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miércoles, 7 de diciembre de 2022

El parásito que controla el comportamiento de los lobos...y de los humanos

Hace unos días se publicó un artículo en la revista Communications Biology en el que se exponían los resultados de un trabajo que confirmaba que los lobos infectados con Toxoplasma gondii desarrollaban comportamientos más arriesgados, como dispersarse en busca de nuevos territorios, y de esas forma se incrementaban sus posibilidades de convertirse en líderes de la manada. Evidentemente, asumir esos riesgos implicaba que el riesgo de morir también aumentaba respecto a los no infectados. Este trabajo se desarrolló en el Parque Nacional de Yellowstone, donde en los años 90 del siglo pasado se reintrodujo la especie después de que fuera exterminada 70 años antes. 

Pero antes de entrar a analizar los resultados de ese artículo, lo primero será conocer al parásito que es el verdadero protagonista de esta historia. El Toxoplasma gondii es un protozoo parásito que tiene como huéspedes definitivos a los felinos, reproduciéndose sexualmente en su interior. Posteriormente, el felino libera los ooquistes del Toxoplasma con sus excrementos y luego, el hospedador intermedio, que puede ser cualquier animal de sangre caliente, incluidos nosotros, ingiere los ooquistes directamente al entrar en contacto con dichos excrementos, o indirectamente a través del agua o los alimentos (por ejemplo carne o vegetales) que hayan estado en contacto con ellos. 


Una vez dentro del organismo del huesped intermedio, los ooquistes liberan esporozoitos que se reproducen asexualmente y acaban formando quistes tisulares que se alojan en el músculo o el sistema nervioso. Finalmente, cuando un felino se come una de las presas que contiene estos quistes, por ejemplo un ratón, se cierra el ciclo. 

¿Pero qué tiene que ver todo esto con los cambios en el comportamiento?

Hay muchos ejemplos de parásitos capaces de modificar el comportamiento de sus huéspedes para lograr propagarse, y el Toxoplasma es uno de ellos. En los últimos años se han publicado gran cantidad de trabajos que confirman que el Toxoplasma modifica el comportamiento de los huéspedes intermedios haciendo que tomen más riesgos de lo habitual, y de esa forma incrementan las opciones de que ese huesped acabe siendo la presa de un felino, llegando así al huesped definitivo. Evidentemente no todos los huéspedes acabaran en las fauces de un felino, pero sí en muchos casos, por ejemplo cuando un gato se come un ratón infectado. 


Los ratones y ratas reconocen de forma innata el olor de la orina de los gatos y de esa forma escapan cuando la huelen, evitando el peligro. Pero si un ratón esta infectado por el Toxoplasma, el olor de la orina de gato no solo no le parece repepelente, sino que desencadena una irrestible atracción sexual que hace que se acerque a la fuente de la orina con intenciones libidinosas. No hace falta decir que ese amor no será correspondido y que el ratón terminará irremediablemente en el estómago del gato, con lo que el Toxoplasma lograría su objetivo.

¿Qué ocurre con los lobos de Yellowstone?

En Yelowstone no hay gatos domésticos y allí el hospedador definitivo es el puma (Puma concolor). En este caso, tanto lobos como pumas son los dos depredadores apicales del ecosistema y compiten entre si por presas similares, como alces y ciervos. 


Tras estudiar durante 26 años varias manadas de lobos de este parque nacional, lo primero que descubrieron los investigadores fue que los lobos cuyos territorios se solapaban con zonas de alta densidad de pumas tenían unas tasas de infección por Toxoplasma nueve veces mayores que aquellos que tenían territorios que no solapaban con ellos. Los investigadores llegaron a la conclusión de que los lobos se infectaban consumiendo directamente los ooquistes expulsados directamente en los excrementos de los pumas, ya que la transmisión indirecta a partir de las presas comunes no era significativa. 

En el caso de los lobos infectados, y esto fue lo más curioso, los resultados confirmaron que tenían más probabilidades de dispersarse y convertirse en líderes de manada que los lobos no infectados. Dispersarse es un comportamiento arriesgado, sin duda mucho mayor que quedarse en un territorio conocido, por lo tanto se confirmaba que la toxoplasmosis tenía un importante efecto sobre el comportamiento y la toma de decisiones en especies silvestres hospedadoras intermedias. Esto ya se había observado en las Hienas manchadas en Áfríca. En ese caso, los cachorros de hiena que hospedaban al toxoplasma perdían el miedo a los leones y de esa forma el riesgo de mortalidad y la transmisión del parásito se incrementaba.

Cuando se analizaron estadísticamente los resultados obtenidos, incluyendo en un modelo otras variables como el sexo de los animales, el color del pelaje o la edad, sólo la infección por toxoplasma resultó significativa a la hora de explicar las diferencias en el comportamiento dispersivo de los animales. De hecho, la probabilidad de que un lobo seropositivo se conviertiera en líder de manada fue 46 veces superior a la de que un lobo seronegativo lo consiguiera.

¿Y qué ocurre con los seres humanos?

El ser humano, al igual que otros animales de sangre caliente, es también un hospedador secundario del Toxoplasma gondii. En nuestro caso, el huesped definitivo suele ser el gato doméstico, ya que obviamente es el felino que tiene un mayor contacto con nosotros. La transmisión se produce normalmente al consumir vegetales o alimentos que hayan podido estar en contacto con los excrementos de los gatos que porten ooquistes, por lo que se recomienda lavar bien los vegetales y cocinar la carne el suficiente tiempo para eliminarlos. El contagio directo a través de los gatos es más raro y se puede producir sobre todo al manipular las bandejas donde depositan los excrementos. 


El Toxoplasma es uno de los parásitos más frecuentes en nuestra especie, de hecho, se estima que un tercio de la población mundial es portadora, con importantes diferencias entre países. De todas formas, en la mayoría de esos casos, la infección es aparentemente asintomática ya que nuestras defensas inmunes se encargan de mantenerlo a raya. El problema surge cuando la infección se producen en personas inmunodeprimidas, en las que puede dar lugar a una enfermedad grave, o en mujeres embarazadas, ya que en ese caso, el parásito podría atravesar la barrera placentaria y afectar al feto, lo que daría lugar a complicaciones durante el embarazo y a secuelas graves en el feto. Esto ocurre cuando la embarazada no ha sido infectada previamente, en el que caso de que ya hubiera sufrido la infección, su cuerpo ya presentaría anticuerpos previos a la gestación contra el Toxoplasma, por lo que estaría protegida. 

¿Somos realmente asintomáticos cuando contraemos toxoplasmosis?

Como he comentado anteriormente, la inmensa mayoria de las infecciones por Toxoplasma son asintomáticas, pero eso no quiere decir, que al igual que ocurría en ratones, en hienas y en los lobos, nuestro comportamiento no sufra cambios o alteraciones una vez que hemos sido infectados, ya que aunque no se desarrolle una patología grave, los quistes tisulares no se eliminan de nuestro cuerpo.

