martes, 18 de noviembre de 2014

¿Es un despilfarro invertir en investigación?

Hace unos días publiqué en el blog una entrada sobre lo que para mi era uno de los mayores acontecimientos científicos de este año y seguramente de los últimos años. La agencia espacial europea (ESA) había logrado culminar con éxito una misión que había comenzado hace 10 años, se había conseguido por primera vez en la historia que un robot tomara tierra en un cometa. Aparte la dificultad técnica de toda la operación, el robot Philae, una vez en la superficie del 67P/Churyumov–Gerasimenko, recogerá una ingente cantidad de información que nos podrá proporcionar datos sobre el origen del sistema solar e incluso sobre el origen del agua en la Tierra, ya que hay hipótesis que apuntan a que pudo llegar en los cometas.



Pero como suele ocurrir en muchas ocasiones, al conocer el coste de esta misión, que se ha estimado en unos 1300 millones de euros, no han sido pocas las voces que han tachado este gasto de despilfarro absurdo, ya que según esas mismas voces, todo ese dinero se podría haber gastado en solucionar los muchos problemas que acucian a la humanidad en nuestro planeta. Esto ya las he escuchado muchas veces, no solo referido a la investigación espacial, sino a todo tipo de investigación, sobre todo de aquella que es considerada muchas veces como un lujo, como algo que no aporta nada más que "conocimiento". 

Siempre me han parecido absurdas este tipo de afirmaciones, en primer lugar porque al igual que si yo ayuno hoy, lo que hubiera comido no servirá para alimentar a otra persona, la inversión en investigación, del tipo que sea, nunca puede ser considerada un despilfarro. Nadie puede dudar de que gracias a la investigación hemos logrado vencer enfermedades que hace tan sólo unos años eran incurables, o se ha logrado descubrir materiales que han conseguido que nuestra vida sea más confortable. Pero aparte de esa investigación, que podemos considerar como aplicada, la investigación pura, sin más (ni menos) pretensiones que la ampliar nuestro conocimiento, es importante en sí misma, no sólo por el hecho de que no estar dirigida específicamente a resolver un problema concreto, no significa que en el futuro los descubrimientos obtenidos no sean aplicados a un evento o eventos específicos, sino porque el mero hecho de conocer como funcionan las cosas es importante. Negar la importancia del conocimiento científico sería lo mismo que negar la importancia del arte o de la literatura para nuestro desarrollo intelectual.

Pero centrándonos en el tema del despilfarro, quizás sea conveniente dar unas cifras y algunos ejemplos para saber de que hablamos. Actualmente, el presupuesto del estado dedicado a investigación civil es de 5563 millones de euros, que supone el 1,24% de nuestro PIB, frente al 2% de media de la Unión Europea



Pero por si la inversión en investigación no fuera escasa, en un contexto de crisis económica como el actual, los responsables de gestionar el dinero público han aplicado unos recortes sin precedentes en este campo, que no sólo han sido criticados duramente por las instituciones científicas y los colectivos de investigadores, sino que también lo han sido desde la Unión Europea. Estos recortes han conseguido que la ciencia española retroceda más de una década y que muchos proyectos punteros que se encontraban en marcha hayan tenido que suspenderse por falta de financiación. Parece evidente que para los señores que gestionan nuestros impuestos, la inversión en investigación evidentemente es un lujo que no nos podemos permitir, aunque se haya dicho miles de veces que es precisamente en un contexto de crisis cuando debería aumentar el gasto en investigación.

El ejemplo del cometa

Pero por si estos recortes en investigación ya fueran poco sangrantes, lo resultan aun más si tenemos en cuenta que los presupuestos destinados a infraestructuras para el año 2015 han aumentado un 8,8% respecto a este año, sin lugar a dudas porque para el año que viene hay elecciones y ya sabemos que vende más un kilómetro de AVE que un microscopio. 


¿Pero que tiene que ver todo esto con el cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko? Pues aparentemente nada, sino fuera que ayer, mientras miraba aburrido un programa de televisión, me dio por hacer unos sencillos cálculos para comparar la inversión destinada a esa misión espacial con una de las inversiones más conocidas en las infraestructuras asturianas: el túnel de la variante de Pajares que comunicará la meseta con Asturias por AVE. 

Pues con esos sencillos cálculos nos daremos cuenta de que si la obra del túnel de la variante de Pajares lleva gastados 3500 millones de euros y mide 24,6 km y la operación Rosseta que aterrizó un robot en un cometa a 520 millones de km costó 1300 millones de euros, para recorrer el 0,00000047% de esa distancia en tren se va a gastar el triple que para volar hasta Júpiter en una nave espacial.

