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miércoles, 3 de agosto de 2022

La historia de una viñeta, un cazador y un urogallo

Aunque hayamos escuchado miles de veces el dicho de que una imagen vale más que mil palabras, lo cierto es que no es nada fácil condensar en una sola imagen un mensaje, que incluso puede poner en riesgo al autor de dicha imagen, sobre todo si el personaje en cuestión tiene un cargo relevante.


Hoy mismo me encontré en el Facebook de mi amigo Víctor Rodríguez, que tiene una habilidad especial para encontrar estos tesoros ocultos por el paso del tiempo, una viñeta de Mingote publicada en el ABC del 27 de junio de 1971. En esa viñeta un cazador se dispone a disparar a un Urogallo que en ese momento cantra encelado en el suelo del bosque. Varios años antes, ya habían empezado las protestas, encabezadas por figuras tan relevantes como Javier Castroviejo, Jesús Garzón o Miguel Angel García Dory para que se prohibiera su caza para intentar salvar a la especie.

Como curiosidad, unos meses antes de que Mingote dibujara esa viñeta, Manuel Fraga Iribarne mató un macho de urogallo en los Ancares, de los pocos que quedaban ya en Galicia. La historia tuvo mucha repercusión, porque una vez que se corrió la voz de que el que hasta hacía tan solo dos años había sido ministro de Información y Turismo iba a irse de cacería a esa zona, porque ya le tenían ojeado un urogallo para que solo tuviera que apretar el gatillo, un grupo de naturalistas de la Asociación Española para la Ordenación del Medio Ambiente (AEORMA), cuyo fundador era el catedrático de economía Ramón Tamames, decidió aguarle la fiesta. 

Tras afirmar que estaban realizando un estudio sobre la especie, lograron espantar al urogallo, lo que acabó con un enfrentamiento entre ellos y la partida de caza que acompañaba a Fraga. A los pocos días, el secretario de AEORMA recibió una denuncia de la Guardia Civil en la que se especificaban los siguientes cargos "espantar la caza en el paraje de Acevedo de Donis, lugar de Fervencia, de la Reserva Nacional de Ancares, cuando se hallaba practicando la misma el cazador don Manuel Fraga Iribarne, debidamente autorizado para ello". 

Después de que los miembros de AEORMA fueran debidamente "espantados" del cantadero, Fraga volvió y consiguió matar a "su" urogallo, que años después fue a parar al albergue de los Ancares, donde se conservó disecado en una urna de cristal. Allí permaneció hasta que en 2020 fue trasladado a Lugo después de que el albergue fuera desvalijado por unos ladrones, que rompieron la urna pero no se llevaron al animal, que dejaron tirado encima de una mesa, según declaró el presidente del club Os Ancares.

Los urogallos se siguieron cazando legalmente hasta 1980, cuando se prohibió su caza. Hasta entonces, el ICONA daba permisos para cazar un número determinado de machos, por ejemplo, en 1976 se dio permiso para cazar 49 machos para lo que se recibieron 2.350 solicitudes.

Tantos años de caza, centrada sobre todo en los machos, tuvieron como consecuencia la reducción de la variabilidad genética de la especie dando como resultado un cuello de botella poblacional. Los resultados del trabajo publicado en 2015 en la revista Conservation Genetics, confirmaron que la pérdida de variabilidad genética se produjo antes en el ADN nuclear que en el mitocondrial, lo que indicaría que los machos se vieron más afectados que las hembras, ya que el ADN mitocondrial se hereda exclusivamente por vía materna. 

Volviendo a la viñeta con la que comenzaba este post, aparte del importante documento gráfico que representa, no se debe olvidar que en 1971 Franco aún no había muerto, Fraga hacia dos años que había dejado de ser ministro de Información y Turismo, y Mingote tuvo la sorna, el valor y también la inteligencia de llamarlo exterminador sin nombrarlo.


martes, 4 de mayo de 2021

¿Será el oso pardo el próximo candidato a especie cinegética en Asturias"

Quizás sea porque hace tiempo que no creo en las casualidades, cuando veo que la prensa repite insistentemente una noticia o se ceba con un determinado tema, suelo pensar que hay algo más detrás. Puede que sea muy mal pensado. Quizás.

Hace una semana, la Fundación Oso Pardo (FOP) comentaba que el oso pardo ya no estaba en peligro de extinción. Desde ese día, "casualmente", la prensa asturiana ha publicado prácticamente a diario noticias sobre daños del oso a ganado, a colmenas, a frutales, hace 2 dias, comentaban el caso de unos vecinos de Cangas que se encontraron con un oso y que tuvieron que darle unas voces para que se fuera, y la FOP saca, justo ese día, su informe sobre 8 ataques de osos a personas en 30 años. Una columna de hoy en LNE ya exige que el principado tome cartas en el asunto, y nos recuerda que el oso pardo no es Yogui, así que hay que andarse con cuidado. Puede que sea muy mal pensado. Quizás.

