jueves, 9 de mayo de 2024

Nuevo libro: "El Ojo del Cormorán"

Acaba de salir publicado mi nuevo libro, "El Ojo del Cormorán", que al igual que los dos anteriores, incluyen algunos de los artículos publicados en el blog y otros muchos escritos especialmente para esta publicación. Y al igual que en el primero de esta trilogía, la portada incluye un dibujo inédito de mi amigo Gonzalo Gil, una maravilla, al igual que todas sus obras.


El libro sigue la misma estructura que los dos anteriores, e incluye 87 artículos breves agrupados en ocho secciones:

        1.- Reproducción
        2.- Comunicación
        3.- Adaptación
        4.- Extinción
        5.- Recuerdos de la pandemia
        6.- Manejando el medio ambiente
        7.- Vivencias y elucubraciones
        8.- Curso de ética periodística

El libro, al igual que los dos anteriores los podéis adquirir en la web de Tundra Ediciones, donde os lo enviarán con gastos de envío gratis. Asimismo, estará disponible en librerías.

Espero que os guste.

viernes, 25 de agosto de 2023

¿La "guerra" del pigargo?

El periódico La Nueva España nos deleita hoy con un publirreportaje sobre los pigargos que para no defraudar ilustra con un titular acorde a su línea mierder habitual: "Proyecto Pigargo: la guerra desatada".

Pero vayamos por partes. Aquí no hay ninguna guerra, aquí hay un proyecto de introducción de una especie que nunca debería haber comenzado, porque en primer lugar se apoya en unas pruebas de su presencia como reproductora que ya han sido rebatidas en multitud de ocasiones porque no eran concluyentes. La mayoría de estas supuestas pruebas son testimonios orales o transcripciones escritas que casi con total seguridad hacen referencia a otras especies de rapaces, como el águila pescadora, cuya presencia como reproductora, incluso en la actualidad, está confirmada desde hace tiempo. El resto de "pruebas irrefutables" son algunos restos fósiles que lo único que confirman es que algunos individuos de la especie pasaron por aquí, algo que ya se sabe porque las observaciones como divagante si están acreditadas, incluso con varias observaciones recientes. Pero eso no indica que se trate de una especie reproductora, ni muchísimo menos, ya que todos los años millones de individuos de cientos de especies visitan la Península ibérica como invernantes, como divagantes, o haciendo escala durante sus viajes migratorios, sin que eso implique que sean especies reproductoras. Pero incluso en el caso de que hubiera indicios de su reproducción hace miles de años, que no es el caso, eso tampoco sería suficiente para justificar su reintroducción, ya que el ecosistema podría haber sufrido importantes cambios desde su desaparición y una reintroducción podría acarrear muchos más problemas que beneficios. Por ejemplo, de la Hiena manchada (Crocuta crocuta) si hay pruebas irrefutables de su presencia como reproductora hasta hace poco más de 10.000 años, a finales del Pleistoceno tardío, y a nadie se le ha ocurrido comenzar un proyecto de reintroducción con la especie.

Por otra parte, sobre si el Pigargo es un depredador o un carroñero, se trata de una discusión tan ridícula que resulta absurdo seguir comentándolo. Por supuesto que es una especie carroñera, pero por supuesto que también es un depredador y para confirmarlo solo hace falta leer cualquier trabajo sobre su dieta en su área natural de distribución. Los pigargos depredan sobre peces, sobre mamíferos y sobre aves marinas, como ocurre en Noruega, donde gran parte de su dieta está formada por estas aves. Partiendo de esa información, no es descabellado afirmar que en el Cantábrico, en el mismo lugar donde se han soltado los pigargos, hay especies en peligro como los salmones o los cormoranes moñudos, que podrían llegar a formar parte de la dieta de los pigargos. 