"Cosas veredes amigo Sancho que harán fablar a las piedras"

jueves, 13 de noviembre de 2014

Los cazadores asturianos podrán matar lobos y los Parques Nacionales se convierten en reservas de caza

Hoy es un día negro para el medio ambiente. Desgraciadamente uno más, porque lo que empieza a ser raro es un día que no lo sea. Ayer salieron a la luz dos noticias, que aunque esperadas, no dejan de ser igual de dolorosas. En primer lugar, en Asturies se anunciaba lo que ya se venía venir desde hace tiempo, la absoluta dejación de funciones por parte del Gobierno asturiano respecto a la gestión ambiental y la cesión tácita de las mismas a los colectivos de cazadores, pescadores, ganaderos y lobbies empresariales. 

Después de varios meses, el nuevo plan del lobo fue presentado ente la comisión de agricultura y aprobado con los votos de todos los grupos del arco parlamentario asturiano (PSOE, PP, IU, FAC y UpD). Este nuevo plan, que sustituirá al vigente desde 2002 y que tendrá una duración de 7 años, permitirá por primera vez que los cazadores particulares puedan matar lobos durante las cacerías, siempre que lo hagan "dentro de los controles poblacionales de la especie".

Tres de los lobos matados en una cacería ilegal en Cantabria en diciembre de 2013

Esta medida es prácticamente idéntica a la que ya se había empleado en Cantabria, que permitía cazar un lobo durante las cacerías de jabalí. Sólo hace falta hacer un pequeño ejercicio de memoria para recordar que en el marco de esas actuaciones se masacraron 6 ejemplares durante una cacería que se unieron a otros 3 abatidos una semana antes. Esas 9 muertes casi acabaron con una manada completa en los montes de San Glorio, que entes del otoño contaba con 11 ejemplares. Para más más detalles, este grupo se caracterizaba por depredar mayoritariamente sobre jabalíes y que no había producido daños en la cabaña ganadera de la zona. En esta cacería, que después de haber sido investigada por la Fiscalía ya está en manos del juez, y en la según parece participaron varias cargos políticos, funcionarios, amigos y parientes, se aprovechó el supuesto marco legal que le brindaba la legislación cántabra para justificar un acto ilegal.

La pregunta ante el nuevo plan del lobo es muy sencilla: ¿quién se encargará de controlar a los que van a controlar a los lobos? Solo hace falta fijarse en el caso de Cantabria para darse cuenta de que una medida de este tipo abrirá la puerta aún más a los casos de furtivismo, a la picaresca y a las escusas amparadas en la nueva situación legal del lobo. Si a los mal llamados controles poblacionales, que no se justifican según criterios científicos, 

Lo más sorprendente del caso es que la consejerá de Agroganadería, sigue tratándonos como a idiotas, al tratar de convencernos de que el lobo sigue manteniendo su consideración de especie no cinegética, según ella "por razones de coherencia con nuestra legislación de caza y de eficacia en la consecución del gran objetivo de que el estado de conservación de la especie sea compatible con las ganaderías, de modo que la especie pueda llegar a ser un elemento al servicio del desarrollo rural, aceptada por la sociedad". Resulta llamativo el hecho de que según la consejera la función de un depredador salvaje sea la de "ser un elemento al servicio del desarrollo rural", y no sólo eso, sino que aumentar las matanzas sobre la especie pueda contribuir a que el lobo "pueda ser aceptado por la sociedad". Aunque no resulte tan sorprendente si tenemos en cuenta el apoyo de dicha consejera al colectivo que defiende la extinción del lobo en el Parque Nacional de Picos de Europa.


Con este nuevo plan del lobo, el gobierno autonómico intenta satisfacer las demandas de dos colectivos, por una parte el de los ganaderos que exigen más matanzas y por otra las de los cazadores, que desde hace varios años vienen solicitando que matar lobos en Asturies no sólo sea "un privilegio" restringido a la guardería de Medio Rural. 


Pero como os comentaba al principio, no solo la noticia del nuevo plan del lobo ha ensuciado aún más nuestro ya ennegrecido medio ambiente. Ayer mismo se conocía que el Senado había aprobado la propuesta del Gobierno español que permitirá cazar en los Parques Nacionales hasta el año 2020. Después de las anteriores propuestas, que ampliaban el uso turístico de estos espacios protegidos permitiendo actividades como la navegación o el vuelo sin motor, con esta nueva propuesta, los Parques Nacionales han perdido todo su significado, ya que según consta en la página del Ministerio de Medio Ambiente su principal objetivo es "asegurar la conservación de sus valores naturales" y "en los que prima la "no intervención" y en los que el principio es permitir el libre devenir de los procesos naturales".

