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viernes, 28 de noviembre de 2025

¿Para qué sirve un Parque Natural?

A la vista del reparto de dinero público, pagado con los impuestos de todos, para el exclusivo beneficio de unos negocios privados, es lógico preguntarse si realmente es necesario crear una figura como la de Parque Natural.


Según la Ley 4/2003, de 24 de marzo, de declaración del Parque Natural de Ponga, publicada en el BOE núm. 112, de sábado 10 de mayo de 2003, el primer objetivo de este parque natural es el de "El mantenimiento del estado y funcionalidad de los ecosistemas en el Parque y, en consecuencia, la protección de las especies y de sus hábitats, haciendo especial incidencia en aquellos incluidos en los catálogos regionales, nacionales y comunitarios", y no parece que ninguna de esas partidas presupuestarias vayan dirigidas a nada que tenga relación con la protección de los ecosistemas o las especies de ese espacio.

Como es habitual en el Paraíso demencial, la naturaleza solo sirve para publicar eslóganes turísticos y para exprimirla hasta sacarle el último euro. Y por supuesto como un arma propagandística, manoseada indecentemente por el gobierno y la oposición, para tratar de cosechar votos en su permanente campaña electoral.

lunes, 27 de mayo de 2024

Cada año peor

El pasado fin de semana estuve controlando varias colonias de cormorán moñudo del occidente de Asturias para estimar el éxito reproductor. Como es normal en esta especie, lo que hace aún más complicado su seguimiento, la asincronía entre las parejas es muy acusada, pudiendo encontrarte en una misma colonia, parejas incubando, junto a otras con pollos recién nacidos, otras con pollos grandes e incluso algunas en las que los pollos ya han abandonado el nido y son alimentados por sus padres en las guarderías. Esto hace que tengas que multiplicar el esfuerzo de seguimiento y hacer muchas visitas al año a cada colonia.


También seguimos confirmando que la mortalidad en aparejos sigue siendo la mayor causa de mortalidad no natural, algo que no es de extrañar cuando te encuentras las colonias rodeadas de aparejos, en algunos casos, como el de la foto, a escasos 10 metros de los nidos. Porque entre otras cosas, en Asturias no hay límite de distancia ni de batimetrías para largar aparejos, solo se prohíbe en zonas de baño durante el verano y en la desembocadura de los ríos. 


Y la consecuencia es la que veis en la última foto, tomada por mi amigo Gilberto en el puerto de Tapia hace unos años. Un adulto de moñudo, tirado por la borda tras despescar un trasmallo, con restos de aparejo enredados en el cuello. Solo un pequeñísimo número de estos cadáveres aparecen y son recogidos, la mayoría se hunden o son carroñeados al orillar en las playas.


A pesar de esto, las administraciones nos dicen que no se puede aprobar la estrategia de conservación de la especie, que hay que esperar porque no hay suficientes datos. Una estrategia que ya esta redactada y entregada al ministerio, pero que algunas CCAA, como la gallega, no han querido que saliera adelante. Y cuando te dicen eso después de más de 30 años trabajando con esta especie, cuando llevas pasándoles datos, estudios, publicando artículos, redactando informes y confirmando que se está extinguiendo delante de tus ojos, llega un momento en que se te agota la paciencia. 

Y ya no te dejas engañar, porque sabes perfectamente que la conservación, no solo de esta especie, sino de todas las especies a las que no puedan sacar rentabilidad económica, les importa una absoluta mierda. Y solo nos queda una esperanza, que aparezcan cuanto antes los hombres de negro de la UE y nos obligue a golpe de sanciones a adoptar unas medidas de obligado cumplimiento, pero que literalmente nuestros gobernantes llevan años pasándose por el arco del triunfo


lunes, 3 de enero de 2022

Los "indecentes" que queman el monte

Tras una semana de viento sur, y como siempre ocurre en Asturias y Cantabria, los amigos de la cerilla, los de siempre, han aprovechado para quemar el monte. Y no han descansado. Ayer mismo, 93 incendios en 31 municipios asturianos y subiendo.

Y ayer mismo, los de siempre, aparecen diciendo que ellos no han sido, que han sido otros y pidiendo más quemas controladas. El presidente del Principado ha aprovechado para salir de su cáscara para llamar indecentes a los que han encendido la llama. Pues no es mala idea repasar de nuevo dónde nace la indecencia de todo esto.

Señor Barbón, lo que es indecente es que con el apoyo del resto de grupos del parlamento asturiano (salvo Podemos) hayan modificado la Ley de Montes, eliminado los acotamientos, que prohibían el pastoreo en los terrenos quemados y que lo haya hecho en contra del criterio de la Fiscalía. Esa derogación ha hecho que los incendios forestales INTENCIONADOS aumentaran exponencialmente en los años siguientes como consecuencia directa de esa medida. 


Lo que es indecente es que su gobierno haya cedido al chantaje de los que queman el monte, ya que por mucho que el portavoz de la plataforma Asturias Ganadera "rechace que sean obras de los ganaderos" tanto la Fiscalía, como la Guardia Civil, confirman que mas del 80% de esos incendios se provocan para obtener pastos para el ganado. Es indignante, señor Barbón, que ahora se haga el ofendido pero no tenga el coraje de nombrar a los culpables, sabiendo perfectamente quienes son.

