martes, 16 de agosto de 2011

Capeando el "Levantito"

Hembra de Sympetrum fonscolombii aguantando el fuerte viento

Al final no hubo suerte con las orcas, después de una semana en la zona del estrecho no pudimos salir a la mar porque el fuerte viento del levante de los primeros días no nos dejó. Los últimos días se calmó y las condiciones de la mar eran óptimas, pero se cancelaron las salidas porque no podían asegurar las observaciones. Como suele ocurrir los animales son imprevisibles y nunca se puede asegurar nada al 100% . Quizás por eso disfrutamos tanto cuando finalmente conseguimos ver a una de esas especies con las que soñamos desde niños.

El viento era tan fuerte que los pueblos y ciudades de los alrededores se llenaron de libélulas de la especie Sympetrum fonscolombii, que agobiadas por el vendaval se refugiaban donde podían. En algunas playas miles de estas libélulas se agarraban a las ramas intentando aguantar como podían (click en las fotos para ampliar).

Macho de Sympetrum fonscolombii

No debe ser muy fácil volar y cazar en esas condiciones por lo que la mejor opción era esperar pacientemente a que mejorara el tiempo. Desgraciadamente nosotros no pudimos esperar como las libélulas y nos tuvimos que volver a casa.

Pero las orcas siguen por allí, no se por cuanto tiempo, así que habrá intentarlo de nuevo, quizás la próxima semana.

lunes, 8 de agosto de 2011

Segundas puestas de martín pescador


Sin duda, uno de los pájaros más bonitos que nos podemos encontrar en la Península Ibérica es el Martín pescador (Alcedo atthis). En Asturies es un reproductor escaso si tenemos en cuenta la abundancia aparente de lugares para nidificar. La población estimada de esta especie oscila entre 50 y 80 parejas (datos COA), que se concentran principalmente en los tramos medios y bajos de los principales ríos de la provincia.


Precisamente, una de las principales amenazas para el martín pescador es la destrucción de su hábitat, sobre todo por la construcción de embalses y escolleras. Por otra parte, la eliminación de los bosques de ribera aumenta el riesgo de derrumbes de taludes. En el último siglo se estima que se han destruído al menos 100 km de ribera que podrían ser aptas para la reproducción de los martines.


La reproducción de esta especie suele comenzar en abril y normalmente realizan dos puestas, habiéndose localizado nidos con pollos hasta finales de septiembre. En un talud de un río asturiano, una pareja de martines pescadores ha escavado la galería del nido y de vez en cuando el macho aparece con un pez en el pico para cebar a los pollos o a la hembra.



La frecuencia de cebas es muy baja, por lo que seguramente los pollos aun serán muy pequeños o puede que incluso aun no hayan nacido. En las dos cebas que tuvieron lugar en tres horas de espera siempre fue el macho el que llegó con ceba. La hembras de martín tiene la parte inferior del pico de color anaranjado mientras que en el macho es completamente negra.

Cuando los pollos crezcan un poco mas, las cebas serán muy numerosas, ya que una nidada de martín pescador puede estar compuesta por 6 o 7 pollos que llegan a comer mas de 10 peces cada uno diariamente.


Durante todas las cebas que observamos, los peces que llevó el martín al nido fueron bogas de río (Chondostroma willkommii), una especie muy abundante en los tramos medios y bajos de los ríos cantábricos.


Nota: Gracias Jose por darme todas las facilidades para afotar a este bicho tan guapu. Pinchad las fotos para ampliar.


jueves, 4 de agosto de 2011

Mortalida masiva de aves marinas tras el accidente del Prestige

En noviembre de 2002, el petrolero Prestige derramó mas de 60.000 toneladas de fuel pesado frente a las costas de Galicia. En los siguientes meses, miles de aves marinas (12.023 ej.), sobre todo álcidos (9.826 ej, 81,7%), aparecieron muertos en las playas del Atlántico ibérico y el Cantábrico. De todas formas, todas esas aves representaban una pequeña fracción del número total de aves que murieron tras esa catástrofe ambiental.

Un gran número de aves desaparecieron en la mar (se hundieron o fueron depredadas) y nunca llegaron a la costa, y de las que llegaron, muchas no se encontraron: unas fueron devoradas por los carroñeros y otras no se localizaron porque pasaron desapercibidas y otras aunque fueron localizadas no se reportaron. Con el fin de estimar la mortalidad total de la forma más aproximada posible, realizamos varios experimentos durante las semanas siguientes al vertido.

