miércoles, 14 de mayo de 2014

Fin de semana en Monfragüe con Ardeidas


Hay algunos lugares a los uno no se cansa de volver y por los que no parece pasar el tiempo. Hace 30 años que visité Monfragüe por primera vez, coincidiendo con la última visita del cometa Halley, al que pudimos ver desde la entrada de la tienda de campaña en una noche de la semana santa de 1984. Han cambiado muchas cosas desde entonces, como la declaración de este espacio como Parque Nacional en 2007, con lo que se consiguió definitivamente el grado de protección que este espacio merecía por derecho propio. 


Incomprensiblemente, el giro dado en los últimos meses a la gestión de los Parques Nacionales, permitiendo cacerías en su interior y autorizando algunos usos turísticos prohibidos hasta ahora, ha vuelto a poner de manifiesto el verdadero interés de los políticos en la conservación de la naturaleza y su ignorancia sobre lo que significa el Medio Ambiente.


Desde esa primera visita, he vuelto a Monfragüe en muchas ocasiones, en algunas incluso me he desviado de mi ruta para estar sólo una hora asomado al Salto del Gitano antes de seguir viaje. Para alguien del norte, viajar a Extremadura, y a Monfragüe en particular, es algo muy especial. La vegetación es completamente diferente, el olor de las jaras, las encinas y alcornoques, y la fauna, sobre todo las aves, pero también los anfibios y los reptiles, hacen que nos parezca que hemos cambiado de país e incluso de continente.


Además de estas visitas particulares, desde hace 4 años, nuestros amigos de la asociación Ardeidas, seguramente la asociación ornitológica y conservacionista más importante de Castilla la Mancha, con sede en Talavera de la Reina, nos invitan a pasar un fin de semana con ellos en este lugar mágico, y el pasado fin de semana acudimos a la cita con más ganas que nunca. Hace un año no pudimos bajar por un asunto personal y ya teníamos muchas ganas verlos, aunque fuera solo un par de días. Es un auténtico lujo sentirse como uno más entre ellos, ver y disfrutar de Monfragüe y compartir mesa, risas y conversaciones con un grupo de amigos de todas las edades, que sienten la misma pasión que nosotros por la naturaleza.


Y hablar de Monfragüe es hablar de aves rapaces, no sólo por la variedad de especies, sino también por su densidad. Los buitres negros se dejaron ver a placer sobre la Portilla del Tietar, e incluso pudimos ver un nido en la copa de un pino desde el Salto del Gitano.


Y por supuesto la reina de las aves de Monfragüe, el Águila imperial ibérica (Aquila adalberti), que aunque se hizo de rogar, al final apareció sobrevolando la zona donde tenía su nido, y donde dos pequeños pollos asomaban la cabeza de vez en cuando entre las ramas de la encina donde se encontraban.


Los buitres leonados (Gyps fulvus) tienen en Monfragüe una de sus mayores colonias a nivel mundial, y pudimos verlos en casi todos los sitios. Desde el mirador del Salto del Gitano, en la mayoría de los nidos ya había pollos crecidos. Por el contrario, las cigüeñas negras (Ciconia nigra), que tienen un nido en la peña y otro en una isla del río, parecen estar mucho más atrasadas que en años pasados y mientras que una pareja estaba incubando la otra parecía que ni siquiera tenía huevos.


Los alimoches (Neophron percnopterus) tampoco fallaron a la cita, tanto en la Portilla del Tietar como en el Salto del Gitano. Sólo faltó el Quebrantahuesos para completar el pocker de buitres ibéricos y no hubiera sido raro verlo, ya que un ejemplar inmaduro apareció en este último lugar hace tan sólo un par de semanas.


Pero aparte de mirar para las aves, también aproveché para buscar otros animales que no veo el resto del año. Esta vez no tuve suerte con los reptiles, que no quisieron presentarse a pesar de mis esfuerzos por encontrarlos. Pero bajo una piedra me encontré con este escorpión (Buthus occitanus) que aunque muy común en el sur, es muy escaso o esta ausente en la mayoría de las zonas del norte peninsular. Así que aproveché para hacerle unas fotos y dejarlo tranquilo donde lo había encontrado.


En la charca que se encontraba a escasos metros de los chozos de Villarreal de San Carlos donde dormimos, las ranas se encontraban en plena actividad reproductora. Ranas verdes (Pelophylax perezi), Ranitas meridionales (Hyla meridionalis) y unos pocos Sapillos pintojos (Discoglossus galganoi) se juntaban para cantar poco después de anochecer, mientras por la orilla, una enorme hembra de Sapo común (Bufo spinosus) merodeaba en busca de comida. 

Tuvimos tiempo incluso de ver los satélites de Júpiter y los anillos de Saturno, a pesar de que la luna estaba casi llena. Muchos de los que allí estaban nunca los habían visto y se quedaron tan boquiabiertos como me quedé yo la primera vez que pude comprobar con mis propios ojos que esos anillos no eran sólo una ilustración en un libro, o una imagen de televisión, realmente se podían ver sin dificultad con un telescopio.


El fin de semana se acabó tan pronto que casi no nos dimos cuenta, y a la mañana del tercer día llegó la hora de las despedidas y de volver a casa. No quiero dejar esta entrada sin agradecer de nuevo a todos los miembros de Ardeidas los buenos momentos que pasamos juntos estos días. Muchas gracias por acoger a esta pequeña avanzadilla del norte, y ya sabéis donde encontrarnos cuando os apetezca cambiar las encinas por los hayedos y los acantilados marinos. Y a vosotros, Migue, Paloma, Jose y Conchi, un abrazo muy fuerte, nos vemos pronto.

LISTA DE ESPECIES OBSERVADAS.
Aves (46): Águila imperial, Buitre negro, Alimoche, Buitre leonado, Águila calzada, Milano negro, Ratonero común, Cernícalo común, Halcón peregrino, Cigüeña negra, Cigüeña blanca, Garza real, Perdiz roja, Triguero, Alondra común, Cogujada común, Pinzón común, Ruiseñor común, Collalba rubia, Escribano montesino, Estornino negro, Chotacabras gris, Alcaudón común, Carbonero común, Herrerillo común, Mito, Escribano montesino, Avión común, Golondrina común, Avión roquero, Vencejo común, Avión zapador, Chotacabras, Mirlo, Zorzal común, Gorrión común, Roquero solitario, Curruca capirotada, Paloma torcaz, Paloma bravía, Lavandera blanca, Lavandera cascadeña, Urraca, Rabilargo, Críalo, Cuervo común.
Mamíferos (2): zorro, ciervo
Anfibios (5): Rana verde, Ranita meridional, Sapillo pintojo, Sapo común, Tritón ibérico
Reptiles (4): Salamanquesa común, Galápago leproso, Lagartija colilarga

NOTA: haz click en las fotos para verlas a mayor tamaño

3 comentarios:

  1. Es curioso que muchos de los que amamos la naturaleza en este país sintamos las mismas cosas y año tras año repitamos acciones sin saber casi por qué. También yo aterricé en el año 1984 por aquella tierra que huele tanto a jara, también intento pasar todos los años incluso desviándome de mi destino sólo para atravesar la carretera del parque y dejarme deleitar del paisaje. Gracias una vez más por compartir tus experiencias tan hermosas.

    Javier ibarra

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  2. "Para alguien del norte, viajar a Extremadura, y a Monfragüe en particular, es algo muy especial".....yo cada vez que voy encuentro una razón para volver...

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  3. Estupenda crónica. Monfragüe tiene mucho encanto.

    Saludos y enhorabuena por los merecidos premios.

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