Es indecente que esta gente se permita chantajear a un gobierno con este tipo de declaraciones, pero más indecente aún es que  con toda seguridad su gobierno volverá a ceder a su chantaje.

Lo que es indecente es que su gobierno haya puesto todas las trabas posibles para que los responsables de investigar estos delitos puedan hacer su trabajo. Léase la última memoria anual de la Fiscalia de Medio Ambiente donde lo dice explícitamente.

Lo que es indecente es que ni usted ni nadie de su gobierno vayan a tener ninguna responsabilidad por su negligencia y por permitir, por activa y por pasiva, que todos los años suceda lo mismo y que no hagan absolutamente nada por evitarlo, salvo las lágrimas de cocodrilo que ahora suelta y que son tan falsas como el Paraíso Natural que ya casi nadie se cree.

miércoles, 4 de agosto de 2021

Pigargos en Asturias, ¿nos hemos vuelto locos?

Evidentemente la pregunta del título es una pregunta retórica, porque la respuesta es obvia, aunque quizás no se trate de locura sino de intereses mucho más prosaicos que nada tienen que ver con la conservación de las especies o de los espacios naturales.

Pero vayamos por partes. Hace unos días, muchos de nosotros nos enterábamos por la prensa del inicio de un proyecto de "reintroducción de Pigargo (Haliaetus albicilla) en España". Se había rumoreado desde hacía tiempo, como se había rumoreado el plan de introducir linces boreales también en Asturias.


En ambos casos, tanto el pigargo como el lince europeo están incluidos en la actualización del Listado de especies extinguidas en estado silvestre en todo el medio natural de España (BOE Núm. 195 de 13 de agosto de 2018), y para esa inclusión se apoyan en la supuesta evidencia de citas confirmadas de reproducción de dichas especies en España. En el caso del lince boreal, parece que las pruebas de su presencia histórica son claras, pero ¿existen esas pruebas en el caso del Pigargo?

¿Se ha reproducido el Pigargo en España en tiempos históricos?

Según según el artículo 3 de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, para certificar el carácter extinto de una especie en España "la presencia de ejemplares de dichas especies en tiempos pasados, incluyendo tiempos históricos ha de refrendarse en base a la mejor información técnica y científica disponible". Y tal como se indica en el BOE nº195 de 13 de agosto de 2018, esas evidencias deben estar demostradas en base a referencias escritas fidedignas basadas en datos irrefutables.

Cuando se consultan dichas referencias, que aparecen tanto en la ficha de la especie publicada por el Ministerio de Transición ecológica como en el informe preliminar del proyecto redactado por GREFA, se afirma que se ha constatado su reproducción en Baleares y algunas localidades del litoral mediterráneo, se apuntan algunas referencias de restos en yacimientos arqueológicos y varias citas, algunas recientes, de ejemplares solitarios cazados u observados. También se apunta la existencia de ciertos topónimos de rocas marinas, que según se comenta podrían ser atribuidos a pigargos, aunque sin posibilidad de confirmarlos. 

Todas esas referencias sobre la reproducción del Pigargo en España y sobre los restos arqueológicos han sido analizadas exhaustivamente y desmentidas una por una en un artículo de Abilio Reig-Ferrer (que se puede descargar aquí), en el que hace una pormenorizada revisión de todas ellas y confirma, basándose en los artículos publicados, que en el caso de los registros de nidificación en Baleares se trata de confusiones con nidos de Aguila pescadora (Pandión haliaetus), especie que sí se reproduce en dicho archipiélago. Ese error de identificación en las referencias originales ha sido sucesivamente citado como una referencia válida en posteriores artículos. En cuanto al resto de citas, tanto de ejemplares cazados como de observaciones puntuales, todo indica que se trataba de ejemplares divagantes procedentes de las poblaciones nórdicas.

Las conclusiones de este trabajo así como la escasa fiabilidad de los datos presentados en la ficha del Ministerio y en el informe de GREFA deberían ser suficientes para eliminar al Pigargo del Listado de especies extinguidas en estado silvestre y por supuesto para paralizar el proyecto de reintroducción de dicha especie actualmente en marcha.

El proyecto de reintroducción en Asturias

Si algo llama la atención de este proyecto es el enorme secretismo que lo ha rodeado desde el principio, de hecho, salvo los directamente implicados en el mismo, la mayoría nos hemos enterado por la prensa de que nueve pigargos procedentes de Noruega ya estaban en Asturias de camino al jaulón de hacking en la localidad de Pimiango, en el oriente asturiano, en el límite con Cantabria. 

Acto de presentación del proyecto en Pimiango el 2 de agosto  (Foto: David Pascual)

Como toda presentación que se precie, hubo posado ante la prensa con intervenciones de los representantes del Ministerio, de la Consejería de Medio Rural, de las autoridades locales y de GREFA, responsables de la reintroducción. Todo aderezado con una espicha, una banda de gaitas y reparto de camisetas y folletos. Algunas declaraciones que sobre todo hacían hincapié en el impacto socioeconómico que tendría esta introducción para potenciar el turismo, pero poca o ninguna información acerca de los trámites legales necesarios e imprescindibles para ejecutar un proyecto de estas características.