Nueva propuesta para el logotipo de los Parques Nacionales españoles

Ante esta situación y teniendo en cuenta que los Parques Nacionales ya estaban completamente desvirtuados, al menos en Asturies, donde desde hace años se realizan matanzas de lobos, se abren pistas o se quema el monte, todo dentro de la legalidad, cabe preguntarse más que nunca si tienen sentido estas figuras de protección o sería mejor derogarlas para que no se conviertan en una manera de subvencionar actividades económicas que nada tienen que ver con la conservación y protección de la naturaleza.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

"Aterrizando" en un cometa

Hoy me voy a alejar unos pocos kilómetros del Cantábrico, nada menos de 500 millones de kilómetros, porque hoy es uno de esos días en los que podemos ser testigos de algo único, y que demuestra que nuestra especie es capaz de realizar cosas increíbles usando nuestra mejor herramienta: la inteligencia.


Por primera vez, una nave espacial va a aterrizar, aunque sería mejor decir "acometizar" en un cometa, más exactamente en el 67P/Churyumov–Gerasimenko, que se encuentra entre la órbita de Júpiter y la de Marte. 


A las 9:35 hora española de hoy miércoles 12 de noviembre se ha producido la nave Rosseta ha liberado el módulo de aterrizaje Philae, pero las imágenes no llegarán hasta la Tierra hasta pasados 28 minutos y 20 segundos. ¿Por qué? pues porque es lo que tardan las imágenes que viajan a la velocidad de la luz en recorrer los 500 millones de kilómetros de distancia hasta nosotros.


En el enlace de la agencia espacial europea, acaban de confirmar que la separación ha tenido éxito y que si no se produce ningún problema está previsto que el robot aterrice a las 16:35 hora española, o sea que podremos ver las primeras imágenes que tome, aproximadamente media hora después.


Han pasado 10 años desde que se lanzó la nave hasta que ha llegado a su destino. Este proyecto ha tenido lugar gracias a la cooperación de científicos de una gran cantidad de países que colaboran en la Agencia Espacial Europea (ESA).

Si queréis seguir en directo este acontecimiento único podéis hacerlo en este enlace.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Jornadas sobre la eucaliptación en la cornisa cantábrica


El próximo sábado se celebrarán en Ferrol las "Xornadas sobre a eucaliptación de Galicia e a cornixa cantábrica" que organiza la asociación Verdegaia y a las que me han invitado a hablar del problema de los eucaliptos en Asturies y a la que acudirán varios ponentes de las comunidades cantábricas afectadas.

Como ya he comentando varias veces en este blog, las plantaciones de eucaliptos (no bosques, como algunos siguen empeñados en hacernos creer) son el mayor problema ambiental en Asturies. Quizás eclipsado por los números problemas a los que se enfrenta nuestra naturaleza, en muchas ocasiones no somos conscientes de ello, quizás porque muchos ya se han acostumbrado a ver nuestro paisaje sembrado de ellos y ya lo consideran como algo natural.

Pero lo cierto es que los eucaliptos no empezaron a plantarse masivamente hasta mediados del siglo pasado, y en tan solo 60 años, según algunos autores (Lago, 2011) ya ocupan el 25% de la superficie arbolada de Asturies con 80.000 ha., siendo la especie forestal más abundante. Para que os hagáis una idea, la superficie ocupada por robledales es de 63.824 ha y la de hayedos no alcanza las 50.000 ha. Y hay que tener en cuenta que por ahora, la mayoría de las zonas de una altitud superior a las 600m está prácticamente libre de ellos, lo que hace que en la rasa costera asturiana, el 80% de la superficie arbolada esté ocupada por eucaliptales.

El plan forestal de 2001 preveía pasar progresivamente de las 52.838 ha plantadas en 2001 a 61.000 ha en 2060. Como ya hemos comentado, esa cifra ya se superó en menos de 15 años y tras la solicitud de la empresa ENCE hace poco más de un año de plantar 300.000 ha de "suelo sin uso" con eucaliptos, que equivaldría a 1/3 de la superficie de Asturies, la decisión del gobierno no se ha hecho esperar. En octubre del año pasado, el Consejo Forestal de Asturies eliminó cualquier restricción y aprobó que autorizará plantaciones de eucaliptos egún la demanda de papel, o sea, según lo que quiera la empresa ENCE.

Tenemos un negro panorama por delante, y si los Gonipterus no lo remedian, dentro de pocos años la cornisa cantábrica será un desierto, de color verde, pero un desierto.

