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lunes, 6 de julio de 2020

Los peces se dispersan por el aire

Uno de los mayores retos a los que se enfrentan los seres vivos es el de dispersarse, o sea, moverse fuera de su lugar de nacimiento. De esta forma, los organismos son capaces de ampliar su área de distribución original y colonizar nuevas zonas donde antes no estaban presentes, siempre que las condiciones sean favorables para su asentamiento.

En muchas ocasiones, esos movimiento dispersivos no implican que sea el organismo el que se mueva, sino que son sus propágulos (semillas, esporas, huevos o embriones) los que lo hacen. El problema es que esos propágulos no tienen capacidad de movimiento, lo que evidentemente dificulta sus posibilidades de dispersión, pero para ello los organismos han "ideado" estrategias que les permiten hacerlo. En el caso de las plantas, algunas de sus semillas son muy ligeras y están provistas de estructuras que les permiten aprovechar el viento para desplazarse cientos de kilómetros (anemocoria), en otros casos pueden flotar y usar las corrientes de los ríos o incluso las corrientes marinas para colonizar nuevas islas (hidrocoria). 

Excrementos de tejón llenos de semillas

En otros casos utilizan, las plantas usan a los animales como medio de transporte (zoocoria), ya sea enganchándose en su pelaje o viajando en su interior (endozoocoria) después de haber sido ingeridas y expulsadas posteriormente con los excrementos. Para conseguirlo, las plantas rodean las semillas de una pulpa carnosa nutritiva y sabrosa, apetecible para los animales y además protegen a esas semillas con una cubierta que resiste a la digestión. En muchos casos, ese paso por el intestino es imprescindible, ya que los ácidos del estómago hacen que se rompan o agrieten las envolturas duras permitiendo la germinación. 

viernes, 15 de junio de 2018

Especies invasoras y visitantes inesperados

Ayer hice una visita fugaz al embalse de Trasona, en Corvera, muy cerca de Avilés, para controlar las aves acuáticas que se reproducen en este humedal artificial. Este embalse se construyó en la década de los 50 del siglo pasado para proporcinar agua a la por entonces factoría de Ensidesa (ahora Arcelor) y se abastecía a partir de los ríos Alvares y Narcea, este último a través del canal del mismo nombre. El Canal del Narcea se inauguró en marzo de 1965 y a lo largo de 27 km de recorrido comunica la estación de bombeo de Quinzanas, en Pravia, con los embalses de Trasona (Corvera de Asturias), La Granda (Gozón), y San Andrés de los Tacones (Gijón).  


Al llegar a la presa, lo primero que me llamó la atención fue la gran cantidad de Black Bass (Micropterus salmoides) que nadaban cerca de la orilla. Esta especie invasora  se introdujo en nuestro país en 1955 y luego fue soltada por algunos pescadores deportivos en muchas masas de agua, ocupando actualmente gran cantidad de humedales en toda la Península ibérica, tanto naturales como artificiales.

El Black bass ha sido catalogado por la UICN como una de las 100 especies invasoras más peligrosas del mundo, ya que es un gran depredador y se reproduce explosivamente si encuentra un hábitat adecuado, poniendo en peligro a numerosas especies de peces autóctonos, así como de anfibios y todo tipo de fauna acuática. 

martes, 13 de diciembre de 2016

Listas para el desove

A finales de noviembre las truchas (Salmo trutta) se desplazaron a las zonas poco profundas del río para reproducirse. Los machos acotarán las zonas más propicias, normalmente poco profundas y con el fondo cubierto de grava y allí esperarán pacientemente la llegada de las hembras, que una vez que hayan madurado se acercarán a ellos listas para desovar.


Un enorme macho de más de 40 cm de longitud, más pálido que el resto y con una mandíbula inferior retorcida que lo hace inconfundible, regenta una de estas zonas. Es el más fuerte de este tramo del río y mantiene a raya al resto de machos que se acercan. El agua es tan somera que muchas veces asoma su lomo por la superficie.

lunes, 3 de octubre de 2016

La historia de Nemo, el pez payaso transexual

La mayoría de los vertebrados tienen asignado el sexo desde el momento del nacimiento, o sea que los que nacen como machos seguirán como machos hasta que se mueran, y lo mismo ocurre si nacen como hembras. Pero no hay regla sin excepción, y lo cierto es que no son pocas las especies en las que el sexo de cada individuos no está fijado y puede cambiar a lo largo de su vida, siendo los peces uno de los grupos más singulares y curiosos en cuanto a este tipo de transexualidad.

Nemo en el momento de recibir "la charla" de su padre

Este fenómeno recibe el nombre de hermafroditismo secuencial y puede ser de varios tipos: (a) peces que nacen como machos y luego cambian a hembras (hermafroditismo proteándrico), (b) peces que nacen como hembras y luego cambian a machos (hermafroditismo proterogínico) y (c) peces que tienen los dos órganos sexuales completos y pueden actuar como machos o hembras según las condiciones ambientales o la proporción sexual en la comunidad (cambio bidireccional).

jueves, 14 de mayo de 2015

Black bass: invasor, peligroso pero buen padre

El Black bass (Micropterus salmoides) es un pez de agua dulce del orden de los Perciformes que es originario de algunas zonas de America del Norte, a partir de donde fue introducido en muchas cuencas fluviales y lacustres de Estados Unidos, para posteriormente dar el salto a otros muchos países del mundo debido a su interés como especie de pesca deportiva. 