Imagen extraida del tríptico de presentación del proyecto (Foto: David Pascual)

Tal como contempla el Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero,  antes de plantearse cualquier proyecto de reintroducción, el Comité de Flora y Fauna Silvestres debe elaborar un dictamen técnico de valoración del cumplimiento o adecuación de dicho programa, se debe presentar un análisis de viabilidad de dicha reintroducción, así como la exposición de medidas de conservación para evitar afecciones negativas para las especies de la zona de suelta. Asimismo, de acuerdo con la legislación vigente (artículo 52.4 de la Ley 42/2007), "es necesario someter a una adecuada participación y audiencia públicas el programa propuesto". 

O algo nos hemos perdido o hay varios de estos requisitos que fija la legislación vigente que no se han cumplido, o al menos, no han salido a la luz y por lo tanto no han sido sometidos a participación y audiencia públicas. No hay noticias del dictamen del Comité científico, ni del plan de viabilidad, ni de las medidas de conservación. Asimismo, no debemos olvidar que la zona de suelta esta incluida en la Red Natura 2000, concretamente en la ZEC y ZEPA Ría de Ribadesella- Ría de Tinamayor, en la que se reproducen algunas especies incluídas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Fauna Vertebrada de Asturias, por lo que debería aportarse otro informe sobre las posibles afecciones del proyecto, tanto a la zona protegida como a las especies que allí se reproducen.

Posibles afecciones sobre espacios y especies protegidas

El Pigargo es un ave rapaz de gran tamaño, que con sus dos metros y medio de envergadura, la convierten en un imponente depredador. Su dieta se compone básicamente de peces y otras aves, aunque también puede alimentarse de carroña. 

 Imagen extraida del tríptico de presentación del proyecto (Foto: David Pascual)

Esta predilección por la aves acuáticas no es algo que haya pasado desapercibido a los promotores del proyecto de introducción, ya que de hecho, han incorporado esta información en el tríptico que repartieron en el acto de presentación. No está de más recordar que al lado de la zona de suelta se encuentran unas de las pocas colonias de Cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis) de la costa oriental, en declive desde hace años, como el resto de la población asturiana, que ha experimentado una reducción del 42% desde 2004.

Pigargo cazando un Cormorán moñudo (Fotografía de Ian Cook)

¿Se ha tenido en cuenta el posible impacto de esta depredación sobre las exiguas poblaciones de cormoranes moñudos de Asturias y del resto de la demarcación noratlántica? Todo indica que no, a pesar de la responsabilidad de la Administración asturiana en la conservación de esta especie, algo que tampoco resulta sorprendente a la vista de las nulas medidas que se han tomado hasta ahora para evitar su declive. ¿Y que ocurrirá durante la migración otoñal de aves marinas, que entre agosto y septiembre pasan a millares por el Cantábrico? Tampoco lo sabemos y tampoco parece que importe.

Posibles afecciones sobre otras especies

Como ya he comentado, el Pigargo es un gran depredador, en cuya dieta, además de aves marinas se incluyen los peces, como los salmones, esos que entran a desovar al río Cares, cuya desembocadura se encuentra a menos de 2 km del lugar donde se soltarán las aves. También conviene recordar que además de alimentarse de peces y de aves marinas, en algunos lugares en los que se ha reintroducido etsa especie, como en Escocia (donde sí se había extinguido recientemente como nidificante), los pigargos han encontrado una suculenta fuente de alimento en los corderos de las explotaciones ovinas de la zona, lo que ha llevado a los ganaderos escoceses a tachar la situación como "insostenible" y a solicitar a las autoridades una solución a este problema.


No deja de ser curioso que la misma administración asturiana que se vanagloria de sus campañas de eliminación de lobos y de hacer frente a los planes de protección de la especie, la misma que lleva mas de 15 años matando cormoranes con la excusa de proteger al salmón, sea ahora defensora a ultranza de la introducción de un depredador de salmones y de ganado. ¿Ha contado la administración asturiana con la más que previsible oposición de ganaderos y pescadores a esta nueva amenaza? Quizás debería plantearselo, ya que a la vista de sus últimas decisiones parece evidente que son ellos los que marcan la pauta en sus políticas ambientales.

¿Es una prioridad introducir pigargos en Asturias?

Como ya se ha comentado anteriormente, las evidencias sobre la presencia del pigargo como nidificante, no solo en Asturias sino en todo el territorio español, no se sostienen, y una revisión crítica de las mismas confirma que las citas que se presentan o son confusiones con águilas pescadoras, o son datos anecdóticos de ejemplares divagantes que de ninguna manera servirían para justificar su estatus de especie extinta como especie reproductora. Pero incluso en el caso de que lo fuera, ¿eso sería suficiente para justificar su reintroducción en este momento?

En Asturias hay actualmente 30 especies incluidas en el Catálogo Regional de la Fauna Vertebrada Amenazada, un catálogo que por cierto, salvo un par de excepciones puntuales, no se revisa desde su publicación en el BOPA el 30 de marzo de 1990, o sea, hace 31 años. Entre esas especies, varias aves como el Urogallo con menos de 300 ejemplares, el Ostrero, con 5 parejas reproductoras, el cormorán moñudo con poco más de 150 parejas, o el Avión zapador, llevan sufriendo un declive generalizado desde hace décadas. ¿Por qué no invertir el dinero y el esfuerzo en tratar de que no desaparezcan estas especies? ¿Por qué no invertir esos esfuerzos en revertir la imparable degradación del hábitat, entre otras cosas por las políticas forestales incentivadas desde el gobierno asturiano?

