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miércoles, 3 de agosto de 2022

La historia de una viñeta, un cazador y un urogallo

Aunque hayamos escuchado miles de veces el dicho de que una imagen vale más que mil palabras, lo cierto es que no es nada fácil condensar en una sola imagen un mensaje, que incluso puede poner en riesgo al autor de dicha imagen, sobre todo si el personaje en cuestión tiene un cargo relevante.


Hoy mismo me encontré en el Facebook de mi amigo Víctor Rodríguez, que tiene una habilidad especial para encontrar estos tesoros ocultos por el paso del tiempo, una viñeta de Mingote publicada en el ABC del 27 de junio de 1971. En esa viñeta un cazador se dispone a disparar a un Urogallo que en ese momento cantra encelado en el suelo del bosque. Varios años antes, ya habían empezado las protestas, encabezadas por figuras tan relevantes como Javier Castroviejo, Jesús Garzón o Miguel Angel García Dory para que se prohibiera su caza para intentar salvar a la especie.

Como curiosidad, unos meses antes de que Mingote dibujara esa viñeta, Manuel Fraga Iribarne mató un macho de urogallo en los Ancares, de los pocos que quedaban ya en Galicia. La historia tuvo mucha repercusión, porque una vez que se corrió la voz de que el que hasta hacía tan solo dos años había sido ministro de Información y Turismo iba a irse de cacería a esa zona, porque ya le tenían ojeado un urogallo para que solo tuviera que apretar el gatillo, un grupo de naturalistas de la Asociación Española para la Ordenación del Medio Ambiente (AEORMA), cuyo fundador era el catedrático de economía Ramón Tamames, decidió aguarle la fiesta. 

Tras afirmar que estaban realizando un estudio sobre la especie, lograron espantar al urogallo, lo que acabó con un enfrentamiento entre ellos y la partida de caza que acompañaba a Fraga. A los pocos días, el secretario de AEORMA recibió una denuncia de la Guardia Civil en la que se especificaban los siguientes cargos "espantar la caza en el paraje de Acevedo de Donis, lugar de Fervencia, de la Reserva Nacional de Ancares, cuando se hallaba practicando la misma el cazador don Manuel Fraga Iribarne, debidamente autorizado para ello". 

Después de que los miembros de AEORMA fueran debidamente "espantados" del cantadero, Fraga volvió y consiguió matar a "su" urogallo, que años después fue a parar al albergue de los Ancares, donde se conservó disecado en una urna de cristal. Allí permaneció hasta que en 2020 fue trasladado a Lugo después de que el albergue fuera desvalijado por unos ladrones, que rompieron la urna pero no se llevaron al animal, que dejaron tirado encima de una mesa, según declaró el presidente del club Os Ancares.

Los urogallos se siguieron cazando legalmente hasta 1980, cuando se prohibió su caza. Hasta entonces, el ICONA daba permisos para cazar un número determinado de machos, por ejemplo, en 1976 se dio permiso para cazar 49 machos para lo que se recibieron 2.350 solicitudes.

Tantos años de caza, centrada sobre todo en los machos, tuvieron como consecuencia la reducción de la variabilidad genética de la especie dando como resultado un cuello de botella poblacional. Los resultados del trabajo publicado en 2015 en la revista Conservation Genetics, confirmaron que la pérdida de variabilidad genética se produjo antes en el ADN nuclear que en el mitocondrial, lo que indicaría que los machos se vieron más afectados que las hembras, ya que el ADN mitocondrial se hereda exclusivamente por vía materna. 

Volviendo a la viñeta con la que comenzaba este post, aparte del importante documento gráfico que representa, no se debe olvidar que en 1971 Franco aún no había muerto, Fraga hacia dos años que había dejado de ser ministro de Información y Turismo, y Mingote tuvo la sorna, el valor y también la inteligencia de llamarlo exterminador sin nombrarlo.


sábado, 16 de julio de 2022

El salmón camina imparable hacia la extinción

Ayer terminó la temporada de pesca con muerte en Asturias y el resultado confirma lo que se lleva diciendo desde hace años, el salmón se extingue y no se está haciendo absolutamente nada para remediarlo. En Asturias, esta temporada se han matado por pesca deportiva 414 salmones, el número más bajo de los últmos 11 años y el tercero más bajo de la serie histórica después de 2009 y 2010.


Si nos fijamos en la cifra por ríos, en el Sella se han pescado 54 peces (mínimo histórico), en el Cares-Deva 27 (mínimo histórico), en el Eo 18 (mínimo de los últimos 24 años), en el Esva 6 (5 más que los últimos 2 años, pero una cifra ridícula) y solo el Narcea, con 309 salmones, el 75% de las capturas totales, con 9 salmones más que el año pasado, contiene un poco ese descenso brutal.

¿A qué se deben esas diferencia entre ríos? Existe una relación clara entre el caudal del río y entrada de peces, así como con la temperatura del agua, pero habría que hacer un análisis más en detalle. Lo que parece claro, a pesar de lo que muchos afirman, es que no está relacionado con las repoblaciones, por dos razones principales.

El número de peces pescados de origen de repoblación y con adiposa cortada es ínfimo. Según los datos oficiales, entre 2008 y 2020 se pescaron 11618 salmones, de los cuales solo 98 (el 0,84%) tenían la adiposa cortada. Este mismo año, en el Narcea, de los 309 salmones pescados, solo 3 tenían la adiposa cortada.

La segunda razón que no explicaría esa supuesta relación entre repoblación y número de capturas es que según los datos oficiales proporcionados por la Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial del Principado de Asturias, el número de pintos repoblados fue muy similar entre el Narcea y el Sella, incluso más en el Sella, por ejemplo, entre 2010 y 2018 se repoblaron 1.486.028 peces en el Sella, procedentes de la piscifactoria de Avalle, y 1.066.025 peces en el Narcea, procedentes de la piscifactoria de las Mestas.

Este descenso global en el número de capturas en los ríos asturianos está ocurriendo también en el resto de ríos ibéricos que aún mantienen poblaciones de salmón. En Cantabria, a falta de 15 días para que termine la temporada, solo se han pescado 17 ejemplares entre los 4 ríos en los que se peude pescar, en el Bidasoa, solo 23 de un cupo máximo de 51. En Galicia poco mas de 30.

