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sábado, 24 de febrero de 2018

Naturaleza Cantábrica en las Redes Sociales

Aunque muchos de vosotros ya lo sabéis, el blog Naturaleza Cantábrica tiene una página hermana en Facebook que lleva funcionando desde hace poco más de 4 años. Aunque me sigue gustando más publicar en el blog, porque permite desarrollar más los temas, la ventaja del Facebook es la inmediatez y la posibilidad de enlazar noticias y temas actuales con rapidez y sin necesidad de extenderse mucho, además de fotografías, videos y por supuesto los artículos que se van publicando en el blog. Asimismo también permite que vosotros podáis interactuar con más frecuencia comentando las noticias y los artículos, algo que en blog es menos frecuente debido a la menor frecuencia con la que se publican los artículos.

Hoy la página de Facebook de Naturaleza Cantábrica ha alcanzado los 10.000 me gusta y 10.095 seguidores, una cifra que ni me podía ni imaginar cuando empecé con ella, y menos para una página sobre medio ambiente, biología y conservación.


Si queréis visitar la página de Facebook, estáis todos invitados a participar y a comentar lo que queráis haciendo clic en este enlace. Y recordad que también podéis visitar la página de Vimeo donde podéis ver vídeos sobre naturaleza y la de 500px con varias galerías fotográficas.

Muchas gracias a todos

jueves, 22 de febrero de 2018

Adiós, Forges



domingo, 18 de febrero de 2018

Siguen los picogordos

No hay duda que éste está siendo el año de los Picogordos. Esta especie, el fringílido de mayor tamaño que aparece en la Península ibérica, no es muy abundante en la cornisa cantábrica, ni como reproductor ni como invernante, pero con cierta frecuencia se producen irrupciones en las que números elevados de estas aves aparecen de repente tras abandonar sus lugares de invernada habituales en el norte de Europa, normalmente debido a la escasez de alimento.


Desde finales de octubre del año pasado, se lleva produciendo un goteo continuo de observaciones en toda la Península ibérica y en Asturias, ya se han citado a estas alturas de año más de 1000 ejemplares en casi 200 localidades distintas.

sábado, 10 de febrero de 2018

Vete a ver la ballena

El 11 de octubre de 1895, el vapor Sultán se encontró una ballena muerta a 20 millas del puerto de Gijón y decidieron remolcarla hasta los muelles. Tras informar a las autoridades, estas resolvieron que el enorme animal fuera trasladado a una pequeña cala situada cerca de la playa del Rinconín, donde gracias al trabajo de varias parejas de bueyes y con la ayuda de la marea, quedó depositada en la orilla. 

Rorcual en Gijón (1895). Fotografía de Marcos Arguelles

Se trataba de un rorcual común de 21 metros de longitud y que tal como se narraba en el artículo publicado en el diario El Comercio el 15 de octubre de ese año, recogido en el blog Gijón en el Recuerdo, "convirtió la ería del Piles y las inmediaciones en donde se halla varada la ballena, en verdadera romería, con sus barracas y bailes correspondientes". Miles de personas se acercaron a ver el espectáculo del enorme cetáceo varado, y de los trabajos que se realizaron para extraer del cadáver más de 30 pipas de aceite y grasa (unos 12.000 litros), que eran muy estimadas tanto para uso doméstico como para la industria. 

martes, 6 de febrero de 2018

Gatos monteses en la nieve

El temporal de estos días está poniendo a prueba a muchos animales. Las intensas nevadas hacen que  se encuentren con grandes dificultades, no solo para aguantar las bajas temperaturas, sino también para encontrar alimento, ya que la hierba, los brotes tiernos o incluso las propias presas, se encuentran sepultadas bajo una gruesa capa de nieve congelada.


Los ciervos y corzos, con sus patas largas y finas no lo tienen nada fácil para desplazarse y para encontrar comida y muchos mueren en los años de grandes nevadas. Pero sus cadáveres no se desperdiciarán y servirán de alimento para los carnívoros y los carroñeros. Lobos, zorros, osos, buitres o águilas reales, entre otros, encontrarán en las víctimas del temporal el alimento que garantizará su supervivencia.

domingo, 4 de febrero de 2018

La historia de Nigel y su novia de cemento

Hace unos días se publicó una noticia en numerosos medios extranjeros que rápidamente corrió como la pólvora por las redes sociales: Nigel, el alcatraz solitario, se había muerto en la lejana isla de Mana, en Nueva Zelanda. Nigel era un Alcatraz de El Cabo (Morus capensis), un ave marina que habita en el hemisferio sur y que tiene sus colonias de cría más importantes en Sudáfrica y en Namibia. Esta especie es un pariente cercano del alcatraz atlántico que estamos acostumbrados a ver frente a nuestras costas durante las migraciones y que se reproduce en el Atlántico norte. 

El Alcatraz de El Cabo tiene actualmente una población estimada de 250.000 ejemplares, y aunque se ha reducido considerablemente en los últimos años, la muerte de uno de ellos no sería algo noticiable a no ser que se tratara de un animal diferente al resto. Y Nigel lo era.