Jaulón que se usará para el hacking de los pigargos en Pimiango (Foto: Juan Villar)

Quizás una imagen como la anterior sea el resumen perfecto de la situación actual. El jaulón donde permanecerán los pigargos antes de la suelta, en un entorno rodeado de plantaciones de Eucaliptus globulus, como toda la rasa costera asturiana, un paisaje degradado y empobrecido que sí necesitaría ser restaurado. Por cierto, el eucalipto es una especie forestal que ha sido catalogada como especie invasora por un comité científico de expertos independientes, pero cuyo dictamente ha sido ninguneado por el gobierno de turno.

Mientras el gobierno asturiano saca pecho y se hace fotografías para la prensa con este proyecto de "reintroducción", en los últimos meses ha modificado el plan forestal que permitirá incrementar la superficie de eucaliptales y permitirá plantar Eucaliptus nitens, con lo que podrán hacerse plantaciones a cotas más altas. También ha presentado la modificación de la ley de caza que a partir de ahora permitirá que los cazadores puedan disparar desde caminos y vías públicas, ha aprobado más matanzas de lobos y de cormoranes grandes, sigue permitiendo matar salmones y angulas a pesar del declive de las capturas, permitirá la instalación de parques eólicos en la mayoría de las sierras costeras del occidente y en la mar y aprobará que se expriman los ríos con más presas e hidrotornillos para "rentabilizar el agua asturiana". Se trata de la misma administración que levantó los acotamientos al pastoreo en los terrenos quemados, en contra de los informes de la propia Fiscalía que atribuía a la creación de pastos el 83% de los incendios

Cualquiera que relacione este proyecto Pigargo con las últimas decisiones medioambientales del Principado de Asturias puede que llegue a la conclusión de que simple y llanamente se trata de un lavado de cara para tapar una gestión ambiental nefasta, pero quizás sea yo que soy muy mal pensado.  

domingo, 2 de mayo de 2021

El salmón se extingue ante nuestros ojos

Otros años por estas fechas, los periódicos y los informativos asturianos nos ofrecían a diario las estadísticas de pesca de salmón. Acompañaban sus crónicas con fotos de los orgullosos pescadores y con publirreportajes sobre el paraíso astur de la pesca de salmón. "En los ríos asturianos hay salmones para regalar", así se titulaba un artículo de la prensa regional hace tan solo 4 años. Alcaldes, políticos de todo signo, hosteleros, presidentes de asociaciones y vecinos de las localidades ribereñas, relataban sus logros y apostaban por el negocio, frotándose las manos pensando en los millones de euros que supondría la pesca del salmón para la maltratada economía asturiana. Pero este año esas páginas brillan por su ausencia. Silencio casi absoluto, como si no hubiera temporada de pesca o se hubiera suspendido por alguna razón desconocida.

Y os preguntaréis qué está pasando. Pues la respuesta es muy sencilla: no hay salmones. La temporada de pesca con muerte comenzó el 11 de abril y todas las capturas de este mes han alcanzado la increible cifra de ¡23 peces! Probablemente se trate del peor inicio de temporada de la historia. En el Esva, como era esperable, no se ha pescado ni un solo salmón, pero los pescadores no quieren oir hablar de que se vede este río.

Ya es cada vez más difícil justificar este triste balance culpando a los cormoranes, las garzas y las nutrias. Tampoco es creíble que sea la pesca en el mar la que está acabando con los salmones, porque desde hace más de una década es una pesquería anecdótica, entre otras cosas porque ya no es rentable. Aunque les cueste admitirlo, o sencillamente no quieran creerlo, el salmón se extingue, las repoblaciones no funcionan y además son perjudiciales, tal como confirman cientos de artículos científicos. O se veda el salmón inmediatamente o se extinguirá en unos pocos años.

Adios a la pesca, adiós a la gallina de los huevos de oro y lo peor de todo, adiós a una especie excepcional y a una población única en el mundo, que se perderá para siempre por culpa del egoismo y la avaricia de unos pocos. Y por supuesto, con la inestimable ayuda de una administración que antepone los votos y los sillones a las evidencias científicas.


martes, 25 de agosto de 2020

La incómoda investigación de los incendios forestales en Asturias

Estamos a finales de agosto, una época del año, junto a los meses de marzo y abril, en la que los incendios forestales son el pan nuestro de cada día. Unos incendios que en el caso de Asturias, y tal como han señalado en innumerables ocasiones los informes remitidos por la Guardia Civil y la Fiscalía de Medio Ambiente, tienen su principal origen en la quema de matorral para obtener pastos para el ganado. A pesar de estos informes, las políticas del Principado de Asturias, apoyadas por prácticamente todos los grupos de la oposición, han obviado los datos y han eliminado una de las pocas medidas que había resultado útil para reducir este tipo de incendios: acotar al pastoreo aquellos montes que habían sido quemados previamente. No hace falta ser demasiado perspicaz para entender que si se quitan los beneficios directos de una determinada acción, esa acción dejaría de tener sentido.

Tampoco hace falta ser demasiado avispado para darse cuenta de que una vez eliminados por ley los acotamientos al pastoreo, el número de incendios se iba a incrementar. Y así ocurrió. Y por enésima vez, la Fiscalía de Medio Ambiente volvió a defender los acotamientos, considerando que su eliminación,  aprobada por la Junta del Principado de Asturias  (con el apoyo de PP, PSOE, IU, Foro y Ciudadanos) había sido un grave error, ya que "contribuía de manera eficaz a la disminución de incendios provocados".