A la vista de estos datos, poco hay más que decir que lo que ya se lleva diciendo desde hace tiempo. Es necesario vedar la pesca del salmón en todos los ríos españoles para dejar que los cada vez menos peces que remontan los ríos puedan reproducirse. Se deben dejar de capturar peces para estabularlos y desovarlos en piscifactorías, porque las repoblaciones no solo no son efectivas sino que causan un daño terrible a las poblaciones salvajes, tal como confirman cientos de trabajos científicos, además de privar a esos peces capturados de la oportunidad de reproducirse en el río. Se deben restaurar los cauces, eliminando los obstáculos obsoletos e inútiles que impiden remontar a los peces a las zonas altas de los ríos y se debe incrementar la vigilancia para intentar reducir los casos de vertidos, furtivismo, etc.

Quizás ya lleguemos tarde y el salmón haya llegado al punto de no retorno, pero al menos se debe intentar. Lo que está claro es que las medidas aplicadas hasta ahora no han funcionado y si se sigue por este camino, permitiendo matar los pocos peces que entran, no quedan muchos años para certificar la extinción de la especie.

jueves, 14 de julio de 2022

Curso de ética periodistica: ecologistas con prejuicios

Que la prensa, tanto escrita como digital, está en uno de sus niveles más bajos en cuanto a ética, credibilidad y calidad, es algo que salta a la vista. Salvo honrosas excepciones, gran parte de los artículos que se publican, o faltan a la verdad, o tienen errores imperdonables o lo que es más frecuente, confunden información con opinión, con lo que engañan a sus lectores haciéndoles creer que una noticia que se supone veraz y contrastada, realmente es una opinión interesada que sigue los dictados de la línea editorial del medio, y en muchos casos, del que financia ese medio. Como se suele decir, "antes de creer todo lo que escribe la prensa, entérate de quién paga la tinta". 

Como no podía ser menos, cuando las noticias se refieren al medio ambiente, a la ignorancia supina de muchos de los que las escriben, hay que sumar el hecho de que para la mayoría de los periódicos, y por desgracia, para la mayoría de la población, la naturaleza y el medio ambiente no son más que un capricho de unos cuantos ociosos, un incordio y una molestia que pone palos en las ruedas al desarrollo económico. La naturaleza es muy bonita para darse un paseo de vez en cuando, a poder ser cerca de donde te deje el coche, y muy útil para presumir con los de fuera sobre lo guapo que es nuestro paisaje en comparación con el suyo. Y poco más. 

Pero para no olvidar la parte didáctica del curso, hoy vamos a comentar un delicioso titular del diario El Mundo, un periódico que en los últimos tiempos se ha convertido en el paradigma del estercolero en el que se revuelca gran parte de la prensa nacional y regional. El artículo en cuestión se titula "Valdecañas: de cómo los ecologistas con prejuicios contra la jet set están a punto de cargarse el paraiso de los fines de semana".


Por si alguno aún no está al tanto de la noticia, en el año 2007, unos señores con mucho dinero propusieron construir un macrocomplejo turístico en una zona paradisiaca en la provincia de Cáceres. La idea era edificar 180 villas de lujo, un hotel de cuatro estrellas, un campo de golf, una playa artificial y un club náutico con 76 atraques. Solo había un pequeño problemilla, el lugar donde se iba a construir estaba dentro de una zona protegida, concretamente en la ZEPA ES0000329 Embalse de Valdecañas, que habia sido declarada en abril de 2003 tras la propuesta de la Junta de Extremadura  y que la Unión Europea ya recogió en el listado de espacios protegidos europeos en 2004. La declaración de esta zona protegida, según la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad y la legislación comunitaria sobre los espacios Natura2000, prohibían terminantemente la puesta en marcha del proyecto.  

A pesar de que antes de iniciar las obras se puso en conocimiento de las autoridades que se trataba de unas actuaciones ilegales, los promotores siguieron adelante, con el beneplácito de la Junta de Extremadura, curiosamente la misma que había solicitado a la Unión Europea la declaración de ese espacio protegido. La solución que se les ocurrió a los políticos de turno fue recalificar esos terrenos y de esa forma eliminar la protección que de facto amparaba a ese espacio y así, al olor de los euros que presuntamente llenarían los bolsillos de amigos, parientes y allegados, se podría eliminar esa estúpida figura de protección ambiental. Al fin y al cabo, qué pesa más, una Zona de Especial protección para las Aves, o los 400.000 euros por los que se vendieron cada una de las 180 villas de lujo y los ingresos que generaría todo el complejo. Y para darle más empaque a esta recalificación, la Junta de Extremadura declaró este proyecto como Proyecto de Interés Regional (PIR). Interés para unos pocos, claro.

Pues una vez construido el complejo, con las parcelas y chalets vendidos, un campo de golf a pleno rendimiento, y tras 15 años de litigios, el 8 de febrero de este año, el Tribunal Supremo atiende a la demanda de Ecologistas en Acción y publica la sentencia que confirma que absolutamente todas las instalaciones de Valdecañas, construidas ilegalmente y a sabiendas, tanto por promotores como por gestores y políticos, deber ser demolidas en su totalidad, porque eso es lo que dice la legislacion vigente. Y el derribo de todo el complejo no será barato, ya que costará entre 150 y 200 millones de euros, que deberán ser pagados íntegramente por la Junta de Extremadura, o sea, por los extremeños, porque ni promotores ni políticos se harán cargo de su monumental cagada.

Por supuesto, esta decisión no ha gustado nada, sobre todo a los que se suelen llenar la boca hablando del respeto a la legalidad y al Estado de Derecho, dejando claro que las decisiones judiciales solo les sirven cuando les favorecen. En este caso, la culpa es del medio ambiente, que está muy protegido, y así lo ha dicho el presidente de la Junta de Extremadura, el señor Guillermo Fernández Vara, que sin cortarse un pelo ha sugerido que habría que reducir la protección ambiental para permitir este tipo de proyectos. Y qué mejor cosa para convencer al populacho que usar el comodín de la España vaciada y la despoblación, así que según este señor "El exceso de protección ambiental impide acabar con la despoblación". Lo que para el vicepresidente de Castilla Leon es culpa de la fornicación desaforada y no reproductiva, para el presidente extremeño es culpa de la protección del medio ambiente. 

David Vigario, autor de este artículo publicado en El Mundo, prescinde de toda esta información y acusa a los perversos ecologistas de destruir el paraíso de los fines de semana. Y estos desalmados no lo hacen para que se cumpla la ley, lo hacen porque tienen prejuicios contra la jet set. Por el contrario, los sufridos propietarios y los vecinos de los alrededores, apuran sus últimos cartuchos para evitar "el desastre". Quizás David Vigario y sobre todo el diario que le paga el sueldo, sean los que tienen prejuicios, pero en su caso contra el Estado de Derecho, las leyes y los perroflautas de los jueces del Tribunal Supremo que han dictado la sentencia. 