El Black bass es una especie invasora que actualmente ocupa una gran cantidad de charcas y masas de agua de nuestro país, ya que los propios pescadores lo sueltan a pesar de que se trata de una prácticamente prohibida por la actual legislación. 

Hace unos años, la ley sobre especies invasoras no estaba muy clara y no se sabía muy bien como se debía actuar frente a este problema ya que en muchos casos no se disponía de un catálogo actualizado de especies invasoras. Een el año 2011 se actualizó el catálogo de especies invasoras (Real Decreto 1628/2011 de 14 de noviembre) que incluía a 404 especies de plantas y animales, entre ellos al Black bass. En este Real Decreto se prohibía expresamente la suelta de dichas especies y se proponían medidas para la erradicación de las mismas de aquellos lugares en los que se habían establecido.


Las reacciones de los pescadores ante esta ley no se hicieron esperar y antes de que pasara un año desde la publicación del catálogo de especies invasoras, el 14 de marzo de 2012 se sacaron del catálogo a varias de esas especies apoyándose en unos argumentos inapelables: "porque su caza o pesca era muy gratificante y porque proporcionaba importantes ingresos económicos". Y en una una de las declaraciones más absurdas que recuerdo el Tribunal Supremo decidió que el Black Bass "ya no era una especie potencialmente invasora", asumiendo los argumentos de los pescadores e ignorando los argumentos científicos que la consideran una de las especies más peligrosas. Puedo entender que hablen de la afición a la pesca, pero decir que una especie invasora ya no lo es, es como decir que desde el próximo martes el agua ya no será líquida ni mojará cuando te caiga encima.

Una de las características que acentúan el carácter invasor de esta especie es su gran adaptabilidad y su elevada capacidad de reproducción hace que se extienda rápidamente. El inicio de la reproducción del Black bass se desencadena cuando la temperatura del agua alcanza los 15 o 16ºC, normalmente a mediados del mes de abril. En ese momento los macho acotan una zona somera cerca de la orilla y limpia el sustrato de materia orgánica, dejando la grava del fondo al descubierto.

Una vez que ha preparado el nido, el macho cortejará a las hembras de las proximidades para que realicen la puesta. Cada hembra puede poner entre 2000 y 12.000 huevos y varias de ellas pueden desovar con cada macho. Una vez acabada la puesta el macho se quedará a cargo de los huevos hasta la eclosión.



Pero los cuidados parentales no terminan en el momento de la eclosión. Una vez que los alevines han nacido, el macho seguirá con ellos hasta que consuman el saco vitelino y empiecen a nadar. En ese momento, su padre seguirá montando guardia atacando ferozmente a cualquier intruso que pueda suponer un peligro para ellos. Allí se quedará durante un par de semanas mas hasta que los alevines, tengan unos 2 cm de tamaño. En ese momento abandonará el nido y los pequeños peces tendrán que valerse por si mismos.

En el vídeo anterior, que podéis ver a mayor tamaño si hacéis click en las flechas de la barra inferior y luego sobre las letras HD, se puede ver a los pequeños alevines de un par de días de vida. 

miércoles, 18 de diciembre de 2013

La dura vida del macho dominante


Ha empezado la temporada de reproducción de las truchas comunes (Salmo trutta) en los ríos del Cantábrico y antes de que las hembras estén listas para la puesta, los grandes machos han acotado los mejores tramos del río, aquellos que normalmente se sitúan aguas abajo de algún pozo, en tabladas poco profundas con fondos de grava.


A pesar de lo que pueda parecer, los machos dominantes no lo tienen nada fácil y defender su territorio de los machos rivales, y de los pequeños machos precoces que aprovecharán cualquier despiste para fecundar unos cuantos huevos, es una tarea muy dura. Durante estos días, las luchas y las persecuciones son continuas, y no se pueden permitir ni un momento de relax. Cualquier síntoma de flaqueza será aprovechado por los otros machos para desplazarlo y ocupar su lugar.


Por fin todo este esfuerzo ha tenido su recompensa, y una hembra madura acude al territorio del macho. Una vez inspeccionado el lugar, y si lo encuentra de su agrado, comenzará a cavar un hoyo en la grava mediante potentes golpes de su cola y allí será donde deposite los huevos. El macho no se separará de ella en ningún momento, de esta forma intentará minimizar el riesgo de que otros machos se apareen con ella. Este comportamiento se conoce en etología como "mate guarding" y no sólo se produce en las truchas, sino también en muchas otras especies de animales, desde insectos a mamíferos.