Y de nuevo, y como es habitual, el Principado de Asturias hizo caso omiso a estas advertencias y tanto gobierno como oposición (que para eso sí se ponen de acuerdo), negaron cualquier relación causa-efecto entre ambas situaciones, a pesar de la contundencia de las pruebas. Ya en el año 2017, cuando se aprobó esa medida, algunas voces díscolas del PSOE asturiano, afirmaron que No quedará un metro sin quemar por culpa de la reforma de la ley de Montes, lo que sin duda le valdría a José Antonio Mesa, alcalde de Allande, un tirón de orejas por saltarse el argumentario y una petición de prudencia por parte del PP de Allande, que le dijo que "no se puede culpar a los ganaderos de incendiarios ni a nadie sin pruebas". Se ve que tampoco se han leído, o más bien, lo han leído pero lo han ignorado, los sucesivos informes de la Fiscalía, colmados de pruebas y sentencias. 

Tras la eliminación de los acotamientos, el Gobierno asturiano parece haber dado con la solución para cambiar las estadísticas sobre el origen de los incendios: si no hay pruebas no hay sentencias, y por lo tanto no hay culpables. En Asturias existe un grupo de Agentes de Medio Natural que forman las Brigadas de Investigación de Incendios Forestales (BRIPAS), cuya misión es buscar las pruebas sobre el origen de los incendios y en el caso de que se confirme que han sido provocados, proporcionar la información necesaria para que se sentencie a los culpables según la legislación vigente. Las BRIPAS se crearon el 2 de julio de 2002 dentro de la desaparecida Consejería de Administraciones Públicas y Asuntos Europeos del Principado de Asturias. Y desde entonces, su trabajo ha sido ha sido elogiado por el Fiscal de Medio Ambiente de Asturias, siendo un referente para los Agentes Forestales y Medioambientales del resto del Estado, habiendo conseguido 86 sentencias condenatorias desde su existencia, y marcando un récord en 2014 al sentar en el banquillo a 14 incendiaros, con sentencias condenatorias para todos ellos. Baste recordar que antes de la creación de estas brigadas la media de sentencias anuales por estos delitos oscilaba entre 1 y 3 al año. Sin duda, y a la vista de los resultados, la labor de las BRIPAS debería ser motivo de orgullo por parte del Principado, que incluso debería reforzarlas para lograr que la impunidad sobre estos delitos fuera cosa del pasado. Pero sorprendentemente, y coincidiendo con la modificación de la ley de montes que eliminó los acotamientos, el Principado modificó sus atribuciones y dependencias orgánicas, de forma que a partir de ese momento dependerían tanto orgánica como funcionalmente del Servicio de Extinción (SEPA), cuando antes dependían orgánicamente de la de la Dirección General de Justicia e Interior. De esta forma, y tal como ha denunciado la Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales (AEAFMA),  esto "podría llegar a suponer la invalidación de pruebas en procedimientos judiciales de no quedar debidamente delimitadas sus actuaciones en esta materia" ya que "los mandos y resto de personal no cuentan con la condición de Policía Judicial que les ampare para intervenir ante ilícitos penales". 

En la memoria de la Fiscalía de Medio Ambiente del año pasado, se criticó con dureza este cambio de  atribuciones , ya que, tal como dice explicitamente en su informe, "la nueva labor de la BRIPAS se centra en la investigación de la causa, pero no en la averiguación de la autoría, con lo cual la mayoría de las denuncias acaban en sobreseimiento por falta de pruebas". Evidentemente, el Principado de Asturias no cambió de opinión y tal como ha hecho hasta ahora, ni ha vuelto a imponer los acotamientos ni ha devuelto a la BRIPAS a sus atribuciones originales, y el resultado es evidente, tras el sobreseimiento de varios casos por falta de pruebas. No deja de ser curioso que tras las críticas de la Fiscalía, la portavoz del ejecutivo asturiano dijera que el Principado "perseguirá con todo rigor a las personas que provoquen incendios forestales". Si ese rigor consiste en dejar libres de sanción a los incendiarios, no hay duda de que están siendo muy rigurosos.

Pero la confirmación del interés del gobierno asturiano en desmantelar la BRIPAS y con ello, de aumentar la impunidad de los incendiarios, ha ocurrido hace unos pocos días, cuando nos enteramos por la prensa de que el Principado de Asturias tiene previsto contratar el año que viene a investigadores privados para "localizar las causas del incendio". Resumiendo, que esos investigadores privados van a encargarse de realizar el trabajo que ya realizaban con éxito los 8 agentes de Medio Natural que forman parte de la BRIPAS, y lo que es más demencial, con 3 plazas vacantes que quedan por cubrir. Sin duda, una jugada perfecta que el presidente del Principado de Asturias debería explicar en el Parlamento asturiano.

A fin de cuentas, y tal como decía el ex-director de Política Forestal del Principado, Joaquín Arce, "los incendios forestales son a la sociedad asturiana como el narcotráfico a la sociedad mexicana o la colombiana, o como la corrupción a la clase política española, es decir, algo consustancial y asumido, aceptado y tapado por una parte importante de la sociedad, pese a lo que digan el sentido común, el Código Penal, la economía y la ciencia, lo que dificulta enormemente los esfuerzos para acabar con esas prácticas dañinas y delictivas", lo que hace que los incendios sean tapados y asumidos tanto por la sociedad asturiana, como por sus gobernantes. 