Cuando hace 6 años, los cazadores reclamaban poder matar osos "cuando la especie se recupere", todo el mundo se lo tomó a coña. Quizás estaban allanando el terreno mientras el Principado decía que "la sociedad marcaría los tiempos". Parece que causualmente la prensa encendió el ventilador, justo ahora. Puede que sea muy mal pensado. Quizás.


La FOP, que tiene firmados varios convenios con las Federaciones de Caza, desde 2018 la Fundación Oso Pardo y la Federación Cántabra de Caza participan en el proyecto conjunto ‘Caza y Oso’, saca ahora todas estas noticias, casi una a diario. Puede que sea muy mal pensado. Quizás.

Quizás el Principado de Asturias pueda opinar algo sobre este tema. Puede que sea muy mal pensado. Quizás.

Puede que muchos estéis pensando que una cosa es lo que diga la prensa y otra muy distinta son las decisiones que tome la administración. Por si sirve de ayuda para entender estas casualidades, copio literalmente el fragmento del último "Programa de actuaciones de control del lobo en Asturias", donde el gobierno asturiano explica como mide la conflictividad social de una especie, en este caso del lobo: "Resulta difícil medir la “conflictividad social existente” más allá de la que, de forma indirecta, puede reflejar el análisis de los daños, pero, no obstante, el lobo es un tema recurrente en los medios de comunicación escritos regionales (La Nueva España, El Comercio, El Fielato…) y las noticias aparecidas en los mismos son también, de alguna forma, imagen de lo que la sociedad asturiana piensa del lobo y de la trascendencia que le otorga". 

Puede que sea muy mal pensado. Quizás

martes, 6 de febrero de 2018

Gatos monteses en la nieve

El temporal de estos días está poniendo a prueba a muchos animales. Las intensas nevadas hacen que  se encuentren con grandes dificultades, no solo para aguantar las bajas temperaturas, sino también para encontrar alimento, ya que la hierba, los brotes tiernos o incluso las propias presas, se encuentran sepultadas bajo una gruesa capa de nieve congelada.


Los ciervos y corzos, con sus patas largas y finas no lo tienen nada fácil para desplazarse y para encontrar comida y muchos mueren en los años de grandes nevadas. Pero sus cadáveres no se desperdiciarán y servirán de alimento para los carnívoros y los carroñeros. Lobos, zorros, osos, buitres o águilas reales, entre otros, encontrarán en las víctimas del temporal el alimento que garantizará su supervivencia.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Cuantos más jabalíes se cazan, más aumentan sus poblaciones

El jabalí (Sus scrofa) es un mamífero artiodáctilo que pertenece a la familia de los suidos y que es el ancestro salvaje de nuestro cerdo doméstico. Una de las características del jabalí es su caracter omnívoro y su gran adaptabilidad, por lo que puede encontrarse en una gran variedad de hábitats, desde bosques de coníferas, bosques atlánticos, dehesas, marismas, campiñas e incluso ambientes muy humanizados. 


El carácter oportunista del jabalí le ha permitido explotar prácticamente todos los recursos disponibles, ya que aunque su dieta está formada básicamente por alimentos de origen vegetal, también incluye una importante fracción de alimentos de origen animal, sobre todo invertebrados, aunque puede comer anfibios, huevos e incluso carroña y por supuesto aprovecha a gran cantidad de desperdicios generados por nosotros, tanto en vertederos como en pueblos y ciudades.

miércoles, 3 de agosto de 2016

La media veda: matar para quitar el mono

El pasado 1 de agosto, Asturies se convirtió en la primera comunidad autónoma del país en abrir la media veda. Durante tres semanas, los cazadores podrán cazar zorros (Vulpes vulpes), palomas torcaces (Columba palumbus), palomas bravías (Columba livia), gaviotas reidoras (Larus ridibundus), gaviotas patiamarillas (Larus michahellis), estorninos pintos (Sturnus vulgaris), urracas (Pica pica), cornejas (Corvus corone) y codornices (Coturnix coturnix) (BOPA nº46 de 25/02/16).


viernes, 20 de noviembre de 2015

La caza y el papel de las sociedades ornitológicas

Hace unos días se desató una fuerte polémica acerca de las aficiones del vicepresidente de SEO/Birdlife (actualmente dimitido de su cargo), que en una entrevista publicada en la revista Trofeo Caza comentaba su afición a la caza y sobre todo a la caza de patos. Tal como indicaron algunos miembros de la Junta Directiva de esta asociación, ser cazador no es incompatible con ser socio de SEO, pero ¿es ético que un cazador forme parte de la junta directiva de una sociedad ornitológica? 

Si leemos el primer artículo de los estatutos de esta asociación, el primer fin de SEO/Birdlife es el siguiente:

"Conservar las aves silvestres y su hábitat en territorio español, así como, a través de BirdLife International, contribuir a la conservación de la biodiversidad mundial"

Cualquier socio o cualquier persona aficionada a la ornitología no podría estar más de acuerdo con ese primer punto. Por una sencilla razón, porque es evidente. Una sociedad ornitológica debe tener como principal misión luchar por la conservación de las aves y personalmente pienso que la conservación de las aves y su bienestar deben primar por encima de su observación o su disfrute, si este causa un perjuicio a las mismas.