Leer las declaraciones de Lorena Juste, que es la cabeza visible del proyecto coordinado por GREFA, tachando de bulos infundados esas informaciones, aparte de una falta de respeto no es sorprendente ya que lleva usando esa estrategia difamatoria desde que algunos empezamos a criticar el proyecto. Pero aparte de una falta de respeto, todo lo que afirmamos está apoyado en trabajos científicos publicados y no en opiniones arbitrarias, o como ella afirma, motivadas por algún interés personal que debería explicarnos, ya que si no es capaz de hacerlo, debería rectificar y pedir disculpas.  Por lo tanto, lo único que podrían explicar su habitual retahíla de descalificaciones, como ese supuesto "odio" o "animadversión" hacia los pigargos, que seguramente use para tocar la fibra de ciertos sectores animalistas y ganarse su apoyo, solo parecen responder a la frustración al ver en peligro su puesto de trabajo. Obviamente los pigargos, que son unas aves preciosas y magníficas, que en su área de distribución son una pieza irremplazable en el ecosistema, no tienen ninguna culpa en todo este asunto. Y por cierto, no se nos debe olvidar que el pigargo es una especie que no solo no está amenazada sino que está experimentando un importante crecimiento poblacional y una expansión en su área de distribución.

Pero ni el titular belicista de La Nueva España ni las descalificaciones de Lorena Juste deben servir para maquillar la realidad, que no es otra que la siguiente: El Proyecto Pigargo se ha terminado. Y se ha terminado porque una vez finalizada su fase experimental de dos años, para pasar a la fase definitiva se necesita el apoyo de las CCAA implicadas, y en la última reunión del Comité Nacional de Flora y Fauna, tanto los representantes de Asturias, como los de Galicia y Cantabria, se lo han retirado y ya se han paralizado las sueltas. O sea que lo único que hay que hay que aclarar es lo que se va a hacer con las aves que ya se han liberado, algo que debería haberse contemplado en la memoria del proyecto y que confirma, por enésima vez, la enorme chapuza de todo esto, desde sus inicios hasta ahora. 

Y por supuesto, tanto el Ministerio de Transición Ecológica como el Principado de Asturias deberían dejar de escurrir el bulto y hacer una declaración formal que clarifique todos estos puntos, por ejemplo, la eliminación de los puntos de alimentación suplementaria que están fijando a los pigargos al área de suelta.

Hasta que todo esto ocurra todo lo demás son fuegos de artificio.

martes, 1 de agosto de 2023

Un año en el bosque

El bosque es un ser vivo que se transforma con el paso de las estaciones. A lo largo de 12 meses la vegetación nace, crece y se seca, y los animales que pasan toda su vida en su interior, o que entran sólo de vez en cuando también cambian a lo largo del año. Unos nacen y otros mueren, pero la vida continúa y se renueva.

Durante un año coloqué una cámara de fototrampeo en un rincón de un bosque costero, cerca de un pequeño arroyo poco antes de su desembocadura en el Cantábrico. Escondida y alejada de caminos transitados por personas, registró todo lo que pasó ante ella. En total diez especies de mamíferos y seis de aves, algunas pasaron casi a diario, otras sólo una vez. En ese pequeño rincón del bosque los vi crecer y emparejarse y también aparecieron algunos ejemplares "raros", como una gineta melánica o un mirlo con leucismo parcial.


En este vídeo está condensado ese año en poco más de seis minutos, seleccionado unas pocas de las cientos de secuencias grabadas. Espero que os guste.

miércoles, 17 de mayo de 2023

El primer vuelo

Por fin llegó el gran día y tras unos segundos de duda, el pollo de carbonero abandonó el nido que compartió con sus cinco hermanos desde que nació.  Se asomó a la puerta y se atrevió a volar por primera vez. No fue un gran vuelo, sólo unos pocos metros hasta un muro cercano, pero había sido la prueba más difícil de su corta vida.


Ahora todo es nuevo y enorme. Es la primera vez que ve el cielo, las nubes, los árboles y las flores. También es la primera vez que siente el viento y el calor del sol sobre sus plumas. Mira hacia arriba y se queda embobado viendo a las gaviotas que pasan gritando por encima de su cabeza. Por fin sabe de dónde venían esos extraños sonidos que escuchaba en la oscuridad.

viernes, 5 de mayo de 2023

Eliminación de presas, sequía y bulos climáticos

El tiempo y el esfuerzo que se necesita para desmentir un bulo es varios ordenes de magnitud mayor que el que se invierte en inventarlo. De todas formas, hay ocasiones en las que es necesario hacer ese gasto sobre todo cuando te encuentras con alguno, como el último que se ha inventado sobre la sequía, que dice que se están destruyendo embalses y de esa forma se están agravando sus efectos.