Lo cierto es que en los últimos años se han acumulado muchas evidencias y estudios científicos que confirman que las personas que tienen alojados los quistes de Toxoplasma en su cuerpo muestran comportamientos más imprudentes y temerarios. Por ejemplo, en un estudio en el que se hicieron 102 autopsias a personas de las que se conocía con precisión la causa de su muerte, se comprobó que la probabilidad de que esa muerte se hubiera producido por una conducta imprudente, por ejemplo, ir en moto sin casco o por una actividad temeraria, era mucho mayor en las personas que estaban infectadas por toxoplasma. Otros muchos estudios han encontrado una relación significativa entre toxoplasmosis y esquizofrenia e incluso con la propensión al suicidio. Hay autores que incluso afirman que el Toxoplasma puede estar afectando a toda la cultura humana.

Pero al igual que en el caso de los lobos de Yellowstone, en los que los lobos infectados tenían un comportamiento más arriesgado que hacía que se dispersaran más hacia territorios desconocidos, algunos estudios con humanos han encontrado que existía una correlación significativa entre emprendimiento empresarial e infección por toxoplasma. Por ejemplo, en un estudio realizado en Dinamarca con 16.000 mujeres, se vio que aquellas que eran seropositivas para el toxoplasma tenían mayor probabilidad de convertirse en empresarias, o sea, que asumían más facilmente el riesgo de fundar una empresa en solitario. Pero no sólo eso, otros estudios confirmaron que tener el Toxoplasma hacía que una vez fundada la empresa, los portadores asumían más riesgos sin darle tanta importancia a los beneficios económicos de sus acciones. 

Hemos visto que los cambios en el comportamiento de los huéspedes intermedios ocasionados por el toxoplasma tienen como objetivo que se cierre el ciclo, o sea, que los ooquistes acaben en el felino. En el caso de los ratones infectados, seguramente lo consigan, pero no parece que sea muy probable que pasen a un gato desde un huesped humano. 

Evidentemente, el toxoplama lleva campando por nuestro planeta hace muchísimo tiempo, mucho antes de que aparecieran los seres humanos y no debemos olvidar que hace no demasiado, sin pensamos en una escala evolutiva, nuestra especie compartió el hábitat con leopardos y leones (y aún lo hace en muchos sitios) y un comportamiento temerario y una pérdida de miedo hacia ellos podría tener como consecuencia que acabáramos siendo parte de su menú, con lo que el Toxoplasma habría conseguido su objetivo.

sábado, 8 de octubre de 2022

Matemos al mensajero: cuando el denunciante se convierte en culpable

Esta noticia aparecida en el diario La Nueva España es una más que confirma, por una parte, el desprecio absoluto que tienen las administraciones regionales hacia la ciencia y por otra parte, la connivencia, la suavidad y la permisividad que tiene esas mismas administraciones ante los presuntos furtivos, incendiarios, envenenadores y demás delincuentes. Quizás con responder a estas preguntas se aclararía el tema: ¿Cuantos casos de furtivismo, incendios, envenenamientos y demás delitos contra la fauna y el medio ambiente se producen al año? ¿Cuantos furtivos, incendiarios o envenenadores han sido condenados? La respuesta a la primera serán varios cientos, la respuesta a la segunda, es más sencilla: uno o ninguno.


Pero volvamos al caso de la noticia aparecida en la prensa. El 6 de septiembre de este año, o sea, hace un mes, el Grupo de Investigación del Oso Cantábrico, se encontró en el monte uno de los collares con los que estaban radiomarcando osos en la cordillera cantábrica, cortado con un instrumento cortante, probablemente con una navaja. El ejemplar de oso radiomarcado que portaba ese collar había desaparecido, lo que parecia indicar que podría haber sido matado furtivamente y posteriormente se le hubiera cortado el collar para no dejar pruebas.

Ante este hecho, el grupo de investigación denunció estos hechos en la comandancia de la Guardia Civil de Villablino como un posible acto de “furtivismo”. Tras la denuncia, desde la Subdelegación del Gobierno se confirmó que el Seprona estaba investigando los hechos, mientras que la Consejería de Medio Ambiente comunicaba que era pronto para asegurar que se trataba de un caso de furtivismo.
Pues tras un mes sin noticias, la prensa publica hoy que la Junta de Castilla y León suspende el programa de marcaje y por si fuera poco, abre un expediente al grupo de investigación que había marcado al oso.

¿Qué pudo haber pasado para que se diera una vuelta al caso de esa magnitud? ¿Cómo el denunciante de un hecho delictivo se puede convertir para la administración en el culpable?

Estamos ante un caso flagrante de el consabido "matar al mensajero". Podría ser que quizás empezáramos a conocer que ciertos colectivos, que suelen presentarse como grandes conservacionistas mientras recorren el monte con sus escopetas estuvieran detrás, como muchos sospechamos, de los múltiples casos de furtivismo de osos y lobos. Quién sabe si alguna asociación, fundación o ponedle el nombre que más os guste, "amiga" simultaneamente de osos y cazadores, esté molesta por esas veladas acusacioens hacia ese colectivo. Quién sabe si los políticos, gestores y ciertos personajes de la administración podrían ver peligrar unos cuantos centenares o miles de votos si destapan toda la mierda que se han encargado de esconder bajo la alfombra durante tantos años.

Muchas preguntas que los responsables de la administración, no solo de Castilla y León, sino también de otras comunidades autónomas, como Galicia, Asturias o Cantabria deberían responder. Algunos de cuyos máximos representantes, alardean publicamente de gritar y amenazar a los jueces si no bailan a su dictado.

Mientras tanto, los científicos que no comulgan con las ideas de la administración, los que denuncian a los furtivos, o la guardería que persigue esos delitos mientras es abandonada por la adminstración, siguen pagando las consecuencias de la negligencia y la indecencia de políticos y gestores a los que lo único que les importa es seguir calentando su poltrona.

lunes, 26 de septiembre de 2022

Curso de ética periodística: La falacia del falso equilibrio en los debates sobre medio ambiente

Son las 10 de la noche, prime time, y comienza un programa especial en la televisión en el que dos personas debaten sobre inteligencia artificial y computación. A un lado se sienta un ingeniero informático con 30 años de experiencia, que empieza su intervención hablando de lenguajes de programación, sistemas operativos y complejos algoritmos. Al otro lado se sienta una persona que afirma que todo eso es un montaje y que realmente dentro de los ordenadores hay pequeñas personitas que manejan los cables y hacen todas las operaciones, pero no las vemos porque son demasiado pequeñas.


El presentador va dando la palabra alternativamente a ambas personas, que tienen el mismo tiempo para exponer sus argumentos. Mientras que el ingeniero informático se esmera en dar datos y pruebas empíricas, el defensor de la teoría del trabajo de las personas diminutas presenta fotografías distorsionadas y habla de una conspiración a nivel mundial sin presentar ninguna prueba. El ingeniero informático, atónito ante semejante despliegue de estupideces, mira al moderador, que impasible, le insiste en que siga defendiendo su postura, por lo que, pacientemente vuelve a dar datos y pruebas. El defensor de la conspiración, al quedarse sin argumentos, alza la voz, empieza a acusar a su oponente de ocultar la verdad y desempolva unos hechos ocurridos durante su etapa universitaria para intentar desacreditarlo. La falacia ad-hominen nunca falla en estos casos. El ingeniero informático, cansado de escuchar estupideces y molesto por las acusaciones personales, se levanta y abandona el debate.