Pero no nos debemos olvidar de que hay precedentes en los que tras una sentencia condenatoria del Tribunal Supremo, que obligaba a la demolición de los edificios o infraestructuras construidas ilegalmente, sentencias posteriores de otros tribunales se encargaron de tumbarlas. O sea, que ni mucho menos la sentencia se aplicará, al menos por ahora. Los políticos pueden recurrir hasta el infinito, que para eso pagan con dinero ajeno, o sea, el nuestro.


El caso más sonado es el famoso hotel El Algarrobico, construido en la playa de Carboneras (Almeria), en el parque natural de Cabo de Gata-Níjar y por si fuera poco, invadiendo los 100 metros de la franja de dominio público marítimo-terrestre. Tras casi 20 años de de sentencias contrarias a su legalidad, en 2016 el Tribunal Supremo volvió a sentenciar como ilegal esa construcción, pero 6 años después sigue en pie, porque el Tribunal Superior de Andalucía ha rechazado su demolición.


Otro caso flagrante es el de la regasificadora del puerto de El Musel, en Gijón, que el mismo Tribunal Supremo declaró como ilegal en 2016 ya que se había construido a menos de 2.000 metros de un núcleo de población, algo que por supuesto ya se sabía cuando comenzó su construcción, por lo que el proyecto no debería haber sido aprobado. Una sentencia que se unía a varias sentencias anteriores que justificaban su ilegalidad por los mismos motivos. Y otra vez tuvieron que ser los grupos ecologistas los que denunciaran esta ilegalidad, algo que debería ser trabajo de políticos y gestores, que cobran un más que jugoso sueldo para hacer este trabajo y que curiosamente son los que redactan las leyes que ellos mismos incumplen reiteradamente. No debemos olvidar que la inmensa mayoría de las actuaciones de los grupos ecologistas tienen por objeto denunciar las actuaciones que incumplen la ley, ni más ni menos, ya sea por construcciones ilegales, vertidos, contaminación o delitos contra la fauna o la flora.

Pero ya se sabe, si no te gusta una sentencia, cambias la ley, a poder ser retroactivamente, y arreglado. Y así se hizo. Y por arte de magia, la instalación que decenas de sentencias, incluidas la del Supremo, declararon como ilegal, en unos días se pondrá en funcionamiento, para regocijo de los políticos y de las empresas, que ya hablan de la salvación energética que vendrá de la mano de esta instalacióin. Ahora sí les gusta la legalidad.

Parece bastante claro, tanto para los políticos, como para la prensa que los ampara y los mantiene en la poltrona, que la conservación y protección del medio ambiente son un lujo que no nos podemos permitir. Siempre se encontrará una excusa para saltarse la protección ambiental, puede ser la crisis, una guerra, el precio del combustible, el empleo que genera hacer un chiringuito, la despoblación o lo primero que se le ocurra. Y no están dispuestos a permitir que unos ecologistas traten de impedirlo usando como única arma la legalidad que tanto unos como otros se pasan por el arco del triunfo. 

En el caso de Asturias, hace poco más de un mes se presentó en la Junta General del Principado el proyecto de ley del Principado de Calidad Ambiental, cuya mayor novedad es que se sustituirá el trámite de la evaluación ambiental por una declaración responsable de la empresa que presenta el proyecto. De esta forma, se elimina el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas (RAMINP), ese cuyo cumplimiento ilegalizaba la regasificadora, entre otras cosas. Ahora todo será mas sencillo, ya que según el vicepresidente del Principado y consejero de Infraestructuras, Medio Ambiente y Cambio Climático, Juan Cofiño, "agilizará el desarrollo económico y empoderará a la ciudadanía". Ese empoderamiento consiste en que la ciudadanía tendrá que fiarse de esa declaración y no tendrá herramientas para alegar contra esos proyectos. 


Pero bueno, tal como dice el propio Cofiño, las reclamaciones de los ecologistas, esos que están cargados de prejuicios, "no van mas allá de un cierto postureo". 

Todo en orden


martes, 7 de junio de 2022

Nuestros documentales en prime time en la TPA

El 5 de junio se celebró el día mundial del Medio Ambiente. Para celebrarlo, la televisión pública asturiana (TPA) dedicará una programación especial al Medio Ambiente en el prime time de los martes 14, 21 y 28 de junio. 

Además del estupendo documental de Vicent Munier sobre el oso pardo en la cordillera cantábrica, se proyectarán nuestros documentales sobre el salmón y las salamandras de Oviedo, sobre los percerberos y sobre nuestros fondos marinos.

La programación completa la podéis ver a continuación:




Martes 14 de junio:

    22:25 “El ocaso del Rey”

    23:25 “Perceberos, recolectores en la Europa del siglo XXI”

“El ocaso del Rey” (55') El documental, dirigido por Jorge Chachero y David Álvarez, muestra el viaje del Salmón atlántico en la cornisa cantábrica a través de la historia en común con el hombre y su ciclo de vida. Entre todos los habitantes del río, el salmón ha despertado la atención del ser humano desde tiempos inmemoriales. A lo largo de la historia, estos peces han sido pescados tanto en la mar como en el río cuando regresaban para reproducirse y tras siglos de persecución y de destrucción de su hábitat, los descendientes de aquellos magníficos animales habitan en menos de una tercera parte de los cauces que ocuparon en el pasado. En el límite más meridional de su distribución natural, algunos salmones aún sobreviven como un recuerdo viviente de la última era glaciar. El documental seguirá a los salmones desde su entrada en el río hasta que, tras la puesta de los huevos y la eclosión de los alevines, los jóvenes salmones comiencen de nuevo el viaje. El ocaso del Rey también nos muestra las amenazas a las que se enfrentan, como la alteración y destrucción del hábitat, la sobrepesca y las repoblaciones.