Detrás de estos bulos y desinformaciones se encuentra algo que ya comentamos en varias ocasiones, el “hooliganismo político” y la politización del medio ambiente, que han conseguido que gran parte de la población asuma sin rechistar los argumentarios de los partidos políticos por los que sienten afinidad, y el negacionismo del cambio climático se ha convertido en un tema político, como casi todo lo relacionado con la protección del medio ambiente. Curiosamente, muchos de los políticos han interiorizado un discurso según el cual la conservación del medio ambiente y las políticas encaminadas a mitigar los efectos del cambio climático tienen como consecuencia una reducción del bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos, cuando es justo lo contrario, ya que no puede haber bienestar ni salud en un medio ambiente enfermo y alterado. 

Estos discursos y ese fanatismo político ha tenido como resultado que en los últimos años el escepticismo sobre el cambio climático haya aumentado considerablemente entre la población. Se ha llegado a situaciones tan extremas que incluso los meteorólogos de la AEMET han recibido amenazas de muerte por informar sobre el cambio climático. 

Paralelamente a estos discursos políticos negacionistas surgen continuamente informaciones falsas que tienen por objeto desacreditar las políticas ambientales. Una de las últimas informaciones falsas que han corrido como la pólvora en las redes sociales es la que dice que el Gobierno de España está destruyendo presas y embalses en plena sequía, lo que agravará el problema del abastecimiento de agua para el consumo, e incluso que esa eliminación de presas es la causa de la sequía.

Obstáculo en el río Piloña (Asturias)

Este bulo parte de la interpretación errónea (seguramente malintencionada) de la Estrategia de Biodiversidad de la UE para 2030, que entre sus objetivos tiene el de recuperar la naturalidad y conectividad de los ríos, permitiendo el libre flujo de agua hacía el mar. Ese flujo está interrumpido por infinidad de barreras, no sólo por grandes presas hidroeléctricas y embalses, sino por más de 1 millón de obstáculos que fragmentan los ríos europeos, aproximadamente uno por cada kilómetro de río, según la recopilación publicada en Nature en 2020


Barreras que impiden el flujo de agua en los ríos europeos. Belletti et al., 2020

Estos obstáculos incluyen azudes, banzaos y derivaciones para molinos e industrias, la mayoría de los cuales están obsoletos y no cumplen ninguna función actualmente, y que además de impedir el paso a especies migradoras de peces, como salmones, anguilas, lampreas o sábalos, cambian la dinámica fluvial, retienen sedimentos que deberían llegar al mar, nutriendo las aguas costeras y regenerando deltas y playas, pero también reducen la calidad del agua, disminuyendo la concentración de oxígeno disuelto y aumentando su toxicidad. 

Es evidente que la sequía no tiene nada que ver con la demolición de estos obstáculos, que al contrario servirán para mejorar la calidad de las aguas. El problema de la sequía, que desgraciadamente irá a más en los próximos años, está directamente relacionado con el cambio climático que está aumentando la frecuencia, duración, y severidad de las mismas.


sábado, 18 de marzo de 2023

¿Les preocupa a los ayuntamientos la invasión eólica?

Hay noticias que se entienden mejor cuando se ven juntas, ya que en muchas ocasiones, si se leen por separado, o no se tiene la suficiente información, la interpretación de los hechos puede resultar confusa.

En la prensa de hoy aparece un artículo, en que que nos informan de que por primera vez el Principado de Asturias aborta la tramitación de tres parques eólicos porque, tal como contempla la ley, dos ayuntamientos, el de Taramundi y el de Boal, en los que se iban a asentar, han emitido informes desfavorables a su instalación. Podríamos pensar que ambos ayuntamientos, hartos de ver como sus sierras se llenaban de aerogeneradores cubriendo hasta el último centímetro cuadrado de su superficie, hayan dicho que ya estaba bien y que era hora de parar esa salvajada. 