Partiendo de esta premisa, ¿es compatible caza de aves y conservación? Antes de seguir es conveniente dar unos datos sobre la actividad cinegética en España, extraídos del Anuario de Estadísticas Agrarias (Garrido, 2012) y referidos tan solo a unas pocas especies incluidas en el el grupo de "caza menor"


Tal como se puede ver en la tabla (haced click sobre ella para verla mejor), la caza "legal" ha acabado en 10 años con 14,5 millones de codornices, 40 millones de perdices, 5 millones de tórtolas y 30 millones de zorzales, entre otras aves. 

Ante estos datos, no creo que haga falta dar muchas más explicaciones. La caza ha puesto al borde de la extinción a muchas de estas especies, entre ellas la Tórtola europea, elegida ave del año en 2015 por la propia SEO/Birdlife debido a su delicada situación. Seguramente el declive de la Tórtola este relacionado con los cambios en las prácticas agrícolas, pero parece evidente que en esa situación lo menos conveniente es contribuir a su declive cazándolas.

Cuando se pregunta por el posicionamiento de algunas asociaciones ornitológicas sobre el tema de la caza, la respuesta suele ser unánime. Se posicionan claramente en contra de la caza ilegal, del furtivismo o del uso de venenos. Pues claro, lógico, y no solo ellos, sino los jueces y fiscales, ya que todas esas actividades están prohibidas y por lo tanto posicionarse en contra de ellas es una perogrullada, ya que ya hay leyes que sancionan esas prácticas.

Patos cazados legalmente

El problema surge cuando hay que posicionarse sobre el tema de la caza legal. Entonces las respuestas suelen ser más tibias, más moderadas, más conciliadoras. Se habla de tradición, de caza y conservación, se dice que la caza puede ayudar a la protección de las aves porque gracias a ella se pueden mantener reservas y zonas húmedas con solo pagar un peaje, unos centenares de pajaritos muertos. 

A mi, personalmente, ese me parece un argumento torticero y falaz, porque para dar esas excusas ya se valen solas las asociaciones de cazadores, que suelen barnizar con una pátina conservacionista una actividad que sólo se puede explicar por el placer que proporciona matar un animal. O se lo podemos dejar a los políticos, que hablan de los beneficios económicos para las arcas públicas, despreciando a todos aquellos que disfrutamos de la naturaleza cambiando la escopeta por unos prismáticos. Un ecosistema y las especies que en él se encuetran deben protegerse por su valor intrínseco y eso es lo que tiene que defender una asociación conservacionista.

Actualmente la caza menor no tiene ningún sentido, salvo el de dar placer al colectivo de cazadores. Muchas de las especies de caza menor están en una situación crítica, otras muchas, como los zorzales, cazados masivamente en España, desempeñan un papel esencial en los ecosistemas como dispersores de semillas, o las anátidas, que se alimentan de algas macrófitas y ayudan a mantener el equilibrio ecológico en los humedales. 

A mi modo de ver, una asociación ornitológica debería posicionarse de forma clara y contundente en contra de la caza de aves, sin medias tintas ni excusas, porque para las excusas y para defender la actividad cinegética ya están las asociaciones de cazadores. Ya han conseguido que se aprueben leyes como la de Castilla la Mancha que antepone el derecho de los cazadores al de los demás usuarios del monte, como excursionistas, ciclistas u observadores de aves, planteando escandalosas multas por "interferir en el ejercicio de la caza". Y deben unirse para apoyar las iniciativas de otras asociaciones, como la petición de prohibición de la caza en humedales, como la que promueve la Asociación de Naturalistas Palentinos en el entorno de las lagunas de La Nava y Boada.

SEO/Birdlife es actualmente la asociación ornitológica más importante a nivel nacional, y es necesario que lo siga siendo y para eso necesita escuchar a la mayoría de sus socios (entre los que me incluyo, por ahora) que mayoritariamente están en contra de la caza. Y debe hacerlo ya.

NOTA: el señor Javier Hidalgo de Argüeso ha presentado su dimisión como vicepresidente de SEO/Birdlife hace dos días y ha sido aceptada por la Junta Directiva de esta asociación. Es un primer paso y personalmente espero que no sea el último.

jueves, 15 de enero de 2015

Cazadores, guardas con escopeta y otros amantes de la naturaleza

Una de las frases que escucho más a menudo es la del supuesto amor por la naturaleza de muchos cazadores. Unos señores que en su afán por preservar y proteger nuestros valores naturales salen al campo a matar animales y así demostrarles su amor incondicional. Se que muchos me dirán que hay cazadores de todo tipo y que no se puede generalizar, pero aún así, se me hace muy difícil entender que la manera de demostrar el afecto por un animal sea pegarle un tiro. La misma duda me entra cuando veo a un guarda matando cormoranes o lobos por orden de la Consejería de Medio Ambiente, porque según parece así se protegen nuestros ecosistemas y se conserva la naturaleza