El moderador despide el programa, no sin antes ensalzar el papel de su cadena de televisión en dar voz a todo el mundo con el fin de conocer la verdad. Al mismo tiempo, despide al defensor de la conspiración y critica la desconsideración del ingeniero informático al abandonar el debate, mientras el ingeniero, en la puerta del estudio, se pregunta por qué accedería a acudir a semejante pantomima. A pesar de contar con todos los argumentos y pruebas de su lado ha perdido el debate y lo sabe. 


La cadena de televisión ha conseguido su objetivo, se ha inventado una falsa polémica y ha logrado unos buenos datos de audiencia. El truco es muy sencillo, se han presentando ante el público dos posturas contrapuestas como si estuvieran al mismo nivel, una argumentada por un experto y la otra por un ignorante o por un estafador con ansias de protagonismo. A ambas posturas se les ha dado el mismo tiempo de réplica para sus intervenciones y de esta forma, una opinión minoritaria o totalmente absurda aparece ante la audiencia como equivalente a la contrastada y confirmada por una inmensa mayoría de expertos en la materia.

Pero un resultado más alarmante es que gracias a este debate, una opinión absurda, que solo defendía un pequeño grupo de personas, empieza a ser tenida en cuenta por algunas personas más y sembrará la duda sobre parte de la audiencia, mientras que otra parte, más receptiva ante todo tipo de conspiraciones, la incorporará a su repertorio conspiranoico como una prueba más de una supuesta confabulación planetaria. 

Este tipo de estrategia, la de la la equidistancia, también conocida como Falacia del Falso Equilibrio es un truco usado frecuentemente en televisión para ganar audiencia y consiste precisamente en eso, en enfrentar en un debate a dos posturas contrapuestas, una representada por experto en la materia y otra por un charlatán sin ningun conocimieno o cuya postura es respaldada por una ínfima minoría de personas.

La falacia del falso equilibrio en los debates sobre el Cambio Climático 



Tras analizar los miles de publicaciones sobre el cambio climático, se concluyó que entre los científicos especialistas en climatología había un consenso superior al 97% en que el cambio climático era un hecho y en que ese cambio climático era consecuencia de la actividad humana. Todos los análisis que se han realizado posteriormente han dado valores superiores a ese 97%, el último de ellos, publicado por Myers y colaboradores en 2021 en la revista Environmental Research Letters, situó ese consenso en un 98,7%. Es más, cuando se hizo ese análisis entre los expertos con mayor nivel de experiencia, o sea, aquellos que de forma independiente habían publicado más de 20 artículos revisados por pares sobre el cambio climático entre 2015 y 2019, el consenso sobre que la Tierra se está calentando principalmente debido a la actividad antropogénica, fue del 100%. 

A pesar de este consenso, en todos los debates que se televisan sobre el Cambio Climático, lo habitual es enfrentar a un experto climatólogo con un negacionista, en la mayoría de las ocasiones sin ninguna experiencia contrastada y que basa su discurso en los mismos mantras que ya han sido rebatidos cientos de veces. Y para darle más morbo al debate, se suele invitar a políticos a esos debates, curiosamente todos ellos negacionistas pero sin ningún conocimiento climático, y también curiosamente, todos ellos de una ideologia "liberal", por usar un término suave. De esta forma también se condiciona a la audiencia, como suele ocurrir con cualquier tema medioambiental, atribuyendo una ideología de izquierdas al medio ambiente, con lo que aprovechándose de la polarización de la sociedad, los argumentos negacionistas ganan adeptos entre los votantes de la derecha, aunque muchos de esos votantes ni siquiera se hayan detenido a analizar las pruebas y los datos presentados (sobre la ideología del medio ambiente se puede leer esta entrada del blog)

El último de estos esperpénticos debates tuvo lugar en el programa Todo es Mentira, en la cadena Cuatro, el pasado 29 de agosto. En ese debate, Javier Peña tuvo que debatir sobre cambio climático con Francisco Hervías, conocido negacionista, ex-diputado de Ciudadanos y actual miembro del PP, y Esperanza Aguirre, reconocida climatóloga que haciendo gala de sus conocimientos respondió a una de las preguntas de la moderadora con esta frase: "Que hable Fran porque yo de esto no sé una palabra”. Para redondear el esperpento, el texto con el que se rotulaba el debate decía "Los bulos del cambio climático". ¿Quién da más? 


No hace falta decir que el programa siguió el guión previsto y perfectamente calculado por los guionistas y responsables de la cadena: descalificaciones, falta de pruebas para rebatir los datos empíricos y las investigaciones, y por supuestos bromas y chascarrillos de los negacionistas y de la propia presentadora (“Habla antes de que se acabe el mundo, Fran”). Objetivo cumplido.


Si realmente se quisiera hacer un debate serio sobre el cambio climático, respetando las opiniones científicas y el consenso existente entre los investigadores, la proporción de participantes en el mismo, o el tiempo que debería darse a cada uno de los participantes sería el que se representa en la figura anterior: 97 científicos que apoyan la idea del cambio climático y la influencia antropogénica en el mismo, 2 negacionistas y 1 persona que pasaba por allí, que no sabe nada del tema pero que opina que todo es un montaje, por ejemplo, Esperanza Aguirre.

Por último, y volviendo al ejemplo de debate equitativo que planteaba al principio entre el informático y el defensor de las personitas que trabajan dentro de los ordenadores. Podría parecer un caso exagerado, pero si lo pensamos no lo es tanto. No debemos olvidar que en los últimos años, los medios de comunicación e incluso algunos debates, han invitado a sus programas a defensores de la que probablemente sea la teoría más idiota de los últimos años, la que afirma que la Tierra es plana. La prensa de hace eco de sus congresos, de sus patrañas y los invita a sus programas. El simple hecho de enfrentarse de tú a tú con uno de los defensores de esa estupidez es otorgarle la victoria en el debate. 

jueves, 15 de septiembre de 2022

De los gorriones de Mao Tse Tung a los mosquitos de Xi Jinping

A finales de los años 70 del siglo pasado se emitía en TVE un programa que se titulaba "La segunda oportunidad", que presentaba Paco Costas y en el que se comentaban accidentes de tráfico y cómo evitarlos. Recuerdo que el encabezamiento del programa era un coche que se estrellaba contra una roca en medio de la carretera y luego rebobinan la película (o como se diga ahora) y en la nueva escena, el coche evitaba el accidente, mientras una voz en off decía "El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra".


Pues todo este rollo viene a cuento de la noticia que ha aparecido estos días en la prensa según la cual, el gobierno chino estaría planteandose eliminar todos los mosquitos para así eliminar las enfermedades que ellos transmiten. Una política que iría en la linea de la que propuso en 2002 George Bush junior, ese gran estratega, de talar todos los árboles para así acabar con los incendios.

