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lunes, 4 de junio de 2018

Estrategias defensivas en culebras inofensivas

Las serpientes son unos de los animales más temidos y odiados, a pesar de que la mayoría de las especies son completamente inofensivas y solo unas pocas pueden resultar peligrosas para el ser humano. Incluso en el caso de las serpientes venenosas, en España el número de accidentes graves es muy escaso, registrándose al año unos 130 casos de mordeduras, de los que menos del 1% resultan mortales. Por lo tanto, para un país con 46 millones de personas, este tipo de accidentes se puede considerar anecdótico.

Culebra de collar mediterránea

Entre las especies inofensivas, las más abundantes, al menos en la cornisa cantábrica, son las culebras del género Natrix, de las que podemos encontrar dos especies: la Culebra de collar mediterránea (Natrix astreptophora) y la culebra viperina (Natrix maura). El pasado sábado en compañía de mi amigo Gonzalo Gil, tuvimos la suerte de ver unos cuantos ejemplares de estas dos especies, que localizamos en una zona degradada en la orilla de un río del oriente de Asturias, donde entre restos de talas de madera, basura y gran abundancia de flora invasora parecían encontrarse a sus anchas. 

jueves, 11 de enero de 2018

Efectos colaterales del cambio climático: cambios en la proporción sexual de algunas especies

En la mayoría de los animales, la diferenciación sexual en machos y hembras está determinada genéticamente. En este caso, que un individuo sea macho o hembra queda marcado en el momento de la concepción y la formación del zigoto, ya sea por la presencia de un cromosoma sexual (determinación cromosómica) o por la combinación alélica de un gen determinado, que puede estar localizado o no en un cromosoma sexual (determinación génica). 

En los mamíferos placentarios la determinación sexual es cromosómica, de forma que las hembras tienen un par de cromosomas sexuales iguales (homogaméticos: XX), mientras que los machos tienen dos cromosomas sexuales distintos (heterogaméticos: XY). En el caso de las aves, la determinación sexual también es cromosómica, pero en este caso, el sexo homogamético será el macho (ZZ), y el heterogamético será la hembra (ZW). 

Este tipo de determinación sexual es responsable de que en estas especies la proporción de sexos teórica o sex-ratio dentro de una población sea 1:1, ya que tras la formación de los gametos, los dos alelos sexuales se combinan dando lugar a un 50% de embriones homogaméticos y un 50% heterogaméticos. 

Pero además de este tipo de determinación sexual que ya se encuentra fijada en el zigoto, hay algunas especies de reptiles en las que la determinación sexual se produce durante el desarrollo del embrión, por lo que el nacimiento de un macho o una hembra dependerá de las condiciones ambientales, sobre todo de la temperatura que experimentan los huevos durante las primeras fases de la incubación.

martes, 22 de agosto de 2017

Los camaleones ibéricos: ¿nativos o introducidos?

Los camaleones pertenecen a una familia de reptiles (Chamaleonidae) que reúne aproximadamente a 160 especies distintas, que se distribuyen mayoritariamente por África y Madagascar, aunque hay algunas especies que también aparecen en Asia y en el sur de Europa.


Los camaleones tienen varias características que hace que sean unos unos de los animales más conocidos, incluso por los profanos, a pesar de que seguramente la mayoría de las personas nunca hayan visto uno en la naturaleza. Entre estas características destaca su capacidad de cambiar de color, no solo para confundirse con el medio en el que viven y pasar desapercibidos ante los depredadores, sino también para comunicarse entre ellos. Mediante cambios de color, que se pueden producir en pocos segundos, los camaleones pueden manifestar distintos estados de ánimo: agresividad, dominancia, estrés, receptividad sexual por parte de la hembra, o todo lo contrario, pueden indicar a los machos que ya están fecundadas y que no tienen interés en aparearse.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Víboras mediterráneas (hocicuda y áspid), zonas de contacto e hibridación

El pasado fin de semana estuve en la zona del Río Tirón, en la Rioja, y aprovechando que Fernando Martínez Freiría daba una charla sobre víboras en las mismas jornadas en la que yo estaba invitado para hablar sobre salamandras, compartí un par de días de muestreo con él y con Inés Freitas. 

Fernando realizó su tesis doctoral (Martínez-Freiría, 2009) sobre la biología y la ecología de las víboras ibéricas en una zona de contacto entre las tres especies presentes en la Península Ibérica (Víbora de seoane, Víbora hocicuda y Víbora áspid) y tal como pude comprobar in situ es un apasionado de estos reptiles, odiados y temidos por mucha gente, pero también cargados con una pesada mochila de prejuicios, supersticiones y odios ancestrales, aunque lo cierto es que las mordeduras de víboras en España no llegan anualmente a la decena y los casos de muerte son aproximadamente de uno cada 5 años.