                       Diseño experimental

En un primer experimento pretendíamos estimar el número de aves que llegaron a la costa después de morir en alta mar. Para ello, soltamos desde un helicóptero un total de 437 bloques de madera que tenían la misma densidad y el tamaño aproximado de un frailecillo o de un arao. Los bloques se lanzaron a 5, 15 y 25 km de la costa gallega (el experimento se replicó en la cosa asturiana lanznando los bloques desde un barco a 4, 9 y 12 millas), después de haberles colocado una placa con un texto explicativo un código individual y un número de teléfono para que las personas que encontraran uno de ellos cuando llegara a la playa pudieran avisar.

Tacos experimentales (izquierda: tipo frailecillo; derecha: tipo arao)

En un segundo experimento evaluamos la detectabilidad de los bloques, para ello se dejaron en varias playas gallegas y asturianas cadáveres de álcidos recogidos durante las inspecciones costeras y tacos de madera iguales a los soltados en alta mar. De esta forma se pudo calcular tanto la detectabilidad de las aves orilladas como un factor de corrección para los bloques de madera usados en el experimento.

Por último, se realizaron censos de aves marinas desde embarcaciones para conocer la distribución de los álcidos en alta mar.


Los resultados obtenidos al combinar todos los experimentos dieron lugar a una cifra que como preveíamos fue muy superior al número de aves que aparecieron en los muestreos. El número total estimado de aves muertas fue de 87.594 (con un intervalo de confianza entre 54.113 - 162.313 aves). Esta mortalidad de álcidos situaba al accidente del Prestige como el tercero mas grave tras los de Exon Valdez y el Selendang Ayu. Los álcidos muertos eran en su mayoría aves juveniles y entre los áraos , la mortalidad estaba muy sesgada hacia los machos.

Recientemente hemos publicado un artículo en en la revista Ecosphere en el que se desarrollan detalladamente estos experimentos y las conclusiones de los mismos. Se puede descargar libremente en este enlace.


lunes, 1 de agosto de 2011

Agua y más agua


Se acabó julio con la impresión de que el verano aun no ha llegado y empezó el mes de agosto de la misma manera. Al menos yo no recuerdo un mes de julio con menos sol y con mas días de lluvia. Es cierto que muchas veces la memoria nos engaña y tendemos a pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero hay detalles que nunca suelen fallar.

Camino de la braña vaqueira de Arcallana (Cuideiru) hay un bebedero para el ganado que aunque nunca se seca, suele tener poca agua en verano. Pues este sábado pasado me pasé por allí a ver si encontraba tritones ibéricos (Triturus boscai) y éste es el aspecto que tenía, rodeado de musgo y vegetación exhuberante y con el agua rebosando por todas partes como si fuera otoño. No hay duda de que este verano ya vamos servidos de agua.

viernes, 29 de julio de 2011

El Macaón


En Asturies podemos ver tres especies de mariposas de la familia Papilionidae y de las tres, probablemente el Macaón (Papilio machaon) sea la mas conocida de todas. Al contrario que su pariente, la mariposa Apolo, que sólo se encuentra en zonas de elevada altitud, la Macaón se encuentra irregularmente distribuida por toda nuestra geografía, desde el nivel del mar hasta los 2000 m, aunque es escasa en las zonas más humanizadas del centro de la provincia.

Al igual que la Apolo, se trata de una mariposa muy grande, que puede llegar a los 85 mm de envergadura y que tiene un diseño y un colorido inconfundible. Esta especie presenta dos generaciones, una que vuela desde abril a junio y otra que aparece a finales de julio y vuela durante todo el mes de agosto. Ayer, en una zona costera pude disfrutar durante unos segundos de una de estas mariposas que hacía tiempo que no veía. Sus alas perfectas y sin trazas de desgaste indicaban claramente que había emergido de su crisálida hacía muy poco tiempo.

Al igual que ocurre con la Apolo, esta especie es muy apreciada por los coleccionistas, que en ocasiones han llegado a diezmar poblaciones enteras, por lo que no conviene dar muchos detalles sobre su localización. De todas formas, y si no es para estudios científicos que justifiquen la captura de cierto número de ejemplares, una alternativa inocua al coleccionismo es la fotografia. Os aseguro que no es nada sencillo fotografiarlas, aunque algunos fotógrafos, como Pablo Fernández, parezca que las tengan domesticadas.

martes, 26 de julio de 2011

Asegurando la paternidad


Asegurar la paternidad no es una tarea sencilla para los machos. En el mundo animal, la promiscuidad está muy extendida y las hembras intentarán por todos los medios asegurar que el padre de sus hijos sea el mejor padre posible. Esto es comprensible ya que ellas son las que mas invierten en la reproducción. Por su parte, los machos emplearán todas sus armas para evitar que otros machos fecunden a las hembras.