Colonia de cría de Alcatraz de El Cabo

La población global de alcatraces de El Cabo ha sufrido un importante descenso en los últimos años, que según algunos ha significado una reducción del 50 al 79% en las últimas tres generaciones (BirdLife International, 2017), por lo que ha sido recientemente catalogado como En Peligro. Con el fin de revertir esta situación en muchos lugares de su área de distribución se están desarrollando proyectos de conservación que entre otras actuaciones tratan de favorecer la recolonización en islas donde estas aves han desaparecido. 

jueves, 1 de febrero de 2018

Los lobos de La Culebra

En el noroeste de la provincia de Zamora, lindando con Sanabria y con la comarca de Trás-os-Montes, en Portugal, se encuentra la sierra de la Culebra. Esta sierra ha sido declarada como LIC y ha sido incluida en la Red Natura 2000 debido a la presencia de importantes comunidades vegetales como los brezales secos europeos o los Brezales húmedos atlánticos de zonas templadas de Erica ciliaris y Erica tetralix. A pesar de esto, la vegetación de La Culebra ha sufrido un paulatino proceso deforestador y repoblador, que ha sustituido los bosques de melojos, encinas, madroños y alcornoques por pinares, que se empezaron a plantar a mediados del siglo XX, cambiando completamente el paisaje de la sierra.


Pero además de esta riqueza botánica lo que más destaca de la Sierra de la Culebra, incluso a nivel internacional, es la presencia de una de las mejores poblaciones de lobos de la Unión Europea, junto con la del suroeste de Ourense, suroeste de León y noroeste portugués.

Y la presencia de lobos fue lo que me llevó de nuevo a La Culebra el fin de semana del 20 y 21 de enero pasados, en la segunda parte de un curso organizado por la Asociación Conservacionista La Manada. La primera parte se había impartido en el Centro de Educación ambiental La Dehesa, en Riópar, donde yo había acudido como ponente para hablar de las situaciones de conflicto con la fauna salvaje. En la segunda parte del curso se trataría el lobo desde el punto de vista biológico y de la conservación, así como su relación con el hombre, y en este caso fue impartido por Javier Talegón, de  la empresa Llobu: ecoturismo y medio ambiente.

martes, 23 de enero de 2018

Enero en Villafáfila: avutardas, gansos y poca agua

Ya hacía varios años que no iba a Villafáfila en invierno, a pesar de que está a tan solo un par de horas de mi casa y la visita nunca suele defraudar. El pasado fin de semana coincidió que tenía otra visita planeada muy cerca y solo tenía que desviarme unos kilómetros, así que no tenía excusa y aproveché para pasar el día por allí. 


Este año no ha sido de los mejores, ya que la prolongada sequía que afectó a la mayoría de la península había dejado prácticamente secas todas las manchas de agua y solo las lluvias de hace unas semanas habían servido para reverdecer un poco los campos de cereal y cubrir de agua parte de las grandes lagunas, aunque muchas de ellas permanecían completamente secas.

jueves, 11 de enero de 2018

Efectos colaterales del cambio climático: cambios en la proporción sexual de algunas especies

En la mayoría de los animales, la diferenciación sexual en machos y hembras está determinada genéticamente. En este caso, que un individuo sea macho o hembra queda marcado en el momento de la concepción y la formación del zigoto, ya sea por la presencia de un cromosoma sexual (determinación cromosómica) o por la combinación alélica de un gen determinado, que puede estar localizado o no en un cromosoma sexual (determinación génica). 

En los mamíferos placentarios la determinación sexual es cromosómica, de forma que las hembras tienen un par de cromosomas sexuales iguales (homogaméticos: XX), mientras que los machos tienen dos cromosomas sexuales distintos (heterogaméticos: XY). En el caso de las aves, la determinación sexual también es cromosómica, pero en este caso, el sexo homogamético será el macho (ZZ), y el heterogamético será la hembra (ZW). 

Este tipo de determinación sexual es responsable de que en estas especies la proporción de sexos teórica o sex-ratio dentro de una población sea 1:1, ya que tras la formación de los gametos, los dos alelos sexuales se combinan dando lugar a un 50% de embriones homogaméticos y un 50% heterogaméticos. 

Pero además de este tipo de determinación sexual que ya se encuentra fijada en el zigoto, hay algunas especies de reptiles en las que la determinación sexual se produce durante el desarrollo del embrión, por lo que el nacimiento de un macho o una hembra dependerá de las condiciones ambientales, sobre todo de la temperatura que experimentan los huevos durante las primeras fases de la incubación.

jueves, 4 de enero de 2018

Tiempo de paradas nupciales

Una tradición que me gusta cumplir nada más comenzar el año es la de visitar las colonias de cormoranes moñudos del occidente de Asturias en compañía de mi amigo Gilberto. En los 30 años que llevamos trabajando con esta especie, hemos visto como adelantaban su fecha de puesta en casi 20 días como consecuencia del cambio climático (Álvarez & Pajuelo, 2011) y como las condiciones  meteorológicas locales, sobre todo las precipitaciones o la ausencia de ellas, también podían retrasar o adelantar el inicio de la reproducción.

El pasado diciembre fue bastante lluvioso en Asturias, sobre todo comparado con los meses anteriores, en los que las precipitaciones estuvieron muy por debajo de lo normal. Y esas lluvias tuvieron un efecto sobre los cormoranes, que este año están mucho más retrasados que el año pasado, cuando apenas había llovido durante todo el mes de diciembre. 


Ayer, la mayoría de las parejas aún no se habían asentado en los lugares donde construirán los nidos, y solo algunas, las más viejas y que llevan más tiempo juntas, habían comenzado a acumular material y a realizar las paradas nupciales y el cortejo que precederá a las cópulas.