martes, 29 de julio de 2014

La crisis de la vivienda en las aves

Las aves tienen costumbres muy dispares a la hora de buscar una casa para sus hijos. Hay algunas especies que construyen nidos muy elaborados mientras que otras se limitan a apilar unos pocos palos. Algunas especies no hacen ningún tipo de construcción, poniendo sus huevos directamente sobre el suelo o sobre una roca. Por último, algunas se aprovechan del trabajo de sus vecinos, como por ejemplo los cernícalos o los halcones peregrinos, que sienten una especial predilección por los nidos viejos de los córvidos.

Hembra de Halcón peregrino incubando en un nido abandonado de Cuervo

Pero las aves no sólo muestran grandes diferencias a la hora de construir su nido o de aportar material para el mismo, también se diferencian en el lugar que eligen para ubicarlo. Las hay que los colocan en lugares abiertos y expuestos mientras que otras son más discretas y prefieren ocultarlos en cavidades y orificios.

Hembra de Pico picapinos cebando a un pollo en el nido construido por la pareja

Los árboles viejos son una fuente inagotable de huecos para nidificar. Entre las grietas de su corteza o en las heridas producidas tras la caída de una rama, van quedando orificios que muchos pájaros aprovechan para nidificar. Pero desgraciadamente para ellos, cada vez quedan menos árboles viejos y muchas aves no lo tienen nada fácil para encontrar lugares adecuados para instalar su nido, por lo que muchas veces acaban nidificando en sitios sub-óptimos en los que la reproducción se ve seriamente comprometida.

Herrerillo común ocupando un nido abandonado de Avión zapador

Los páridos, por ejemplo, suelen nidificar en huecos de árboles, ya sean naturales o realizados previamente por otras especies, como los pájaros carpinteros. Pero no desdeñan agujeros en muros de piedra o incluso en taludes de tierra, como los excavados por los aviones zapadores.


Una buena manera de ayudar a muchas especies a solucionar sus problemas de vivienda es instalar cajas nido. Estas se pueden comprar en muchas tiendas, aunque suelen ser bastante caras, por lo que si queremos una solución mucho más barata, podemos construirlas nosotros mismos con unas tablas, unos clavos y unas pocas herramientas. En internet podéis encontrar infinidad de enlaces donde se explica cómo fabricarlas. Os dejo aquí este enlace del blog de mi amigo Juancho en el que como es habitual en él, nos explica con todo lujo de detalles todo el proceso.



De esta forma, con muy poco esfuerzo podréis ayudar a muchas aves a encontrar su casa soñada y echarles una mano para solucionar la crisis de la vivienda que también les afecta a ellas. Y además, por el mismo precio, podréis disfrutar en primera línea de su compañía. 

jueves, 24 de julio de 2014

El apareamiento "en diferido" de las libélulas

Macho de Orthetrun coerulescens

En la entrada anterior os mostraba a uno de los Caballitos del diablo (Zigópteros) más espectaculares que tenemos en el norte de la Península ibérica. Con su volar pausado y tranquilo, suelen frecuentar los bosques galería de los ríos y arroyos, donde capturan mosquitos y pequeños insectos voladores. Una característica de los caballitos del diablo, aparte de su forma de volar es que sus ojos se disponen a los lados de la cabeza y están separados entre si, además, cuando se posan mantienen las alas levantadas en posición vertical sobre el cuerpo.

Las libélulas (Anisópteros) están emparentadas con los caballitos del diablo, aunque tanto su morfología como su comportamiento son muy diferentes a los de sus parientes. A simple vista destacan sus ojos mucho más grandes y que ocupan la mayor parte de la cabeza, juntándose en la parte superior de la cabeza. Cuando las vemos posadas, sus alas, al contrario que en los caballitos, se mantienen en posición horizontal o ligeramente inclinadas hacia abajo.

Su manera de volar tampoco se parece en nada a la de los caballitos. Se trata de animales muy rápidos, capaces de maniobrar con rapidez en el aire, tanto para capturar sus presas como para huir de sus depredadores. Esta gran capacidad de vuelo de las libélulas les permite alejarse mucho de las masas de agua, y algunas especies pueden aparecer en lugares completamente secos, casi desérticos.


Al igual que ocurre con los caballitos del diablo, los machos de libélula son mucho más coloreados que las hembras y defienden sus territorios para atraerlas. Una vez que encuentra a una hembra interesada, la agarra con unos apéndices en forma de pinza que tiene en el extremo de su abdomen justo por detrás de los ojos. En esa posición pueden permanecer bastante tiempo, volando juntos en tandem hasta que la hembra, si está interesada, doblará su cuerpo para unir su abdomen con el órgano copulador del macho, que se encuentra al principio de su abdomen.

Curiosamente, en las libélulas y caballitos, el órgano copulador y los órganos productores de esperma se encuentran separados entre sí. El orificio genital se encuentra en el extremo del abdomen y el macho tiene que doblar su cuerpo para transportar el esperma hasta el organo copulador. Una vez allí, la hembra lo recogerá con su abdomen.

Como podéis comprobar el apareamiento de las libélulas tiene más de onanismo que de cópula, ya que la eyaculación se produce antes del apareamiento. Creo que en esto las libélulas superan a Sánchez Dragó y su capacidad de eyacular hacia adentro.

NOTA: haced click en las fotos para verlas a mayor tamaño

lunes, 21 de julio de 2014

Las hadas del río


Durante los cálidos días de verano, unos pequeños animales de color azul intenso aparecen y desaparecen entre los claroscuros del bosque de ribera. Son los caballitos del diablo de la especie Calopteryx virgo. Tienen un vuelo pausado y tranquilo, muy distinto al de sus parientes las libélulas, y entre vuelo y vuelo se posan en las ramas de los árboles y que caen directamente sobre el arroyo. Su color es de un azul intenso como el de algunas aves tropicales y se exhiben para llamar la atención de las hembras, que con unas tonalidades pardas son mucho más discretas que ellos.