También es conveniente apuntar para entender la situación que las comunidades autónomas, en este caso el Principado de Asturias, son las administraciones competentes para tramitar los parques eólicos de mas de 50 megavatios, la inmensa mayoría de los que están instalados en Asturias. Los parques que tienen uan potencia superior a los 50 megavatios los tramita el Ministerio para la Transción Ecológica. Y esto es muy importante, porque podría explicar por que muchos de los grandes parque eólicos que cubren sierras enteras del occidente de Asturias se fraccionan en pequeños parques que por separado tienen menos de 50 megaviatios, pero si se unieran, ya que son promovidos por la misma empresa, sumarían mucha más potencia, por lo que deberían ser tramitados por la administración central. Cualquiera diría que esta fragmentación de proyectos tiene algo que ver con la reciente aprobación de la Nueva Ley de Calidad Ambiental en Asturias, que entre otras cosas permitirá dar de paso un proyecto "pequeño" con una simple declaración responsable del promotor, eliminando la anterior obligación de someterse a una evaluación de impacto ambiental.


Pero si leemos la noticia que ha aparicido en otro diario regional hace justo un mes, vemos las caras sonrientes del alcalde de Boal, José Antonio Barrientos y de la representante de Capital Energy, felices como dos perdices el día que acaba la temporada de caza menor, firmando un acuerdo por el cual el consistorio permitiría parques eólicos en su territorio, siempre que las empresas que los instalaran arreglaran las carreteras y dieran empleo, en resumidas cuentas, que aflojaran la cartera que ya luego se gestionaría ese dinero como el ayuntamiento considerara oportuno.

Pues curiosamente, uno de los proyectos que se han rechazado es promovido por la empresa Green Capital, que pertenece al grupo Capital Energy. Si, los mismos que firmaban alegremente el convenio con el ayuntamiento de Boal. También resulta curioso como surgen pequeñas empresas asociadas a estas grandes corporaciones, que se encargan de la instalación de los parques, y que sospechosamente, después de terminada la instalación se dan de baja. De esa forma, si en un futuro hubiera de desmantelar ese parque eólico, con los costes que ello conllevaría, la empresa ya no existiría. 

Si fueramos mal pensados, pensaríamos que quizás Capital Energy no haya aflojado suficiente dinerito y eso haya motivado el rechazo del proyecto. Y si siguieramos siendo mal pensados, pensaríamos que en unas semanas, ese pequeño inconveniento se habrá solucionado problemente porque se añadirá un pellizquito más al "convenio" con el ayuntamiento, volviendo entonces las sonrisas a empresas, ayuntamientos y Principado de Asturias.

Pero no somos mal pensados, seguro que lo que le preocupa a los ayuntamientos de Taramundi y Boal es la desfeita que se está montando en sus montes. Debe ser eso


lunes, 6 de marzo de 2023

Emisión de "El Ocaso del Rey" en TVE2

Hoy lunes, 6 de marzo, a las 16:30h, se emitió nuestro documental, "El Ocaso del Rey" en la 2 de TVE. Si no lo pudisteis ver en directo, estará disponible en la plataforma RTVE play hasta el 30 de septiembre de 2025, donde se podrá ver libremente.

Esperamos que os guste y ojalá sirva para poner un granito de arena que ayude a la conservación de esta magnífica especie, que como comentamos en el documental, después de más de 10.000 años de relación en la que la hemos llevado al borde de la extinción, puede que ahora seamos los únicos capaces de salvarlo.

jueves, 2 de marzo de 2023

¿Qué es un alcorque?

 Me encanta aprender palabras nuevas y a la vez me sigue sorprendiendo que siempre haya palabras para describir objetos o situaciones que en condiciones normales no nombramos, o recurrimos al socorrido "el agujero ese que suele estar en.." o, "el trozo de metal que se pone entre esto y aquello".