Desde que llega la hembra hasta que se produce la puesta pueden pasar varias horas e incluso días. Solo cuando la hembra esté lista y la pareja haya sincronizado sus movimientos, se producirá la liberación simultánea de los huevos y el esperma. Esta sincronización es muy importante, ya que al tratarse de animales de fecundación externa, si se produjera un desajuste en la liberación de los gametos la tasa de fecundación descendería drásticamente. Para estimular a la hembra y prepararse para el momento crucial de la reproducción, el macho hace vibrar su cuerpo frecuentemente junto al de la hembra.


Cada vez que parece que el desove se va a producir y los dos miembros de la pareja están pegados el uno al otro, varios machos acuden para aprovechar el momento e intentar fecundar unos pocos huevos. No solo los otros grandes machos de las proximidades, sino también pequeños machos de poco más de 10 cm que aun no son capaces de delimitar sus propios territorios y que maduran precozmente para aprovechar esta oportunidad. A estos peces se les conoce por varios nombres, entre ellos xirones o vironeros.

No hace falta decir que las irrupciones de estos pequeños piratas no son bien vistas por ninguno de los dos miembros de la pareja. La hembra que ha elegido al mejor macho no quiere que sus huevos sean fecundados por machos de peor calidad, y el macho dominante tampoco quiere que todo su esfuerzo sea en vano y que no sea él el que fecunde los huevos. Por eso, tanto la hembra como el macho, que es mucho más beligerante, los atacarán y echarán nada más que los vean.


Pero ser un pirata tiene sus riesgos, y aunque la mayoría de las veces los pequeños vironeros escapan de las embestidas del dueño del territorio, a muchos de ellos su osadía les cuesta la vida y acaban muriendo entre las mandíbulas del viejo macho.


Todas estas escaramuzas pueden durar varias semanas, en las que las persecuciones y las luchas serán casi continuas. En todo este tiempo, el macho apenas se alimentará y perderá una gran cantidad de las reservas acumuladas en los meses anteriores. Las heridas producidas durante las luchas se acabarán infectando y cubriéndose de hongos, lo que en ocasiones les acarreará la muerte si están demasiado débiles. En otros casos, cuando pase la época de reproducción y el macho se empiece a alimentar, se puede recuperar completamente pudiendo comenzar el ciclo de nuevo al año siguiente.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Remontando el río

La sequía de los últimos meses ha hecho que el nivel de los ríos esté demasiado bajo para que los salmones puedan remontar los desniveles que encuentran de camino hacia las zonas de desove. La falta de agua y las elevadas temperaturas, los había obligado a permanecer en el fondo de los pozos, donde la temperatura es más baja a la espera de las lluvias del otoño. Aunque se hicieron esperar, la semana pasada llovió con fuerza en Asturias, y las cuencas de los ríos recogieron toda esa agua aumentando el nivel y la corriente en poco tiempo. Esa era la señal que estaban esperando los salmones para remontar el río.

Hembra de salmón 

Durante los primeros días de crecida el agua bajaba con demasiada fuerza y muchos obstáculos eran imposibles de superar, pero fue suficiente con un par de días sin llover para que bajara un poco la corriente las condiciones fueran perfectas, así que hoy nos acercamos al Sella a probar suerte y lo cierto es que no nos equivocamos.




Macho de salmón

En la escala de Cañu la actividad era frenética durante el tiempo que estuvimos allí pudimos observar a varias decenas de salmones remontando los rápidos, aunque en muchas ocasiones lo intentaban por sitios imposibles y volvían a caer de  nuevo al pozo. Además de salmones vimos varios reos que también superaban los saltos e incluso algunas truchas más pequeñas que lo intentaron sin demasiado éxito.








Si las lluvias son favorables y el nivel del río está lo suficientemente alto, los salmones seguirán subiendo aguas arriba hasta llegar a los frezaderos. Ya no falta mucho tiempo y a mediados de diciembre muchos machos ya estarán acotando las mejores zonas a la espera de que las hembras maduren. Los peces que vimos hoy remontando las cascadas ya habían perdido el color plateado que aún conservaban a finales de verano, y la mayoría de los machos ya tenían las mandíbulas desarrolladas

NOTA: haced click en las fotos para verlas a mayor tamaño

viernes, 12 de abril de 2013

Los charcos de la marea

A lo largo del día, el paisaje costero cambia regularmente al ritmo de las mareas. Con la retirada del agua, los pedreros antes sumergidos quedan al descubierto y es entonces cuando en los huecos que se forman entre las rocas aparecen pequeños charcos llenos de vida.

Numerosas especies de algas, peces e invertebrados se han adaptado a las duras condiciones de vida en estos hábitats en miniatura, donde la temperatura y salinidad cambian rápidamente. Además de los residentes permanentes, algunas especies de peces, durante sus primeros meses de vida, encuentran en estas pequeñas pozas el lugar donde crecer y desarrollarse a salvo de los depredadores del mar abierto.



En este pequeño vídeo, grabado en las charcas del intermareal de las playas de Nuveana (Cuideiru, Asturies), podréis conocer a algunos de sus inquilinos y el lugar donde viven.