En el caso de los responsables de Medio Ambiente, estas excusas vuelven a dejar clara la capacidad de los cargos políticos para tratarnos como idiotas sin que se note demasiado. En vez de explicar claramente por qué toman estas decisiones en contra de todos los estudios científicos que las desaconsejan, se inventan motivos absurdos que no se sostienen de ninguna forma, salvo por un innegable interés electoralista. Por otra parte, no deja de resultar paradójico que desde la Consejería se de ordenes a los guardas para que su prioridad durante unos meses al año sea hacer controles (participar en matanzas de animales) antes que proteger el medio ambiente y sancionar a los que lo agreden.

Una garza real y un azulón muertos entre la basura de la presa

Estas impresiones personales quedan muy bien explicadas al observar las fotografías que ilustran esta entrada, tomadas hace un par de días en el embalse del Furacón (Río Nalón, centro de Asturies) por mi amigo Manolo Pajuelo. Entre los restos de vegetación que se acumulan en la presa de este embalse se pueden ver los cadáveres, presuntamente tiroteados, de un macho de Azulón y de una garza real. A poca distancia, cuatro cormoranes grandes, dos garzas mas y una cerceta común, habían corrido la misma suerte, y con total seguridad, otras muchas aves estarían tapadas por la basura y otras ya habrían sido retiradas en las operaciones de limpieza rutinaria de la presa.

Cualquiera que haya visitado este lugar, o cualquier otro embalse de similares características, sabrá que un ave que sea cazada aquí no puede ser recogida, a no ser que se cuente con perros capaces de recuperarlas una vez que caen muertas o heridas al agua. Todas las veces que se han visto cazadores aquí nunca se les ha visto acompañados de perros, por lo que la mayoría de las aves abatidas caen al agua y ahí se quedan. ¿Alguien podría explicarme el interés que tiene para estos cazadores, que no son pocos, cazar aquí, aparte del placer que les produce matar animales? Pero no solo eso, además de patos, entre los cadáveres había varias especies protegidas, como las garzas reales, cuya caza esta prohibida ¿Donde estaban los guardas que deberían sancionar estas prácticas?

Dos cormoranes muertos entre los restos de vegetación de la presa

Pues seguramente alguno de esos guardas estaría muy cerca y sería muy complicado diferenciarlo de esos cazadores salvo por el uniforme. Al igual que ellos, escondido tras la vegetación de las orillas, se pasara gran parte de su jornada laboral durante unos meses matando cormoranes  para así satisfacer las peticiones de los pescadores deportivos. Resulta curioso que la mayoría de los cormoranes que aquí se alimentan no comen salmones, sino Leuciscos o cachos (Leuciscus cephalus), que han sido introducidos ilegalmente por algunos de esos pescadores.

Ya no recuerdo las veces que comenté en este blog el tema de las matanzas de cormoranes grandes. Cómo a pesar de los cientos de estudios científicos que confirman el absurdo de esta medida, la consejería lleva masacrando a esta especie desde hace una década. Anualmente, la Dirección General de Recursos Naturales redacta una resolución en la que indica el número de ejemplares que deben ser matados cada temporada. Desde hace años ese número se ha establecido en 240 aves sin que nadie haya sido capaz de explicar que criterios se han seguido para establecer ese número cabalístico. Como comentaba anteriormente, estos señores siguen tratándonos como idiotas, ya que no hace falta ser muy sagaz para darse cuenta de que esa resolución sólo sirve para justificar que se puedan matar todos los cormoranes que se quiera, ya que las aves muertas ni se recogen ni se contabilizan.

Macho de cerceta común, presuntamente tiroteado

La conclusión parece evidente. Un grupo de cazadores matan todo lo que les pasa por delante, incluidas varias especies protegidas, sin otro interés que el disfrute de tirotearlas. Mientras tanto, los que deberían controlarlos y sancionar esas prácticas ilegales, no lo hacen porque están ocupados matando otras aves para satisfacer a un colectivo de pescadores. Asimismo ni siquiera cumplen sus propias resoluciones, ya que no contabilizan las aves que matan y ni siquiera las recogen.

NOTA 1: Estos hechos han sido comunicados al Seprona para que los investigue.

NOTA 2: Hace unos minutos acabo de ver esta noticia que sale en la revista Caza y Pesca, que confirma que el mantra del interés por proteger "su fauna" es patrimonio exclusivo de los cazadores, yo creo que viene impreso en letras doradas en la culata de las escopetas.


Por otra parte, como se puede apreciar, los enemigos son los ecologistas, y ya se sabe que al enemigo ni agua, ni anillas ni nada (haced click en la foto para ampliarla y leer el profundo mensaje que contiene)

miércoles, 29 de mayo de 2013

Así se matan los lobos en el Paraíso Natural

Como muchos de vosotros ya sabéis, en Asturies hace años que se están realizando "controles" poblacionales de lobos. La palabra "control" es una forma aséptica y que da un barniz cuasicientífico a lo que cualquier persona llamaría una matanza indiscriminada en la que no se usan dardos tranquilizantes ni se eutanasian los animales después de capturarlos.