Esta brillante idea del gobierno chino tiene un gran parecido con la idea que tuvo Mao Tse-Tung en los 60 del siglo pasado con los gorriones, cuando pensó que si un solo gorrión podia comer 4 kilos de grano al día, si se mataran todos los gorriones, eso serviría para que todo el grano que ya no comerían los gorriones lo pudieran comer las personas. 

Así que se pusieron manos a la obra y tras una intensa campaña difamatoria en la que pusieron a los gorriones como los auténticos jinetes del Apocalipsis, animaron a intervenir y matar todos los gorriones que pudieran. Y tanto éxito tuvo la campaña que la gente usó todas las armas a su alcance, desde destruir sus nidos a envenenamientos masivos, hasta que en pocos años casi lograron extinguirlos. Curiosamente, unas pequeñas poblaciones urbanas consiguieron salvarse porque quedaron encerradas en algunas embajadas de otros paises que prohibieron el acceso a los aniquiladores de gorriones.

Exhibición de varios centenares de miles de gorriones matados por un grupo de campesinos chinos (Sovfoto / Universal Images) 

¿Cuál fue la consecuencia? ¿Hubo más grano en las despensas de la gente? Pues ocurrió todo lo contrario, el descenso de la población de gorriones hizo que las plagas de algunos insectos, sobre todo de langostas migratorias, se extendieran sin control y arrasaran con las cosechas, acabando con el alimento de la población y provocando la gran hambruna china en la que se estima que murieron más de 50 millones de personas. Habían olvidado, entre otras cosas, que los gorriones, además de grano, consumen muchos insectos, sobre todo durante la época de reproducción.

Finalmente, aunque nunca de forma explícita, el gobierno chino tuvo que admitir su error con los gorriones y Mao Tse Tung apareció en la televisión y en los carteles publicitarios en la que decía a la gente que se olvidara de los gorriones. Aun así, la población de gorriones se había reducido tanto que el gobierno chino pidió ayuda a la URSS para que les enviara un cargamento de gorriones para tratar de restaurar las poblaciones que habían sido diezmadas. Y según cuentan, el propio Nikita Jruschov se implicó en dicha repoblación y envió en secreto un barco con mas de 200.000 gorriones para que la población no se enterara de que Mao había cometido un error garrafal que había costado millones de vidas humanas.

De todas formas, la campaña de descrédito de los gorriones por parte del estado habia calado tan profundamente en la sociedad que siguieron matándolos y de nada sirvió que se declara especie protegida. Tal era la mala fama que tenían los gorriones que en el año 2001, el propio gobierno tuvo que hacer una nueva campaña para limpiar su imagen.

¿Qué pasará con los mosquitos? ¿Serán los nuevos gorriones de Xi Jinping? El tiempo lo dirá, pero suele pasar que cada vez que jugamos a ser dios, salimos escaldados.

miércoles, 3 de agosto de 2022

La historia de una viñeta, un cazador y un urogallo

Aunque hayamos escuchado miles de veces el dicho de que una imagen vale más que mil palabras, lo cierto es que no es nada fácil condensar en una sola imagen un mensaje, que incluso puede poner en riesgo al autor de dicha imagen, sobre todo si el personaje en cuestión tiene un cargo relevante.


Hoy mismo me encontré en el Facebook de mi amigo Víctor Rodríguez, que tiene una habilidad especial para encontrar estos tesoros ocultos por el paso del tiempo, una viñeta de Mingote publicada en el ABC del 27 de junio de 1971. En esa viñeta un cazador se dispone a disparar a un Urogallo que en ese momento cantra encelado en el suelo del bosque. Varios años antes, ya habían empezado las protestas, encabezadas por figuras tan relevantes como Javier Castroviejo, Jesús Garzón o Miguel Angel García Dory para que se prohibiera su caza para intentar salvar a la especie.

Como curiosidad, unos meses antes de que Mingote dibujara esa viñeta, Manuel Fraga Iribarne mató un macho de urogallo en los Ancares, de los pocos que quedaban ya en Galicia. La historia tuvo mucha repercusión, porque una vez que se corrió la voz de que el que hasta hacía tan solo dos años había sido ministro de Información y Turismo iba a irse de cacería a esa zona, porque ya le tenían ojeado un urogallo para que solo tuviera que apretar el gatillo, un grupo de naturalistas de la Asociación Española para la Ordenación del Medio Ambiente (AEORMA), cuyo fundador era el catedrático de economía Ramón Tamames, decidió aguarle la fiesta. 

Tras afirmar que estaban realizando un estudio sobre la especie, lograron espantar al urogallo, lo que acabó con un enfrentamiento entre ellos y la partida de caza que acompañaba a Fraga. A los pocos días, el secretario de AEORMA recibió una denuncia de la Guardia Civil en la que se especificaban los siguientes cargos "espantar la caza en el paraje de Acevedo de Donis, lugar de Fervencia, de la Reserva Nacional de Ancares, cuando se hallaba practicando la misma el cazador don Manuel Fraga Iribarne, debidamente autorizado para ello". 

Después de que los miembros de AEORMA fueran debidamente "espantados" del cantadero, Fraga volvió y consiguió matar a "su" urogallo, que años después fue a parar al albergue de los Ancares, donde se conservó disecado en una urna de cristal. Allí permaneció hasta que en 2020 fue trasladado a Lugo después de que el albergue fuera desvalijado por unos ladrones, que rompieron la urna pero no se llevaron al animal, que dejaron tirado encima de una mesa, según declaró el presidente del club Os Ancares.

Los urogallos se siguieron cazando legalmente hasta 1980, cuando se prohibió su caza. Hasta entonces, el ICONA daba permisos para cazar un número determinado de machos, por ejemplo, en 1976 se dio permiso para cazar 49 machos para lo que se recibieron 2.350 solicitudes.

Tantos años de caza, centrada sobre todo en los machos, tuvieron como consecuencia la reducción de la variabilidad genética de la especie dando como resultado un cuello de botella poblacional. Los resultados del trabajo publicado en 2015 en la revista Conservation Genetics, confirmaron que la pérdida de variabilidad genética se produjo antes en el ADN nuclear que en el mitocondrial, lo que indicaría que los machos se vieron más afectados que las hembras, ya que el ADN mitocondrial se hereda exclusivamente por vía materna. 

Volviendo a la viñeta con la que comenzaba este post, aparte del importante documento gráfico que representa, no se debe olvidar que en 1971 Franco aún no había muerto, Fraga hacia dos años que había dejado de ser ministro de Información y Turismo, y Mingote tuvo la sorna, el valor y también la inteligencia de llamarlo exterminador sin nombrarlo.


sábado, 16 de julio de 2022

El salmón camina imparable hacia la extinción

Ayer terminó la temporada de pesca con muerte en Asturias y el resultado confirma lo que se lleva diciendo desde hace años, el salmón se extingue y no se está haciendo absolutamente nada para remediarlo. En Asturias, esta temporada se han matado por pesca deportiva 414 salmones, el número más bajo de los últmos 11 años y el tercero más bajo de la serie histórica después de 2009 y 2010.