Pues una palabra que aprendí hace unos días es ALCORQUE. Ni siquiera sabía que el trozo de terreno que se abre alrededor de un árbol o de una planta tenía un nombre. Pues si que lo tiene y según la RAE, un "alcorque" es el "Hoyo que se hace al pie de las plantas para detener el agua en los riegos", y es una palabra que procede de la palabra árabe "alqúrq", pero también del latín "Quercus", que como sabemos, es el género de plantas que inlcuye a robles, encinas y alcornoques. Todo indica que la palabra surgió en el siglo VIII, con la llegada de los musulmanes a Al-Ándalus. 

Pues hablando de Alcorques, una de las cosas en las que me llevo fijando desde hace mucho tiempo es en el maltrato rutinario que se hace desde los ayuntamientos de las ciudades a la mayoría de los árboles que se plantan en las calles y aceras, tratándolos como a vulgares piezas de mobiliario urbano, sin darse cuenta de que como seres vivos que son necesitan agua y espacio, ya que al contrario que los bancos o las papeleras, respiran, hacen la fotosíntesis y crecen, si los dejan.


En estas fotos podéis ver a la izquierda dos ejemplos clásicos de "alcorques", que ni siquiera cumplen la definición que la RAE da de ellos, ya que ni son hoyos al pie de las plantas, ni mucho menos detienen el agua del riego o de la lluvia. Literalmente, enjaulan y encierran a los árboles, impidiendo que se filtre el agua hacia sus raices y condenandolos a una muerte lenta y penosa. 

Por el contrario, a la derecha, podéis ver dos ejemplos de alcorques, que sí cumplen su función de filtrar y retener el agua de la lluvia, permitiendo que el tronco del árbol crezca y se engrose. Y aparte de eso y sin lugar a dudas, es mucho más estético y agradable a la vista e incluso al olfato, que las jaulas de hormigón de las otras fotos.

A partir de ahora fijaos en los los árboles y alcorques de vuestras ciudades, por ejemplo en Oviedo donde los árboles se constriñen entre hormigón y adoquines, y buscar las diferencias. Quizás vaya siendo hora de promover una ley que controle el maltrato vegetal.

jueves, 5 de enero de 2023

El sueño de la invisibilidad

Una de las fantasías mas recurrentes a lo largo de la historia de la humanidad es la de la invisibilidad. Ya en la mitología griega, Perseo, el hijo de Zeus y Danae, consiguió cortar la cabeza de Medusa gracias al casco de Hades, el dios del inframundo, que volvía invisible a todo el que se lo pusiera. Desde entonces, han sido muchas las historias que han hablado del sueño de la invisibilidad, desde el hombre invisible de H.G. Wells hasta el anillo del Señor de los anillos o la capa de invisibilidad de Harry Potter.

Lo cierto es que todos hemos soñado alguna vez con poder hacernos invisibles y ver sin ser vistos y para eso nos vestimos de camuflaje o nos pintamos la cara de verde y ocre, como vemos muchas veces en las películas. Ese sueño de la invisibilidad ha hecho, por ejemplo, que la industria armamentística invirtiera millones de euros para construir aviones "invisibles", o más bien indetectables al radar para poder sorprender a los ejércitos rivales. 

En la naturaleza, hay muchos ejemplos de animales que han logrado acercarse mucho a la invisibilidad como una estrategia para pasar desapercibidos, sobre todo ante sus depredadores, aunque también para no ser detectados por sus presas. La forma más frecuente de invisibilizarse es gracias al camuflaje. Algunos tienen una coloración y un diseño corporal que unidos a su inmovilidad hace que pasen desapercibidos. Otros, como los camaleones, pueden cambiar su coloración dependiendo de la coloración del fondo, y lo hacen porque tienen varias capas de células con distintos pigmentos (rojos, amarillos, azules y marrones) que además pueden reflejar distintas longitudes de onda y así, dependiendo de como se estimulen pueden cambiar rápidamente su diseño y su color para mimetizarse con el medio en el que se encuentran.