Estos llamados "controles", que también se realizan dentro del Parque Nacional de Picos de Europa, consisten básicamente en disparar a cualquier lobo que se ponga a tiro. El oscurantismo sobre esta actividad es casi absoluto y aunque teóricamente se establecen unos cupos de captura, lo cierto es que al igual que ocurre con otras especies "controladas", como los cormoranes grandes, el cupo sólo es una escusa sobre un papel para eliminar a todos los animales que se pueda.

Me acaban de pasar un vídeo en el que a pesar de la mala calidad de la grabación se ve perfectamente cómo matan a un lobo ibérico, sin escrúpulos y jactándose de la pericia del cazador y del operador de cámara (os aconsejo que activéis el volumen del ordenador para oír los comentarios). En el vídeo no se ve a los autores, por lo que no se puede afirmar si se trata de un furtivo o de un guarda haciendo "un control". Incluso no se puede descartar que sea un aguardo en una jornada de caza legal en alguno de los lugares de España en los que se permite la caza de esta especie. De todas formas, el método empleado en los tres casos es el mismo, un disparo a traición.

Antes de que lo veáis, os aviso de que no es nada agradable.



Esta es la cara oscura del Paraíso Natural, la que no se enseña en los folletos ni en los spots promocionales, la que quiere animales salvajes, pero que no molesten. Ya sabes, puedes escoger la pastilla roja y ver lo que realmente está pasando o escoger la pastilla azul, pasar de este artículo y ver otras entradas del blog. Tu decides.


miércoles, 9 de enero de 2013

La caza, la pesca y la selección natural

La propuesta más innovadora de la Teoría de la Evolución de Darwin es la que establecía que algunos ejemplares de una determinada especie tienen más posibilidades de reproducirse (y por lo tanto de pasar sus genes a la siguiente generación) que otros. Este hecho es el responsable de que los individuos más aptos o que posean unas características más adaptadas al medio, sobrevivan y se reproduzcan en mayor medida que aquellos que presenten taras o que están peor adaptados al medio. Mediante este mecanismo, que Darwin denominó Selección natural, todos los seres vivos fueron evolucionando hasta nuestros días, conservando por el camino las mejores características y desechando los errores y las características menos competitivas para el ambiente determinado en el que vivían.

Una de las causas de mortalidad (y de selección) más habitual en las poblaciones naturales es la depredación. Los depredadores centran sus ataques en los ejemplares más débiles o enfermos mientras que atacarán en menor medida a los ejemplares más vigorosos y fuertes. Evidentemente los depredadores no buscan el beneficio de sus presas, sino su propio beneficio, ya que cazar a un animal débil requiere un menor gasto energético y presenta un menor riesgo para su integridad que intentar atrapar a un animal en plenitud de fuerzas.


Hace miles de años, el ser humano seguía estos mismos principios y cuando cazaba buscaba aquellas presas más sencillas de capturar, ya que la carne de un ciervo cojo era igual de nutritiva que la de uno sano. Pero actualmente, al menos en nuestra sociedad, la caza y la pesca no buscan llenar la despensa sino que se han convertido en un deporte o incluso en un coleccionismo que lo que pretende es capturar la presa más grande y con unos atributos más desarrollados. En el caso particular de la caza mayor, lo que se busca en muchas ocasiones es un trofeo (independientemente de que luego se pueda consumir la carne) y no es raro que después de dar caza a un ejemplar con una imponente cornamenta se le corte la cabeza y se deje el cuerpo en el monte para no cargar con él.


Reducción de la longitud de la cornamenta del Carnero de las Rocosas entre 1972 y 2002 (Coltman et al., 2003)

Hay varios estudios que confirman esta "antiselección natural"*, como el realizado con el Carnero de las Rocosas (Ovis canadensis) por el grupo de David Coltman, que demostró que debido a la captura selectiva de los machos con cornamentas más desarrolladas, el tamaño medio de dichas cornamentas se había reducido drásticamente en tan sólo 30 años. En este caso la caza deportiva actúa directamente sobre la selección sexual, ya que elimina a los mejores reproductores y permite que los machos menos aptos, que habrían sido desplazados por ellos, se reproduzcan en su lugar y pasen sus genes a la siguiente generación.


En otro estudio realizado con ciervos (Cervus elaphus), Hartl y sus colaboradores encontraron que ciertos alelos de los locus Idh-2, Me-1 y Acp-1, estaban significativamente asociados a algunas características corporales y de la cornamenta de los machos que era seleccionadas por los cazadores. Por ejemplo, el alelo Idh-2125 se asociaba con una mayor longitud de las patas de las hembras y un mayor número de puntas en  la cuerna de los machos. Resulta evidente por tanto que la eliminación de los machos con mayor número de puntas significará una reducción de la frecuencia de ese alelo en el pool genético de la población, por lo que en las siguientes generaciones será cada vez más raro encontrar machos con un número elevado de puntas.