Si nos fijamos en la cifra por ríos, en el Sella se han pescado 54 peces (mínimo histórico), en el Cares-Deva 27 (mínimo histórico), en el Eo 18 (mínimo de los últimos 24 años), en el Esva 6 (5 más que los últimos 2 años, pero una cifra ridícula) y solo el Narcea, con 309 salmones, el 75% de las capturas totales, con 9 salmones más que el año pasado, contiene un poco ese descenso brutal.

¿A qué se deben esas diferencia entre ríos? Existe una relación clara entre el caudal del río y entrada de peces, así como con la temperatura del agua, pero habría que hacer un análisis más en detalle. Lo que parece claro, a pesar de lo que muchos afirman, es que no está relacionado con las repoblaciones, por dos razones principales.

El número de peces pescados de origen de repoblación y con adiposa cortada es ínfimo. Según los datos oficiales, entre 2008 y 2020 se pescaron 11618 salmones, de los cuales solo 98 (el 0,84%) tenían la adiposa cortada. Este mismo año, en el Narcea, de los 309 salmones pescados, solo 3 tenían la adiposa cortada.

La segunda razón que no explicaría esa supuesta relación entre repoblación y número de capturas es que según los datos oficiales proporcionados por la Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial del Principado de Asturias, el número de pintos repoblados fue muy similar entre el Narcea y el Sella, incluso más en el Sella, por ejemplo, entre 2010 y 2018 se repoblaron 1.486.028 peces en el Sella, procedentes de la piscifactoria de Avalle, y 1.066.025 peces en el Narcea, procedentes de la piscifactoria de las Mestas.

Este descenso global en el número de capturas en los ríos asturianos está ocurriendo también en el resto de ríos ibéricos que aún mantienen poblaciones de salmón. En Cantabria, a falta de 15 días para que termine la temporada, solo se han pescado 17 ejemplares entre los 4 ríos en los que se peude pescar, en el Bidasoa, solo 23 de un cupo máximo de 51. En Galicia poco mas de 30.

A la vista de estos datos, poco hay más que decir que lo que ya se lleva diciendo desde hace tiempo. Es necesario vedar la pesca del salmón en todos los ríos españoles para dejar que los cada vez menos peces que remontan los ríos puedan reproducirse. Se deben dejar de capturar peces para estabularlos y desovarlos en piscifactorías, porque las repoblaciones no solo no son efectivas sino que causan un daño terrible a las poblaciones salvajes, tal como confirman cientos de trabajos científicos, además de privar a esos peces capturados de la oportunidad de reproducirse en el río. Se deben restaurar los cauces, eliminando los obstáculos obsoletos e inútiles que impiden remontar a los peces a las zonas altas de los ríos y se debe incrementar la vigilancia para intentar reducir los casos de vertidos, furtivismo, etc.

Quizás ya lleguemos tarde y el salmón haya llegado al punto de no retorno, pero al menos se debe intentar. Lo que está claro es que las medidas aplicadas hasta ahora no han funcionado y si se sigue por este camino, permitiendo matar los pocos peces que entran, no quedan muchos años para certificar la extinción de la especie.

jueves, 14 de julio de 2022

Curso de ética periodistica: ecologistas con prejuicios

Que la prensa, tanto escrita como digital, está en uno de sus niveles más bajos en cuanto a ética, credibilidad y calidad, es algo que salta a la vista. Salvo honrosas excepciones, gran parte de los artículos que se publican, o faltan a la verdad, o tienen errores imperdonables o lo que es más frecuente, confunden información con opinión, con lo que engañan a sus lectores haciéndoles creer que una noticia que se supone veraz y contrastada, realmente es una opinión interesada que sigue los dictados de la línea editorial del medio, y en muchos casos, del que financia ese medio. Como se suele decir, "antes de creer todo lo que escribe la prensa, entérate de quién paga la tinta". 

Como no podía ser menos, cuando las noticias se refieren al medio ambiente, a la ignorancia supina de muchos de los que las escriben, hay que sumar el hecho de que para la mayoría de los periódicos, y por desgracia, para la mayoría de la población, la naturaleza y el medio ambiente no son más que un capricho de unos cuantos ociosos, un incordio y una molestia que pone palos en las ruedas al desarrollo económico. La naturaleza es muy bonita para darse un paseo de vez en cuando, a poder ser cerca de donde te deje el coche, y muy útil para presumir con los de fuera sobre lo guapo que es nuestro paisaje en comparación con el suyo. Y poco más. 

Pero para no olvidar la parte didáctica del curso, hoy vamos a comentar un delicioso titular del diario El Mundo, un periódico que en los últimos tiempos se ha convertido en el paradigma del estercolero en el que se revuelca gran parte de la prensa nacional y regional. El artículo en cuestión se titula "Valdecañas: de cómo los ecologistas con prejuicios contra la jet set están a punto de cargarse el paraiso de los fines de semana".


Por si alguno aún no está al tanto de la noticia, en el año 2007, unos señores con mucho dinero propusieron construir un macrocomplejo turístico en una zona paradisiaca en la provincia de Cáceres. La idea era edificar 180 villas de lujo, un hotel de cuatro estrellas, un campo de golf, una playa artificial y un club náutico con 76 atraques. Solo había un pequeño problemilla, el lugar donde se iba a construir estaba dentro de una zona protegida, concretamente en la ZEPA ES0000329 Embalse de Valdecañas, que habia sido declarada en abril de 2003 tras la propuesta de la Junta de Extremadura  y que la Unión Europea ya recogió en el listado de espacios protegidos europeos en 2004. La declaración de esta zona protegida, según la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad y la legislación comunitaria sobre los espacios Natura2000, prohibían terminantemente la puesta en marcha del proyecto.  

A pesar de que antes de iniciar las obras se puso en conocimiento de las autoridades que se trataba de unas actuaciones ilegales, los promotores siguieron adelante, con el beneplácito de la Junta de Extremadura, curiosamente la misma que había solicitado a la Unión Europea la declaración de ese espacio protegido. La solución que se les ocurrió a los políticos de turno fue recalificar esos terrenos y de esa forma eliminar la protección que de facto amparaba a ese espacio y así, al olor de los euros que presuntamente llenarían los bolsillos de amigos, parientes y allegados, se podría eliminar esa estúpida figura de protección ambiental. Al fin y al cabo, qué pesa más, una Zona de Especial protección para las Aves, o los 400.000 euros por los que se vendieron cada una de las 180 villas de lujo y los ingresos que generaría todo el complejo. Y para darle más empaque a esta recalificación, la Junta de Extremadura declaró este proyecto como Proyecto de Interés Regional (PIR). Interés para unos pocos, claro.

Pues una vez construido el complejo, con las parcelas y chalets vendidos, un campo de golf a pleno rendimiento, y tras 15 años de litigios, el 8 de febrero de este año, el Tribunal Supremo atiende a la demanda de Ecologistas en Acción y publica la sentencia que confirma que absolutamente todas las instalaciones de Valdecañas, construidas ilegalmente y a sabiendas, tanto por promotores como por gestores y políticos, deber ser demolidas en su totalidad, porque eso es lo que dice la legislacion vigente. Y el derribo de todo el complejo no será barato, ya que costará entre 150 y 200 millones de euros, que deberán ser pagados íntegramente por la Junta de Extremadura, o sea, por los extremeños, porque ni promotores ni políticos se harán cargo de su monumental cagada.