Referencias
Lago, J.M. (2011). La Situación del Eucalipto en la Península Ibérica. Asturias. In: X. Veiras & M.A. Soto (eds.): La conflictividad de las plantaciones de eucalipto en España (y Portugal): 55-56. Informe Greenpeace España. Madrid

miércoles, 29 de octubre de 2014

Temporada de matanzas en Asturies: un año mas

Hace ya varios años que al llegar el otoño y sin hacer demasiado ruido, los responsables de la conservación de la naturaleza de Asturies se encargan de firmar las sentencias de muerte de cientos de animales. Este hecho, que parece un contrasentido viniendo de quienes tendrían que dedicarse a proteger la Naturaleza en vez de a masacrarla, ya se ha convertido en un acto reflejo. 

Cormorán grande "eliminado" por la Administración. No computa porque no ha sido recogido

Los criterios que rigen estas matanzas de "animales dañinos" no son criterios científicos, ni mucho menos, ya que todos los estudios y trabajos realizados no sólo confirman la inutilidad de las mismas, sino que en muchos casos han demostrado que son contraproducentes para el fin que persiguen. El criterio que se sigue es muy sencillo: acallar la presión social de ciertos colectivos. Lo que en un lenguaje más sutil se podría traducir como: "o me haces caso y te cargas a estos bichos o monto un pollo que te cagas por la pata abajo".

En Asturies hay dos bestias negras, que deben ser exterminadas sin contemplaciones porque así lo exigen los "colectivos afectados": el lobo y el cormorán grande. En el caso del lobo, la situación llega a ser tan alucinante que los propios responsables de la Admistración no hacen caso a sus propios datos ni se leen sus propios informes, que echan por tierra todos sus argumentos para justificar los mal llamados controles poblacionales. Y en un comportamiento surrealista, que bien podría formar parte del guión de una película de los hermanos Marx, han llegado a formar una comisión que estudie los argumentos presentados en una tesis doctoral sobre el tema y aún más, han solicitado al juzgado por vía de urgencia los datos que han permitido llegar a las conclusiones de dicha tesis doctoral. Perfecto, pero curiosamente esos datos son públicos y no sólo eso, son propiedad de la propia administración que los solicita. Os recomiendo leer el artículo de Mario Quevedo que describe con una claridad pasmosa esta situación.


La segunda bestia negra es el cormorán grande (Phalacrocorax carbo), un ave acuática que tiene la fea costumbre de comer peces. Una especie a la que se le acusa de ser la responsable del declive de la población de salmones asturianos. Un declive en el que nada tiene que ver el 240% de incremento del número de licencias de pesca deportiva en las últimas décadas, la contaminación de los ríos, el dragado de los ríos durante la época de freza, la destrucción de los bosques de ribera, la fragmentación del hábitat por la construcción de presas y embalses o los planes para eliminar cualquier posible restricción a la pesca de salmones, como algún grupo político plasmó en ley durante su breve mandato.

Parece claro que para cualquier representante político que se precie resulta mucho más incómodo enfrentarse y tratar de atajar a los verdaderos problemas que causan el deterioro ambiental que buscar un cabeza de turco que no proteste. De esta forma, se gastará el dinero que se debía destinar a conservación en balas y en horas de trabajo de la guardería, que en vez de vigilar los ríos, se pasarán unos cuantos meses matando aves. De esta forma no se solucionará el problema, pero se contentará durante un tiempo al colectivo de los pescadores, que así gritarán menos y no darán tanto la murga.

Y dicho y hecho, un año mas, se ha enviado una resolución a la guardería en la que se detalla con precisión el número de cormoranes que hay que liquidar en los próximos meses. Un total de 240 aves, que al final se convertirán en más del doble ya que los que caen al agua después de tirotearlos y no recogerlos, no computan. Aquí os dejo la resolución del "Jefe de la sección de vigilancia de los recursos naturales para que os deleitéis con ella".


Cualquiera que haya leído este blog en anteriores ocasiones se dará cuenta de un pequeño detalle. Este papelito es un corta y pega de la resolución de 2013 y de la de 2012 en la que sólo se ha cambiado la fecha. El número cabalístico de 240 cabezas de cormorán se mantiene sin ningún criterio, salvo uno: "para que me voy a molestar en escribir otro papelote si puedo copiar el del año pasado".

Curiosamente, hace un año publicaba un artículo en este blog en el que se añadían nuevas pruebas que demostraban por enésima vez la ineficacia de estos controles, y más aún, los datos de los censos de cormoranes realizados en Asturies confirmaban que no servían para nada. 