De las tres especies ibéricas, dos de ellas, la hocicuda (Vipera latastei) y la áspid (Vipera aspid) son propias de ambientes mediterráneos, al contrario que la Víbora cantábrica (Vipera seoane), que ocupa ambientes eurosiberianos. 

Asimismo, las dos especies de víboras mediterráneas forman parte del clado aspid y se encuentran filogenéticamente más próximas entre sí que de la víbora cantábrica, que forma un clado diferenciado junto a la Vipera berus, que se distribuye por el norte de Europa. Ambos clados se seprararon hace unos 12 millones de años.

A pesar de que la víbora áspid y la víbora hocicuda se han diferenciado como especies independientes hace relativamente poco tiempo (8 millones de años), ocupan ambientes diferentes y normalmente la áspid prefiere lugares más frescos que la hocicuda, cuya distribución ocupa el centro y sur de la península ibérica y el norte de África.


miércoles, 24 de mayo de 2017

Hablando de víboras y salamandras en Herramélluri (La Rioja)

Este fin de semana, entre el viernes 26 y el sábado 27 de mayo, celebraremos el Día Mundial de la Diversidad Biológica en Herramélluri (La Rioja) hablando de salamandras y víboras, dos grupos de animales que aunque despiertan la antipatía e incluso el miedo entre mucha gente son unos animales muy interesantes y beneficiosos.


Entre las actividades programadas está la proyección del documental "Los últimos dragones de Oviedo" y una charla divulgativa sobre este grupo de anfibios que daré yo. El sábado, Fernando Martínez-Freira, uno de los mayores expertos en víboras ibéricas, tomará el relevo y nos hablará de estos fascinantes reptiles, a los que si hay suerte podremos ver en la salida de campo posterior, ya que la zona es muy buena para la Víbora aspid y la Víbora hocicuda.

Las ponencias tendrán lugar en el ambulatorio de Herramelluri.

viernes, 17 de marzo de 2017

Ya es primavera para las víboras y los lagartos

Aunque oficialmente la primavera no llegará hasta el 20 de marzo, en el campo ya se nota el cambio de estación desde hace varias semanas. Muchas aves migradoras, como las golondrinas y los milanos negros han regresado de sus cuarteles de invierno y ya buscan los lugares donde nidificar. Y los que no se han marchado, como los reptiles, se desperezan del letargo invernal y aprovechan la subida de las temperaturas para salir de sus refugios y aprovechar los rayos del sol.


martes, 5 de julio de 2016

Proyección del documental de las salamandras de Oviedo y exposición de anfibios y reptiles

El próximo sábado, 9 de julio, a las 18:00 proyectaremos el documental "Los últimos dragones de Oviedo" en el auditorio del Museo Jurásico de Asturias (MUJA) que se encuentra entre las localidades de Colunga y Llastres. 



miércoles, 11 de mayo de 2016

Culebras de agua: perseguidas e inofensivas

Hay pocos animales más odiados que las serpientes. Se las ha relacionado con el mal desde hace siglos, se las teme y se las persigue y son muchas las que son matadas todos los años con azadas o palos cuando se las descubre en huertas y jardines. A pesar de esa mala fama, grabada a fuego en nuestras conciencias desde que somos pequeños, la inmensa mayoría de las serpientes son completamente inofensivas, y no solo eso, tienen un papel fundamental para regular las poblaciones de otros animales, como los roedores, que pueden causar daños de importancia en los cultivos de los mismos que las matan.

Hembra adulta y macho subadulto de Natrix astreptophora en la ribera del río Piloña (Asturias)


miércoles, 20 de mayo de 2015

Culebra de Esculapio: de divinidad de la salud a enemigo público

El lunes pasado, mientras recorríamos en coche la Reserva de Urdaibai, mi amigo Jon Hidalgo y yo nos encontramos con una sorpresa en medio de la carretera. En el asfalto y aparentemente muerta vimos a una culebra de poco más de un metro de larga. Nos bajamos del coche y al verla de cerca comprobamos que se trataba de una Culebra de esculapio (Zamenis longissimus). 


Y no estaba muerta, ni atropellada como pensamos al verla. Tenía un par de heridas en un costado, probablemente producidas por un milano negro o un ratonero que después de atraparla se asustó al ver llegar al coche y la dejó allí. Esta vez tuvo suerte, ya que dio con nosotros y no solo la salvamos de una muerte más que segura en las garras del depredador sino que la dejamos entre la vegetación a resguardo de otra de sus mayores amenazas: el ser humano. 


Las culebras como ésta tienen una gran cantidad de depredadores, no solo aves rapaces sino también numerosos mamíferos como martas, garduñas, zorros y gatos domésticos. Pero además de estos depredadores, el hombre representa uno de sus mayores enemigos, ya que al igual que ocurre con el resto de ofidios su primera reacción al verla es matarla a palos.