Por supuesto, esta decisión no ha gustado nada, sobre todo a los que se suelen llenar la boca hablando del respeto a la legalidad y al Estado de Derecho, dejando claro que las decisiones judiciales solo les sirven cuando les favorecen. En este caso, la culpa es del medio ambiente, que está muy protegido, y así lo ha dicho el presidente de la Junta de Extremadura, el señor Guillermo Fernández Vara, que sin cortarse un pelo ha sugerido que habría que reducir la protección ambiental para permitir este tipo de proyectos. Y qué mejor cosa para convencer al populacho que usar el comodín de la España vaciada y la despoblación, así que según este señor "El exceso de protección ambiental impide acabar con la despoblación". Lo que para el vicepresidente de Castilla Leon es culpa de la fornicación desaforada y no reproductiva, para el presidente extremeño es culpa de la protección del medio ambiente. 

David Vigario, autor de este artículo publicado en El Mundo, prescinde de toda esta información y acusa a los perversos ecologistas de destruir el paraíso de los fines de semana. Y estos desalmados no lo hacen para que se cumpla la ley, lo hacen porque tienen prejuicios contra la jet set. Por el contrario, los sufridos propietarios y los vecinos de los alrededores, apuran sus últimos cartuchos para evitar "el desastre". Quizás David Vigario y sobre todo el diario que le paga el sueldo, sean los que tienen prejuicios, pero en su caso contra el Estado de Derecho, las leyes y los perroflautas de los jueces del Tribunal Supremo que han dictado la sentencia. 

Pero no nos debemos olvidar de que hay precedentes en los que tras una sentencia condenatoria del Tribunal Supremo, que obligaba a la demolición de los edificios o infraestructuras construidas ilegalmente, sentencias posteriores de otros tribunales se encargaron de tumbarlas. O sea, que ni mucho menos la sentencia se aplicará, al menos por ahora. Los políticos pueden recurrir hasta el infinito, que para eso pagan con dinero ajeno, o sea, el nuestro.


El caso más sonado es el famoso hotel El Algarrobico, construido en la playa de Carboneras (Almeria), en el parque natural de Cabo de Gata-Níjar y por si fuera poco, invadiendo los 100 metros de la franja de dominio público marítimo-terrestre. Tras casi 20 años de de sentencias contrarias a su legalidad, en 2016 el Tribunal Supremo volvió a sentenciar como ilegal esa construcción, pero 6 años después sigue en pie, porque el Tribunal Superior de Andalucía ha rechazado su demolición.


Otro caso flagrante es el de la regasificadora del puerto de El Musel, en Gijón, que el mismo Tribunal Supremo declaró como ilegal en 2016 ya que se había construido a menos de 2.000 metros de un núcleo de población, algo que por supuesto ya se sabía cuando comenzó su construcción, por lo que el proyecto no debería haber sido aprobado. Una sentencia que se unía a varias sentencias anteriores que justificaban su ilegalidad por los mismos motivos. Y otra vez tuvieron que ser los grupos ecologistas los que denunciaran esta ilegalidad, algo que debería ser trabajo de políticos y gestores, que cobran un más que jugoso sueldo para hacer este trabajo y que curiosamente son los que redactan las leyes que ellos mismos incumplen reiteradamente. No debemos olvidar que la inmensa mayoría de las actuaciones de los grupos ecologistas tienen por objeto denunciar las actuaciones que incumplen la ley, ni más ni menos, ya sea por construcciones ilegales, vertidos, contaminación o delitos contra la fauna o la flora.

Pero ya se sabe, si no te gusta una sentencia, cambias la ley, a poder ser retroactivamente, y arreglado. Y así se hizo. Y por arte de magia, la instalación que decenas de sentencias, incluidas la del Supremo, declararon como ilegal, en unos días se pondrá en funcionamiento, para regocijo de los políticos y de las empresas, que ya hablan de la salvación energética que vendrá de la mano de esta instalacióin. Ahora sí les gusta la legalidad.

Parece bastante claro, tanto para los políticos, como para la prensa que los ampara y los mantiene en la poltrona, que la conservación y protección del medio ambiente son un lujo que no nos podemos permitir. Siempre se encontrará una excusa para saltarse la protección ambiental, puede ser la crisis, una guerra, el precio del combustible, el empleo que genera hacer un chiringuito, la despoblación o lo primero que se le ocurra. Y no están dispuestos a permitir que unos ecologistas traten de impedirlo usando como única arma la legalidad que tanto unos como otros se pasan por el arco del triunfo. 

En el caso de Asturias, hace poco más de un mes se presentó en la Junta General del Principado el proyecto de ley del Principado de Calidad Ambiental, cuya mayor novedad es que se sustituirá el trámite de la evaluación ambiental por una declaración responsable de la empresa que presenta el proyecto. De esta forma, se elimina el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas (RAMINP), ese cuyo cumplimiento ilegalizaba la regasificadora, entre otras cosas. Ahora todo será mas sencillo, ya que según el vicepresidente del Principado y consejero de Infraestructuras, Medio Ambiente y Cambio Climático, Juan Cofiño, "agilizará el desarrollo económico y empoderará a la ciudadanía". Ese empoderamiento consiste en que la ciudadanía tendrá que fiarse de esa declaración y no tendrá herramientas para alegar contra esos proyectos. 


Pero bueno, tal como dice el propio Cofiño, las reclamaciones de los ecologistas, esos que están cargados de prejuicios, "no van mas allá de un cierto postureo". 

Todo en orden


martes, 7 de junio de 2022

Nuestros documentales en prime time en la TPA

El 5 de junio se celebró el día mundial del Medio Ambiente. Para celebrarlo, la televisión pública asturiana (TPA) dedicará una programación especial al Medio Ambiente en el prime time de los martes 14, 21 y 28 de junio. 

Además del estupendo documental de Vicent Munier sobre el oso pardo en la cordillera cantábrica, se proyectarán nuestros documentales sobre el salmón y las salamandras de Oviedo, sobre los percerberos y sobre nuestros fondos marinos.

La programación completa la podéis ver a continuación:




Martes 14 de junio:

    22:25 “El ocaso del Rey”

    23:25 “Perceberos, recolectores en la Europa del siglo XXI”

“El ocaso del Rey” (55') El documental, dirigido por Jorge Chachero y David Álvarez, muestra el viaje del Salmón atlántico en la cornisa cantábrica a través de la historia en común con el hombre y su ciclo de vida. Entre todos los habitantes del río, el salmón ha despertado la atención del ser humano desde tiempos inmemoriales. A lo largo de la historia, estos peces han sido pescados tanto en la mar como en el río cuando regresaban para reproducirse y tras siglos de persecución y de destrucción de su hábitat, los descendientes de aquellos magníficos animales habitan en menos de una tercera parte de los cauces que ocuparon en el pasado. En el límite más meridional de su distribución natural, algunos salmones aún sobreviven como un recuerdo viviente de la última era glaciar. El documental seguirá a los salmones desde su entrada en el río hasta que, tras la puesta de los huevos y la eclosión de los alevines, los jóvenes salmones comiencen de nuevo el viaje. El ocaso del Rey también nos muestra las amenazas a las que se enfrentan, como la alteración y destrucción del hábitat, la sobrepesca y las repoblaciones.