No es de extrañar este comportamiento, que confirma la dejadez de funciones de la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos (nombre absurdo donde los haya, heredado del anterior ejecutivo autónomico presidido por un gran amante de la caza y la pesca) y el traspaso de esas funciones al colectivo de pescadores deportivos. El firmante de la resolución es el mismo que hace unos años tuvo la osadía de enfrentarse a los pescadores y suspender las matanzas de cormoranes basándose en estudios científicos. Poco le duró el atrevimiento, ya que unos pocos meses después y sin dar explicaciones, se desdijo de sus palabras y volvió a autorizar las matanzas sin aportar ningún dato.

Cormoranes matados en el Esva y aparecidos en la playa de Navia (no recogidos = no computados)

Este año, uno más, se volverán a matar cormoranes grandes en Asturies, sin motivo, sin explicaciones y ni siquiera saldrá en la prensa porque ya no es noticia. Pero ya que no lo sacan los periódicos, yo me siento en la obligación de ponerlo, aun a riesgo de ser repetitivo, porque conviene recordar quienes son los responsables de estas resoluciones, que son los mismos que al mismo tiempo que las firman siguen vendiendo el cada vez más vergonzoso eslogan del Paraíso Natural.

NOTA: haced click en las fotos y en la resolución para verlas a mayor tamaño

jueves, 23 de octubre de 2014

Cocodrilos de piedra


La luz del amanecer asoma por detrás del acantilado tiñendo las rocas negras de plata. Mientras las olas juegan con ellas nos enseñan su aspecto oculto, pero en unos minutos el sol lo llenará todo y los cocodrilos de piedra se sumergirán bajo el agua hasta que llegue la próxima marea.

NOTA: haced click en la foto para verla a mayor tamaño

lunes, 20 de octubre de 2014

Colores tropicales en el Cantábrico


En el Mar Cantábrico, escondidos en los charcos que deja la marea al retirarse, es posible ver organismos que pueden competir en colorido y belleza con los que nos podemos encontrar en los mares tropicales. Las actinias y anémonas son animales sésiles que pertenecen al Filum Cnidarios y que se caracterizan por poseer tentáculos urticantes con los que atrapan a sus presas. Al contrario que las medusas, que pertenecen al mismo grupo de animales, se fijan al sustrato por un pie que le permite desplazarse y a su vez adherirse a las rocas.


Los tentáculos son retráctiles, por lo que pueden recogerlos a su antojo, o cuando se quedan en seco durante las mareas vivas. La Anemona viridis es una de las especies más comunes en nuestros pedreros y pueden mostrar una enorme variabilidad de colores, desde el marrón al verde, de forma que es raro encontrar dos ejemplares iguales.


Este fin de semana tuve la suerte de compartir un par de jornadas de fotografía con dos grandísimos fotógrafos y buenos amigos, Pere Soler y Esteve Garriga. La idea era aprovechar para fotografiar la costa occidental de Asturies, pero a pesar de las buenas previsiones, la tarde del sábado y el amanecer del domingo el cielo estaba azul y sin apenas nubes, así que no pudimos sacarle todo el jugo que esperábamos.

La luna se refleja sobre un charco de marea poco después de amanecer

Pero ya que el domingo nos habíamos pegado el madrugón, cambiamos el angular por el macro y dirigimos nuestros ojos al suelo. En los charcos poco profundos, donde todavía se podía ver el reflejo de la luna menguante sobre la superficie del agua, ya se apreciaban las algas, las quisquillas y los pequeños peces que escapaban rápidamente al sentir nuestra presencia.


Sólo había que esperar a que la luz del amanecer iluminara la playa y nos dejara ver los intensos colores de las anémonas.

NOTA: haced click en las fotos para verlas a mayor tamaño

viernes, 17 de octubre de 2014

Los anfibios de Picos de Europa al borde del colapso

Los anfibios son el grupo de vertebrados más amenazados a nivel mundial. Mas del 43% de todas las especies están en peligro y el 33% están globalmente amenazadas, habiéndose confirmado la extinción de muchas especies en los últimos años. 

Sapo dorado (Incilius periglenes)

En algunos casos, la velocidad a la que se extinguieron fue tan rápida que ni siquiera dio tiempo a recoger unos pocos individuos en el campo antes de que desapacieran, como ocurrió con el sapo dorado o sapo de Monteverde .

Las causas que están propiciando la desaparición de los anfibios son varias y muchas están ligadas a sus particulares características: elevada sensibilidad a los cambios en las condiciones ambientales y a la fragmentación del hábitat, limitada capacidad de movimiento en ambientes desfavorables, historias de vida ligadas a medios acuáticos y terrestres, etc.