PALMARÉS "El Ocaso del Rey": Docs Without Borders Film Festival 2021. Best of Festival (Wildlife/Nature/Animals); Venice Film Awards 2020. Best Feature Documentary; Impact Doc Awards 2021. Award of Excellence; Tagore International Film Festival 2020. Best Documentary; LIFFT INDIA FILMOTSAV-World Cine Fest 2020. Best Green Film; Latin American Nature Awards 2020. Finalist; Wildlife Conservation Film Festival 2020. Official Selection; II Muestra de Cine Internacional de Fuerteventura 2020. Official Selection; International Environmental Documentary Film Festival 2020. Official Selection; XXX Edición de la Bienal Internacional de Cine Científico de Ronda 2020-21. Finalista; 31 Edición del Memorial Maria Luisa 2021. Nominado en la Categoria Vídeo y Documental; VII International Nature Film Festival Gödöllő 2021. Official Selection

"Perceberos, recolectores en la Europa del siglo XXI” (29') Documental sobre el percebe y la colaboración entre investigadores, pescadores y administraciones. Investigaciones recientes sobre el percebe revelan la fascinante complejidad de la interacción entre el hombre y el ecosistema, y apuntan a formas sostenibles de explotar este preciado recurso.



Martes, 21 de junio:

    22:25 “Oso, simplemente salvaje

    23:25 “Los últimos dragones de Oviedo

Oso, simplemente salvaje” Si el oso desaparece, la cordillera Cantábrica perdería la esencia. Sería simplemente una postal bonita, pero el oso es el interior de la montaña, es su esencia, un emblema de una naturaleza bien conservada.

El documental nos ofrece una experiencia naturalista inédita al encuentro de los osos de los acantilados. Tras la estela de esta figura animal, emblemática y recurrente, descubrimos entornos naturales con vibraciones autóctonas, donde la fauna y la flora son testigos de una naturaleza preservada. En las laderas de este macizo también viven el lobo gris, la nutria europea, el buitre leonado o el herrerillo común. Todos contribuyen a restaurar esta impresión de un escenario original en el que el ser humano también tiene su lugar. El tema de la película se basa en la intersección de los discursos de cuatro personajes, franceses y españoles, con una visión íntima del mundo salvaje. Nos cuestiona sobre nuestra relación con la naturaleza y la idea de una posible armonía.

“Los últimos dragones de Oviedo” (25') En la ciudad de Oviedo habitan varias poblaciones muy singulares de salamandras, muchas de las cuales han permanecido aisladas desde la fundación de la ciudad en el siglo VIII. En este documental, dirigido por Jorge Chachero y David Álvarez, se narra su historia, las leyendas que rodean a este animal desde la antigüedad, así como las singularidades de estas poblaciones, desveladas ahora gracias a varios trabajos científicos.

PALMARES de "Los últimos dragones de Oviedo": Nature Without Borders International Film Festival 2020. Best Herpetology Documentary; Premio al documental mejor valorado por el público en la XXVIII Edición de la Bienal Internacional de Cine Científico de Ronda. Noviembre de 2016; Finalista en el Shanghai International Green Film Week (Anteriormente China International Animal and Nature Film Festival). Mayo de 2017.


Martes 28 de junio

    22:25 “El parque humano”

    23:25 “Bajo nuestros Mares- Cantábrico”

El Parque Humano” es el título del documental sobre el centenario de la creación del Parque Nacional de Los Picos de Europa. Dirigido por el cineasta ovetense Tom Fernández, nos invita a pasear por su paisaje y su paisanaje. Pastores, campesinos, biólogos, historiadores, geólogos, entre otros expertos, analizan la vida y la naturaleza en este espacio protegido. El documental muestra la "espectacularidad" de un parque nacional centenario a través de una mirada cinematográfica, con imágenes en alta definición e imágenes aéreas.

El documental quiere mostrar la belleza y majestuosidad de la naturaleza del parque y ser un homenaje a quienes viven allí y lo sienten como suyo.

"Bajo nuestros Mares-Cantábrico” (24') Ecosistemas submarinos en el Cantábrico. El mar Cantábrico se considera un mar templado y una de sus características más singulares es la presencia de extensos "bosques" de algas pardas que reciben el nombre de quelpos. Asimismo, el agua no es tan transparente como la de los mares tropicales y tiene un color verdoso que es un claro indicador de la presencia de fitoplancton. Pero contrariamente a la idea que tiene mucha gente acerca del Cantábrico, en este documental, su director Jorge Chachero, nos mostrará lo rica y llamativa que es nuestra fauna y flora submarina. Aquí encontraremos corales, algas, nudibranquios, anémonas joya que pueden competir en belleza con cualquier anémona tropical y peces multicolores como los lábridos y los rascacios. Ver menos

sábado, 23 de abril de 2022

¿Debería permitirse comercializar el urogallo antes de que se extinga?

Los urogallos, como todos los galliformes salvajes, tienen una pechuga magra pero con la cantidad justa de grasa para darle un sabor inigualable. Esta especie, antes abundante y ahora cada vez más escasa, se ha convertido en el reclamo perfecto para atraer a buenos gourmets dispuestos a pagar lo que haga falta por saborear esa esquisitez. ¿Deberíamos plantearnos permitir su caza y su venta? ¿Por qué no aprovechar los últimos urogallos cantábricos para revitalizar la maltrecha economía rural en vez de dejar que se extingan sin beneficiar a nadie? 


La hostelería se vería beneficiada al incluir el urogallo en su carta, el turismo rural incrementaría sus ingresos y los cazadores locales conseguirían unos euros extra para contribuir a la maltrecha economía familiar. Las corporaciones locales y el Gobierno autonómico, a través de sus consejerías de Medio Rural, Turismo y Medio Ambiente, anunciarían públicamente su apoyo a la Fiesta del Urogallo, en la que se subastaría públicamente el primer primer urogallo cantábrico cazado en la temporada. Con un poco de suerte, en menos de cinco años, cuando se cace el último, se invitará a personajes relevantes de IBEX 35 que a buen seguro subirán sus pujas hasta cifras nunca vistas en una subasta de este tipo. Un acontencimiento que sin duda acaparará portadas de periódicos y cabeceras de informativos y situará al Paraíso Natural en el lugar que merece, por su respeto a las tradiciones ancestrales y por la puesta en valor de la fauna autóctona.

La extinción del urogallo podría servir de acicate para revitalizar los proyectos de reintroducción que actualmente están en marcha, con la apertura de un nuevo centro de cría en cautividad en León, en el que ya se han gastado 435.000 euros públicos, a los que hay que sumar los ya gastados en el centro de cría de Sobrescobio, en Asturias. Que estos proyectos de reintroducción hayan sido desaconsejados por los expertos en la especie, entre otras cosas porque han fracasado en todos los lugares donde se han empleado, no debe ser un obstáculo para no seguir insistiendo, ya que un centro de este estilo también servirá para revitalizar la economía rural, una vez extinguidos los últimos urogallos salvajes, ya que crearía puestos de trabajo y atraería turismo. 