NOTA: haced click sobre las cuatro flechitas de la barra inferior para ver el vídeo a pantalla completa

viernes, 2 de noviembre de 2012

Remontando el río

Con la llegada del otoño, los salmones empiezan a remontar los ríos en busca de las zonas de desove. Aun tendrán que pasar casi dos meses para que se produzcan las primeras puestas, y hasta entonces tendrán que superar cascadas y saltos de agua y pasar por zonas de fuerte corriente quedando en ocasiones casi en seco.

¿Cómo se vería la remontada de uno de los ríos cantábricos a través de los ojos de un salmón? Quizás sería algo parecido a esto:



Durante su estancia en el río, los salmones apenas se alimentan, por lo que toda la energía necesaria para realizar este viaje la obtendrán a partir de las reservas acumuladas durante los meses previos.

lunes, 8 de octubre de 2012

Tiburones en el Cantábrico

Tintorera grabada en el Cañón de Llastres, a unas 7 millas de costa

Los tiburones son probablemente unos de los animales marinos con peor prensa, aunque realmente la gran mayoría son completamente inofensivos para el ser humano. Lo cierto es que los tiburones tienen que temer más a nuestra especie que nosotros a ellos, ya que debido a nuestras actividades, la mayoría de las especies se encuentran en peligro. En algunos países se matan millones de ejemplares sólo para cortarles las aletas que se usan para hacer sopa, y en eso, España tiene mucho que ver, ya que nuestro país exporta el 95% de las aletas de tiburón de toda la Unión Europea. Según un informe hecho público por la asociación Oceana, España encabeza la lista mundial de las exportaciones de aletas de tiburón hacia Hong Kong, con 2646 Tm de aletas (secadas + congeladas), y teniendo en cuenta el reducido peso relativo de las aletas frente al total del peso del tiburón del que proceden, las capturas de tiburones es probable que superen las 50.000 Tm.

En el Cantábrico se pueden encontrar varias especies de tiburones, aunque muchos pasan desapercibidos al habitar aguas profundas. La Tintorera (Prionace glauca), o canía como se la conoce en Asturias, es una especie de hábitos pelágicos a la que le gustan las aguas abiertas, aunque también puede acercarse a la costa a alimentarse. Los mayores ejemplares pueden alcanzar los 3 metros de longitud aunque no suele ser frecuente encontrar animales tan grandes. Se alimenta principalmente de peces y eso fue lo que atrajo a una de ellas hacia nosotros el pasado sábado, cuando salimos al cañón de Llastres a observar aves marinas.


Como en otras ocasiones, dejamos flotando en el agua un bloque de pescado congelado para atraer a las aves que durante estos días se encuentran en plena migración por nuestras aguas. Al cabo de un rato, cuando nos volvimos a acercar al cebo observamos unas salpicaduras que indicaban que "algo", y no precisamente un ave marina, estaba dando buena cuenta de nuestro aperitivo. No tardamos en ver las aletas que delataban al comensal. Sin pensárselo dos veces, mi amigo Manolo se lanzó al agua y agarrando con una mano la cámara GoPro (que cada día me sorprende más por la calidad de imágenes que graba), se fue acercando hacia donde se encontraba. Tal como se puede ver en el vídeo que os cuelgo a continuación, la curiosidad era mutua, ya que la tintorera, de aproximadamente metro y medio de longitud, se acercó tanto que Manolo tuvo que darle un golpe en el morro para alejarla.



El comportamiento de aproximación de los escualos es algo frecuente, ya que antes de atacar a una posible presa deben asegurarse de que es comestible y que no representa un peligro. En este caso, es evidente que parecía más interesada en el pescado que en la carne de buceador.

Después de ver estas imágenes y de disfrutar de la impresionante belleza de esta tintorera, resulta aun más incomprensible que unas criaturas que llevan nadando por los océanos desde hace más de 350 millones de años estén al borde de la extinción por culpa de la codicia y la estupidez del ser humano.

NOTA: el vídeo está grabado en alta definición, así que si queréis verlo a mayor calidad sólo tenéis que darle al play y luego pinchar en la rosca para subir la resolución (aunque tardará más tiempo en cargar). Para verlo a pantalla completa haced click en los corchetes de la izquierda de la barra inferior (Full screen).

lunes, 10 de septiembre de 2012

Descubriendo el comportamiento animal

En TVE2 se está reponiendo integramente la serie "Descubriendo el comportamiento animal", la serie dirigida por el profesor de la Universidad de Córdoba, Alberto Redondo. En esta serie, compuesta por capítulos cortos de 5 minutos de duración y que ha sido premiada en varios certámenes de cine científico se exponen los resultados de algunos experimentos realizados por investigadores españoles y publicados en revistas científicas. Todos los programas pueden verse en la web de TVE.

Uno de esos capítulos corresponde a un trabajo que realicé hace unos años con  junto a la Dra. Alison Bell (Universidad de Illinois, EEUU), una experta reconocida en el estudio de la personalidad animal, en el que pretendíamos conocer un poco más acerca de la evolución de las estrategias antidepredador en peces. Aquí podéis ver el capítulo:



La toma de riesgos frente a los depredadores tiene importantes consecuencias para su eficacia biológica. Los animales que toman más riesgos pueden conseguir mas recursos (alimento, pareja, etc) pero también tienen mas posibilidades de morir depredados. Por otra parte, aquellos más tímidos tienen menos posibilidades de morir a manos de los depredadores pero también tienen menos posibilidades de obtener los recursos necesarios.