Lo más curioso de este caso, es que esta relación del hombre con las serpientes y más concretamente con la Culebra de esculapio no siempre ha sido negativa. Las serpientes han estado unidas al hombre desde tiempos inmemoriales. En la cultura neolítica se la consideraba una presencia beneficiosa y protectora, ya que además de ser inofensiva se conocía su papel como depredadora de ratones y topillos que destruían las cosechas. 

Pero la Culebra de esculapio no era una culebra cualquiera, en la mitología griega se relacionó con la adivinación, la prudencia y la regeneración, y representaba los poderes mágicos de la sanación y curación. Su nombre viene del médico Asclepio (Esculapio para los romanos), natural de Tesalia y que fue citado en numerosos obras clásicas como La Iliada. Según una de las leyendas que hablan de este médico, que aunque realmente vivió y se dedicó a la medicina fue incluido entre los dioses del Olimpo como dios de la Medicina, una vez que Esculapio estaba atendiendo a Glauco, el hijo de Poseidón y Nais, que había sido herido mortalmente por un rayo, una serpiente entró en la sala donde estaban con unas hierbas en la boca. Esculapio cogió esas hierbas y consiguió resucitar a su paciente.

Posteriormente, la leyenda de Asclepio fue adoptada por el imperio romano. En este caso,  se habla de una grave epidemia de peste que tuvo lugar en Roma en el 293 a. de C. Los gobernantes de la ciudad enviaron un barco para que trajera a Esculapio (Asclepio para los griegos), que llegó a la ciudad con una serpiente sagrada a bordo. Con su llegada la epidemia cesó inmediatamente. Como muestra de agradecimiento construyeron el barco de piedra de la isla Tiberina, en cuya proa se labraron las figuras de Esculapio y la serpiente. 


Estas leyendas aún permanecen vivas entre nosotros y de hecho, el símbolo de la Medicina es la vara o bastón de Esculapio, que se representa con un bastón de madera en el que aparece enrollada una única serpiente. Lás dos serpientes enrolladas y enfrentadas entre sí son el símbolo del comercio, aunque mucha gente lo confunde también con el de la medicina.


El símbolo de la farmacia es parecido, pero en vez de en un bastón, la serpiente aparece enrollada en una copa, la copa de Higea. En este caso, la serpiente es venenosa y se muestra derramando su veneno sobre el cáliz, representando el poder del veneno, que es capaz de matar pero también de curar, una vez que es convertido en medicamento dentro de la copa.


Ajena a todas estas consideraciones humanas y divinas, nuestra Culebra de Esculapio, una vez alejada de la carretera, se escondió entre la vegetación, seguramente sorprendida por todo lo que le había pasado ese día. Para mi fue una sorpresa y una alegría encontrármela, ya que era la primera vez que veía esta especie, que en Asturies solo cuenta con una pequeña población aislada en los Picos de Europa, en el Desfiladero de la Hermida, en la cuenca del Río Deva.

No estaría nada mal que recordáramos de vez en cuando esas leyendas antiguas y que tuviéramos en cuenta que todas ellas tienen un fundamento real, sencillamente que la gran mayoría de las culebras y serpientes, lejos de ser un peligro son unos animales muy beneficiosos. Y si nos fijamos en esta especie, también nos daremos cuenta de que si dejamos a un lado nuestros prejuicios se trata de un animal precioso, con un aspecto muy similar al de las mambas africanas, pero completamente inofensivo.

martes, 12 de mayo de 2015

Regreso a Monfragüe

Como todos los años por estas fechas, el pasado fin de semana me bajé hasta el Parque Nacional de Monfragüe y cambié por unos días el olor de la mar por el olor de las jaras. En poco mas de 4 horas de viaje ya estaba en la Portilla del Tietar, donde decenas de Buitres leonados descansaban en las rocas que caían sobre el río como gárgolas en una catedral gótica. A escasos metros de las rocas, en una encina que se recortaba contra el cielo, la pareja de Águilas imperiales que tienen aquí su territorio habían decidido instalar su nido. Decenas de curiosos enfocaban sus telescopios hacia allí para ver como la hembra protegía a su único pollo de los rayos del sol. El pequeño aguilucho, de color blanco inmaculado asomaba de vez en cuando entre las hojas ajeno a todo el revuelo.


El sol pegaba fuerte a esas horas de la tarde y no fue hasta la mañana siguiente, poco después de amanecer, cuando pude ver a la pareja de águilas con la mejor luz del día. La hembra salió a estirar las alas y voló ante nosotros para volver a posarse de nuevo en el nido. Unos metros más allá, en el acantilado, un búho real había llegado minutos antes para posarse junto a sus dos pollos ya crecidos.