Si has llegado hasta aquí, te propongo un juego. Piensa en un bosque en el que uno de los últimos urogallos cantábricos está emitiendo su inconfundible canto. Ahora cierra los ojos y piensa en un río que corre por ese bosque y va saltando montaña abajo hasta llegar a un valle. Allí abajo, en ese valle, hay una fiesta al lado del río a la que han acudido cientos de personas y muchas autoridades. Alguien llega con un cesto que contiene el preciado trofeo y empieza la subasta, 1000, 2000, 3000....hasta que se alcanza el precio de 13.200 euros. Cuando se enseña el cesto a la audiencia que hace poco jaleaba a los postores para que subieran sus pujas, ahí no hay ningún urogallo, solo un pez, un salmón plateado pescado hace unas pocas horas. Uno de los últimos.

Las capturas de salmón han descendido alarmantemente en los últimos años. El 2021 se pescaron 600 salmones en toda la Península ibérica, cuando hace 40 años se pescaban más de 8000. Estas cifras por si mismas son lo suficientemente explícitas para declarar al Salmón atlántico en peligro de extinción. Pero no solo no se protege sino que la administración sigue apostando por su pesca e incluso son varios los colectivos, tanto de pescadores como de hosteleros e incluso partidos políticos, los que piden que los salmones pescados "deportivamente" puedan ser vendidos a los restaurantes para revitalizar la economía local. 


Hoy mismo, en el Diario Montañes, en su sección de gastronomía, se preguntan por una posible modificación de la ley sobre el salmón, y sobre las "ventajas que podría conllevar su comercialización y posibilidad de degustarlo en los restaurantes de cada zona fluvial". También glosa el autor las virtudes gastrónómicas del salmón salvaje, mientras recuerda con melancolía aquella época no tan lejana en la que "en los restaurantes más acreditados de las riberas en sus cartas brillaban con luz propia las recetas del salmón como una especialidad de la casa".


La propuesta de vender los pocos salmones que quedan en nuestros ríos no es nueva, de hecho todos los años, algunos colectivos de pescadores proponen que se derogue la prohibición de la venta de salmones, algo que aplauden los hosterleros de la zona. El argumento es el habitual en estos casos: revitalizar la economía rural, promocionar el turismo y, como no, que lo que pesca cada uno es suyo y puede hacer con ello lo que quiera. Y por supuesto, no faltan los políticos que ven en estas propuestas una buena manera de pescar votos en río revuelto, y anuncian que si llegan al poder modificarán la ley de pesca para permitir la venta del salmón como "patrimonio gastronómico", porque de hecho, la prohibición de la misma es una "antigualla socialcomunista". 

Mal negocio hará la hostelería tratando de vender salmones, principalmente porque poco falta para que no queden salmones en nuestros ríos, algo que será única y exclusivamente responsabilidad de una administración negligente que sigue mirando hacia otro lado, rindiendo pleitesía a los colectivos más radicales por un puñado de votos y sin escuchar a científicos y expertos, e incluso sin hacer caso a los muchos pescadores que llevan tiempo pidiendo una moratoria en las capturas. Baste como ejemplo que en las dos semanas que lleva abierta la temporada de pesca en Asturias, tan solo se han matado 7 salmones (4 en el Cares, 1 en el Sella, 1 en el Narcea y 1 en el Esva). Y la prensa, que hace 15 días llenaba sus páginas con noticias de pesca, con el campanu y con el precio record de la subasta, ahora no comenta nada.


Por cierto, si a alguien le parece disparatada la historia sobre la venta de urogallos a los restaurantes, quizás le sorprenda saber que hace menos de 5 años, el partido político Foro Asturias propuso en el parlamento asturiano que se pudieran volver a cazar urogallos "para garantizar su cuidado y estimular su protección".

lunes, 24 de enero de 2022

Los salmones no saben follar, menos mal que estamos aquí nosotros para ayudarlos

Hoy, la Nueva España publica un artículo que por una parte vuelve ensalzar el papel de las repoblaciones para la conservación de los salmones (algo desmentido cientos de veces en innumerables trabajos científicos) y por otra parte, demuestra la ignorancia supina de la mayoría de los medios de comunicación a la hora de escribir sobre cualquier tema que huela ligeramente a ciencia.


A ver, recapitulemos, según estas asociaciones y según la prensa, los salmones, esos peces que llevan surcando los ríos ibéricos millones de años antes de que el primer ancestro del ser humano se bajara de los árboles, necesitan de nuestra especie para poder reproducirse, se ve que antes no sabían hacerlo. Para eso, los capturamos, extraemos los huevos de las hembras y el esperma de los machos, mezclamos todo en un cubo y así los fertilizamos. Muy bien, porque somos tan sumamente estúpidos y prepotentes que pensamos que nosotros sabemos como follan los salmones mejor que ellos mismos.

Pero ahora, la Socala del Esva, la asociación que se opone a vedar un río en el que en los dos últimos años SOLO SE HA PESCADO UN SALMÓN POR TEMPORADA, ha dado con la tecla para salvar a la especie de la extinción y "están ilusionados", porque van a depositar los huevos fertilizados en ese cubo directamente en el río, lo que "permite que los alevines nazcan en su hábitat, lo que aumenta las posibilidades de supervivencia".

En primer lugar, esa técnica de repoblación ya se usa desde hace muchísimo tiempo, exactamente desde que Richard Vibert inventó las cajas que llevan su nombre en 1949, a partir de un diseño previo denominado "Caja Harrison", para enterrar los huevos de los salmónidos en la grava. Lo que se va a hacer en el Esva es una nueva modificación, pero el mecanismo es el mismo. Y que se haga por primera vez en el Esva no es garantía de nada. Ya se ha hecho en otros ríos de Asturias y los resultados están a la vista.

Llama la atención la frase de que "se permitirá que los alevines nazcan en su hábitat", lo que da a entender que cuando los salmones desovan naturalmente en el río, deben nacer en un campo de maiz o en otro hábitat que no es el suyo.

Si realmente se quiere hacer algo por el salmón, y más aún en el Esva, lo que se debería hacer de una vez por todas es vedar completamente su pesca y dejar que los pocos salmones que aún llegan al río, desoven naturalmente como hicieron durante millones de años. 