PALMARÉS "El Ocaso del Rey": Docs Without Borders Film Festival 2021. Best of Festival (Wildlife/Nature/Animals); Venice Film Awards 2020. Best Feature Documentary; Impact Doc Awards 2021. Award of Excellence; Tagore International Film Festival 2020. Best Documentary; LIFFT INDIA FILMOTSAV-World Cine Fest 2020. Best Green Film; Latin American Nature Awards 2020. Finalist; Wildlife Conservation Film Festival 2020. Official Selection; II Muestra de Cine Internacional de Fuerteventura 2020. Official Selection; International Environmental Documentary Film Festival 2020. Official Selection; XXX Edición de la Bienal Internacional de Cine Científico de Ronda 2020-21. Finalista; 31 Edición del Memorial Maria Luisa 2021. Nominado en la Categoria Vídeo y Documental; VII International Nature Film Festival Gödöllő 2021. Official Selection

"Perceberos, recolectores en la Europa del siglo XXI” (29') Documental sobre el percebe y la colaboración entre investigadores, pescadores y administraciones. Investigaciones recientes sobre el percebe revelan la fascinante complejidad de la interacción entre el hombre y el ecosistema, y apuntan a formas sostenibles de explotar este preciado recurso.



Martes, 21 de junio:

    22:25 “Oso, simplemente salvaje

    23:25 “Los últimos dragones de Oviedo

Oso, simplemente salvaje” Si el oso desaparece, la cordillera Cantábrica perdería la esencia. Sería simplemente una postal bonita, pero el oso es el interior de la montaña, es su esencia, un emblema de una naturaleza bien conservada.

El documental nos ofrece una experiencia naturalista inédita al encuentro de los osos de los acantilados. Tras la estela de esta figura animal, emblemática y recurrente, descubrimos entornos naturales con vibraciones autóctonas, donde la fauna y la flora son testigos de una naturaleza preservada. En las laderas de este macizo también viven el lobo gris, la nutria europea, el buitre leonado o el herrerillo común. Todos contribuyen a restaurar esta impresión de un escenario original en el que el ser humano también tiene su lugar. El tema de la película se basa en la intersección de los discursos de cuatro personajes, franceses y españoles, con una visión íntima del mundo salvaje. Nos cuestiona sobre nuestra relación con la naturaleza y la idea de una posible armonía.

“Los últimos dragones de Oviedo” (25') En la ciudad de Oviedo habitan varias poblaciones muy singulares de salamandras, muchas de las cuales han permanecido aisladas desde la fundación de la ciudad en el siglo VIII. En este documental, dirigido por Jorge Chachero y David Álvarez, se narra su historia, las leyendas que rodean a este animal desde la antigüedad, así como las singularidades de estas poblaciones, desveladas ahora gracias a varios trabajos científicos.

PALMARES de "Los últimos dragones de Oviedo": Nature Without Borders International Film Festival 2020. Best Herpetology Documentary; Premio al documental mejor valorado por el público en la XXVIII Edición de la Bienal Internacional de Cine Científico de Ronda. Noviembre de 2016; Finalista en el Shanghai International Green Film Week (Anteriormente China International Animal and Nature Film Festival). Mayo de 2017.


Martes 28 de junio

    22:25 “El parque humano”

    23:25 “Bajo nuestros Mares- Cantábrico”

El Parque Humano” es el título del documental sobre el centenario de la creación del Parque Nacional de Los Picos de Europa. Dirigido por el cineasta ovetense Tom Fernández, nos invita a pasear por su paisaje y su paisanaje. Pastores, campesinos, biólogos, historiadores, geólogos, entre otros expertos, analizan la vida y la naturaleza en este espacio protegido. El documental muestra la "espectacularidad" de un parque nacional centenario a través de una mirada cinematográfica, con imágenes en alta definición e imágenes aéreas.

El documental quiere mostrar la belleza y majestuosidad de la naturaleza del parque y ser un homenaje a quienes viven allí y lo sienten como suyo.

"Bajo nuestros Mares-Cantábrico” (24') Ecosistemas submarinos en el Cantábrico. El mar Cantábrico se considera un mar templado y una de sus características más singulares es la presencia de extensos "bosques" de algas pardas que reciben el nombre de quelpos. Asimismo, el agua no es tan transparente como la de los mares tropicales y tiene un color verdoso que es un claro indicador de la presencia de fitoplancton. Pero contrariamente a la idea que tiene mucha gente acerca del Cantábrico, en este documental, su director Jorge Chachero, nos mostrará lo rica y llamativa que es nuestra fauna y flora submarina. Aquí encontraremos corales, algas, nudibranquios, anémonas joya que pueden competir en belleza con cualquier anémona tropical y peces multicolores como los lábridos y los rascacios. Ver menos

sábado, 23 de abril de 2022

¿Debería permitirse comercializar el urogallo antes de que se extinga?

Los urogallos, como todos los galliformes salvajes, tienen una pechuga magra pero con la cantidad justa de grasa para darle un sabor inigualable. Esta especie, antes abundante y ahora cada vez más escasa, se ha convertido en el reclamo perfecto para atraer a buenos gourmets dispuestos a pagar lo que haga falta por saborear esa esquisitez. ¿Deberíamos plantearnos permitir su caza y su venta? ¿Por qué no aprovechar los últimos urogallos cantábricos para revitalizar la maltrecha economía rural en vez de dejar que se extingan sin beneficiar a nadie? 


La hostelería se vería beneficiada al incluir el urogallo en su carta, el turismo rural incrementaría sus ingresos y los cazadores locales conseguirían unos euros extra para contribuir a la maltrecha economía familiar. Las corporaciones locales y el Gobierno autonómico, a través de sus consejerías de Medio Rural, Turismo y Medio Ambiente, anunciarían públicamente su apoyo a la Fiesta del Urogallo, en la que se subastaría públicamente el primer primer urogallo cantábrico cazado en la temporada. Con un poco de suerte, en menos de cinco años, cuando se cace el último, se invitará a personajes relevantes de IBEX 35 que a buen seguro subirán sus pujas hasta cifras nunca vistas en una subasta de este tipo. Un acontencimiento que sin duda acaparará portadas de periódicos y cabeceras de informativos y situará al Paraíso Natural en el lugar que merece, por su respeto a las tradiciones ancestrales y por la puesta en valor de la fauna autóctona.