En el caso de la pesca deportiva ocurre prácticamente lo mismo, ya que aquellos ejemplares más agresivos y territoriales son los que tienen una mayor probabilidad de picar el anzuelo. En un estudio realizado en varios ríos cantábricos por el grupo de Florentino Braña, se confirmó que cuando se comparaban ríos en los que se podía pescar con ríos situados en reservas donde la pesca estaba prohibida, la talla media de las truchas en los ríos donde se pescaba era menor que en los vedados a la pesca (Braña et al, 1992). Además de esto, en un estudio recientemente publicado en la revista PNAS, se demostró que la pesca deportiva de Black bass (Micropterus salmoides) eliminaba de la población aquellos individuos que tenían un mayor potencial reproductivo (Sutter et al, 2012).

Parece evidente que la pesca y la caza deportiva tal como se realizan en la actualidad conseguirá que los ejemplares de esas especies explotadas sean cada vez más pequeños y menos aptos que sus antepasados. Exactamente lo contrario que lo que sería deseable, incluso para los propios pescadores y cazadores.

*No hay que confundir esta llamada "antiselección natural" con "selección artificial", ya que en este último caso se persigue obtener un determinado fenotipo seleccionado unas determinadas características, como ocurre por ejemplo para obtener vacas que den más leche o perros más grandes o más pequeños, por ejemplo.

Referencias

-Braña F, Nicieza AG & Toledo MM (1992) Effects of angling on population structure of brown trout, Salmo trutta L., in mountain streams of Northern Spain. Hidrobiologia 237: 61-66.

-Coltman DW, O'Donoghe P, Jorgenson JT, Hogg JT, Strobeck T, Festa-Bianchet M (2003) Undesirable evolutionary consequences of trophy hunting. Nature 426: 655-658.

-Hart GB, Lang G, Klein F & Willing R (1991) Relationships between allozymes, heterozygosity and morphological characteristics in red deer (Cervus elaphus), and the influence of selective hunting on allele frequency distributions. Heredity 66: 343-350.

-Sutter DAH, Suski CD, Philipp DP, Klefoth T, Wahl DH, Kersten P, Cooke SJ & Arlinghaus R (2012) Recreational fishing selectively captures individuals with the highest fitness potential. PNAS in press.




lunes, 17 de enero de 2011

Políticamente incorrecto


Allí estaba la corneja tirada en una tierra recién arada, con varios agujeros de perdigones en la cabeza y en el cuerpo. Como la milana de Azarías, seguramente un cazador frustrado la había matado porque el día no le fue bien y no consiguió cazar ni una perdiz, ni una paloma, ni un zorzal. Le pegó un tiro a bocajarro porque volaba cerca y así se quitó el mono de encima.

Desde siempre he escuchado al eterno debate sobre la caza, sobre si es buena o si es mala, incluso sobre si es necesaria. Desde que tengo recuerdos he oído frases sobre cazadores y pescadores que respetaban la Naturaleza más que nadie, que eran conservacionistas y amantes del campo y del río. He oído esas opiniones al mismo tiempo que esas mismas personas tachaban de mojigatos, pisaverdes y "ecologistas de salón" a los que no opinábamos lo mismo, a los que no entendíamos como se puede conservar y respetar la Naturaleza con una escopeta al hombro.

Mientras veía a la corneja muerta me vinieron a la cabeza muchas de las justificaciones que he oído durante estos años, como la de la superpoblación de algunas especies como los ciervos y jabalíes, que deben ser controlados porque sino sus poblaciones crecerían de tal forma que acabarían con todo. Después de haber eliminado a los depredadores naturales de estas especies porque competían con nosotros (y de seguir eliminándolos hoy en día, incluso dentro de los espacios protegidos), después de haber cambiado el paisaje favoreciendo a las especies generalistas, después de haber destrozado los montes y llenarlo todo de eucaliptos, asfalto y hormigón, en vez de intentar arreglar el desaguisado, ahora resulta que tienen que venir los cazadores a echarnos una mano. E incluso nos intentan convencer de que cazan por altruismo y por amor a la naturaleza.

Agotados tras un día protegiendo la naturaleza

Como reza el título de esta entrada, no pretendo ser políticamente correcto, ni intentaré justificar lo que desde mi humilde punto de vista no es justificable, tampoco tengo intención de discutir sobre el tema. Hace tiempo que ya no somos una sociedad de cazadores y recolectores, ya nadie tiene la necesidad de cazar para comer, y el que sale al monte con una escopeta lo hace porque le gusta matar a un animal, así de sencillo. A mi no me gusta tener que darme la vuelta cuando camino por un monte público porque hay una batida y me juego el pellejo si sigo allí, o ir a un espacio protegido como el Cabu Peñes y ver a gente pegando tiros a las avefrías y a los zorzales y enterarme luego de que esta permitido cazar, o enterarme de  una cacería de lobos en pleno Parque Nacional de los Picos de Europa.