Mientras tanto, y ya que no interesa conseguir pruebas, seguiremos culpando de los incendios al viento, al calor y a la mala suerte, y mientras tanto los incendiarios seguirán campando a sus anchas. Como decía el otro, "viva el vino"


jueves, 5 de abril de 2018

Matar al mensajero

Hace unos días apareció en la prensa la noticia de la apertura de un expediente disciplinario a un agente de medio ambiente del Principado de Asturias.  Su delito: comentar en una entrevista los casos de picaresca que rodean el lobo en Asturias. Esta entrevista fue grabada en vídeo por Ramón Soto, un doctor en ciencias ambientales que el año pasado decidió dar la vuelta a la Península ibérica corriendo con el fin de “aumentar la conciencia ambiental de la ciudadanía sobre la necesidad de mejorar la protección y la gestión de los espacios de la Red Natura 2000, ante las continuas amenazas que le afectan”, según nos explica en su blog

Durante su viaje de 6 meses, Ramón fue entrevistando a personas relacionadas con el medio ambiente y la ecología y en una de las etapas de su periplo dio con Xurde Gayol, que recién terminada su jornada laboral accedió a que lo entrevistara. Iba a ser un vídeo sin mucha repercusión ya que se publicaría en su canal de YouTube, por lo que con las prisas y por no hacer esperar a Ramón, Xurde no se quitó la ropa de trabajo antes de realizar la entrevista. El caso es que por obra y gracia de las redes sociales, el vídeo corrió como la pólvora entre las páginas de grupos ecologistas y por supuesto entre las de ganaderos y cazadores y en pocos días la entrevista se hizo viral y fue vista por miles de personas.

Y se alzaron las voces desde varios colectivos y desde los partidos de la oposición exigiendo a la Administración un castigo ejemplar, e incluso una asociación de cazadores amenazó con presentarse como acusación particular por vulnerar su honor.

viernes, 6 de octubre de 2017

Días de berrea en el monte cantábrico

Después de más de un mes, en el monte ya apenas se escucha el sonido de la berrea. A principios de septiembre, puntuales a su cita, los machos de ciervo han salido del bosque para llenar la cordillera cantábrica con sus característicos bramidos roncos y guturales. Las últimas lluvias de agosto son el detonante para el inicio del celo y por eso, en los últimos años, las prologadas sequías y la escasez de lluvia han influido en gran medida a que los celos hayan sido más cortos y atípicos de lo normal.

Macho de ciervo en un brezal cantábrico

Esta temporada, al contrario que las anteriores, las primeras lluvias de septiembre han sido abundantes durante unos cuantos días, lo que ha servido para pudiéramos asistir a unos días de berrea muy intensos en los montes cantábricos. 

viernes, 12 de mayo de 2017

Incendios, acotamientos y Brigadas de investigación

Hace ya un par de semanas que Asturias ardió por los cuatro costados. Como había ocurrido en diciembre de 2015, cuando a las puertas de la navidad el occidente de la provincia se convirtió en un infierno. Un infierno que se llevo por delante cientos de hectáreas de monte y puso en peligro las vidas de muchos vecinos y de los bomberos que fueron a sofocar los múltiples focos que se encendieron en solo un par de horas.


Al igual que aquel fatídico diciembre, se culpó al calor y al fuerte viento de ser los causantes de los incendios, cuando lo único que había provocado la meteorología, tal como se confirmó más tarde, fue proporcionar las condiciones idóneas para que los amigos del mechero y la cerilla hicieran el mayor daño posible. 

jueves, 12 de enero de 2017

Que llueva...y que el agua se lleve la mierda

Por fin llovió en Asturias, y aunque pueda sonar a chiste tratándose de una de las comunidades autónomas con mayor pluviosidad, hacía casi un mes que no caía una sola de gota de agua, cuando diciembre y enero son dos de los meses más lluviosos del año. 


Solo hace falta ver el gráfico anterior, en el que se muestra la lluvia caída en Oviedo durante el mes de diciembre en el periodo 1974-2016, para darse cuenta de que diciembre de 2016 ha sido el diciembre más seco de la serie, con tan solo 1,5 litros de lluvia caída por metro cuadrado en los 31 días del mes, cuando la media durante ese periodo es de 91 litros/m2 (diciembre de 2015 ya había sido el tercer diciembre más seco de ese periodo).

miércoles, 15 de junio de 2016

Caminando entre dinosaurios

Hace 150 millones de años la superficie de Asturias poco se parecía a la que vemos ahora. A principios del Jurásico Superior la actividad tectónica produjo un cambio radical en el paisaje que implicó la elevación de parte del territorio y la mar, que ocupaba gran parte de lo que hoy es Asturias se retiró, apareciendo entonces zonas litorales que rápidamente serían colonizados por multitud de dinosaurios, tortugas y cocodrilos. Era la época dorada de los dinosaurios. 

La costa litoral estaba formada por fangos húmedos que permitieron que muchos rastros de los animales que en ese momento deambulaban por allí quedaran marcados en ellos. Las condiciones ambientales particulares del lugar permitieron que esas huellas se fosilizaran, siendo actualmente perfectamente visibles e identificables, dando lugar a uno de los yacimientos de icnitas más importantes a nivel mundial. 

