Júpiter, abajo en la fotografía. Con este aumento no son visibles los satélites.
Canon 50D, Canon 17-40 f/4 EF L USM a 17 mm. 30" a f 6.3, ISO 1600
En las noches despejadas de finales del verano, es suficiente con mirar a hacia el Este poco después de que se ponga el sol, para observar un punto muy luminoso que destaca sobre todas las estrellas que tiene a su alrededor.
Si tenemos a mano unos prismáticos o mejor aún, un telescopio, que no hace falta que tenga muchos aumentos, y miramos hacia ese punto comprobaremos que a su alrededor hay otros cuantro pequeños puntos luminosos. Si repetimos esta observacion durante varios días es fácil comprobar que los pequeños puntos van cambiando de posición relativa, hecho que ya había llamado la atención de Galileo hace 400 años.
De izquierda a derecha: Io, Júpiter, Europa, Ganímedes, y Calisto.
Canon 50D, Canon 100-400 f/4.5-5.6 EF L IS USM a 400 mm. 0,5" a f 6.3, ISO 250. Recorte.
Este gran punto brillante es Júpiter, y los cuatro pequeños puntitos son cuatro de sus satélites, que ya había observado Galileo en 1610 y que desde entonces reciben el nombre de satélites galileanos. Galileo, utilizando un telescopio casero que él mismo había construido llegó a la conclusión de que esos puntos no eran estrellas sino cuerpos planetarios que orbitaban alrededor de Júpiter. Este hecho confirmaba que Copérnico estaba en lo cierto cuando afirmó que todas los objetos celestes no giraban alrededor de la Tierra. Gracias a los nuevos telescopios y sobre todo a las fotografías enviadas por las sondas espaciales se han llegado a identificar un total de 63 satélites que giran alrededor de Júpiter, aunque la mayoría son demasiado pequeños para verlos desde la Tierra. Hasta marzo del año que viene se podrá observar Júpiter en muy buenas condiciones, ya que será visible a partir de la puesta de sol.
La madrugada del pasado domingo a las 3 de la mañana, los cuatro satélites se encontraban alineados con Júpiter, y gracias al
Stellarium, un programa gratuíto que nos permite conocer la posición de los astros según la hora y las coordenadas geográficas que le proporcionemos, se podían identificar. Empezando por la izquierda encontramos a
Io, el siguiente satélite una vez que pasamos Júpiter es
Europa, el siguiente es
Ganímedes , y el último y mas lejano de los cuatro es
Calisto.
En las siguientes imágenes, obtenidas con el Stellarium se puede ver perfectamente el movimiento de los satélites alrededor de Júpiter, en tres simulaciones para tres días seguidos a las 3:00h y tomadas desde la misma posición geográfica.
Domingo 05-09-2010, 3:00h
Lunes 06-09-2010, 3:00h
Martes 07-09-2010, 3:00h
Por desgracia, cada vez es más difícil encontrar un sitio en el que podamos ver el firmamento sin que las luces del alumbrado público nos lo impidan. Hasta hace pocos años sólo con que nos alejáramos unos kilómetros de las ciudades ya podíamos ver un cielo completamente limpio, pero ahora es prácticamente imposible incluso alrededor de pequeños pueblos de menos de 50 habitantes.
Contaminación lumínica a las 3:00h alrededor de un pueblo de menos de 30 habitantes.
Canon 50D, Canon 17-40 f/4 EF L USM a 17 mm. 30" a f 6.3, ISO 1600
Curiosamente, cuando estamos inmersos en una de las mayores crisis económicas y energéticas de la historia, el despilfarro es mayor. ¿Es realmente necesario colocar una farola cada 20 metros en un camino rural?¿Es necesario iluminar una catedral con 20 focos un martes de noviembre a las 5 de la mañana?
Aprovechad para mirar al cielo y disfrutad de Júpiter y sus satélites, de Orión, de Casiopea o de las Pléyades porque cada vez tendremos que ir a sitios más recónditos y alejados si queremos verlos. Por cierto, si ampliais la foto anterior, en línea con la "V" que dejan los dos pinos de la izquierda se puede ver a Aldebarán, la estrella más brillante y la única visible en estas condiciones de la constelación de Tauro y casi en el borde superior y prácticamente eclipsadas por la luz artificial se pueden observar a las Pléyades, un grupo de estrellas (la mayoría de los astrónomos no la considerán una constelación) que siempre me ha gustado. Según la mitología griega, las Pléyades son las hijas de Atlas y de Pleyone que fueron convertidas en estrellas por Zeus para protegerlas del guerrero Orión.