Unos cientos de metros más lejos, una hembra de alimoche incubaba sus huevos en una pequeña cueva en la que apenas cabía. Ya llevan varios años criando allí, pero la cigüeña negra que nidificaba a escasos metros ya no estaba, hace unos años que ha cambiado de sitio, desplazada por una pareja de buitres.

En Monfragüe siempre hay algo que ver, la densidad de aves rapaces es tan alta que es raro encontrar un cachito de cielo en el que no encontremos alguna. Y sobre todo para los que venimos del norte, donde prácticamente todas las rapaces que vemos volar sobre nuestras cabezas son ratoneros comunes, nos llama la atención la enorme variedad de especies: buitres negros y leonados, alimoches, águilas imperiales, culebreras, calzadas, milanos y si hay suerte alguna de las águilas perdiceras, que cada vez más amenazadas en la Península Ibérica, aún se pueden encontrar con relativa facilidad en Monfragüe.


El monte aún estaba verde por las últimas lluvias, pero en un par de semanas se habrá agostado y tomará el color amarillo y ocre del verano. Entre las jaras, muchas de las cuales aún conservaban las flores, los ciervos se guardaban del calor esperando a a la tarde para salir a los claros. En Monfragüe no tienen grandes depredadores que controlen su población y tanto ciervos como corzos se muestran muy confiados, sabiendo que tienen pocos peligros que los amenacen.


La visita obligada al Salto del Gitano, sin duda el observatorio ornitológico más conocido de España, nos deparó una sorpresa. A la larga lista de especies que han elegido estos impresionantes cortados sobre el Tajo para nidificar se les ha unido una nueva especie. Una pareja de Garzas reales había construido su nido en una encina justo enfrente del mirador. Mas retrasadas que los buitres leonados, algunos de los cuales ya tenían pollos muy crecidos, las garzas aún no habían hecho la puesta y se encontraban en plena fase de apareamiento.


Cerca del nido de las garzas se encontraba vacío el nido de las cigüeñas negras, sin duda el nido más visto y fotografiado de esta especie, no solo en el parque nacional sino en toda la Península. Hace unos años una pareja de buitres leonados las echó de su casa y se tuvieron que buscar un nuevo sitio en una roca sobre al agua a pocos metros de allí.


En estos cortados el año pasado anidaban 3 parejas de esta especie, pero este año solo hemos visto dos nidos, en los que aún no habían eclosionado los pollos. Al igual que ocurre con otras especies del parque, seguramente no haya un lugar mejor para ver a las cigüeñas negras que éste. Con un poco de suerte, en uno de los viajes que hacen al nido nos llegarán a pasar justo por debajo de nosotros, dejándonos imágenes que no solemos ver casi nunca.


Además de las "aves grandes" multitud de otras especies habituales en la zona también se dejaron ver. El infatigable roquero solitario cantaba sin descanso posándose a menudo en las rocas cercanas y junto a él, herrerillos, carboneros, colirrojos tizones y escribanos montesinos también se mostraban confiados posándose en ocasiones a menos de un metro de nosotros. Los aviones roqueros y las golondrinas dáuricas también volaban en círculos ante nuestros ojos, posándose de vez en cuando en las rocas donde habían construido sus nidos. Me entretuve con las golondrinas un buen rato, tratando de sacarles una foto, lo que no resultaba nada fácil ya que aparte de su pequeño tamaño en comparación con sus vecinos, se movían mucho más rápido, siendo casi imposible no solo hacerles una foto sino incluso llegar a encuadrarlos. Finalmente conseguí salvar un par de imágenes decentes.


Estos hirundínidos, al contrario que las golondrinas comunes no aprovechan las casas humanas para construir sus nidos y prefieren los cortados rocosos, aunque no le hacen ascos a otras construcciones como viaductos o túneles.

Pero además de aves, en Monfragüe también hay una buena variedad de anfibios y reptiles. Aunque esta vez muchas de las que especies que vimos otros años, como la culebra de herradura o la de escalera, no se dejaron ver y a pesar de que la víbora hocicuda sigue siendo una asignatura pendiente, algunas especies como la lagartija colilarga, el lagarto ocelado o el galápago leproso, si aparecieron.


Hace casi 30 años que visité Monfragüe por primera vez y desde entonces muchas cosas han cambiado. En esa primera visita este espacio era "sólo" un Parque Natural y no había prácticamente infraestructuras para los visitantes. Se podía acampar libremente cerca de Villarreal de San Carlos y no había las aglomeraciones que se encuentran ahora. A partir de 2007 Monfragüe se convirtió en  el decimocuarto Parque Nacional de España. Esta nueva catalogación ha servido para aumentar su protección, aunque con la nueva ley de Parques Nacionales aprobada recientemente por el actual gobierno no se sabe muy bien, como afectará.

