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lunes, 16 de enero de 2017

Encuentros con lobos. Algo más que un libro sobre lobos

El lobo es uno de los pocos animales, o quizás el único, que no deja indiferente a nadie. Se le admira y se le odia a partes iguales, quizás porque es demasiado parecido a nosotros. Ha estado presente en nuestras vidas desde que siendo niños nos contaban cuentos sobre él. Curiosamente esos cuentos nos hablaban de un animal solitario, vengativo y que era la encarnación del mal; capaz de tragarse de un bocado a unos cerditos que no sabían hacer la O con un canuto, a siete cabritillos que abrían la puerta a desconocidos e incluso a una abuelita desvalida con la intención de comerse a su nieta en los postres.

Y esa leyenda negra, grabada a fuego desde nuestra infancia, ha permanecido hasta nuestros días, e incluso se ha agrandado, alimentada por las declaraciones de políticos sin escrúpulos y gestores incompetentes que han visto en el lobo la oportunidad perfecta para arañar unos cuantos votos, contando para ello con la ayuda de una prensa capaz de mentir y ni siquiera pedir disculpas con tal de vender más periódicos.


En septiembre del año pasado, Victor J. Hernández se puso en contacto conmigo para comentarme una idea que le rondaba por la cabeza. Quería editar un libro sobre lobos, pero no sería un libro sobre biología, tampoco un libro revanchista que tratara de echar por tierra los argumentos de los odiadores del lobo. La idea era que varias personas contáramos alguna de nuestras experiencias con este animal y lo que había significado para nosotros. La idea me pareció estupenda y acepté de inmediato. Solo faltaba encontrar una historia, alguna que me hubiera marcado especialmente. 

jueves, 12 de enero de 2017

Que llueva...y que el agua se lleve la mierda

Por fin llovió en Asturias, y aunque pueda sonar a chiste tratándose de una de las comunidades autónomas con mayor pluviosidad, hacía casi un mes que no caía una sola de gota de agua, cuando diciembre y enero son dos de los meses más lluviosos del año. 


Solo hace falta ver el gráfico anterior, en el que se muestra la lluvia caída en Oviedo durante el mes de diciembre en el periodo 1974-2016, para darse cuenta de que diciembre de 2016 ha sido el diciembre más seco de la serie, con tan solo 1,5 litros de lluvia caída por metro cuadrado en los 31 días del mes, cuando la media durante ese periodo es de 91 litros/m2 (diciembre de 2015 ya había sido el tercer diciembre más seco de ese periodo).

lunes, 2 de enero de 2017

Prensa carroñera

Hace un tiempo la prensa escrita era la forma que teníamos muchos de enterarnos de lo que pasaba en el mundo. Frente a la inmediatez de las noticias en radio y televisión, los periódicos nos ofrecían la posibilidad de informarnos con calma y en detalle de aquello que habíamos escuchado apresuradamente en otros medios. Asimismo, los periodistas disponían del suficiente tiempo para elaborar las noticias que saldrían impresas al día siguiente. Podían recabar detalles, contrastar informaciones y desechar bulos e imprecisiones. En las redacciones trabajaban periodistas especializados en muchas secciones, había responsables de la sección de deportes, de la de economía, política e incluso de la de medio ambiente. Asimismo, en todos los periódicos se diferenciaba claramente las secciones de información de las de opinión, de forma que no resultaba difícil reconocer los artículos que narraban unos hechos de forma objetiva de aquellos otros en los que el autor expresaba una postura personal sobre unos determinados acontecimientos.

Y digo hace tiempo porque desde hace unos años mucha de la prensa escrita (salvo honrosas excepciones) se ha convertido en una colección de pasquines infumables en los que la mayoría de sus contenidos son noticias "virales" de dudosa procedencia, artículos intrascendentes de rápida digestión y gilipolleces variadas sobre estrellas televisivas o deportivas. Y las ediciones online han contribuido sin duda a todo esto, ya que es más importante ser el primero en publicar un titular que confirmar que lo que se dice es cierto. Y lo que es más grave, ya no existe la diferencia entre opinión e información, ya que en un mismo artículo se mezclan sospechosamente datos reales con las impresiones personales del autor, que en muchas ocasiones no tiene la más mínima idea del tema del que está hablando. Y por si esto fuera poco, con la intención de reforzar la línea editorial del periódico, se publica lo que sea siempre que se ajuste a ella, sin ni siquiera contrastar las fuentes ni asegurarse de que la noticia sea realmente cierta.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Adiós 2016

Ya quedan pocas horas para que se termine 2016, un año bisiesto que en sus 366 días nos ha dejado muchas cosas, algunas buenas y otras no tanto. Si 2015 terminó con cielos azules y vientos del sur que dieron alas a los incendiarios que arrasaron el occidente de Asturias, este 2016 ha terminado de forma parecida, con un anticiclón sobre nuestras cabezas que nos ha vuelto a dejar un mes de diciembre que recuerda más a la primavera que al inverno que acabamos de estrenar. El cambio climático ya es algo que solo los más necios o más interesados se atreven a negar.