Los insectos son probablemente el grupo animal que ha desarrollado las estrategias mas sofisticadas para ese fin. En algunas especies de libélulas, los machos han modificado sus órganos copuladores para retirar el esperma anteriormente depositado por los machos rivales. De todas formas, una de las formas mas extendidas para asegurar la peternidad es la de permanecer unido a la hembra durante un largo tiempo después de haber transferido el esperma,como hace este macho de Hemíptero durante una noche de verano.

De esta forma se aumentan las posibilidades de que sus espermatozoides sean los que finalmente fecunden los huevos de la hembra.

viernes, 22 de julio de 2011

La playa fantasma

El Castru y Vidíu by DavidAlvarez1

Al caer la noche todo cambia, nada es lo que parece cuando la luz empieza a desaparecer. La mar brumosa se mezcla con las rocas de la orilla, que por momentos parecen moverse con las olas.

miércoles, 20 de julio de 2011

El control biológico de las plagas y la responsabilidad de las Administraciones

Cernícalo común (Falco tinnunculus), uno de los mejores plaguicidas

En el año 2007 se produjo una explosión demográfica de Topillos campesinos (Microtus arvalis) en la comunidad autónoma de Castilla-Leon. El invierno anterior había sido mas suave de lo normal, registrándose muy pocas heladas, por lo que la mortalidad natural había sido muy baja. Este hecho, unido a que a ese invierno le sucedió una primavera con temperaturas superiores a la media, favoreció la reproducción de esta especie y el aumento de su población.

Por supuesto no faltaron las habituales historias sobre las sueltas de roedores que realizaban el gobierno o los ecologistas, que pretendían con ello dar de comer a las rapaces y a las serpientes. Estas historias para no dormir las he oído en multitud de ocasiones, muchas veces de boca de las personas que menos me podía imaginar. Sorprendentemente, para ellos era mas creíble la existencia de laboratorios secretos dedicados a la reproducción masiva de mutantes ratoniles insaciables (que luego eran soltados desde helicópteros), que la existencia de ciclos demográficos regulares en las poblaciones naturales de roedores. En una ocasión escuché una historia alucinante sobre el tema, me contaron que los topillos se soltaban en canutos de cartón desde los helicópteros; en cada canuto se metían 3 topillos, de forma que al caer al suelo desde las alturas, dos de ellos se mataban en el golpe, pero el tercero sobrevivía al impacto al caer sobre los cuerpos espachurrados de los otros dos mártires.

La respuesta de la Administración ante esta explosión demográfica no se hizo esperar y como suele suceder no atendieron a criterios objetivos, sino que optaron por una estrategia populista que era la que demandaban los potenciales votantes: sembrar de veneno el campo. En total, la junta de Castilla y León se gasto 24 millones de euros en veneno y como se había avisado desde las instituciones científicas, el resultado fue que la plaga desapareció de forma natural. El descenso de la población de topillos fue el mismo en las zonas envenenadas que en las zonas sin envenenar (Olea et al, 2009, pdf) Eso si, el uso de venenos causó un desastre natural sin precedentes, provocando la muerte de miles de aves rapaces, mustélidos y muchos otros animales. Curiosamente la dieta de las aves rapaces y otros carnívoros está compuesta mayoritariamente por roedores, siendo los topillos su presa mas habitual, por lo que las medidas adoptadas por la Administración favorecieron el exterminio de los principales aliados contra la plaga que intentaban atajar. Por si fuera poco, el uso de venenos como el empleado para los topillos, que es un potente anticoagulante, es muy peligroso y puede causar graves daños a la población humana.

Y yo me pregunto, ¿quién tiene la responsabilidad de haber matado a todas estos animales protegidos?. La utilización de venenos y cebos envenenados está expresamente prohibida por la ley 4/1996, de 12 de julio, de Caza de Castilla León, y su uso lleva aparejada una multa que oscila entre 3.903,88 € y 78.077,48 € (Decreto 65/2006 de 14 de septiembre por el que se actualiza la cuantía de las sanciones a imponer por la comisión de las infracciones tipificadas en la Ley 4/1996). Quizás a la señora consejera de Agricultura de esta comunidad, que se saltó la ley que ella misma había aprobado habría que aplicarle una sanción ejemplarizante. Si por poner 100 g de veneno te pueden poner una multa de varios miles de euros, ¿cuantos euros tendría que pagar la persona que autorizó un envenenamiento masivo que causó la muerte de miles de animales protegidos? Curiosamente la misma admnistración que redacta una ley es la primera en saltársela. Eso sería como si un político que redacta leyes contra el robo y la corrupción fuera un ladrón y un corrupto ("caramba, que coincidencia", como dirían Les Luthiers). Pues sorprendentemente, la consejera de Castilla León durante la plaga de topillos no ha tenido que responder ante la justicia por esa masacre, aunque quizás lo haga por corrupción (caramba que coincidencia). Lo que es mas serio es que ha repetido en el cargo, por lo que si como es previsible se repite una plaga de topillos, seguramente adopte las mismas medidas que en la anterior legislatura.