Pero parte del camuflaje, hay una forma más asombrosa de lograr la invisibilidad y es haciéndose transparente, y aunque parezca increíble, no son pocos los animales que lo han conseguido. La mayoría de esos animales transparentes son invertebrados y mayoritariamente acuáticos, como las medusas, cuyo cuerpo está compuesto en su 99% de agua. Pero en los vertebrados apenas hay casos de animales transparentes, lo que parece bastante lógico porque tienen un sistema circulatorio muy desarrollado por el que viajan los glóbulos rojos que transportan el oxígeno y que al ser opacos atenúan la luz y no se transparentan.

Macho de rana de cristal, Hyalinobatrachium valerioi, vigilando tres puestas de huevos (Foto: Jaime Culebras)

Uno de los vertebrados más increíbles son las llamadas Ranas de cristal, que viven en sur y centro América. Se trata de un grupo de anfibios que reúne más de 150 especies que se caracterizan porque tienen una piel muy fina que hace que se transparenten sus órganos. Estas ranas viven en bosques tropicales y miden unos 3 cm de largo y cuando están sobre las hojas se vuelven prácticamente invisibles. Solo hay un problema, por su sistema circulatorio, como ya he comentado, se mueven los  glóbulos rojos que absorben mucha luz y por lo tanto no transparentan. 

Las ranas de cristal son nocturnas, mostrandose muy activas tanto para alimentarse como para aparearse y cuidar de las puestas. Pero durante el día se quedan inmóviles sobre las hojas y así consiguen pasar desapercibidas ante sus depredadores. Pero, ¿cómo se arreglan para que sus glóbulos rojos no sean visibles? Como las ranas son nocturnas, los investigadores se volvieron nocturnos y las estudiaban por la noche, pero fue cuando capturaron algunas y las pusieron en un recipiente de cristal cuando se fijaron en que los glóbulos rojos aparentemente "desaparecían". 

En un artículo publicado recientemente en la revista Sicence se explicó que lo que hacían hacían estas ranas era extraer aproximadamente el 90% de los glóbulos rojos de la sangre de su sistema circulatorio y empaquetarlos en el hígado. De esa forma, por el sistema circulatorio seguía circulando el plasma pero no los glóbulos rojos. Cuando se despiertan y necesitan activarse, libera los glóbulos rojos al sistema circulatorio y el hígado, que antes se había dilatado, vuelve a encogerse.

Soprendentemente, esta concentración de glóbulos rojos, que en otros vertebrados produciría coágulos y lesiones o incluso la muerte, a las ranas de cristal no les afecta. Por otra parte, también resulta asombroso que sin glóbulos rojos en el sistema circulatorio y por lo tanto, sin poder transportar el oxígeno a los tejidos, las ranas puedan permanecer en un estado de latencia sin sufrir daños. Si se supiera como lo consiguen podría ser de gran ayuda para aplicarlo a terapias humanas para reducir la incidencia de ictus o enfermedades cardiacas.

miércoles, 7 de diciembre de 2022

El parásito que controla el comportamiento de los lobos...y de los humanos

Hace unos días se publicó un artículo en la revista Communications Biology en el que se exponían los resultados de un trabajo que confirmaba que los lobos infectados con Toxoplasma gondii desarrollaban comportamientos más arriesgados, como dispersarse en busca de nuevos territorios, y de esas forma se incrementaban sus posibilidades de convertirse en líderes de la manada. Evidentemente, asumir esos riesgos implicaba que el riesgo de morir también aumentaba respecto a los no infectados. Este trabajo se desarrolló en el Parque Nacional de Yellowstone, donde en los años 90 del siglo pasado se reintrodujo la especie después de que fuera exterminada 70 años antes. 

Pero antes de entrar a analizar los resultados de ese artículo, lo primero será conocer al parásito que es el verdadero protagonista de esta historia. El Toxoplasma gondii es un protozoo parásito que tiene como huéspedes definitivos a los felinos, reproduciéndose sexualmente en su interior. Posteriormente, el felino libera los ooquistes del Toxoplasma con sus excrementos y luego, el hospedador intermedio, que puede ser cualquier animal de sangre caliente, incluidos nosotros, ingiere los ooquistes directamente al entrar en contacto con dichos excrementos, o indirectamente a través del agua o los alimentos (por ejemplo carne o vegetales) que hayan estado en contacto con ellos. 