En el experimento, que se describe resumidamente en el documental, estudiamos la respuesta ante los depredadores en Espinosos (Gasterosteus aculeatus) procedentes de 3 poblaciones de charcas y 3 poblaciones de ríos, en los que la presión de depredación y la eficacia de los depredadores era diferente.

Espinoso saliendo de un refugio experimental. Tomado de Alison Bell Lab

Los resultados, descritos en un artículo (Álvarez & Bell, 2007) publicado en la revista Behavioural Processes, demostraron que había diferencias muy significativas en el comportamiento de los peces entre los distintos hábitats, pero no entre las poblaciones pertenecientes a un mismo hábitat. Esto indicaba que la evolución había seguido caminos diferentes en los dos tipos de hábitat, probablente debido a las diferencias en la eficacia de los depredadores para capturar los peces en lugares con condiciones físicas diferentes (charcas con aguas quietas y numerosos refugios y ríos con aguas en movimiento y menor heterogeneidad espacial).

Bibliografia

Alvarez, D., & Bell, A. (2007). Sticklebacks from streams are more bold than sticklebacks from ponds Behavioural Processes, 76 (3), 215-217 DOI: 10.1016/j.beproc.2007.05.004

jueves, 16 de febrero de 2012

Técnicas en investigación: ¿cómo se marcan los peces?


Si queremos estudiar la vida de un determinado organismo, ya sea para conocer sus tasas de supervivencia, su capacidad de movimiento o cualquier parámetro que afecte a su historia de vida, necesitamos reconocerlo individualmente.


Hace tiempo expliqué como hacíamos para marcar anfibios, en particular Rana temporaria y Salamandra salamandra, lo que nos permitía hacer un exhaustivo seguimiento de sus poblaciones. Las carácterísticas particulares de este grupo de animales hacen que el uso de marcas externas que no estén insertas en el cuerpo, como por ejemplo las anillas, no sea efectivo. Su piel es húmeda y usar cualquier tipo de marca adhesiva tampoco es viable.

Calderón con una herida en la aleta producida por una hélice

En algunas especies, los animales pueden ser reconocidos por marcas de coloración específicas o por sus heridas o cicatrices, como ocurre en los cetáceos. Las heridas producidas por hélices de barcos o por peleas entre machos es prácticamente imposible que sean iguales entre dos individuos.

Cormorán moñudo marcado con anilla metálica y anilla de PVC de lectura a distancia

Pero en la mayoría de las especies, los individuos nos parecen todos iguales, por lo que necesitamos ponerles marcas para identificarlos. El tipo de marcaje más usado y familiar para la mayoría de la gente es el anillamiento de aves, ya sea con anillas metálicas que permiten la identificación en mano, como con anillas de colores que permiten identificar al animal a distancia sin necesidad de recapturarlo. Todos los años, millones de aves son marcadas con este tipo de técnicas. Pero hay otros muchos grupos de animales en el que el marcaje no es tan sencillo y requiere de técnicas más especializadas.


En el caso de los peces fluviales ocurre algo parecido a lo que pasa con los anfibios, resulta prácticamente imposible colocarles marcas externas porque las perderían fácilmente o les provocarían heridas al rozarse con su piel o sus escamas. En la mayoría de las ocasiones se necesitan marcar cientos o miles de animales para tener un tamaño de muestra suficiente. Tendremos por tanto que buscar un compromiso entre efectividad, tiempo empleado en el marcaje y precio.

A continuación voy a exponer los métodos que nosotros hemos utilizado hasta ahora. No hay ninguno perfecto y todos tienen sus ventajas y sus inconvenientes, por lo que normalmente habrá que combinarlos según nuestras necesidades.

Posiciones de marcas de azul alcián y elastómeros en una Trucha común

(a) Tatuajes con azul alcián: El azul alcián es un colorante histológico que se usa frecuentemente para marcar peces debido a su poder de tinción del cartílago. Mediante una aguja impregnada en este producto realizamos pequeñas punciones en unos determinados lugares de las aletas que aparecerán como puntos azules. Teniendo en cuenta las posiciones de los puntos podemos establecer una gran cantidad de códigos individuales.
-ventajas: muy barato. Fácil aplicación. Permite marcar peces pequeños, a partir de 4-5cm.
-inconvenientes: no es permantente y se pierde a las pocas semanas cuando el pez crece. Técnica laboriosa que requiere mucho tiempo.


