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lunes, 20 de marzo de 2017

Primero mataremos cormoranes, luego las garzas, las nutrias y los martines pescadores

Desde hace unos meses, la campaña de presión por parte de los pescadores deportivos hacía los depredadores fluviales ha aumentado de intensidad. Si hace unos años este colectivo pedía a la Administración asturiana que se mataran unos cuantos cormoranes grandes para "salvar" al salmón, ahora exigen que se mate a la mitad de la población de esta especie.

Hace más de una década que los agentes medioambientales matan cormoranes grandes siguiendo las ordenes directas de la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales. Más de 2000 aves han sido abatidas según los cupos establecidos, a los que hay que sumar otras muchas más aves que al no recogerse no se han contabilizado y otras muchas que han muerto tiroteados por los furtivos

Cormorán grande tiroteado y no contabilizado en un río asturiano

Desde que comenzaron esas matanzas, el número de cormoranes invernantes ha permanecido prácticamente estable, pero la recuperación de los salmónidos no ha tenido lugar, tal como ya apuntaban los numerosos artículos científicos escritos al respecto en los que se afirmaba que esos controles no reducirían la densidad de aves (Carss, 2000; Chamberlain et al, 2013)  y que además, esas matanza no servirían para recuperar las poblaciones de salmónidos (Suter, 1995; Nagasawa, K. 1998). 

martes, 24 de marzo de 2015

Recuperar las marismas de Maqua,en la ría de Avilés, es posible

Cualquiera que visite la Ría de Avilés en la actualidad difícilmente se podrá hace una idea de cómo era ese estuario hace menos de 100 años. A partir de los años 40 del siglo XX, la instalación de importantes industrias, encabezadas por Ensidesa, tuvo como consecuencia la sustitución de gran parte de la superficie ocupada por arenas y limos por muelles, carreteras y zonas industriales, sobre todo en la margen izquierda de la ría.

Ría de Avilés a mediados del S XVIII

En menos de 40 años, la mayoría de las antiguas marismas se transformaron completamente. Valga como ejemplo que durante todo el proceso de desecación del estuario avilesino la superficie de marismas y dunas pasó de 14,6 kilómetros cuadrados a tan solo 1,68.

Pero la alteración de la ría avilesina no se produjo de igual forma en las dos márgenes de la ría. Mientras que en la margen izquierda se asentaron la mayor parte de las industrias y el proceso fue muy rápido, en la margen derecha el proceso fue más lento, seguramente por las dificultades que ofrecía el terreno, y la presencia de industrias que se asentaron en esa zona fue menor.

Ensenada de Llodero y marismas de Maqua en 1938, después de construido el malecón

En esta margen derecha se encontraban las marismas de Llodero, que actualmente se conocen como marismas de Maqua, que se formaban en la desembocadura del río Vioño. Estas marismas fueron desecándose lentamente hasta desaparecer. Al contrario de lo que ocurrió en otra partes de la ría, en el lugar ocupado por estas antiguas marismas, después de 100 años de rellenos, no se ha construido nada, y el terreno sen encuentra actualmente sin ningún tipo de uso.

Después de todos estos años, se puede decir que el estuario de Avilés prácticamente ha desaparecido quedando tan solo restos de lo que en el pasado fue uno de los humedales más ricos del Cantábrico. De hecho, actualmente, solo permanecen en un estado  de conservación relativamente decente, los restos del sistema dunar de El Espartal, el Monumento Natural de la Ensenada de Llodero y la Charca de Zelúan. Y solo hace falta observar la enorme cantidad de aves que visitan estas zonas durante los picos de la migración para hacerse una idea de cómo sería este lugar hace tan solo unas pocas décadas.

Ante esta situación y con el fin de intentar recuperar al menos parte de este importante espacio, en 2011 se constituyó La Plataforma por la Recuperación de las Marismas de Maqua, iniciada por el grupo de Ornitoloxía Mavea y a la que posteriormente se unieron otras muchas asociaciones, como COA, SEO/Birdlife, ENTORNO. Fundación Global Nature, Greenpeace, y 17 grupos mas. El objetivo de esta plataforma es el de proponer a los organismos que tienen competencias en este espacio (Autoridad Portuaria, Ayuntamiento de Avilés y Demarcación de Costas de Asturias) una alternativa a este espacio degradado que sirva para devolver a la ría avilesina parte del terreno que se le robó en el pasado.