Es cierto que mientras la caza sea una actividad legal poco podemos hacer, pero sólo hace falta ver a la corneja de la foto (cuya caza es también legal, por cierto) para comprender el amor y el respeto del conservacionista que le pegó un tiro.

viernes, 5 de febrero de 2010

Carne de cañón

Faisán común (Phaisanus colchicus) en el Cabu Peñes (Asturies)

Hay algunas especies de aves que desgraciadamente para ellas siempre se han asociado a la actividad de la caza. Esta asociación llega a tal extremo que incluso en algunas guías se hace una clasificación no taxonómica en la que se las incluye dentro del grupo de "aves de caza", como si hubieran evolucionado exclusivamente para darles gusto a los cazadores.

Muchas de estas aves, como es el caso de los faisanes, han sido introducidas hace siglos en Europa procedentes de Asia y aunque en algunos países como Gran Bretaña han dado lugar a poblaciones asilvestradas que se mantienen por si sólas, en España suelen ser soltados unos días antes de que empiece la temporada de caza. La mayoría de ellos mueren el primer día, incapaces de defenderse después de pasar toda su vida encerrados en una jaula, abatidos por los miles de cazadores que después del parón veraniego salen al campo con ganas de sangre y pluma. En Asturias sólo hay unos pocos lugares en que han logrado  formar pequeñas poblaciones reproductoras, como el Cabu Peñes o la rasa de Tapia, aunque su esperanza de vida no creo que llegue al año.

Perdiz roja (Alectoris rufa) en el Cabu Peñes (Asturies)

Otras especies, como la Perdiz roja (Alectoris rufa), aunque tiene poblaciones nativas en nuestro país son suplementadas con miles de ejemplares todos los años procedentes de granjas de cría intensiva. En muchos casos se sueltan sin ningún control subespecies e incluso especies similares, como la Perdiz griega (Alectoris graeca) o la Perdiz chukar (Alectoris chukar) que pueden llegar a hibridarse con la perdiz nativa lo que es un importantes problema para la viabilidad de la especie.

Qué triste ser un ave de caza y que sólo te reconozcan por ser carne de cañón.

jueves, 14 de enero de 2010

A buenas horas, mangas verdes

Montoncito de zorzales cazados y expuestos para deleite de otros cazadores. Mas fotos aquí.

Ayer, 13 de enero, justo el día en el que se levantaron las alertas por el temporal que cubrió de nieve casi la totalidad de la Península Ibérica, la Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias publicó una resolución en el BOPA en la suspendía provisionalmente la caza menor en Asturias hasta el próximo domingo.

Mientras que en las comunidades vecinas de Cantabria y Euskadi la caza ya se vedó desde el pasado día 8 de enero, cuando comenzó el temporal, en Asturies no se dieron por aludidos y esperaron a que pasara para prohibir la caza menor durante 4 días. Aunque resulte increíble, la excusa dada por los responsables de Medio Ambiente fue que "apenas se veían aves", por lo que resultaba innecesaria la veda. En este mismo blog y en otros muchísimos sitios ya se advirtió de la necesidad de ordenar esa veda desde antes de finalizar el año pasado, cuando miles de avefrías, chorlitos dorados y zorzales habían llegado del norte de Europa como consecuencia de los temporales. La legislación vigente contempla la posibilidad de prohibir la caza durante los llamados "días de fortuna", en los que como consecuencia de incendios, inundaciones, sequías, nevadas, temperaturas extremas, epizootias u otras causas, los animales se ven privados de sus facultades normales.

Durante el pasado domingo, cuando la nieve cubría la mayor parte de Asturies y sólo unos pocos lugares en la rasa costera se encontraban despejados, hordas de escopeteros se dedicaron a matar miles de avefrías y cualquier cosa con plumas. Mientras tanto la Consejería de Medio Ambiente seguía opinando que era absurdo vedar la caza. Y no se puede decir que no hayan estado bien avisados de la llegada de la ola de frío, porque desde el día 4 de enero ya se informó de cuando sería y cual sería su duración.

Desgraciadamente y como suele ser habitual, la medida llega demasiado tarde y su efecto será prácticamente nulo sobre todas estas especies de aves, ya que una vez pasado el temporal la mayoría de las que hayan sobrevivido a los disparos habrán retornado a sus lugares de origen. O quizás yo esté confundido y todo haya sido una ilusión óptica, porque como dicen las autoridades competetentes, "apenas se veían aves" esos días.

sábado, 26 de diciembre de 2009

¿Se puede cazar cuando hay nieve?

Bando de avefrías levantadas por los disparos de los cazadores

Durante las últimas semanas todo el norte de la Península Ibérica se ha visto sorprendido por una ola de frío siberiano que ha hecho en en muchos lugares se alcanzaran temperaturas mínimas de muchos grados bajo cero. Pero estas olas de frío, además de traer nieve a cotas muy bajas suelen venir acompañadas de invasiones de aves que huyen del frío del norte de Europa.