(b) Elastómeros: son resinas de dos componentes que una vez mezclados se endurecen en poco tiempo. Se ponen en los mismos lugares que el azul alcian mediante inyección con una jeringuilla y también bajo la piel detrás del ojo. Es un tipo de solución que se usa sobre todo en el marcaje de peces y crustáceos.
-ventajas: barato. Relativamente fácil de aplicar. Hay disponibles varios colores, con lo que el número de posibles códigos se incrementa. Es posible marcar peces pequeños. Son fluorescentes, lo que permite que puedan verse con la luz adecuada incluso cuando las marcas son muy pequeñas.
-inconvenientes:  aunque es mucho más duradero que el azul alcián, en algunas posiciones de las aletas se pueden perder cuando el pez crece. Si hay que marcar muchos peces no es adecuado porque aunque requiere menos tiempo que el azul alcián, sigue siendo laborioso.


(c) Implante visible alfanumérico: (ViAlpha tags, Norwest Marine Technology), este tipo de marcas consisten en una pequeña tarjeta de 1,2 x 0,7 mm que dispone de un código individual de letras y números. Se insertan con una jeringuilla detrás del ojo, aprovechando que en esa zona la piel es muy fina y transparente.
-ventajas: relativamente barato. Si se insertan bien pueden durar durante toda la vida del pez. Son fluorescentes y las hay de varios colores.
-inconvenientes: sólo permite marcar peces de un determinado tamaño, normalmente mayores de 14 cm.


(d) Microchips: son los mismos que se usan para marcar animales domésticos. Ya he descrito su uso en el post sobre marcaje de anfibios. Nosotros usamos de la marca AVID, aunque hay otras marcas, como por ejemplo TROVAN.
-ventajas: permanente. Inerte. El número de códigos es prácticamente infinito, no hay dos microchips en el mundo con el mismo código.
-inconvenientes: caro, entre 2 y 3 euros por chip, lo que encarece mucho un proyecto si se tienen que marcar cientos o miles de peces.


En el caso de algunas especies de peces marinos, como los atunes o los tiburones, hay varios proyectos de investigación que incluyen técnicas de marcaje. Algunas consisten en la colocación de marcas para ser leídas cuando el pez sean capturado comercialmente, pero también hay proyectos más sofisticados en los que se marcan peces con emisores de radio o con GPS.

NOTA: los peces antes de ser marcados deben ser anestesiados para evitar molestias innecesarias al animal y para facilitar el trabajo de marcaje. Los anestésicos más utilizados son la benzocaina (etil-4-aminobenzoato), el MS-222 (tricaina metano benzoato) y el 2-fenoxietanol.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Esos ojos negros


Con menos de 2 cm de longitud, el pequeño alevín de salmón descansa entre las piedras del nido donde ha nacido hace poco más de una semana. Todavía no se ha desarrollado completamente, sus aletas aun son muy pequeñas y la bolsa del vitelo que le sirve de despensa es demasiado grande. Sólo destacan sus ojos negros, enormes en proporción al tamaño de su cabeza. A pesar de todo, no puede ver bien y le molesta la luz, prefiere esconderse entre la grava y esperar a que pase el tiempo.

NOTA: haced click en la foto para ampliar

jueves, 23 de diciembre de 2010

El desove del salmón

Dos machos de salmón Atlántico luchando por el lugar de puesta

Hace mas de un mes que que ha comenzado la temporada de desove del salmón Atlántico (Salmo salar). Para llegar a las zonas de puesta han tenido que remontar el río atravesando todo tipo de obstáculos naturales y artificiales. Las numerosas presas que interrumpen prácticamente todos los ríos salmoneros de Asturies se lo ponen muy difícil para alcanzar los lugares óptimos en la cabecera de los ríos, por lo que muchas veces se tienen que resignar a desovar en los tramos mas bajos que tienen un mayor riesgo de sufrir riadas que malogren la cría.

Macho de salmón

Los machos a medida que llegan a las zonas elegidas van acotando ciertas partes del río, normalmente situadas bajo los pozos, donde no hay mucha profundidad y el fondo está cubierto de grava. Allí esperarán a las hembras defendiendo el sitio contra otros machos rivales. Desde que entraron en el río unos cuantos meses atrás ha cambiado completamente su aspecto físico, el color plateado que tenían al principio se ha transformado en una librea amarillenta o anaranjada cubierta de puntos rojizos; asimismo la mandíbula inferior se ha alargado y curvado adquiriendo la forma de un gancho, que usaran en sus peleas.

Macho de salmón y macho de trucha peleando

En ocasiones los salmones y las truchas coinciden en las zonas de puesta y no son raras las peleas entre los machos de ambas especies. Aunque normalmente los salmones son de mayor tamaño, algunos machos de trucha, sobre todo reos, pueden igualarlos en talla y superarlos en agresividad. Como ya veremos otro día, los casos de hibridación entre estas especies son más frecuentes de lo que se cree, y en algunos ríos el número de híbridos puede llegar al 15% del número total de individuos de las dos especies. En el año 2008, bajo la presa del Machón en Trubia y debido al bajo nivel del agua, fue posible observar perfectamente desde la orilla el desove de varias parejas de salmones.