Pero estas características que les sirvieron a los anfibios para mantenerse sobre la Tierra desde hace millones de años hasta nuestros días, ocupando prácticamente todos los rincones del mundo y mostrando una variedad y una diversidad de especies enorme, no les han servido para sobrevivir a la mayor catástrofe a la que se enfrentan desde que aparecieron en el Jurásico.

La mayor amenaza para este grupo de animales es relativamente reciente. La aparición de unas enfermedades emergentes, principalmente los hongos quitridios y los ranavirus, están consiguiendo acelerar su extinción a una velocidad nunca conocida hasta ahora. Y como suele ser habitual, en la rápida propagación de esta enfermedad los seres humanos tenemos la culpa. La afición al coleccionismo de especies exóticas y a soltar esos animales en el campo cuando nos aburrimos de ellos, están detrás de muchos casos de expansión de estas enfermedades.

Los últimos estudios parecen indicar que los ranavirus estaban presentes desde hace años en algunas especies de anfibios de África y del sudeste asiático. Especies que a pesar de portar el virus no desarrollaban la enfermedad. El problema surgió cuando el virus dio el salto a otras especies que si la desarrollaron.

Puntos de muestreo y especies afectadas por la enfermedad en el PN de Picos (Price et al, 2014)

En un artículo publicado hace unos pocos días en la revista Current Biology (y que se cita en varios periódicos nacionales (artículo en El Pais, artículo en El Mundo) hoy mismo), el equipo del investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, Jaime Bosh, que lleva varios años trabajando en el campo de las enfermedades emergentes, confirma el colapso de varias especies de anfibios en el Parque Nacional de Picos de Europa y su entorno. Especies como el sapo partero (Alytes obstetricans) prácticamente se han extinguido en gran parte de las localidades donde hace tan solo unos años era la especie más abundante. 


En la imagen anterior, extraída del articulo del Current Biology, se puede ver como en algunos lagos de Picos, donde estas especies eran muy abundantes, han desaparecido por completo en menos de 5 años. En algunos lagos, como el de las Moñetas, donde yo mismo he trabajado hace años, la densidad de renacuajos de sapo partero era espectacular y ahora todos se han evaporado.

Pareja de sapos parteros durante la puesta

Pero además de lo alarmante de los resultados expuestos en este trabajo, en el artículo se cita un caso de muerte de una Culebra viperina (Natrix maura) después de haber ingerido un anfibio infectado, lo que confirma la capacidad de la enfermedad para transmitirse a otras especies, incluso de otros vertebrados como los reptiles.

Todo parece indicar, que si sigue esta tendencia, en unos pocos años, muchas especies de anfibios serán tan solo un recuerdo en nuestra memoria. 

Referencias
Price et al., Collapse of Amphibian Communities Due to an Introduced Ranavirus, Current Biology 
(2014), http://dx.doi.org/10.1016/j.cub.2014.09.028 (PDF)

jueves, 9 de octubre de 2014

Curso de ética periodística: El madreñismo y la cruzada en búsqueda del pariente asturiano

Aventures de Pinín, que de Pinón ye sobrín (Alfonso, 1943)

El santo grial de gran parte de los diarios regionales es la búsqueda de un pariente nacido en la tierra entre cualquier ente que pueble este mundo. En el caso de los diarios asturianos, esta afición llega a rozar el esperpento, hasta tal punto que hemos decidido bautizar a este fenómeno con un nombre propio: el madreñismo. Hasta el momento se habían conformado con rebuscar en la genealogía de todos los seres humanos que hubieran hecho algo notable por la humanidad, desde patentar una vacuna a descubrir el secreto de las pelusas azules que crecen en el ombligo, para llegar a la conclusión de que eran más asturianos que el escroto del Rey Pelayo. Baste como ejemplo esta mínima selección de alguno de los casos más llamativos:

Madreñismo médico:


Madreñismo de papel couche:


Madreñismo científico:


Madreñismo político internacional:


Madreñismo cinematográfico:



Pero hace unos días, en un salto de calidad sin precedentes, han urgado profundamente en el árbol de la vida hasta encontrar parientes asturianos en los virus, en este caso del ébola. 


Y en un ejercicio de madreñismo superlativo y al mismo tiempo de promoción del acojonamiento entre los asturianos, publicaron un artículo en el que hablaban de los murciélagos como posibles vehículos de transmisión de este virus que según parece al leer el titular, es más asturiano que un carro del país.