Pero la mayor responsabilidad no es de la Socala, es del gobierno del Principado de Asturias, que sigue avalando estas prácticas absurdas y contraproducentes, y sigue vendiendo la supervivencia del salmón por un puñado de votos. Que se siga permitiendo matar un solo salmón en la situación en la que se encuentra es demencial, pero que se siga permitiendo matar salmones en el Esva, y que se siga presentando en los informes oficiales que la población de salmones en ese río está fuera de peligro, no tiene nombre.

lunes, 3 de enero de 2022

Los "indecentes" que queman el monte

Tras una semana de viento sur, y como siempre ocurre en Asturias y Cantabria, los amigos de la cerilla, los de siempre, han aprovechado para quemar el monte. Y no han descansado. Ayer mismo, 93 incendios en 31 municipios asturianos y subiendo.

Y ayer mismo, los de siempre, aparecen diciendo que ellos no han sido, que han sido otros y pidiendo más quemas controladas. El presidente del Principado ha aprovechado para salir de su cáscara para llamar indecentes a los que han encendido la llama. Pues no es mala idea repasar de nuevo dónde nace la indecencia de todo esto.

Señor Barbón, lo que es indecente es que con el apoyo del resto de grupos del parlamento asturiano (salvo Podemos) hayan modificado la Ley de Montes, eliminado los acotamientos, que prohibían el pastoreo en los terrenos quemados y que lo haya hecho en contra del criterio de la Fiscalía. Esa derogación ha hecho que los incendios forestales INTENCIONADOS aumentaran exponencialmente en los años siguientes como consecuencia directa de esa medida. 


Lo que es indecente es que su gobierno haya cedido al chantaje de los que queman el monte, ya que por mucho que el portavoz de la plataforma Asturias Ganadera "rechace que sean obras de los ganaderos" tanto la Fiscalía, como la Guardia Civil, confirman que mas del 80% de esos incendios se provocan para obtener pastos para el ganado. Es indignante, señor Barbón, que ahora se haga el ofendido pero no tenga el coraje de nombrar a los culpables, sabiendo perfectamente quienes son.

Es indecente que esta gente se permita chantajear a un gobierno con este tipo de declaraciones, pero más indecente aún es que  con toda seguridad su gobierno volverá a ceder a su chantaje.

Lo que es indecente es que su gobierno haya puesto todas las trabas posibles para que los responsables de investigar estos delitos puedan hacer su trabajo. Léase la última memoria anual de la Fiscalia de Medio Ambiente donde lo dice explícitamente.

Lo que es indecente es que ni usted ni nadie de su gobierno vayan a tener ninguna responsabilidad por su negligencia y por permitir, por activa y por pasiva, que todos los años suceda lo mismo y que no hagan absolutamente nada por evitarlo, salvo las lágrimas de cocodrilo que ahora suelta y que son tan falsas como el Paraíso Natural que ya casi nadie se cree.

viernes, 26 de noviembre de 2021

La histEria interminable: llueve sobre mojado

1) Los ríos se desbordan y ocupan las zonas de dominio fluvial, algo que lleva ocurriendo desde hace millones de años. Las crecidas son un fenómeno natural que ayuda a mantener el equilibrio ecológico y fertiliza las riberas de los ríos. El río no es sólo el cauce por el que discurre el agua en condiciones "normales", sino una zona mucho más ampia que incluye las zonas inundables.


2) Las confederaciones hidrográficas publican mapas de riesgo donde se señalan claramente aquellas zonas susceptibles de inundarse y donde no se puede edificar.


3) Los ayuntamientos se pasan esos mapas por el arco del triunfo, permiten edificar de todas formas. Incluso la propia administración construye hospitales y colegios en zonas de inundación. No pasa nada, no hay responsabilidades.


4) Tras varios días de lluvias intensas, los ríos se desbordan y el agua ocupa las zonas señaladas en los mapas de riesgo. Las inundaciones llenan la primera plana de los periódicos, los daños se tasan en millones de euros y desgraciadamente en muchas ocasiones se producen daños personales.

5) La población afectada pide explicaciones a la administración y critica a la confederación hidrográfica por no "limpiar" ni "dejar limpiar el río. Esa "limpieza" no consiste en eliminar las toneladas de basura que todos los años se tiran al río, es otro tipo de limpieza. 


6) La administración calla y otorga, encarga a varias empresas el dragado del cauce y la eliminación de árboles de las riberas y troncos caídos. De esta forma se cambia la morfología del río, se rompe su equilibrio hidromorfológico, se eliminan los sedimentos, una parte clave del ecosistema fluvial, se elimina la vegetación ribereña, que entre otras cosas regula la corriente y sostiene la estructura del río, se elimina madera muerta, que es clave en el ciclo de la materia y la energía y se matan millones de seres vivos. 


La "limpieza" destroza el río y paradójicamente incrementa exponencialmente el riesgo de futuras inundaciones. Además, esas actuaciones se hacen por el procedimiento de urgencia, sin estudios de impacto ambiental y sin trámite de información pública.

7) La gente se olvida durante unos meses, la administración respira, varios millones de euros se han ido por el desagüe con la riada, junto a miles de árboles y toneladas de sedimentos, que habrían fertilizado las vegas de los ríos tras los episodios de inundación.

8) Pasan unos meses y vuelve a llover con intensidad. Los ríos se vuelven a desbordar. La frecuencia de esos episodios aumenta debido a los efectos del cambio climático. 


9) La gente que vive en las riberas del río y a las que los ayuntamientos les dio permiso para edificar en zonas anegadizas protesta porque sus casas se han inundado. Los propios ayuntamientos también culpan a la Confederación hidrógráfica, a pesar de no hacer caso de sus informes. Tanto la gente como los ayuntamientos ya conocen al culpable: la falta de "limpieza" del río.

10) La administración calla y otorga, se vuelve a gastar millones de euros de dinero público en dragar los cauces, en encauzarlos y hacer escolleras, en eliminar árboles de ribera y madera muerta.

11) Los cauces empeoran por las "limpiezas anteriores", el agua cada vez baja con más fuerza, no hay árboles de ribera que sujeten los taludes, ni obstáculos que reduzcan su velocidad. (Os recomiendo leer este artículo del Dr. Alfredo Ollero, profesor de Geografía física y científico fluvial)

12) Vuelve a llover con fuerza, y los ríos se vuelven a desbordar, esta vez provocan más daños porque los cauces cada vez están peor tras las recurrentes "limpiezas", aún así se siguen haciendo porque "hay que hacer algo".