Después de tres intensos días en los que compartimos excursiones, cenas y risas con mis amigos de la asociación Ardeidas, que nos llevan invitando desde hace tiempo a estas quedadas, llegaba la hora de marcharse. Todavía nos quedaba tiempo para hacer una última visita a las águilas imperiales antes de irnos. 

Hay sitios a los que siempre apetece volver, y Monfragüe es uno de ellos.

NOTA: haced click en las fotos para verlas a mayor tamaño

lunes, 13 de abril de 2015

Si me comes la cola me salvo

Eso es lo que debió pensar la hembra de lagartija roquera (Podarcis muralis) que ayer tomaba el sol tranquilamente sobre una piedra cuando sintió el ataque de un depredador. Muchos reptiles y algunos anfibios, como la Salamandra rabilarga (Chiogolossa lusitanica), tienen la capacidad de desprender voluntariamente algunas partes no vitales del cuerpo, generalmente la cola, como un mecanismo de defensa contra sus enemigos. Esta habilidad recibe el nombre de autotomía.  

La nueva cola ya ha empezado a formarse

La autotomía suele ser un último recurso, normalmente después de intentar sin éxito la huida hacia un refugio seguro. Si el depredador tiene agarrada a su presa esta es capaz de soltar un trozo de cola gracias a la existencia de unos planos de fractura entre las vertebras. En esos puntos existe una capa de tejido cartilaginoso llamado septum, que después de la rotura favorece la formación de una nueva osificación, que permite que la cola se pueda regenerar. De todas formas, la nueva cola que se formará no será igual que la cola perdida y por eso será fácil distinguir aquellos animales que han perdido la cola en el pasado y los que aún la conservan intacta.

La particularidad por la que la autotomía es útil para disuadir a los depredadores es la que hace que la cola desprendida siga moviéndose durante unos minutos debido a que los estímulos reflejos aún permanecen activos. De esta forma, no es raro que el depredador se entretenga con ella y se olvide de su propietario, que aprovechará la confusión para huir.

A pesar de la utilidad de esta habilidad, como ya he comentado se trata de un último recurso desesperado, ya que la ausencia de cola representará un hándicap para la lagartija, ya que su capacidad de maniobrabilidad será menor que a de una lagartija "intacta". Pero en estos momentos, ese pequeño inconveniente no creo que le importe demasiado a la hembra de lagartija.

lunes, 12 de mayo de 2014

El lagarto verde y el uso masivo de herbicidas

El pasado jueves nos acercamos a una zona de campiña costera en la zona de Ribesella (Asturies), con la intención de visitar una población de lagartos verdes (Lacerta bilineata) que mi amigo Gonzalo Gil tiene controlada desde hace tiempo, y que en ese lugar comparte el hábitat con los lagartos verdinegros (Lacerta schreiberi).

A pesar de que las previsiones meteorológicas pronosticaban una jornada soleada y calurosa, el día amaneció nublado, y a medida que nos acercábamos al lugar fue empeorando, la temperatura bajó y se puso a orbayar. En esta zona, la proximidad de sierras costeras, como la del Cuera o el Sueve, hace que las nieblas y nubes sean muy frecuentes y que no nos podamos fiar demasiado de los pronósticos.

A pesar de todo, no íbamos a marcharnos sin intentarlo, así que comenzamos a recorrer el camino mirando atentamente los muros de piedra y los taludes donde los lagartos suelen pasar el día. No había ni rastro de ellos, hasta que finalmente encontramos una hembra muy grande, que aún fría, se movía lentamente entre  las piedras. 


Seguramente la baja temperatura ambiental era la responsable de que se mostrara tan confiada. Estuvimos dudando un buen rato acerca de su sexo, ya que a pesar de que estaba muy gorda y parecía que estaba próxima a realizar la puesta, tenía una coloración muy intensa. De todas formas, la estructura y coloración de su cabeza no parecían dejar dudas de que se trataba de una hembra.


Después de hacerle unas cuantas fotos, la dejamos tranquila y seguimos recorriendo el camino y los prados próximos para ver si encontrábamos alguno mas. Las nubes empezaron a desaparecer y el sol salio entre ellas calentando el ambiente. Era lo que los lagartos estaban esperando y fueron suficientes unos rayos de sol para que entre las rocas de los muros asomaran varios ejemplares más, tanto de lagarto verde como de verdinegro. 

Talud tratado con herbicidas (Foto tomada de A Morteira)

Lo peor de la jornada fue la confirmación de que el uso de herbicidas para limpiar la vegetación de los muros y taludes de los caminos, ya no es una práctica puntual en algunas zonas, sino que se está convirtiendo en algo común y muy extendido en toda nuestra geografía.