A lo largo de este año os he contado muchas historias sobre pájaros, ballenas y delfines, pero también sobre anfibios como las salamandras, que han dado el salto al cine tras la presentación de nuestro documental "Los últimos dragones de Oviedo", que recientemente hemos sacado en DVD. También tuvieron su hueco algunos de nuestros vecinos más pequeños, como las luciérnagas, que sin que casi nos hayamos dado cuenta están desapareciendo de nuestros campos.

Es muy difícil resumir todo lo que ha pasado en un año en una sola entrada, por eso, como en los últimos años he preferido haceros un breve resumen en vídeo con las imágenes más representativas del blog de este 2016 que se nos va.


Os deseo lo mejor para 2017 y que sigáis disfrutando de la naturaleza y luchando por conservarla.

un abrazo

viernes, 23 de diciembre de 2016

Grullas con premio

El pasado fin de semana fue muy especial. El viernes baje hasta Talavera de la Reina a ver a mis amigos de la Asociación Ardeidas, una de las asociaciones naturalistas más veteranas de España, que me tenían preparado un plan muy especial. Talavera me recibió con agua. Después de un verano extremadamente seco en el que no llovió prácticamente nada en cuatro meses, por fin llovía, aunque egoistamente pensé que podía haber esperado un par de días más, porque esa tarde íbamos a censar grullas al Embalse de Navalcán.

A las 4 de la tarde nos fuimos al embalse y mientras cruzábamos la dehesa observamos los primeros grupos de grullas, que comían bellotas entre las encinas. Después de dejar el coche caminamos unos 10 minutos hasta la orilla del embalse, donde al oscurecer llegan las grullas a pasar la noche.

Poco antes de las 6 de la tarde, estas majestuosas aves se empezaron a mover y varios grupos aparecieron entre los árboles para posarse en la cola del embalse. Era el punto de reunión antes de dirigirse al lugar donde finalmente pasarían la noche.


A pesar de que el día estaba nublado, había dejado de llover, y el espectáculo, con las cumbres nevadas de la sierra de Gredos al fondo, era impresionante.


Había pasado media hora desde que llegaron las primeras y aún quedaban la mayoría de las grullas por llegar al dormidero. La luz se iba apagando y en ese momento empezaron a aparecer grupos de aves por todas partes. Sus reclamos las delataban antes de que las viéramos. Algunas veces volaban tan bajo que casi tocaban las encinas con sus alas.


La llegada de grupos, algunos de solo dos o tres grullas y otros de mas de un centenar, era continua y apenas daba tiempo a contarlas todas. Cuando apenas quedaba luz algunos grupos rezagados aparecieron por el horizonte. Entre los adultos volaban los jóvenes del año, que acompañados de sus padres emitían un reclamo característico para mantenerse en contacto con ellos.


La sierra de Gredos aún se apreciaba en el horizonte y unos pocos grupos pasaban frente a ella para acabar perdiéndose en la oscuridad. Al fondo, en la cola del embalse se escuchaba la algarabía de las casi 6000 grullas que habíamos contado hasta entonces. De repente, todas ellas levantaron el vuelo y se fueron volando hacia el lugar donde pasarían la noche, justo en la orilla de enfrente a donde nos encontrábamos.

De izquierda a derecha: Antonio, Alberto, Miguel Angel, yo, José Luis y Adrián, antes de comenzar el censo

Cuando ya se había hecho completamente de noche y mientras seguíamos escuchando de fondo el reclamo de las grullas regresamos a los coches. El número de grullas que contamos ese día fue muy parecido al de años anteriores, y el espectáculo, sobre todo para alguien del norte como yo,  que no está acostumbrado, había sido inolvidable.

Pero este espectáculo solo fue el comienzo de un estupendo fin de semana, en el que hubo prácticamente de todo, desde excursiones pajareras a una visita al mausoleo hispano-romano de  Las Vegas de San Antonio, que gracias al esfuerzo y el empeño de la Fundación Tagus y del alcalde de Las Vegas ha salido este mismo año de la lista del Lista Roja del Patrimonio en peligro, después de los trabajos de restauración y limpieza que han transformado un vertedero en una joya arqueológica.