13) Con un poco de suerte, después de una campaña de dragado y limpieza habrá elecciones. La administración alardeará de sus actuaciones de limpieza y encauzamiento y del dinero invertido para sacar tajada electoral. La oposición en ese momento también intenta sacar tajada electoral y exige más limpiezas. No se quiere solucionar el problema, solo dejar pasar el tiempo. De paso, quién sabe si parte de ese dinero público despilfarrado en limpieza irá a parar a alguna empresa "amiga". 

14) y vuelta a empezar

(Ni políticos, ni gestores, ni alcaldes asumen la más mínima responsabilidad por ignorar los avisos recurrentes, por ignorar lo que dice la ciencia, por arriesgar vidas humanas, por destrozar el medio ambiente y por despilfarrar millones de euros de dinero público en actuaciones inútiles y contraproducentes)

martes, 9 de noviembre de 2021

La primera regla del bricolaje y la caca de ballena

Decía Aldo Leopold que "la primera ley del bricolaje es la de guardar todas las piezas". Se refería a que en un sistema natural, todas las piezas, incluso las más pequeñas, son necesarias y por eso hay que conservarlas. Actualmente ya hemos perdido muchas piezas de ese mueble que es la naturaleza y nos empezamos a dar cuenta de que empieza a cojear, pero por ahora aún se mantiene en pie. El problema es que seguimos perdiendo piezas nuestro mueble se desmoronará sin que podamos remediarlo.

Nadie en su sano juicio puede negar a estas alturas que estamos pasando por una grave crisis climática como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero. Solo los más necios, o los que tienen algún interés en la industria de los combustibles fósiles, siguen negando esta evidencia. Nuestro consumo energético es mayor que en ninguna época pasada y pretendemos suplir la energía que antes obteníamos quemando petróleo y carbón con la energía que obtendremos a partir de fuentes renovables. No nos planteamos bajar nuestro consumo energético porque confiamos en que la tecnología nos saque del atolladero en el que nos hemos metido. 

Pero en el camino hacia esta transición energética tan manoseada últimamente, estamos dejando de lado muchas piezas de nuestro mueble para centrarnos en solo unas pocas. Es evidente que es necesario poner todo nuestro esfuerzo en luchar contra la crisis climática, pero no debemos olvidarnos de que tan grave o más que la crisis climática es la actual crisis de biodiversidad de la que estamos siendo testigos. La tasa de extinción de especies se ha incrementado exponencialmente en los últimos años y ya es 1000 veces superior a la que tenía lugar antes de la aparición del ser humano. 

Según varios estudios, la extinción de las especies más grandes, responsables del 80% de la diversidad funcional del planeta, puede producir un desajuste en el equilibrio ecológico a una escala global. Y solo conocemos algunas de sus consecuencias. Hace unos días se publicó un artículo en Nature, en el que se ponía de manifiesto la hasta ahora subestimada contribución de las grandes ballenas a la productividad global, e incluso a la captura de CO2 atmosférico, responsable en gran parte del efecto invernadero.

En este artículo, los autores estimaron que que las ballenas azules, rorcuales, ballenas jorobadas y ballenas francas, consumían 3 veces más krill del que se pensaba hasta ahora. Por ejemplo, una sola ballena azul podía comer más de 16 toneladas de krill al día. Y gran parte de ese consumo se traduce en una inmensa cantidad de excrementos, que son una fuente muy importante de nutrientes en el océano. Entre esos nutrientes destaca el hierro, que contribuye al crecimiento del fitoplancton, que además de absorber gran cantidad de CO2 es la base de las redes tróficas del océano.

Las ballenas fueron sometidas a una intensa persecución durante el siglo XX, y atendiendo a los resultados sobre su tasa de consumo, los autores de este trabajo estimaron que antes de que la caza industrial las llevara al borde de la extinción, estas ingerían cerca de 430 millones de toneladas de krill sólo en el océano austral, el doble de la biomasa actual de estos crustáceos. Y al mismo tiempo, excretaban 12.000 Tm de hierro, diez veces más de lo que excretan actualmente. 


Lo que sugieren estos datos es que cuantas más ballenas había alimentándose de krill, la abundancia de krill era mucho mayor. Es lo que se conoce como la "paradoja del krill", de hecho, donde la presión sobre las ballenas fue mayor, la abundancia de krill se redujo exponencialmente. Esto se explica porque los excrementos de las ballenas aumentaban la productividad marina al fertilizar el agua, contribuyendo así al crecimiento del fitoplacton, que a su vez era consumido por el krill.

Según los autores de este trabajo, antes de que comenzara la caza industrial de ballenas, su contribución a la productividad global del planeta y a la eliminación de CO2, gracias a su papel fertilizador sobre fitoplacton, era equiparable al de los ecosistemas forestales de continentes enteros. De esta forma, la recuperación de la población de estos cetáceos podría servir para restaurar el equilibrio del ecosistema y contribuir de forma natural a la lucha contra el cambio climático.

Este papel fertilizador de los depredadores también ha sido descrito en el caso de las aves marinas. El consumo global de pescado por parte de las aves marinas es equiparable, según algunos estudios, a la biomasa extraída por toda la flota pesquera comercial. Y al igual que en el caso de las ballenas, ese consumo se traduce en una ingente cantidad de excrementos que contribuían a fertilizar el océano y a mejorar la producción de fitoplancton, algo que no ocurre con las pesquerías comerciales. El papel de los excrementos de las aves marinas como fertilizante se conoce desde hace tiempo, y de hecho su explotación convirtio a Perú en una potencia exportadora en el siglo XIX gracias al mercado del guano, que eran los excrementos de las aves acumulados durante generaciones en las islas donde se reproducían. 

El guano es rico en fósforo, nitrógeno y potasio y al igual que abonaba los jardines de Europa y Estados Unidos hacia donde se exportaba, los lixiviados producidos al arroyar el agua de lluvia sobre las colonias de aves marinas, fertilizaba las aguas limítrofes, aumentando su productividad y  contribuyendo al aumento de la biomasa de peces.


Pero las aves marinas, al igual que las grandes ballenas, han sufrido un importante declive en los últimos años y se ha estimado que su población total ha descendido un 70% entre 1950 y 2010, lo que equivale a una pérdida de 230 millones de ejemplares en 60 años. Y ese importante declive puede tener consecuencias catastróficas para el funcionamiento de los ecosistemas y como hemos visto, para el equilibrio global de la Tierra.

