar, ni ningún agujero de gusano que nos permita viajar en el tiempo. La puerta de Tannhaüser es un lugar imaginario, más exactamente se encuentra en la imaginación de Rutger Hauer, al que se le ocurrió el monólogo la noche antes del rodaje, cuando probablemente estuviera pensando en un lugar fantástico de belleza efímera, un lugar que muy poca gente hubiera podido llegar a ver.

Pero la realidad es que no hace falta salir al espacio para encontrar nuestra puerta de Tannhaüser y ver rayos C brillar en la oscuridad. Sólo hay que estar en el momento justo en el lugar preciso, porque la puerta puede abrirse sólo durante unos instantes delante de nuestros ojos.


La semana pasada, aprovechando la visita de Pere Soler estuvimos visitando unas cuantas playas del occidente de Asturies. Algunas ya las conocía desde hace años, al igual que muchas de las rocas que se levantan en el pedrero, pero nada es igual cuando oscurece y se empieza a poner el sol. Los colores cambian, se alargan las sombras, las nubes grises se vuelven azules y a veces, cuando menos te lo esperas, se abre un hueco entre las nubes y los últimos rayos del sol lo inundan todo. Y si estás en el punto exacto puedes incluso ver los rayos brillar en la oscuridad a través de la puerta.


Pero hay que aprovechar el momento, porque como ya os dije sólo dura unos segundos y después todo cambia y nada vuelve a ser igual. Se cerrará la puerta y ya no volveréis a ver más los rayos C, así que si encontráis el momento y tenéis la oportunidad, seguid al conejo blanco y meteros en su madriguera. ¿Quién sabe lo que habrá al otro lado".


NOTA: como siempre, haced click en las fotos para verlas con más detalle y fijaros en la primera foto, porque parece que hay alguien cruzando la puerta. Las luces anaranjadas de la última foto no son rayos C, es la horrible contaminación lumínica que desde hace años ilumina toda la rasa costera.