Actualmente todos los organismos implicados, salvo el ayuntamiento de Avilés, han acogido esta propuesta con ilusión y se han mostrado dispuestos a colaborar. Sorprende la actitud del ayuntamiento avilesino, ya que esta comarca es una de las más degradadas ambientalmente de toda Asturies y solo por eso debería mostrarse más que receptiva ante esta propuesta, que puede ser consultada en detalle en este documento.

En vista de la negativa del Ayuntamiento a participar en este ilusionante proyecto, esta plataforma ha iniciado una recogida de firmas para pedir a este consistorio que cambie de opinión y se muestre favorable a la restauración de este espacio. A día de hoy ya se han recogido 4500 firmas, pero se necesitan muchas mas, así que os animo a todos a que firméis para ver si logramos que cambien de opinión.

Podéis firmar accediendo a este enlace, es muy sencillo y sólo os llevará unos segundos. Y si lo divulgáis y corréis la voz entre vuestros amigos y conocidos, pues mucho mejor.

Antes de despedirme, quisiera agradecer a esta plataforma, a los grupos que la integran y a los otros muchos grupos y personas que altruistamente empeñan su tiempo en intentar conservar un medio ambiente que no es solo suyo, sino de todos nosotros.

lunes, 15 de abril de 2013

Incineradora de San Cucao de Llanera: mátame despacito sin que se vea

Instalaciones de la Calera de San Cucao (Llanera, Asturies)

La incineración es un método sencillo y barato de eliminar los residuos. Una incineradora es básicamente una planta industrial provista de una caldera de combustión en la que los residuos se queman a altas temperaturas. De esta forma se consigue que una mezcla heterogénea de residuos sólidos se transformen en emisiones atmosféricas, en vertidos líquidos que proceden del lavado de los gases de combustión y en cenizas y escorias como subproducto final.

Sencillamente, el papel de una incineradora es transformar unos residuos visibles y que por ley habría que almacenar en un lugar seguro, en unas sustancias volátiles que se almacenarán en la atmósfera fuera de la vista de la población. Como suele ocurrir, se trata de esconder la basura debajo de la alfombra para que no se vea, sólo que en este caso aunque no se vea, sus efectos resultan nocivos ya que todos nosotros los respiramos.

La incineración de los residuos da como resultado unas nuevas sustancias que en muchos casos son mucho más tóxicas que los propios residuos de partida. Este es el caso de las dioxinas y los furanos, que son unos complejos organoclorados que se forman en la postcombustión y los metales pesados volátiles.

La empresa Caleras de San Cucao, que durante los últimos años se ha hecho tristemente famosa por sus constantes incumplimientos de la legislación ambiental, que han sido denunciados tanto por los vecinos de las localidades próximas, como por los propios trabajadores, ha decidido que una buena manera de rentabilizar sus instalaciones es la de incinerar residuos.

Las instalaciones de la empresa donde se pretenden incinerar estos residuos se encuentran a tan sólo 2 km de un colegio público y estratégicamente situada en el centro de Asturies, rodeada por las tres ciudades más pobladas de la provincia, lo que permitiría el reparto casi equitativo de las dioxinas y furanos entre todos los habitantes del "Paraíso Natural". Por otra parte, el lugar donde se ubica Caleras de San Cucao, es una zona rural con importantes explotaciones agrícolas y ganaderas, donde se producen muchas de las hortalizas, la carne y la leche que consumimos, por lo que los efectos sobre la salud pública no se limitarían sólo al aire que respiramos sino a los alimentos que comemos.

Si queréis más información sobre este proyecto de incineradora y sobre otros desmanes ambientales de esta empresa podéis consultar la página de los vecinos de San Pedro de Agüera. Por cierto, esta asociación vecinal ha abierto una petición de firmas para pedir el cese de estas actividades. Os animo a todos a firmar.