Actualmente estamos asistiendo a un auge desenfrenado en la instalación de parques eólicos, parques solares, estaciones de biomasa, etc, etc, que nos prometen un futuro "verde" y descarbonizado. Pretendemos llenar la superficie de nuestro planeta, tanto en tierra como en el océano, de estas instalaciones, olvidándonos del efecto que pueden tener sobre el resto de piezas de los ecosistemas, sin las cuales, por mucha energía que tengamos, la maquinaria no funcionará correctamente.  

Los parques eólicos marinos pueden afectar a las aves marinas y a los cetáceos, produciendo colisiones con las turbinas, provocando ruido o desplazando sus flujos migratorios, lo que implica un mayor gasto energético para los animales. Asimismo, el cableado necesario para transportal la electricidad crea campos magnéticos que pueden interferir en las migraciones de los peces diadromos y los cetáceos. Todos estos impactos deben ser evaluados rigurosamente antes de la instalación de cualquier parque, evitando las zonas más sensibles, independientemente del potencial eólico que puedan tener. 

Hace unos pocos meses, un grupo de científicos españoles publicó una carta en la revista Science en la que alertaba de los peligros de la avalancha eólica y fotovoltaica que se avecina. Actualmente ya se ha dado permisos para de acceso a la red a proyectos que representan 121 GW,  que sumados a los 36 GW de renovables que ya se han instalado, duplican las previsiones de energía eólica fotovoltaica que aparecen en el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) para 2021-2030. La lucha contra el cambio climático corre el riesgo de convertirse en una burbuja especulativa del mercado de la energías renovables, llevándose por delante hábitats y especies de gran valor e incrementando aún más la crisis de biodiversidad actual.

No nos podemos permitir el lujo de perder más piezas en nuestro mueble, porque como hemos visto, hasta los excrementos de las aves y las ballenas son tan valiosos que sin ellos todo el planeta se tambalearía.

miércoles, 13 de octubre de 2021

La mariposa que tenía que existir

En 1862 un ejemplar de una orquídea de Madagascar con un larguísimo tubo donde se encontraba el néctar, llegó a las manos de Charles Darwin. Al verla, lo primero que le vino a la cabeza fue preguntarse por el insecto que sería capaz de chupar el nectar esa profundidad. Parecía obvio que si el néctar estaba en el fondo de ese tubo, "alguien" tendría que poder libarlo y se esa forma contribuir a polinizar esa flor. 

Unos años después, Wallace recibió otra orquídea de la misma especie y pronosticó que tendría que haber una polilla con una espiritrompa lo suficientemente larga para poder alcanzar el néctar. No solo especuló sobre la existencia de un insecto polinizador sino que predijo que ese insecto sería una polilla (una esfinge). Y escribió esta frase: "Se puede predecir con seguridad que tal polilla existe en Madagascar, y los naturalistas que visiten esa isla deberían buscarla con tanta confianza como los astrónomos buscaron el planeta Neptuno, y tendrán el mismo éxito".

Orquídea de Darwin (Angraecum sesquipedale)

El néctar de las flores tiene la misión de atraer a los polinizadores, que mientras se alimentan de él, se impregnan del polen que se encuentra en las anteras de la flor. De esta forma, cuando ese mismo insecto visite otra flor de la misma especie, el polen entrará en contacto con el estigma y se producirá la fecundación.

Uno de los problemas que puede surgir es que esas flores sean visitadas por insectos que no sean bienvenidos, por ejemplo los que se aprovechan del néctar pero debido a su forma de alimentarse o a su propia morfología, no sean demasiado eficientes a la hora de fecundar a la siguiente flor. Puede que no se impregnen correctamente del polen, o puede que al consumir el néctar estropeen la flor e impidan las visitas de otros polinizadores. 

Una manera de evitar esos inconvenientes es especializarse, o sea, tener unas estructuras florales que puedan ser aprovechadas por unas pocas especies de polinizadores que tengan unas estructuras que a la vez de ser eficientes para conseguir el néctar, también los sean para recoger el polén y fecundar a otras plantas de la misma especie. 

Por lo tanto, Darwin y Wallace sabían que si esa orquídea tenía ese tubo tan tan largo, necesariamente tendría que existir un insecto con unas estructuras tan sofisticadas que le permitieran acceder al néctar y a su vez polinizarla. No sería un insecto cualquiera que pudiera polinizar cualquir tipo de flor, tendría que ser uno muy especial.

Xanthopan praedicta con la espiritrompa estirada (Natural History Musseum)

Pasaron casi 40 años desde que Darwin y Wallace hicieran su pronóstico, pero finalmente se encontró ese insecto. Y tal como predijo Wallace, se trataba de una polilla con una larguísima espiritrompa, lo suficientemente larga para poder conseguir el tesoro que guardaba la orquídea. 

Ambas especies, la polilla y la orquídea, habían coevolucionado, o sea, habían evolucionado conjuntamente hasta depender completamente una de la otra, de forma que sólo esa especie de mariposa podría libar el néctar de esa especie de orquídea y sólo esa especie de orquídea podría alimentar a esa especie de mariposa.  

La coevolución entre especies distintas, que también recibe el nombre de "evolución concertada", fue definida por Daniel Janzen en 1980, que la explicó como un proceso de presión selectiva entre dos o más especies que da lugar a adaptaciones específicas recíprocas. Este proceso puede ocurrir entre muchas especies, frecuentemente se ha descrito para la simbiosis plantas-polinizadores, pero también puede ocurrir entre parásitos y huéspedes, entre depredadores y presas, etc. En estos dos últimos casos, la coevolución sería lo que se denomina una guerra de armamentos, en las que tanto unos como otros evolucionan por una parte para poder atacar a sus presas, y estas últimas evolucionan para poder defenderse de esos ataques.

En el caso de la orquidea Angraecum sesquipedale y la mariposa Xanthopan morgani, la coevolución las había hecho tan dependientes una de otra que el riesgo de competencia con otras especies sería nulo, pero el coste de esa relación tan perfecta sería muy elevado. Si una de las dos se extinguiera, la otra se extinguiría también.

NOTA: Aunque hasta ahora se pensaba que esta polilla era una subespecie de la especie Xanthopan morgani,  nuevos estudios la han separado como una especie por derecho propio, la Xanthopan praedicta, o sea, la esfinge predicha.


Referencias

- Janzen DH (1980) When is it coevolution. Evolution 34: 611-612.