La extinción del urogallo podría servir de acicate para revitalizar los proyectos de reintroducción que actualmente están en marcha, con la apertura de un nuevo centro de cría en cautividad en León, en el que ya se han gastado 435.000 euros públicos, a los que hay que sumar los ya gastados en el centro de cría de Sobrescobio, en Asturias. Que estos proyectos de reintroducción hayan sido desaconsejados por los expertos en la especie, entre otras cosas porque han fracasado en todos los lugares donde se han empleado, no debe ser un obstáculo para no seguir insistiendo, ya que un centro de este estilo también servirá para revitalizar la economía rural, una vez extinguidos los últimos urogallos salvajes, ya que crearía puestos de trabajo y atraería turismo. 

Si has llegado hasta aquí, te propongo un juego. Piensa en un bosque en el que uno de los últimos urogallos cantábricos está emitiendo su inconfundible canto. Ahora cierra los ojos y piensa en un río que corre por ese bosque y va saltando montaña abajo hasta llegar a un valle. Allí abajo, en ese valle, hay una fiesta al lado del río a la que han acudido cientos de personas y muchas autoridades. Alguien llega con un cesto que contiene el preciado trofeo y empieza la subasta, 1000, 2000, 3000....hasta que se alcanza el precio de 13.200 euros. Cuando se enseña el cesto a la audiencia que hace poco jaleaba a los postores para que subieran sus pujas, ahí no hay ningún urogallo, solo un pez, un salmón plateado pescado hace unas pocas horas. Uno de los últimos.

Las capturas de salmón han descendido alarmantemente en los últimos años. El 2021 se pescaron 600 salmones en toda la Península ibérica, cuando hace 40 años se pescaban más de 8000. Estas cifras por si mismas son lo suficientemente explícitas para declarar al Salmón atlántico en peligro de extinción. Pero no solo no se protege sino que la administración sigue apostando por su pesca e incluso son varios los colectivos, tanto de pescadores como de hosteleros e incluso partidos políticos, los que piden que los salmones pescados "deportivamente" puedan ser vendidos a los restaurantes para revitalizar la economía local. 


Hoy mismo, en el Diario Montañes, en su sección de gastronomía, se preguntan por una posible modificación de la ley sobre el salmón, y sobre las "ventajas que podría conllevar su comercialización y posibilidad de degustarlo en los restaurantes de cada zona fluvial". También glosa el autor las virtudes gastrónómicas del salmón salvaje, mientras recuerda con melancolía aquella época no tan lejana en la que "en los restaurantes más acreditados de las riberas en sus cartas brillaban con luz propia las recetas del salmón como una especialidad de la casa".


La propuesta de vender los pocos salmones que quedan en nuestros ríos no es nueva, de hecho todos los años, algunos colectivos de pescadores proponen que se derogue la prohibición de la venta de salmones, algo que aplauden los hosterleros de la zona. El argumento es el habitual en estos casos: revitalizar la economía rural, promocionar el turismo y, como no, que lo que pesca cada uno es suyo y puede hacer con ello lo que quiera. Y por supuesto, no faltan los políticos que ven en estas propuestas una buena manera de pescar votos en río revuelto, y anuncian que si llegan al poder modificarán la ley de pesca para permitir la venta del salmón como "patrimonio gastronómico", porque de hecho, la prohibición de la misma es una "antigualla socialcomunista". 

Mal negocio hará la hostelería tratando de vender salmones, principalmente porque poco falta para que no queden salmones en nuestros ríos, algo que será única y exclusivamente responsabilidad de una administración negligente que sigue mirando hacia otro lado, rindiendo pleitesía a los colectivos más radicales por un puñado de votos y sin escuchar a científicos y expertos, e incluso sin hacer caso a los muchos pescadores que llevan tiempo pidiendo una moratoria en las capturas. Baste como ejemplo que en las dos semanas que lleva abierta la temporada de pesca en Asturias, tan solo se han matado 7 salmones (4 en el Cares, 1 en el Sella, 1 en el Narcea y 1 en el Esva). Y la prensa, que hace 15 días llenaba sus páginas con noticias de pesca, con el campanu y con el precio record de la subasta, ahora no comenta nada.


Por cierto, si a alguien le parece disparatada la historia sobre la venta de urogallos a los restaurantes, quizás le sorprenda saber que hace menos de 5 años, el partido político Foro Asturias propuso en el parlamento asturiano que se pudieran volver a cazar urogallos "para garantizar su cuidado y estimular su protección".

lunes, 24 de enero de 2022

Los salmones no saben follar, menos mal que estamos aquí nosotros para ayudarlos

Hoy, la Nueva España publica un artículo que por una parte vuelve ensalzar el papel de las repoblaciones para la conservación de los salmones (algo desmentido cientos de veces en innumerables trabajos científicos) y por otra parte, demuestra la ignorancia supina de la mayoría de los medios de comunicación a la hora de escribir sobre cualquier tema que huela ligeramente a ciencia.


A ver, recapitulemos, según estas asociaciones y según la prensa, los salmones, esos peces que llevan surcando los ríos ibéricos millones de años antes de que el primer ancestro del ser humano se bajara de los árboles, necesitan de nuestra especie para poder reproducirse, se ve que antes no sabían hacerlo. Para eso, los capturamos, extraemos los huevos de las hembras y el esperma de los machos, mezclamos todo en un cubo y así los fertilizamos. Muy bien, porque somos tan sumamente estúpidos y prepotentes que pensamos que nosotros sabemos como follan los salmones mejor que ellos mismos.

Pero ahora, la Socala del Esva, la asociación que se opone a vedar un río en el que en los dos últimos años SOLO SE HA PESCADO UN SALMÓN POR TEMPORADA, ha dado con la tecla para salvar a la especie de la extinción y "están ilusionados", porque van a depositar los huevos fertilizados en ese cubo directamente en el río, lo que "permite que los alevines nazcan en su hábitat, lo que aumenta las posibilidades de supervivencia".

En primer lugar, esa técnica de repoblación ya se usa desde hace muchísimo tiempo, exactamente desde que Richard Vibert inventó las cajas que llevan su nombre en 1949, a partir de un diseño previo denominado "Caja Harrison", para enterrar los huevos de los salmónidos en la grava. Lo que se va a hacer en el Esva es una nueva modificación, pero el mecanismo es el mismo. Y que se haga por primera vez en el Esva no es garantía de nada. Ya se ha hecho en otros ríos de Asturias y los resultados están a la vista.

Llama la atención la frase de que "se permitirá que los alevines nazcan en su hábitat", lo que da a entender que cuando los salmones desovan naturalmente en el río, deben nacer en un campo de maiz o en otro hábitat que no es el suyo.

Si realmente se quiere hacer algo por el salmón, y más aún en el Esva, lo que se debería hacer de una vez por todas es vedar completamente su pesca y dejar que los pocos salmones que aún llegan al río, desoven naturalmente como hicieron durante millones de años. 

Pero la mayor responsabilidad no es de la Socala, es del gobierno del Principado de Asturias, que sigue avalando estas prácticas absurdas y contraproducentes, y sigue vendiendo la supervivencia del salmón por un puñado de votos. Que se siga permitiendo matar un solo salmón en la situación en la que se encuentra es demencial, pero que se siga permitiendo matar salmones en el Esva, y que se siga presentando en los informes oficiales que la población de salmones en ese río está fuera de peligro, no tiene nombre.