Como despedida del fin de semana, después de compartir un cocido a la paja con muchos de los socios, tuve el orgullo de recibir el premio al Socio de Honor de Ardeidas 2016, un reconocimiento que venía acompañado de un precioso trofeo hecho a mano por Gustavo Adolfo Hernández, un artista con mayúsculas y que ya ocupa un lugar destacado en mi casa.

De vuelta en Asturias y después de pasados unos días, no me olvido de las grullas, de la dehesa y sobre todo de mis amigos de Ardeidas con los que en los últimos años he compartido salidas de campo, comidas y risas. Dentro de unos meses, cuando llegue la primavera, volveré a bajar a Talavera. Las grullas seguramente ya se habrán marchado, pero quedarán las avutardas, los elanios, las dehesas manchegas y sobre todo los amigos.

NOTA: haced clic en las fotos para verlas mejor

martes, 20 de diciembre de 2016

"Los últimos dragones de Oviedo" disponible en DVD

Más tarde de lo que teníamos previsto debido a algunos problemas técnicos, por fin os podemos anunciar que ya está disponible el DVD de nuestro documental "Los últimos dragones de Oviedo", que recientemente ha sido premiado por como el documental mejor valorado por el público en la 28 edición de la Bienal de Cine Científico de Ronda.


Si estáis interesados en adquirirlo tenéis que hacer clic en ESTE ENLACE y ahí tenéis explicado todo lo que tenéis que hacer para tenerlo en vuestras manos.

La duración del documental es de 25 minutos y esta doblado al castellano, inglés y asturiano.


Sinopsis
En la ciudad de Oviedo habitan varias poblaciones muy singulares de Salamandras, muchas de las cuales han permanecido aisladas desde la fundación de la ciudad en el siglo VIII. En este documental, patrocinado por la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo, se narra su historia, las leyendas que rodean a este animal desde la antigüedad, así como las singularidades de estas poblaciones, desveladas ahora gracias a varios trabajos científicos. 

martes, 13 de diciembre de 2016

Listas para el desove

A finales de noviembre las truchas (Salmo trutta) se desplazaron a las zonas poco profundas del río para reproducirse. Los machos acotarán las zonas más propicias, normalmente poco profundas y con el fondo cubierto de grava y allí esperarán pacientemente la llegada de las hembras, que una vez que hayan madurado se acercarán a ellos listas para desovar.


Un enorme macho de más de 40 cm de longitud, más pálido que el resto y con una mandíbula inferior retorcida que lo hace inconfundible, regenta una de estas zonas. Es el más fuerte de este tramo del río y mantiene a raya al resto de machos que se acercan. El agua es tan somera que muchas veces asoma su lomo por la superficie.

Una hembra se ha acercado a su territorio. El fondo blanco de la gravera indica que no es la primera que ha pasado por allí, otras ya han desovado en los días anteriores y han removido el fondo durante la puesta. La recién llegada tiene el vientre grueso y redondeado, lo que indica claramente que los huevos que lleva dentro ya se han hidratado y están listos para ser puestos.



Durante un tiempo variable, que puede oscilar entre unas pocas horas y un par de días, la hembra excavará una depresión en la grava utilizando para ello su aleta caudal. A medida que se vaya acercando el momento, el macho vibrará más frecuentemente junto a ella, que flexionará su cuerpo apoyando su papila genital en el fondo. De esta forma la pareja se coordinará para que la expulsión de los huevos y el esperma sea simultánea, ya que si no fuera así la corriente arrastraría el esperma y no se produciría la fecundación. 


Cuando llegue el momento, el macho y la hembra se colocaran uno al lado del otro y en unos pocos segundos se producirá el desove. Después la puesta, la hembra enterrará los huevos gracias a los movimientos de su aleta caudal y de esta forma quedarán protegidos de los depredadores y de la fuerza de la corriente. Normalmente no suele expulsar todos los huevos de una vez, por lo que el proceso puede repetirse varias veces hasta que quede completamente vacía. 

Tras completar el desove, la hembra se alejará, pero el macho aún permanecerá unos días defendiendo su territorio y esperando a otras parejas rezagadas. Cuando todo acabe, casi in mes después de haber llegado, el macho, agotado por el esfuerzo y por el ayuno, magullado y lleno de heridas después de enfrentarse a sus rivales se marchará de su tramo. Si tiene suerte el año que viene regresará. 