Una vez dentro del organismo del huesped intermedio, los ooquistes liberan esporozoitos que se reproducen asexualmente y acaban formando quistes tisulares que se alojan en el músculo o el sistema nervioso. Finalmente, cuando un felino se come una de las presas que contiene estos quistes, por ejemplo un ratón, se cierra el ciclo. 

¿Pero qué tiene que ver todo esto con los cambios en el comportamiento?

Hay muchos ejemplos de parásitos capaces de modificar el comportamiento de sus huéspedes para lograr propagarse, y el Toxoplasma es uno de ellos. En los últimos años se han publicado gran cantidad de trabajos que confirman que el Toxoplasma modifica el comportamiento de los huéspedes intermedios haciendo que tomen más riesgos de lo habitual, y de esa forma incrementan las opciones de que ese huesped acabe siendo la presa de un felino, llegando así al huesped definitivo. Evidentemente no todos los huéspedes acabaran en las fauces de un felino, pero sí en muchos casos, por ejemplo cuando un gato se come un ratón infectado. 


Los ratones y ratas reconocen de forma innata el olor de la orina de los gatos y de esa forma escapan cuando la huelen, evitando el peligro. Pero si un ratón esta infectado por el Toxoplasma, el olor de la orina de gato no solo no le parece repepelente, sino que desencadena una irrestible atracción sexual que hace que se acerque a la fuente de la orina con intenciones libidinosas. No hace falta decir que ese amor no será correspondido y que el ratón terminará irremediablemente en el estómago del gato, con lo que el Toxoplasma lograría su objetivo.

¿Qué ocurre con los lobos de Yellowstone?

En Yelowstone no hay gatos domésticos y allí el hospedador definitivo es el puma (Puma concolor). En este caso, tanto lobos como pumas son los dos depredadores apicales del ecosistema y compiten entre si por presas similares, como alces y ciervos. 


Tras estudiar durante 26 años varias manadas de lobos de este parque nacional, lo primero que descubrieron los investigadores fue que los lobos cuyos territorios se solapaban con zonas de alta densidad de pumas tenían unas tasas de infección por Toxoplasma nueve veces mayores que aquellos que tenían territorios que no solapaban con ellos. Los investigadores llegaron a la conclusión de que los lobos se infectaban consumiendo directamente los ooquistes expulsados directamente en los excrementos de los pumas, ya que la transmisión indirecta a partir de las presas comunes no era significativa. 

En el caso de los lobos infectados, y esto fue lo más curioso, los resultados confirmaron que tenían más probabilidades de dispersarse y convertirse en líderes de manada que los lobos no infectados. Dispersarse es un comportamiento arriesgado, sin duda mucho mayor que quedarse en un territorio conocido, por lo tanto se confirmaba que la toxoplasmosis tenía un importante efecto sobre el comportamiento y la toma de decisiones en especies silvestres hospedadoras intermedias. Esto ya se había observado en las Hienas manchadas en Áfríca. En ese caso, los cachorros de hiena que hospedaban al toxoplasma perdían el miedo a los leones y de esa forma el riesgo de mortalidad y la transmisión del parásito se incrementaba.

Cuando se analizaron estadísticamente los resultados obtenidos, incluyendo en un modelo otras variables como el sexo de los animales, el color del pelaje o la edad, sólo la infección por toxoplasma resultó significativa a la hora de explicar las diferencias en el comportamiento dispersivo de los animales. De hecho, la probabilidad de que un lobo seropositivo se conviertiera en líder de manada fue 46 veces superior a la de que un lobo seronegativo lo consiguiera.

¿Y qué ocurre con los seres humanos?

El ser humano, al igual que otros animales de sangre caliente, es también un hospedador secundario del Toxoplasma gondii. En nuestro caso, el huesped definitivo suele ser el gato doméstico, ya que obviamente es el felino que tiene un mayor contacto con nosotros. La transmisión se produce normalmente al consumir vegetales o alimentos que hayan podido estar en contacto con los excrementos de los gatos que porten ooquistes, por lo que se recomienda lavar bien los vegetales y cocinar la carne el suficiente tiempo para eliminarlos. El contagio directo a través de los gatos es más raro y se puede producir sobre todo al manipular las bandejas donde depositan los excrementos. 