Pareja de salmones sobre el frezadero

Las hembras elegirán a aquellos machos que tengan los mejores territorios y se aproximarán a ellos cuando sus huevos hayan madurado y estén listos para la puesta. Desde que la hembra llega al frezadero hasta que se produce el desove pueden pasar varias horas e incluso días. Durante ese tiempo el macho estará junto a ella ahuyentando a otros machos rivales y dándole pequeños golpecitos que tienen como misión estimular la puesta y sincronizar a la pareja para el desove.


Cuando se aproxima la hora del desove, la hembra escava un nido en la grava mediante movimientos enérgicos de su cola. El macho no se separará de ella porque en ese momento los machos vecinos se empezarán a acercar para intentar fecundar la puesta.Una vez que el nido esté listo, la pareja desovará sincronizando la salida de los huevos y el esperma para que se produzca la fecundación. Al terminar la puesta, que dura unos pocos segundos, la hembra tapará los huevos y abandonará el nido, mientras el macho seguirá allí esperando a que aparezca otra hembra.

Actualmente estamos preparando un pequeño documental sobre el ciclo de vida del salmón atántico y ya hemos conseguido unas primeras imágenes subacuáticas muy prometedoras. Mientras tanto y hasta que salga a la luz, os dejo aquí este video realizado en el Río Nansa (Cantabria) en 1997 por Pep Gener, Manu Esteve y Felipe Melero.



En el vídeo se puede ver perfectamente la secuencia de desove y como después de que el macho dominante haya desovado aparecen dos machos satélites que también fecundan la puesta. Pero lo mas curioso del vídeo y que pasa casi desapercibido por la rapidez del momento, es la aparición de un pequeño macho parásito de salmón (sneaker según la terminología anglosajona) que aprovecha para fertilizar la puesta. Estos pequeños peces son machos de menos de un año de edad que maduran en el río antes de salir al mar. Al llegar la época de puesta, debido a su pequeño tamaño, son capaces de pasar desapercibidos a la pareja de salmones adultos y se cuelan durante el desove fecundando parte de los huevos. Si no lo visteis a la primera, poned de nuevo el vídeo y fijaron entre los segundos 5 y 7 como aparece un pequeño pez por la derecha y se mete debajo de la pareja, ese es el sneaker. Luego, cuando la primera pareja se separa (mas o menos en el segundo 14) se ve al pececillo muy bien antes de que se marche.

Los desoves aun durararán unos días hasta que a principios de enero los peces adultos, agotados tras la reproducción y muy delgados tras varios meses sin ingerir ningún alimento, desciendan el río como zancaos para retornar al mar.

NOTA: al igual que en otros artículos del blog podéis clicar en las fotos para verlas a mayor tamaño.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Un esturión en Xixón


El pasado 24 de noviembre, un pesquero que faenaba en la bahía de San Lorenzo,a escasa de distancia del centro de la ciudad de Xixón (Asturies), pescó accidentalmente un ejemplar adulto de Esturión Atlántico (Acipenser sturio) en un trasmallo a 8 metros de profundidad. Esta especie se consideraba extinta en el Mar Cantábrico desde al menos 1988, cuando se pescó el último ejemplar (en Asturies, el último se capturó en 1976). El ejemplar, que medía 2 metros y 30 centímetros de longitud y pesaba más de 120 kilos, fue trasladado al Acuario de Xixón y probablemente luego será llevado al centro de Experimentación Pesquera para ser estudiado y finalmente expuesto al público.

Detalle de la boca y las barbas características de la especie

 La captura de un esturión como éste es un hecho muy infrecuente, ya que se trata de una especie que se encuentra en peligro crítico según la IUCN. Hasta hace poco mas de un siglo, el Esturión Atlántico se podía encontrar en todas las costas europeas, desde Finlandia e Islandia al norte hasta el Mediterráneo y el mar Negro, pero la pesca abusiva, sobre todo para la obtención de caviar, ha reducido drásticamente su población mundial y actualmente sólo sobrevive una pequeña población residual en el río Garona (Francia).


Distribución pasada (puntos negros) y actual (rojo) del Esturión Atlántico

Es una lástima que la primera cita de esta especie en Asturies en 35 años se haya producido de esta forma. Quizás fuera último superviviente de su especie en nuestras costas, ya que se sabe que pueden alcanzar una longevidad de unos 60 años, y el tamaño del ejemplar pescado en Xixón indican que se trataba de un animal muy viejo.


sábado, 20 de noviembre de 2010

Remontando el río

Río Dobra

El nivel de los ríos ha descendido desde de la semana pasada pero aun así sigue bajando mucha agua y en algunos sitios la corriente es muy fuerte. Falta poco para que comience la reproducción de los salmones (Salmo salar) y reos (Salmo trutta), y estos días es relativamente fácil verlos saltando en los rápidos y cascadas mientras se desplazan hacia las zonas de puesta.


Antes de llegar a las tabladas poco profundas donde se reproducirán, los peces tendrán que superar numerosos obstáculos, tanto naturales como artificiales. Al entrar al río pasarán unos días en el estuario, habituándose al agua dulce después de haber pasado uno o dos años alimentándose y creciendo en la mar.