NOTA: haced clic en las fotos para verlas mejor. Si queréis ver el vídeo a mayor calidad podéis hacer clic en las cuatro flechas de la barra inferior y activar la HD.

viernes, 9 de diciembre de 2016

"La luz de la luciérnaga", nuevo libro y otras novedades

Gracias a la buena acogida que tuvo "Los vencejos sueñan despiertos" en el que reunía varios de los artículos publicados en este blog, a mediados de este año surgió la posibilidad de sacar un nuevo libro, en el que al igual que en el anterior, se incluirían otros artículos publicados además de varios inéditos. 

El título elegido está inspirado en una de las historias que aparecen en el interior, la historia de una luciérnaga solitaria, quizás la última de su especie. Una de las muchas historias que nos podemos encontrar por poco que nos fijemos en la naturaleza que nos rodea, maravillosa y sorprendente muchas veces y triste otras muchas.


Como en el caso de "los vencejos", el nuevo libro ha sido publicado por Tundra Ediciones y puede ser adquirido en la web de la editorial donde se envía a cualquier país del mundo sin gastos de envío, así como en numerosas librerías de España.

La segunda novedad que os quiero comentar es que hemos sacado una edición en DVD de nuestro documental "Los últimos dragones de Oviedo", que recientemente ha recibido el premio al documental mejor valorado por el público en la XXVIII Edición de la Bienal Internacional de Cine Científico de Ronda.


En breve estará disponible para su venta y en este blog os comentaré la forma en que podéis haceros con él.

sábado, 26 de noviembre de 2016

El "maldito" matorral

Una nueva plaga parece haber llegado con la misión de destruir el campo y echar a la gente de los lugares que han ocupado desde hace cientos de años. Se trata del matorral y según se desprende de las declaraciones de muchos ganaderos y no pocos políticos, se ha convertido en una de sus peores pesadillas. Lo acusan de dar cobijo a las alimañas, de convertir el monte en un paisaje yermo e inutilizable y de ser el responsable de los incendios forestales, al proporcionar una ingente cantidad de combustible que espera pacientemente a que una llama lo encienda.

Pero ¿qué es el matorral y qué es la matorralización?

En ecología se denomina matorral a un tipo de formación vegetal que está dominada por arbustos y otras plantas de un porte pequeño o mediano. En algunas zonas, el matorral puede ser una formación madura que permanece estable durante largos periodos de tiempo mientras que en otras es una comunidad vegetal transitoria, o sea, un paso intermedio en un proceso que dará lugar a otra comunidad vegetal madura distinta. En este último caso, este proceso continuo recibe el nombre de sucesión ecológica.

Sucesión ecológica primaria


miércoles, 16 de noviembre de 2016

La luna llena sobre la catedral

Últimamente se ha hablado mucho sobre la luna llena, ya que aunque esta fase lunar se repite cada 28 días exactamente, el pasado lunes todos los telediarios y periódicos comentaban que ese día la luna se vería más grande y brillante que nunca y que habría que esperar 20 años para ver una igual. La llamaban la Superluna, un término que fue inventado por el astrólogo (no astrónomo) Richard Nolle en 1979, cuando predijo que durante esos momentos de máximo acercamiento, en la Tierra habría una sucesión de desgracias y cataclismos de enorme magnitud. 

Todo ese bombardeo mediático hizo que miles de personas salieran de sus casas esa noche para ver la luna gigantesca y lo cierto es que la única explicación al asombro que experimentaron era que seguramente los últimos meses no habían levantado la cabeza para ver a nuestro satélite. 

Lo cierto es que la diferencia entre esa "Superluna" y cualquier otra luna de Perigeo, que tiene lugar cada 13 meses y 18 días, que es cuando la luna pasa más cerca en su órbita alrededor de la Tierra, es prácticamente imperceptible para el ojo humano. 

Al día siguiente de la superluna consulté el programa The Photographer's Ephemeris, que permite conocer con exactitud la trayectoria que seguirá la luna desde su salida hasta el momento que se oculte y comprobé que si me situaba en el lugar adecuado la podría ver pasar cerca de la catedral de Oviedo en una composición que a priori me pareció muy sugerente. Llamé a mi amigo Juan Hevia que vive justo en el lugar que había pensado y parasité su terraza durante media hora para esperar el momento.

A las 19:15h, tal como estaba previsto, la luna tendría que aparecer por el horizonte, pero unas nubes compactas parecían haberse conjurado para estropear el espectáculo. Poco a poco, el cielo empezó a teñirse de naranja y la luna asomó finalmente.