En la película "Tiburón", de Spilberg, hay una escena en la que el alcalde de Amity, ante las pruebas que le presentan Ron Sneider (el jefe de policia) y el biólogo especialista en tiburones interpretado por Richard Dreyfuss, que le dicen que tiene que cerrar las playas porque hay un tiburón enorme comiendo personas, afirma que "No vamos a cerrar las playas", no se arruinará el mejor fin de semana del verano por una alarma infundada.
Ese fin de semana, el tiburón vuelve y se come a unos cuantos bañistas, entonces parece que cae del guindo y no le queda más remedio que cerrar las playas y firmar un documento para que un "profesional" se encargue del tema.
Estos días estamos viendo como se repiten las danas y las inundaciones catastróficas, con muertes e importes daños materiales. Los científicos llevan avisando desde hace años que esto pasaría, que el cambio climático no es un futurible, ya está aquí. Han aportado datos que lo confiman, y los responsables políticos siguen empeñados en "no cerrar las playas", ni siquiera cuando el Mediterréo llego a 33ºC de temperatura y se convirtió en una bomba de relojería a la espera de una masa de aire frío en altura que la detonara. Se insulta y amenaza a los científicos (biólogos, meteorólogos, etc) y se les llama agoreros y se dice que fomentan el "alarmismo climático". Algunos partidos políticos incluyen en sus programas electorales "salir de los Acuerdos de París y derogar la ley de cambio climático". Afirman sin rubor que "esto ha pasado siempre" y que todo se arregla aumentando regadíos, dragando ríos y haciendo embalses "para que el agua no se pierda en la mar".
No aprendemos y no queremos aprender. No queremos hacer caso de los "profesionales" y seguimos sin caer del guindo.
*Por cierto, en la última década han muerto en todo el mundo 117 personas por ataques de tiburón, solo en en la dana de 2024 murieron 232 personas en Valencia en 2 días. Cada uno que saque sus conclusiones.