Pasado ese tiempo los peces remontarán el río hasta las cabeceras donde suelen econtrarse las zonas poco profundas y más propicias para la puesta. Desgraciadamente para ellos, la mayoría de los cauces en el norte de la Península Ibérica se encuentran interrumpidos por presas y banzaos que en muchos casos son imposibles de superar por los reos y salmones. A pesar de las dificultades, los peces seguirán intentando superarlos saltando incansablemente durante días, mucas veces en vano, por lo que muchos de ellos acabarán desovando en lugares poco propicios bajo las presas ante la imposibilidad de llegar a las cabeceras.

Los machos que consiguen remontar esos obstáculos, una vez que lleguen a los lugares de puesta irán delimitando sus territorios, defendiéndolos frente a otros machos. Mientras tanto, las hembras cuando hayan madurando se acercarán a esos territorios, aunque como veremos otro día serán ellas las encargadas de escavar el nido y tapar los huevos después de que sean fecundados por el macho.

lunes, 31 de agosto de 2009

La química de la atracción

Posibles elecciones que puede realizar una hembra

La fase más importante en la vida de un organismo es la reproducción. Gracias a ella ese indiviudo es capaz de pasar sus genes a la siguiente generación, y de alguna forma, como dice Richard Dawkins, alcanzar la inmortalidad. Pero para la mayoría de los organismos, es imposible pasar esos genes si no encuentran una pareja que quiera compartir los suyos y por eso deberán asegurarse de que esa pareja tenga los mejores genes posibles para que sus futuros hijos también los tengan. En un post anterior de este mismo blog comenté que los machos de muchas especies poseen algunas características externas que hacen que sean más atractivos para las hembras, y que en ocasiones llegan a desarrollar unos atributos grotescos para llamar aun más su atención. Pero en muchas ocasiones los animales no escogen a su pareja por su físico, sino por ciertas características que no se ven a simple vista y que son un indicador más fiable de la calidad genética que la apariencia externa.

Estructura molecular del MHC

En la mayoría de los vertebrados hay un grupo de genes que está relacionado con la atracción sexual, el MHC (major histocompatibility complex, o complejo mayor de histocompatibilidad en castellano). El MHC es un grupo de genes que contiene la información necesaria para la formación de ciertas proteínas relacionadas con la respuesta inmune. Este grupo de genes son codominantes, es decir, que al contrario que ocurre con otros genes en los que hay un alelo dominante y uno recesivo, de forma que si un individuo tienen los dos alelos para un mismo gen sólo se expresaría el dominante, en el caso de los codominantes se expresarían los dos. Por ejemplo, si tenemos un alelo A (dominante) y un alelo B (recesivo), si hubiera dominancia el individuo sólo expresaría el A, pero si hubiera codominancia expresaría el A y el B. Esto tiene una gran importancia para el MHC, ya que cuantas más variantes de este grupo de genes tenga un individuo, será capaz de crear una mayor variedad de anticuerpos, por lo que estará protegido contra más infecciones o parásitos.

Cercetas comunes (Anas crecca) durante el cortejo

Según se ha demostrado experimentalmente, las hembras eligen con más frecuencia a aquellos machos que tienen un MHC distinto al suyo, de forma que la futura descendencia de ambos tendría una mayor variedad de alelos y podría formar una mayor variedad de anticuerpos. Por el contrario suelen rechazar a los machos que tengan su mismo MHC ya que su descendencia sería menos variable. Esto a su vez es un buen mecanismo para evitar la endogamia, ya que evitaría aparearse con sus parientes con los que evidentemente compartirían muchos genes. ¿Pero como puede saber una hembra cual es el MHC de un macho? Según varios trabajos publicados, el MHC además de codificar para proteínas relacionadas con la respuesta inmune codifica para otras proteínas relacionadas con el olor individual, de forma que a una hembra con un MHC de tipo A le resultará más atractivo un macho con un MHC de tipo B. En un experimento realizado con espinosos (Gasterosteus aculeatus) se demostró que las hembras preferían a aquellos machos que tenían una mayor variedad de genes para el MHC frente a los que eran poco variables. Este efecto del MHC sobre la selección de pareja se ha comprobado para otras muchas especies de grupos muy diversos como en anfibios, las aves o los mamíferos.


Quizas nos pueda parecer que a nosotros, los seres humanos, esto no nos afecta, y que somos lo suficientemente racionales como para basar nuestras elecciones en el efecto que tienen unas cuantas moléculas en nuestra nariz. Pero lo cierto es que al igual que en los peces, las ranas y los ratones, el MHC influye, y mucho, en nuestra elección de pareja. Tal y como comprobaron Wekedin y Füri en un estudio publicado en 1997, y muchos otros investigadores corroboraron en años posteriores (Roberts et al. 2005, Marck 2006, y otros), nuestras elecciones tienen mucho que ver con reacciones químicas que no podemos controlar. Al fin y al cabo, y por mucho que les pese a algunos, nuestros comportamientos siguen patrones muy parecidos a las de las moscas o los peces. En otras palabras, todos nosotros somos esclavos de nuestro pasado evolutivo.