Pero como ya comentamos varias veces en este curso, lo importante es escribir un titular impactante que atraiga al lector y lo secundario son los hechos probados. Si leemos la noticia con detenimiento (que solo está accesible online para suscriptores), descubriremos que según comenta Félix González, uno de los mayores expertos en murciélagos de España, algunas especies de murciélagos, como el Murciélago de cueva (Minopterus schreibersii) pueden ser portadores de un virus de la misma familia que el del ébola (Los Filovirus) y que algunos murciélagos de esta especie encontrados muertos en una cueva asturiana eran portadores de ellos. En ningún momento se afirma que el virus sea el del ébola ni mucho menos, ni que sea peligroso para el ser humano, pero lo importante era crear alarma al mismo tiempo que se ejercitaba el madreñismo.

Según los últimos estudios, el actual brote de ébola se pudo haber transmitido a partir de los murciélagos de la fruta o zorros voladores de la especie Eidolon helvum, una especie alejada filogeneticamente de los murciélagos de cueva. Se piensa que los habitantes de algunas aldeas de Guinea y Libería habrían cazado estos murciélagos para comérselos y de esta forma, se podrían haber contagiado de la enfermedad.

La probabilidad de contagio del ébola a través de los murciélagos de cueva que habitan en Asturias podemos considerarla nula, en primer lugar porque no se trata del mismo virus, y en segundo lugar porque el contacto de esta especie con el ser humano es casi inexistente, salvo para los investigadores que trabajan con ellos y que ya toman las debidas precauciones para evitar ser mordidos.

Lo más grave es que, sobre todo después del primer caso de contagio de ébola en España, una noticia como esta pueda ocasionar un temor infundado en la población, que podría llevar a que algún iluminado se plantee matar o causar daño a estos animales, que además de inofensivos son muy beneficiosos.


Desde este modesto curso aconsejamos a los diarios regionales que relajen su madreñismo, ya que debido a la confirmada caída de la calidad del semen patrio, cada vez se les complicará más la búsqueda de raíces asturianas, lo que podría ocasionar desasosiego y depresión en las redacciones.

Pero faltaríamos a la verdad si nos quedáramos con la impresión de que el madreñismo es un fenómeno exclusivo de Asturies. Baste como ejemplo para confirmar la pandemia global de esta búsqueda de raíces patrias el siguiente titular que he encontrado hoy mismo:


Sin lugar a dudas, este titular merece por derecho propio presidir la vitrina de los madreñismos sublimes (quizás en este caso merecería un nuevo nombre).

lunes, 29 de septiembre de 2014

Salida pelágica en el Cantábrico: Entre gaviotas de Sabine, págalos y pardelas

El pasado sábado salimos en barco desde Xixón para intentar ver las aves marinas que estos días se encuentran en migración por nuestras costas. Durante los últimos días de verano y los primeros días de otoño, aparte de las especies más comunes, como pardelas y alcatraces, es posible ver otras más escasas, como la Gaviota de Sabine (Xema sabini), el Págalo Rabero (Stercorarius longicaudus) o el Paíño de Wilson (Oceanites oceanicus). 

Las previsiones meteorológicas no eran demasiado halagüeñas, ya que un potente anticiclón situado cerca de las Islas Británicas era el responsable de que muchas de las aves marinas permanecieran alimentándose en esas aguas y no tuvieran la necesidad de viajar hacia el sur. Además, los viento de componente este que soplan casi continuamente desde hace varios días no son los más favorables para la migración.


Cuando llevábamos varias millas navegando, los peores presagios se hicieron realidad. Salvo algún alcatraz solitario y unas pocas gaviotas, la mar parecía desierta. Tuvimos que esperar hasta llegar casi a las 15 millas de costa para ver las primeras pardelas, en este caso un par de Pardelas capirotadas (Puffinus gravis). Pero a pesar de esas apariciones esporádicas, sólo la presencia de un pequeño grupo de delfines comunes nos despertó durante unos minutos de la monotonía de la travesía. Lo que no sabíamos aún, era que lo mejor estaba por llegar, y cuando menos lo esperábamos.

Llegamos a casi 25 millas y salvo algún ave dispersa, seguíamos sin encontrarnos con los grandes grupos de marinas o con grandes cetáceos, así que decidimos dar la vuelta y volver a tierra. Habíamos salido bastante lejos y quedaban por delante muchas horas de navegación hasta llegar a puerto. Ni siquiera los Págalos grandes, que nunca fallan, habían aparecido.


Cuando pensábamos que nos iríamos con las manos vacías, en la estela del barco apareció una pequeña gaviota y alguien cantó el nombre que todos estábamos esperando. Una gaviota de Sabine, que personalmente creo que es la gaviota más bonita de las que podemos ver en nuestras aguas, volaba lejos y apenas se acercaba. Al poco desapareció y tuvo que pasar casi una hora hasta que se acercaran al barco y se dejaran ver a placer.