Estos días, los prados de las campiñas costeras se han llenado de avefrías (Vanellus vanellus) y chorlitos dorados (Charadrius apricaria), que en algunos lugares llegan a formas bandos mixtos de cientos e incluso miles de ejemplares.

Parte de un bando mixto de avefrías y chorlitos dorados

Pero estas aves que huyen del frío del norte y se refugian en nuestros campos hasta que mejore el tiempo no lo tienen nada fácil. Detrás de los bandos de avefrías aparecen cientos de cazadores dispuestos a matar todas las que puedan, aprovechándose de su estado de agotamiento y de que su vuelo tranquilo y pausado las convierte en presas fáciles para ellos.

Tengo que admitir que una de las cosas que no puedo soportar es estar dando una vuelta por el campo mientras no paran de oirse disparos a mi alrededor. Hace un par de días estaba en el Cabu Peñes viendo los grupos de avefrías y chorlitos cuando empezaron a sonar disparos por todas partes. Los disparos estaban dirigidos a las avefrías que no paraban de levantar el vuelo y posarse asustadas por los tiros que escuchaban a escasos metros de ellas. Esta zona es refugio de caza, pero desde la carretera hacia el interior está permitido cazar por lo que todas las aves que salen de esa estrecha franja son fácilmente abatidas.

 
Chorlito dorado herido en la playa de Bañugues

La ley de caza del Principado de Asturias prohibe cazar si el suelo está cubierto de nieve y asímismo la Administración puede decidir prohibir la caza durante las olas de frío si lo considera necesario. Se ve que en este caso no lo ha considerado y mientras se lo piensan, varios miles de averfías y de otras aves ya habrán muerto tiroteadas por estos escopeteros.

También habría que recordar que los Chorlitos dorados son aves protegidas y que por lo tanto no se pueden cazar, pero por lo que se ve, ésto no parece importarle a muchos de estos cazadores, como demuestra la foto anterior de un chorlito en la playa de Bañugues, separado de su grupo y que no podía volar, probablemente después del impacto de algún perdigón.

sábado, 10 de enero de 2009

Olas de frío y caza

Durante los últimos días hemos sufrido una importante caída de las temperaturas que ha venido acompañada de intensas nevadas en prácticamente toda la Península Ibérica. Pero si en nuestras latitudes este descenso de las temperaturas ha sido muy notable, en el norte y centro de Europa ha sido mucho más intenso, lo que ha provocado que muchas aves hayan abandonado sus zonas de invernada para dirigirse hacia el sur en busca de condiciones más benignas. A este fenómeno se le conoce como "fuga de tempero".

Durante la última semana grandes bandos de Peguetas o Avefrías (Vanellus vanellus) han aparecido por toda la rasa costera y la campiña central de Asturies. Miles de ejemplares de esta especie se pueden ver posados en los prados o volando pausadamente buscando un lugar tranquilo donde alimentarse o descansar. Desgraciadamente para ellas, son una presa fácil para los cazadores que a falta de seis días hábiles para terminar la temporada de caza menor aprovechan para abatir cientos de estas aves que en muchas ocasiones ni siquiera se toman la molestia de recoger.

Otra de las aves que se ha visto empujada hacia el sur debido a las condiciones meteorológicas es el Zorzal alirrojo (Turdus iliacus). Si en un post anterior coméntabamos la llegada de zorzales como consecuencia de los temporales de hace unas semanas, su número se ha incrementado notablemente en los últimos días. Este ave es muy codiciada por los cazadores y aprovechando las grandes concentraciones que se producen estos días provocan auténticas masacres, matando cientos de ellos.
En las innumerables páginas web dedicadas a la caza se pueden ver fotografías en las que los cazadores muestran orgullosos sus trofeos, como la fotografía anterior en la que se ven los cadáveres de 48 zorzales alirrojos cazados en un sólo día por parte de un cazador.
Quizas fuera conveniente recordar que según la Disposición General de Vedas del Principado de Asturias para 2008 y 2009, publicado en el BOPA nº62 de 14/03/08, el número máximo de capturas por cazador y día es de 5 avefrías y 10 zorzales. Esta cifra es superada en la mayoría de las ocasiones sin que aparentemente ocurra nada, y más aún, además de cometer una ilegalidad los propios cazadores se jactan de ello publicandolo en internet.

Por otra parte, quisiera hacer especial mención al papel que está jugando la Consejería de Medio Ambiente en cuanto al tema de la caza durante las olas de frío. Según la ley de caza se prohibirá la misma cuando la superficie este cubierta de nieve o en aquellas ocasiones en que las condiciones meteorológicas adversas obliguen a los animales a concentrarse en ciertos lugares. Es evidente que las condiciones actuales cumplen con todos los requisitos legales para que se establezca una veda de la caza menor en Asturies, tal como ya se ha hecho en Euskadi, donde se ha prohibido la caza hasta el 16 de enero. ¿A que espera la Consejería para declarar la veda hasta el final de la temporada?