Los efectos nocivos de estos productos, tanto para el ser humano como para la fauna y evidentemente para la flora, ya han sido descritos y denunciados en frecuentes ocasiones. La atrazina, por ejemplo produce trastornos hormonales que afectan a la función reproductora en muchos animales, incluido el hombre. Uno de los herbicidas más utilizados, el glifosato, no es selectivo y elimina toda la vegetación, afectando además a la química del suelo, habiéndose confirmado su elevada toxicidad tanto para los anfibios, reptiles y peces, como para los mamíferos.

A pesar de que la toxicidad de estos productos ya está más que demostrada, lo más sorprendente es que no son los particulares lo que más uso hacen de ellos, sino que es la propia Administración la que recurre a ellos para la "limpieza" de carreteras y caminos rurales. En el caso de Asturies, aunque el uso de herbicidas para estás prácticas había sido prohibido en 2008, lo cierto es que esa prohibición no es efectiva ya que tal como se ha denunciado en varias ocasiones, y como yo mismo he observado en numerosos lugares, esas prácticas lejos de desaparecer se han incrementado en los últimos años. Hace unos días, incluso en los taludes de la carretera que lindan con el Cierrón, en la Ria de la Villa, que es una Reserva Natural, se estaba fumigando con herbicidas para limpiar los taludes de la autopista.

No es descabellado pensar que la disminución en el número de anfibios y reptiles que estamos observando en los últimos años, e incluso la extinción local de alguna población, como por ejemplo la de una de lagarto verde cercana a la Villa, pueda estar relacionada con el uso indiscriminado de estos productos.

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sábado, 19 de abril de 2014

Estrategias de apareamiento en lagartos y lagartijas


Con la llegada de los primeros calores de la primavera los reptiles salen de su letargo invernal y se preparan para la reproducción. Los machos se visten con sus mejores galas con la intención de atraer a una pareja y de intimidar a otros machos rivales, mientras que las hembras permanecen con una coloración más apagada.

Uno de los reptiles más espectaculares del norte de la Península ibérica es el Lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi), que durante esta época adquiere una coloración azul cobalto en la cabeza y en la garganta. Los machos más fuertes y dominantes tienen colores más intensos, tanto en la cabeza como en el dorso, de forma que en muchas ocasiones, sólo con su presencia son capaces de ahuyentar a los posibles competidores sin tener que luchar con ellos. Asimismo, recientemente se ha descubierto que los machos que tienen una mayor respuesta inmune tienen la coloración azul de la garganta con valores más bajos de ultravioleta y la coloración amarilla del vientre con mayores valores del mismo (Martín y López, 2009). Hace un par de días, en el concejo de Cangas del Narcea (Asturies) vimos un macho impresionante que acompañaba a una hembra y que tenía una coloración tan intensa como pocas veces había visto


Los machos se pueden emparejar con hasta 4 hembras y las acompañan durante casi un mes para evitar que otros machos se puedan aparear con ellas. Este comportamiento, que es común en otros muchos animales, desde insectos hasta peces y mamíferos, se conoce en etología como "mate guarding" y tiene como fin asegurar la paternidad. A pesar de esta estrecha vigilancia, las hembras suelen copular con varios machos cada temporada. De esta forma, la hembra también asegura la fertilidad de sus huevos y reduce el riesgo de esterilidad que podría ocurrir si se apareara con una única pareja.

Durante la fase de cortejo, el macho sigue a la hembra y en ocasiones la toca con la cabeza o las patas para estimularla, hasta que finalmente se produce la cópula. La hembra retiene los huevos durante tres semanas antes de la puesta, que es realizada entre mayo y julio en un talud, debajo de una piedra o incluso en una madriguera de topos.


En las lagartijas, las pautas de apareamiento son parecidas a las de los lagartos, aunque normalmente el comportamiento de mate guarding suele ser más corto y no suele pasar de unas pocas horas.


En la mariña lucense, cerca de la localidad de Rinlo, habita una buena población de Lagartija de Bocage (Podarcis bocagei), que al igual que los largartos verdinegros se encuentra estos días en pleno frenesí reproductor. Los machos, aunque no tan impresionantes como estos últimos, presentan un dorso coloreado de verde brillante y una bandas más oscura en cada costado que le recorre todo el cuerpo. Las hembras, por el contrario son de color pardo con dos rayas amarillentas a cada lado que van desde la cabeza a la cola.


Durante la cópula, al igual que en todos los lacértidos, el macho muerde a la hembra por la zona inguinal para sujetarla y dobla la cola para introducir uno de sus hemipenes por la cloaca de su pareja. Luego se quedan inmóviles durante un tiempo variable, que puede llegar a los 20 minutos, después de los cuales se separan.