Clasificación simplificada de las huellas de dinosaurios que aparecen en los yacimientos asturianos. Imagen extraída de la Guía de campo de García-Ramos y colaboradores.


jueves, 21 de enero de 2016

Una Yubarta en Asturias

Ayer fue un día muy especial, uno de los que no se olvidan. A las 4 de la tarde recibí una llamada de mi amigo Elías García que me comentó que José Antonio García y él estaban viendo una Yubarta o ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) saltando frente al Musel, en Gijón. No hace falta decir que me sobró tiempo para coger los bártulos y aprovechando que estaba cerca, ir hacia allí a ver si la suerte se aliaba conmigo y la ballena seguía por la zona cuando llegara. La estaban viendo desde el nuevo dique del Muselón, una zona de tránsito restringido a la que solo se puede acceder con un permiso especial. Casualmente ese día habían conseguido el permiso por mediación de nuestro común amigo Xuanín, ya que estaban haciendo el censo de aves acuáticas invernantes y en esa zona se podían encontrar algunas aves marinas que no se ven desde otras partes del puerto. De esa forma pude entrar con ellos y subir al dique a intentar relocalizar a la ballena.

Buscamos durante varios minutos con los prismáticos en la zona donde la habían visto antes, buscando salpicones, soplos y lomos en la mar, pero no hubo suerte. Todo parecía indicar que la ballena se había marchado y que ya se encontraría muy lejos de allí. Fue entonces cuando dejé los prismáticos a un lado y me puse a mirar a simple vista. 


Y donde menos me lo esperaba, a menos de 100 metros del dique apareció un lomo negro asomando por la superficie. La forma de la aleta dorsal no dejaba lugar a dudas. ¡¡¡Ahí estaba!!! Durante la siguiente media hora la vimos aparecer intermitentemente mientras nadaba tranquila en dirección al Cabu Torres. 


martes, 12 de enero de 2016

Las aves blancas del norte

Desde hace mas de un mes podemos gozar en Asturias de dos especies de aves nada frecuentes por aquí, una pareja de Ánsares nivales (Anser caerulescens) y un Cisne cantor (Cygnus cygnus), encontrados por Manuel Quintana el 24 de noviembre y el 17 de diciembre respectivamente en el embalse de San Andrés (Xixón, Asturies). 



sábado, 31 de octubre de 2015

Hayedos de otoño


Después de casi un mes encerrado en casa trabajando delante de la pantalla del ordenador, el cuerpo me pedía salir y desconectar. Hay veces, muchas, que necesito escaparme a la mar, escuchar el ruido de las olas y oler el salitre. Pero en esta época del año, durante unas pocas semanas, cuando el bosque se viste de otoño, no hay mejor lugar para perderse que un hayedo en la montaña.


Los hayedos son bosques limpios, casi como jardines ingleses. Al contrario que los robledales, en los hayedos apenas hay sotobosque, la disposición de las hojas y las ramas de las hayas apenas deja pasar la luz y son pocas las plantas que soportan esas condiciones de umbría durante gran parte del año.


Dentro de un par de semanas, los hayedos perderán su disfraz rojo y verde y se quedarán desnudos, pero solo será por un breve tiempo, pronto la nieve los cubrirá de blanco hasta que llegue la próxima primavera y vuelvan a despertar de nuevo.

NOTA: haced click en las fotos para verlas a mayor tamaño y con mejor calidad

martes, 24 de marzo de 2015

Recuperar las marismas de Maqua,en la ría de Avilés, es posible

Cualquiera que visite la Ría de Avilés en la actualidad difícilmente se podrá hace una idea de cómo era ese estuario hace menos de 100 años. A partir de los años 40 del siglo XX, la instalación de importantes industrias, encabezadas por Ensidesa, tuvo como consecuencia la sustitución de gran parte de la superficie ocupada por arenas y limos por muelles, carreteras y zonas industriales, sobre todo en la margen izquierda de la ría.

Ría de Avilés a mediados del S XVIII

En menos de 40 años, la mayoría de las antiguas marismas se transformaron completamente. Valga como ejemplo que durante todo el proceso de desecación del estuario avilesino la superficie de marismas y dunas pasó de 14,6 kilómetros cuadrados a tan solo 1,68.

Pero la alteración de la ría avilesina no se produjo de igual forma en las dos márgenes de la ría. Mientras que en la margen izquierda se asentaron la mayor parte de las industrias y el proceso fue muy rápido, en la margen derecha el proceso fue más lento, seguramente por las dificultades que ofrecía el terreno, y la presencia de industrias que se asentaron en esa zona fue menor.

Ensenada de Llodero y marismas de Maqua en 1938, después de construido el malecón

En esta margen derecha se encontraban las marismas de Llodero, que actualmente se conocen como marismas de Maqua, que se formaban en la desembocadura del río Vioño. Estas marismas fueron desecándose lentamente hasta desaparecer. Al contrario de lo que ocurrió en otra partes de la ría, en el lugar ocupado por estas antiguas marismas, después de 100 años de rellenos, no se ha construido nada, y el terreno sen encuentra actualmente sin ningún tipo de uso.

Después de todos estos años, se puede decir que el estuario de Avilés prácticamente ha desaparecido quedando tan solo restos de lo que en el pasado fue uno de los humedales más ricos del Cantábrico. De hecho, actualmente, solo permanecen en un estado  de conservación relativamente decente, los restos del sistema dunar de El Espartal, el Monumento Natural de la Ensenada de Llodero y la Charca de Zelúan. Y solo hace falta observar la enorme cantidad de aves que visitan estas zonas durante los picos de la migración para hacerse una idea de cómo sería este lugar hace tan solo unas pocas décadas.