Pero parece que en todo este asunto tan sucio hay una pequeña esperanza. En los últimos años han comenzado varios proyectos que tienen como finalidad incrementar las poblaciones de los depredadores naturales de los topillos, sobre todo rapaces tanto diurnas como nocturnas. Hace poco comentaba en este blog cómo una persona que se dedicaba a la agricultura conocía perfectamente el papel de estas aves en el control de los roedores, y cómo cuidaba del nido de una pareja de cárabos porque eran sus mejores aliados. Yo creo que esta persona le podría dar una charla a la señora consejera sobre el control biológico.



lunes, 18 de julio de 2011

El extraño celo de los corzos


A mediado del mes de julio comienza el celo de los corzos (Capreolus capreolus), que se adelanta varios meses al de sus parientes, los ciervos y gamos. Mientras que todos estamos familiarizados con la berrea del ciervo, el celo del corzo es mucho más discreto, quizás porque al contrario que otros cérvidos, el corzo es un animal solitario que no forma harenes durante la época de reproducción, como hacen otras especies de cérvidos.

Una cosa que sorprende la primera vez que se presencia el celo del corzo es que los machos ni berrean ni mugen, los corzos ladran. Su reclamo se asemeja mucho al ladrido de un perro y por eso el celo del corzo también recibe el nombre de "ladra". Los machos son muy territoriales y agresivos con otros machos de su especie durante todo el año y pueden delimitar territorios de hasta 7 hectareas a donde acuden las hembras para aparearse, atraídas por los ladridos del macho.

Pero una de las características más sorprendentes de la reproducción de los corzos es que la gestación no comienza inmediatamente después del apareamiento, como ocurre en la mayoría de los animales. El óvulo, una vez fecundado, da lugar a un zigoto que sufre las primeras divisiones hasta el blastocito,  luego el desarrollo se detiene y el embrión permanece en un estado latente hasta aproximadamente el mes de diciembre. En ese momento continúa desarrollándose normalmente produciéndose el parto en el mes de abril. En total transcurren unas 40 semanas desde la fecundación hasta el nacimiento, aunque realmente la verdadera gestación dura sólo 19. A este fenómeno se le llama implantación diferida o diapausa embrionaria y es frecuente en otros grupos de mamíferos como los mustélidos (también aparece en los murciélagos, los marsupiales y el oso polar), pero entre los Artiodáctilos sólo ocurre en el corzo.

Mediante la diapausa embrionaria, la hembra de corzo tiene control sobre su embarazo. Si las condiciones ambientales son propicias y el estado nutricional de la hembra es el adecuado, se produce una liberación de hormonas que hace que se reinicie el embarazo propiamente dicho. Si las condiciones son adversas o el estado de salud de la hembra no es el adecuado, el embarazo no prosigue con el consiguiente ahorro energético para ella.

jueves, 14 de julio de 2011

Poniendo puertas al campo


La especie humana tiene la fea costumbre de poner fronteras en su territorio, tiene la necesidad de delimitarlo, parcelarlo y cerrarlo para que todos los demás individuos (de su especie o de otra) tengan bien claro que eso es suyo. Se apropia de campos, montañas, ríos y mares y no le vale con dejar una marca temporal (como hacen otros animales), el hombre es capaz de gastar ingentes cantidades de tiempo y dinero en construir muros, cercados y empalizadas, muchos de los cuales durarán mucho mas que su propia vida. Y es capaz de matar por un metro mas o menos.


A más de 1800 metros de altitud, varios kilómetros de vallado de madera, reforzado con alambre de espino, cortan la campera  en las Ubiñas hasta las cumbres más altas. No me puedo hacer idea del tiempo que llevaría construirlo, ni de los árboles que se talaron para hacer todas esas estacas. Al final de lo que se trata es que las vacas de allí que son tuyas, no se coman la hierba de aquí que es mía.¿Y yo donde se supone que tengo que pacer?
Como decía Einstein, "sólo dos cosas son infinitas, el universo y la estupidez humana, y no estoy seguro de lo primero"