En algunas poblaciones, las hembras fertilizadas adquieren una coloración verde similar a la de los machos, aunque siguen manteniendo las dos líneas dorsales marcadas. Se ha confirmado, que todas las hembras que presentan esta coloración, como la del la hembra de las dos fotos anteriores, tenían huevos en el oviducto, mientras que las hembras no ovuladas y las no reproductoras, eran siempre pardas (Galán, 2000). Este cambio de coloración es una estrategia de las hembras fecundadas para evitar el acoso de los machos, que al confundirlas con machos subordinados no intentarán aparearse con ellas.

Al igual que ocurre con los lagartos, cuando la puesta está próxima, las lagartijas buscan activamente un lugar para depositar los huevos. Para ello escavarán una pequeña galería donde pondrán entre 2 y 9 huevos según su tamaño.

Una vez terminada la época de reproducción, los machos perderán sus colores brillantes y tanto ellos como las hembras se olvidarán de los cortejos para alimentarse activamente y acumular las reservas necesarias para pasar el invierno.

Bibliografía
- Galán P (2000). Females that imitate males. Dorsal coloration varies with reproductive stage in female Podarcis bocagei (Lacertidae). Copeia, 2000 (3): 819-825.
-Martín J, López P (2009). Multiple color signals may reveal multiple messages in male Schreiber's green lizards, Lacerta schreiberi. Behavioral Ecology and Sociobiology, 63 (12): 1743-1755.


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martes, 2 de julio de 2013

Se acabó la fiesta de los lagartos verdinegros

Macho de lagarto verdinegro

La época de celo del lagarto verdinergo (Lacerta schreiberi) ya se ha terminado, y los machos, que hasta hace unas pocas semanas lucían una impresionante coloración azul en la cabeza, la han perdido. Ya no tiene sentido invertir más recursos en fabricar costosos pigmentos y por otra parte una cabeza de color gris pasa más desapercibido ante los depredadores.

Después de cortejo y las cópulas, los machos apenas se habían separado de las hembras con las que se habían apareado. En algunas ocasiones los machos más grandes pueden llegar a aparearse con hasta cuatro hembras distintas durante una temporada de cría. Si un macho vecino se acercaba demasiado a su territorio, era atacado y expulsado, de esa forma se aseguraba de que la futura descendencia de la hembra era sólo suya y que ningún otro macho podría poner en peligro su paternidad.

Hembra de lagarto verdinegro

Una vez pasado el peligro de la infidelidad, los sexos se separan y cada uno se va por su lado. En estas fechas o incluso antes, la hembras depositará entre 6 y 24 huevos debajo de alguna piedra o en la madriguera de un topo, que si hay suerte eclosionaran en el mes de septiembre.

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lunes, 24 de junio de 2013

Víboras: ¿temor infundado?


Las serpientes siguen representando una de las mayores fobias para el ser humano. Ese odio y temor se debe a la educación que hemos recibido desde la infancia, probablemente influenciada por la gran cantidad de mitos y leyendas que rodean a estos animales, más que por las propias experiencias personales de los que nos educaron.

Lo cierto es que la mayoría de las serpientes no son venenosas y de las 14 especies que hay en España, sólo  tres pueden resultar peligrosas, las tres Víboras (hocicuda, áspid y de Seoane), y apenas producen accidentes (la culebra bastarda también tiene veneno pero al inocularlo con los dientes posteriores de la mandíbula no representa un peligro para nosotros). Según los datos expuestos en el Primer Panel de Expertos sobre intoxicaciones por mordeduras de ofidios venenosos, en el conjunto de Europa, incluidas Rusia y Turquía, se registra una media de 7992 mordeduras de serpientes al año, de las cuales sólo el 15% dan lugar a intoxicaciones graves, y tan sólo el 1% resultan mortales. Teniendo en cuenta que en Europa viven 711 millones de personas, la probabilidad de que nos muerda una serpiente venenosa es menor del 0,001%.

En España, entre 1992 y 2009 sólo 16 personas murieron por esta causa (menos de 1 persona al año), mientras que las picaduras de avispas y abejas causan  una media de 20 muertes anuales en nuestro país.


Ajenas a estos números y estadísticas, las víboras siguen haciendo su vida, pasando desapercibidas y confiando en su camuflaje y en su quietud para no ser vistas por sus depredadores, entre los que el ser humano destaca entre todos ellos. El resto de sus "enemigos" no las ven como una amenaza sino como un alimento y por eso muchas aves rapaces, mamíferos como turones, martas, zorros o nutrias no tienen ningún reparo en incorporarlas a su dieta.


Las víboras utilizan el veneno para matar a sus presas, que suelen ser en un 90% de los casos ratones y otros micromamíferos, aunque también pueden cazar anfibios y otros reptiles. Los jóvenes cazan más anfibios y reptiles y a medida que van aumentando de tamaño van cambiando su dieta hacia los micromamíferos. Suelen cazar al acecho, esperando a que su presa se acerque para morderlas e inocularles el veneno, que en pocos minutos le causa la muerte. Después solo tienen que seguir el rastro de su víctima para posteriormente engullirla. Debido a su bajo metabolismo, se ha comprobado que pueden mantener una tasa de crecimiento normal consumiendo tan sólo 4 o 5 presas al año.