Ante esta situación y con el fin de intentar recuperar al menos parte de este importante espacio, en 2011 se constituyó La Plataforma por la Recuperación de las Marismas de Maqua, iniciada por el grupo de Ornitoloxía Mavea y a la que posteriormente se unieron otras muchas asociaciones, como COA, SEO/Birdlife, ENTORNO. Fundación Global Nature, Greenpeace, y 17 grupos mas. El objetivo de esta plataforma es el de proponer a los organismos que tienen competencias en este espacio (Autoridad Portuaria, Ayuntamiento de Avilés y Demarcación de Costas de Asturias) una alternativa a este espacio degradado que sirva para devolver a la ría avilesina parte del terreno que se le robó en el pasado.

Actualmente todos los organismos implicados, salvo el ayuntamiento de Avilés, han acogido esta propuesta con ilusión y se han mostrado dispuestos a colaborar. Sorprende la actitud del ayuntamiento avilesino, ya que esta comarca es una de las más degradadas ambientalmente de toda Asturies y solo por eso debería mostrarse más que receptiva ante esta propuesta, que puede ser consultada en detalle en este documento.

En vista de la negativa del Ayuntamiento a participar en este ilusionante proyecto, esta plataforma ha iniciado una recogida de firmas para pedir a este consistorio que cambie de opinión y se muestre favorable a la restauración de este espacio. A día de hoy ya se han recogido 4500 firmas, pero se necesitan muchas mas, así que os animo a todos a que firméis para ver si logramos que cambien de opinión.

Podéis firmar accediendo a este enlace, es muy sencillo y sólo os llevará unos segundos. Y si lo divulgáis y corréis la voz entre vuestros amigos y conocidos, pues mucho mejor.

Antes de despedirme, quisiera agradecer a esta plataforma, a los grupos que la integran y a los otros muchos grupos y personas que altruistamente empeñan su tiempo en intentar conservar un medio ambiente que no es solo suyo, sino de todos nosotros.

martes, 25 de noviembre de 2014

Las salamandras del Cementerio de los Peregrinos de la catedral de Oviedo

Las salamandras son anfibios urodelos que normalmente se encuentran en zonas con un elevado grado de humedad, muchas veces dentro de bosques umbríos cubiertos de musgo. Pero toda regla tiene su excepción y en el caso de las salamandras, las poblaciones que habitan en la ciudad de Oviedo, de las que ya os he hablado muchas veces, son una de ellas. 


La mayoría de estas poblaciones urbanas se encuentran en pequeños jardines rodeados de muros de piedra o cemento que les proporcionan los refugios de los que salen al llegar la noche y donde permanecen escondidas los días más fríos del invierno y los más calurosos del verano.

Pero no todas estas poblaciones son así. Seguramente, la población más singular de todas sea la que se encuentra en el Cementerio de los Peregrinos de la Catedral de Oviedo, un pequeño patio de poco más de 100 metros cuadrados situado entre la Cámara Santa y el Monasterio de San Vicente, donde actualmente se ubica el Museo Arqueológico de Asturias.


Este lugar, cuya construcción se ha datado en el siglo IX, durante el reinado de Alfonso II, ha sufrido importantes alteraciones durante todo este tiempo. La más importante de todas ellas fue el bombardeo de 1934, que destruyó la cámara santa y parte de los muros que la rodeaban. Desde entonces, este espacio ha cambiado mucho y se han sucedido las obras de restauración del mismo, que han supuesto la reconstrucción de los muros y el consiguiente rejunteado de muchos de ellos. Asimismo, en la última intervención, finalizada hace escasamente un año, se sustituyó la superficie de hierba del patio por una de grava y se pavimentó parte del mismo.

Neonato de 60 mg encontrado durante un muestreo nocturno en el Cementerio de los Peregrinos

Conocíamos desde hace tiempo varias referencias a la presencia de salamandras en este lugar, pero a principios de este año hicimos la primera visita cuando las obras estaban a punto de concluir. Cuando llegamos y vimos el aspecto del patio, lo que menos podíamos esperar era que hubiera sobrevivido alguna salamandra, así que sin demasiadas esperanzas nos pusimos a buscar entre las pocas grietas que aún quedaban en los muros. Y ante nuestros ojos apareció una de ellas, una hembra adulta que sin demasiada prisa se escondió de nuevo en su refugio. ¡¡Allí estaban!!

Os recomiendo que veáis este vídeo, grabado por Guillermo Velo-Antón, que filmó ese mismo día y en el que se puede apreciar la singularidad de este lugar, donde lo último que esperaríais encontraros sería una salamandra.


Esta pequeña población de salamandras, que vive completamente aislada del resto de poblaciones de la ciudad, son una muestra de la capacidad de adaptación de muchos animales para sobrevivir en  los ambientes más hostiles que nos podamos imaginar. Ojalá puedan seguir aquí durante muchos siglos más.

NOTA: si queréis ver el vídeo en HD y en pantalla grande, sólo tenéis que hacer click sobre la palabra vimeo y una vez que se abra la ventana volved a hacer click sobre las cuatro flechitas de la barra inferior a la derecha.