Curiosamente, cuanto más nos acercábamos a costa más aves marinas aparecían. Poco después de ver las gaviotas de Sabine, que nos siguieron acompañando durante varias millas, apareció un págalo joven, que Jesús Menéndez, gracias a su experiencia y a sus cientos de horas de observación desde costa y desde embarcación, identificó rápidamente como un joven de Págalo rábero.


El diseño barreado del obispillo y el la proporción de blanco en las alas eran caracteres diagnósticos para diferenciarlo de los págalos parásitos.

A medida que nos íbamos acercando a la costa, el número de aves marinas iba aumentando y fueron apareciendo mas especies, entre ellos los págalos grandes (Stercorarius skua), que sorprendentemente no habían aparecido hasta entonces.


Nada más llegar, dejaron claro quién era el que mandaba en la zona y se dedicaron a acosar a las gaviotas patiamarillas, delatando su presencia sólo con fijarse en cómo se levantaban los grupos de gaviotas tras los ataques de estas imponentes aves marinas.

Págalo parásito adulto

Págalo pomarino joven

Las otras especies de págalos también también quisieron participar en la fiesta, varios Págalos parásitos, de todas las edades y tanto de fase clara como de fase oscura, hicieron su aparición y un págalo pomarino joven (Stercorarius pomarinus), se acercó a la popa a un par de metros, lo que nos permitió fotografiarlo a placer. Este último págalo, que en un primer momento fue identificado por error como un parásito, finalmente fue identificado gracias a las fotos por Ricardo Hevia y otros "marinólogos".

Pardela balear (Puffinus mauretanicus)

Pardela cenicienta (Calonectris diomedea)

Entre las pardelas, aunque no las vimos en grandes números, aparte de las Pardelas capirotadas, pudimos ver varias Pardelas sombrías (Puffinus griseus), Pardelas cenicientas (Calonectris diomedea) y Pardelas baleares (Puffinus mauretanicus).


Cuando ya estábamos a escasas millas de la costa, tanto el número de gaviotas patiamarillas como de alcatraces (Morus bassanus) aumentó considerablemente, volando alrededor del barco y tirándose en espectaculares picados a nuestro lado.


Los ejemplares adultos sólo aparecieron al final, siendo mucho más abundantes los jóvenes, tanto los de este año como los de dos y tres años. Muchos de ellos nos acompañaron hasta que entramos en el puerto, cuando se fueron uniendo al grupo las gaviotas locales y otras aves más costeras como los cormoranes grandes. Lo que si nos sorprendió a todos fue la ausencia durante todo el viaje de paínos, ya que no llegamos a ver ni un sólo ejemplar de ninguna de las especies que se podrían ver en estas fechas.


Cuando finalmente llegamos al pantalán desde donde habíamos salido hacía casi 9 horas, no podíamos disimular nuestra satisfacción y nuestra alegría, sobre todo después del mal comienzo del día y de las malas previsiones. La mar nunca dejará de sorprendernos.

El recuento final de lo que vimos en la salida os lo dejo a continuación, gracias a Jesús Menéndez y Germán Ibarra, que tuvieron la paciencia de apuntarlo (en orden de aparición desde la salida de puerto hasta el regreso):

AVES
- Martín pescador: 2
- Gaviota reidora: 3
- Ostrero: 1
- Cormorán moñudo: 1
- Collalba gris: 2
- Mosquitero (sp.): 1
- Cormorán grande: 5
- Alcatraz atlántico: > 50
- Gaviota patiamarilla: > 150
- Pardela sombría: 16
- Gaviota de Sabine: 5
- Charrán (sp.): 6
- Pardela (sp.): 1
- Pardela balear: 5
- Págalo parásito: 4
- Gaviota sombría: >67
- Bisbita común: >20
- Pardela cenicienta: 4
- Fumarel común: 1
- Petirrojo: 1
- Págalo grande: 5
- Págalo rabero: 3
- Charrán común: 5
- Garza real: 4

MAMÍFEROS
- Delfín común: 5-7

Además de poder disfrutar de todas estas especies, fue una gozada compartir el día con muchos amigos: Xurde (que organizó la expedición. Gracias Xurde), Chus Landeira, Pablo Miki, Gilberto, Germán, Jesús Menéndez, Xuanín, Amador (siento no acordarme del nombre del resto de la tripulación)

NOTA: haced click en las fotos para verlas a mayor tamaño. Como comentario os diré que Blogger cada día estropea más las fotos que se cuelgan. Os puedo asegurar que la punta de las alas de los alcatraces es negra y no marrón como aparece en lla entrada.
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