El veneno es muy importante para las víboras, ya que de él depende su supervivencia a la hora de alimentarse. También es muy caro de producir y después de cada inoculación necesita pasar un tiempo hasta que sus reservas están completas para poder matar a una nueva presa. Debido a esto, las víboras no suelen desperdiciarlo y sólo muerden si se ven muy amenazadas, sino prefieren quedarse quietas o huir y esconderse.

Pero el hecho de que las mordeduras se serpientes sean algo muy raro, no implica que debamos confiarnos si vemos una víbora. Lo más prudente es dejarla donde está y no intentar cogerla ni tocarla. Muchos accidentes se producen por un exceso de confianza y por desconocimiento. A nadie se le ocurre meter la mano en un avispero o en una olla de agua hirviendo.



Si nos quitarnos toda esa carga de supersticiones y temores que llevamos cargando desde hace generaciones, quizás podamos mirar a las víboras y otras serpientes con otros ojos, y darnos cuenta de que realmente son unos animales muy bonitos, como esta hembra de Víbora de Seoane (Vipera seoanei) que descansaba tranquilamente a la orilla de un camino cerca de Villaviciosa. Varias personas pasaron a su lado sin percatarse de su presencia y por supuesto nosotros tampoco hicimos nada por delatarla cuando alguien se acercaba, porque seguramente hubiera significado su muerte nada más que nos hubiéramos marchado.

Con este artículo no intento convencer a nadie para que le empiecen a gustar las víboras, todos podemos tener los gustos que queramos. Yo odio ir de compras y otras personas en cambio hacen cola por entrar en las rebajas y se pegan entre si por conseguir unos calzoncillos a mitad de precio. Por eso el mejor consejo que se me ocurre es que si nos encontramos con una víbora la dejemos en paz, que sigamos nuestro camino y que le permitamos a ella seguir el suyo. Lo más seguro es que ni se inmute por nuestra presencia y que siga tomando el sol tranquilamente, para ella no somos nada importante, solo unos bultos que se mueven y que además no se comen.

NOTA: como siempre, haced click en las fotos para verlas a mayor tamaño.

viernes, 18 de enero de 2013

Aparece una Tortuga laud muerta en Salinas


Una tortuga laud (Dermochelys coriacea) apareció muerta ayer en la Playa de Salinas (Castrillón, Asturies). Se trataba de un ejemplar de un metro y medio de longitud y que podría pesar entre 200 y 300 kg. Esta especie es rara en el Cantábrico pero últimamente esta siendo cada vez más frecuente encontrarse con ejemplares muertos o moribundos en nuestras costas, como la aparecida en octubre de 2010 en Oleiros, o la que apareció en diciembre de 2009 en Rodiles.


El ejemplar de Salinas, al igual que el aparecido en Rodiles, tenía un fuerte golpe en el cráneo, por lo que no sería descartable que ambos hubieran muerto al golpearse con un barco, aunque podría tratarse de un golpe post mortem.


La Tortuga laud, una especie incluida en la categoría de "En Peligro Crítico" por la UICN, al igual que otras tortugas marinas, es una especie muy amenazada, principalmente por las actividades humanas. Una de las causas de mortalidad más importante para estos animales es la ingestión de plásticos, sobre todo de bolsas, que las tortugas confunden con las medusas de las que se alimentan. Asimismo, la captura accidental en líneas de palangre causa la muerte de muchas tortugas marinas todos los años.

lunes, 30 de julio de 2012

El lagarto ocelado en Asturies


El lagarto ocelado (Timon lepidus) es el más grande de los lagartos ibéricos, ya que algunos machos viejos pueden alcanzar 70 cm de longitud, aunque son pocos los individuos que llegan a ese tamaño. Esta especie esta fuertemente asociada a los escosistemas mediterráneos por lo que es muy escaso y localizado en Astruies y en la mayor parte de la cornisa cantábrica, donde algunas poblaciones se encuentran recluidas en valles que conservan formaciones de matorral y bosque mediterráneo con zonas despejadas, como canchales calizos e incluso bordes de pistas o carreteras.

Distribución del lagarto ocelado (Atlas y Libro Rojo de los anfibios y reptiles de España, 2004)

Esta especie, al igual que ocurre con otras especies de reptiles es muy sensible a los incendios forestales que pueden causar la muerte directa de muchos ejemplares y la destrucción de su hábitat. A pesar de estar estrictamente protegido, la injustificada mala fama que rodea a esta especie y a casi todos los reptiles, es la culpable de que aun hoy en día muchos lagartos sigan muriendo a manos del hombre.

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