El Toxoplasma es uno de los parásitos más frecuentes en nuestra especie, de hecho, se estima que un tercio de la población mundial es portadora, con importantes diferencias entre países. De todas formas, en la mayoría de esos casos, la infección es aparentemente asintomática ya que nuestras defensas inmunes se encargan de mantenerlo a raya. El problema surge cuando la infección se producen en personas inmunodeprimidas, en las que puede dar lugar a una enfermedad grave, o en mujeres embarazadas, ya que en ese caso, el parásito podría atravesar la barrera placentaria y afectar al feto, lo que daría lugar a complicaciones durante el embarazo y a secuelas graves en el feto. Esto ocurre cuando la embarazada no ha sido infectada previamente, en el que caso de que ya hubiera sufrido la infección, su cuerpo ya presentaría anticuerpos previos a la gestación contra el Toxoplasma, por lo que estaría protegida. 

¿Somos realmente asintomáticos cuando contraemos toxoplasmosis?

Como he comentado anteriormente, la inmensa mayoria de las infecciones por Toxoplasma son asintomáticas, pero eso no quiere decir, que al igual que ocurría en ratones, en hienas y en los lobos, nuestro comportamiento no sufra cambios o alteraciones una vez que hemos sido infectados, ya que aunque no se desarrolle una patología grave, los quistes tisulares no se eliminan de nuestro cuerpo.

Lo cierto es que en los últimos años se han acumulado muchas evidencias y estudios científicos que confirman que las personas que tienen alojados los quistes de Toxoplasma en su cuerpo muestran comportamientos más imprudentes y temerarios. Por ejemplo, en un estudio en el que se hicieron 102 autopsias a personas de las que se conocía con precisión la causa de su muerte, se comprobó que la probabilidad de que esa muerte se hubiera producido por una conducta imprudente, por ejemplo, ir en moto sin casco o por una actividad temeraria, era mucho mayor en las personas que estaban infectadas por toxoplasma. Otros muchos estudios han encontrado una relación significativa entre toxoplasmosis y esquizofrenia e incluso con la propensión al suicidio. Hay autores que incluso afirman que el Toxoplasma puede estar afectando a toda la cultura humana.

Pero al igual que en el caso de los lobos de Yellowstone, en los que los lobos infectados tenían un comportamiento más arriesgado que hacía que se dispersaran más hacia territorios desconocidos, algunos estudios con humanos han encontrado que existía una correlación significativa entre emprendimiento empresarial e infección por toxoplasma. Por ejemplo, en un estudio realizado en Dinamarca con 16.000 mujeres, se vio que aquellas que eran seropositivas para el toxoplasma tenían mayor probabilidad de convertirse en empresarias, o sea, que asumían más facilmente el riesgo de fundar una empresa en solitario. Pero no sólo eso, otros estudios confirmaron que tener el Toxoplasma hacía que una vez fundada la empresa, los portadores asumían más riesgos sin darle tanta importancia a los beneficios económicos de sus acciones. 

Hemos visto que los cambios en el comportamiento de los huéspedes intermedios ocasionados por el toxoplasma tienen como objetivo que se cierre el ciclo, o sea, que los ooquistes acaben en el felino. En el caso de los ratones infectados, seguramente lo consigan, pero no parece que sea muy probable que pasen a un gato desde un huesped humano. 

Evidentemente, el toxoplama lleva campando por nuestro planeta hace muchísimo tiempo, mucho antes de que aparecieran los seres humanos y no debemos olvidar que hace no demasiado, sin pensamos en una escala evolutiva, nuestra especie compartió el hábitat con leopardos y leones (y aún lo hace en muchos sitios) y un comportamiento temerario y una pérdida de miedo hacia ellos podría tener como consecuencia que acabáramos siendo parte de su menú, con lo que el Toxoplasma habría conseguido su objetivo.