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miércoles, 29 de octubre de 2014

Temporada de matanzas en Asturies: un año mas

Hace ya varios años que al llegar el otoño y sin hacer demasiado ruido, los responsables de la conservación de la naturaleza de Asturies se encargan de firmar las sentencias de muerte de cientos de animales. Este hecho, que parece un contrasentido viniendo de quienes tendrían que dedicarse a proteger la Naturaleza en vez de a masacrarla, ya se ha convertido en un acto reflejo. 

Cormorán grande "eliminado" por la Administración. No computa porque no ha sido recogido

Los criterios que rigen estas matanzas de "animales dañinos" no son criterios científicos, ni mucho menos, ya que todos los estudios y trabajos realizados no sólo confirman la inutilidad de las mismas, sino que en muchos casos han demostrado que son contraproducentes para el fin que persiguen. El criterio que se sigue es muy sencillo: acallar la presión social de ciertos colectivos. Lo que en un lenguaje más sutil se podría traducir como: "o me haces caso y te cargas a estos bichos o monto un pollo que te cagas por la pata abajo".

En Asturies hay dos bestias negras, que deben ser exterminadas sin contemplaciones porque así lo exigen los "colectivos afectados": el lobo y el cormorán grande. En el caso del lobo, la situación llega a ser tan alucinante que los propios responsables de la Admistración no hacen caso a sus propios datos ni se leen sus propios informes, que echan por tierra todos sus argumentos para justificar los mal llamados controles poblacionales. Y en un comportamiento surrealista, que bien podría formar parte del guión de una película de los hermanos Marx, han llegado a formar una comisión que estudie los argumentos presentados en una tesis doctoral sobre el tema y aún más, han solicitado al juzgado por vía de urgencia los datos que han permitido llegar a las conclusiones de dicha tesis doctoral. Perfecto, pero curiosamente esos datos son públicos y no sólo eso, son propiedad de la propia administración que los solicita. Os recomiendo leer el artículo de Mario Quevedo que describe con una claridad pasmosa esta situación.


La segunda bestia negra es el cormorán grande (Phalacrocorax carbo), un ave acuática que tiene la fea costumbre de comer peces. Una especie a la que se le acusa de ser la responsable del declive de la población de salmones asturianos. Un declive en el que nada tiene que ver el 240% de incremento del número de licencias de pesca deportiva en las últimas décadas, la contaminación de los ríos, el dragado de los ríos durante la época de freza, la destrucción de los bosques de ribera, la fragmentación del hábitat por la construcción de presas y embalses o los planes para eliminar cualquier posible restricción a la pesca de salmones, como algún grupo político plasmó en ley durante su breve mandato.

Parece claro que para cualquier representante político que se precie resulta mucho más incómodo enfrentarse y tratar de atajar a los verdaderos problemas que causan el deterioro ambiental que buscar un cabeza de turco que no proteste. De esta forma, se gastará el dinero que se debía destinar a conservación en balas y en horas de trabajo de la guardería, que en vez de vigilar los ríos, se pasarán unos cuantos meses matando aves. De esta forma no se solucionará el problema, pero se contentará durante un tiempo al colectivo de los pescadores, que así gritarán menos y no darán tanto la murga.

Y dicho y hecho, un año mas, se ha enviado una resolución a la guardería en la que se detalla con precisión el número de cormoranes que hay que liquidar en los próximos meses. Un total de 240 aves, que al final se convertirán en más del doble ya que los que caen al agua después de tirotearlos y no recogerlos, no computan. Aquí os dejo la resolución del "Jefe de la sección de vigilancia de los recursos naturales para que os deleitéis con ella".


Cualquiera que haya leído este blog en anteriores ocasiones se dará cuenta de un pequeño detalle. Este papelito es un corta y pega de la resolución de 2013 y de la de 2012 en la que sólo se ha cambiado la fecha. El número cabalístico de 240 cabezas de cormorán se mantiene sin ningún criterio, salvo uno: "para que me voy a molestar en escribir otro papelote si puedo copiar el del año pasado".

Curiosamente, hace un año publicaba un artículo en este blog en el que se añadían nuevas pruebas que demostraban por enésima vez la ineficacia de estos controles, y más aún, los datos de los censos de cormoranes realizados en Asturies confirmaban que no servían para nada. 

No es de extrañar este comportamiento, que confirma la dejadez de funciones de la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos (nombre absurdo donde los haya, heredado del anterior ejecutivo autónomico presidido por un gran amante de la caza y la pesca) y el traspaso de esas funciones al colectivo de pescadores deportivos. El firmante de la resolución es el mismo que hace unos años tuvo la osadía de enfrentarse a los pescadores y suspender las matanzas de cormoranes basándose en estudios científicos. Poco le duró el atrevimiento, ya que unos pocos meses después y sin dar explicaciones, se desdijo de sus palabras y volvió a autorizar las matanzas sin aportar ningún dato.

Cormoranes matados en el Esva y aparecidos en la playa de Navia (no recogidos = no computados)

Este año, uno más, se volverán a matar cormoranes grandes en Asturies, sin motivo, sin explicaciones y ni siquiera saldrá en la prensa porque ya no es noticia. Pero ya que no lo sacan los periódicos, yo me siento en la obligación de ponerlo, aun a riesgo de ser repetitivo, porque conviene recordar quienes son los responsables de estas resoluciones, que son los mismos que al mismo tiempo que las firman siguen vendiendo el cada vez más vergonzoso eslogan del Paraíso Natural.

NOTA: haced click en las fotos y en la resolución para verlas a mayor tamaño

miércoles, 29 de mayo de 2013

Así se matan los lobos en el Paraíso Natural

Como muchos de vosotros ya sabéis, en Asturies hace años que se están realizando "controles" poblacionales de lobos. La palabra "control" es una forma aséptica y que da un barniz cuasicientífico a lo que cualquier persona llamaría una matanza indiscriminada en la que no se usan dardos tranquilizantes ni se eutanasian los animales después de capturarlos.

Estos llamados "controles", que también se realizan dentro del Parque Nacional de Picos de Europa, consisten básicamente en disparar a cualquier lobo que se ponga a tiro. El oscurantismo sobre esta actividad es casi absoluto y aunque teóricamente se establecen unos cupos de captura, lo cierto es que al igual que ocurre con otras especies "controladas", como los cormoranes grandes, el cupo sólo es una escusa sobre un papel para eliminar a todos los animales que se pueda.

Me acaban de pasar un vídeo en el que a pesar de la mala calidad de la grabación se ve perfectamente cómo matan a un lobo ibérico, sin escrúpulos y jactándose de la pericia del cazador y del operador de cámara (os aconsejo que activéis el volumen del ordenador para oír los comentarios). En el vídeo no se ve a los autores, por lo que no se puede afirmar si se trata de un furtivo o de un guarda haciendo "un control". Incluso no se puede descartar que sea un aguardo en una jornada de caza legal en alguno de los lugares de España en los que se permite la caza de esta especie. De todas formas, el método empleado en los tres casos es el mismo, un disparo a traición.

Antes de que lo veáis, os aviso de que no es nada agradable.



Esta es la cara oscura del Paraíso Natural, la que no se enseña en los folletos ni en los spots promocionales, la que quiere animales salvajes, pero que no molesten. Ya sabes, puedes escoger la pastilla roja y ver lo que realmente está pasando o escoger la pastilla azul, pasar de este artículo y ver otras entradas del blog. Tu decides.