A pesar de su aspecto delicado, se trata de animales muy territoriales, que defienden intensamente su pequeña parcela de río ante la presencia de los machos rivales. Una buena zona es la mejor garantía para poder reproducirse con éxito. Por una parte, la combinación de luces y sombras resalta aún más el colorido de sus alas, y por otra parte, los pequeños remansos ofrecen un buen lugar para la puesta de las hembras.


Si nos acercamos un poco mas, podremos ver bajo sus ojos azul oscuro, las mandíbulas con las que comen a sus presas, normalmente pequeños mosquitos y otros insectos, y casi como una prolongación de la cabeza, el primer par de patas, provisto de pequeñas púas que le ayudarán a sujetar a sus víctimas firmemente cuando las capturan en vuelo.


Las hembras elegirán al macho más atractivo y que tenga el mejor territorio para que sea el padre de sus hijos. Una vez fecundada, y bajo la atenta mirada del macho, se sumergirá en las tranquilas aguas del remanso del río para ir depositando pequeños huevecillos en el interior de los tallos de la vegetación acuática. Allí se desarrollarán hasta su nacimiento, cuando emergerá una larva acuática que pasará aún muchos meses bajo el agua antes de que, una vez que haya alcanzado el tamaño necesario, salga del agua para metamorfosearse en un adulto tan llamativo como sus padres.

NOTA: haced click en las fotos para verlas a mayor tamaño

jueves, 17 de julio de 2014

Curso de ética periodística: "Los titulares y la línea editorial de los periódicos"

En la foto siguiente se puede ver la imagen de un enjambre de abejas después de haber abandonado su antigua colmena en compañía de la vieja reina. Se trata de un fenómeno natural que ocurre cuando se incrementa el número de individuos y ascienden las temperaturas. En ese momento, la reina se marcha en compañía de varios centenares de obreras en busca de otro lugar donde establecerse. Mientras tanto, en la antigua casa se quedarán gran parte de las obreras junto a las celdas de donde nacerán las próximas reinas y zánganos que darán nueva vida a la colmena.


Esta noticia podría aparecer en un periódico en la sección de curiosidades o incluso en la de sociedad, ya que sin duda se trata de un bonito y curioso espectáculo que seguramente llamaría la atención de los ciudadanos. Si por ejemplo el enjambre se hubiera posado en la cornisa del Ayuntamiento de Cangas de Onís, un titular riguroso pero suficientemente explicativo podría ser:


Un enjambre de abejas permanece varias horas colgado en una cornisa del Ayuntamiento de Cangas de Onís


Un titular como el anterior proporciona suficiente información sobre el hecho, sobre el lugar en el que ocurrió y sobre los protagonistas del suceso. Posteriormente, si el lector siente curiosidad, podrá leer el artículo completo donde se explicarán más detalles e incluso se podría informar de manera sencilla sobre el comportamiento y las costumbres de estos insectos sociales.

Pero como ya he explicado en capítulos anteriores del curso de ética periodística, este tipo de titulares no son del agrado de la mayoría de los diarios, ni de gran parte de los periodistas que escriben en ellos. Le falta algo, básicamente una dosis de sensacionalismo y a poder ser algo de morbo.

Como ya he comentado ayer mismo en este blog, después de varios años de medusas, perros peligrosos y motos acuáticas, este verano las estrellas del acojonamiento estival son las abejas y hay que aprovechar una noticia que en cualquier otro momento pasaría desapercibida para seguir exprimiendo el filón.

Pero además del morbo y el sensacionalismo, cada periódico tiene su propia y personal línea editorial, marcada normalmente por una ideología política que a su vez suele estar ligada a ciertos intereses económicos (publicidad institucional, publicidad empresarial, etc.)

En un ejercicio de periodismo ficción, y probablemente adelantándome a los acontecimientos, voy a proponer unos titulares alternativos al neutral y aburrido titular anterior para varios de los medios de comunicación regionales y nacionales.

LA NUEVA ESPAÑA:

Un enjambre de varios miles de abejas desata el pánico en Cangas de Onís
La abeja reina es de ascendencia asturiana


EL MUNDO:

Concentración ilegal en la primera capital del reino de España
El adoctrinamiento bolivariano de Podemos cala entre las abejas


LA RAZÓN:

Crisis en las instituciones: las abejas se amotinan en el Ayuntamiento de Cangas de Onís, gobernado por el Partido Popular
Francisco Marhuenda: "Claro, como el PP es muy malo, muy malo"


ABC:

La reina de las abejas es aclamada por miles de sus súbditos en una recepción en el Ayuntamiento de Cangas de Onís
La monarquía sale reforzada tras el acto institucional


EL PAÍS:

2.000 abejas saltan la valla de Melilla y llegan hasta Cangas de Onís
VÍDEO La grabación del salto captada por las cámaras de la frontera 


DIARIO DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS:

Rebaño de abejas poco antes de ser esquiladas
Curiosamente su lana es negra y amarilla


Y para que os deis cuenta de que este ejercicio no es tan descabellado como parece, os dejo un titular del periódico La Nueva España de hoy mismo


Como se puede comprobar, las abejas no sólo son asesinas sanguinarias sino que ahora se han convertido en okupas que necesitan ser desalojadas por los bomberos.

miércoles, 16 de julio de 2014

Comienza la campaña de acojonamiento estival: las abejas asesinas

Un año más, con la llegada del verano, las noticias "serias" empiezan a escasear. Los políticos se dedican al dolce far niente, más de lo que es habitual en ellos y no dan exclusivas, Ana Obregón ya no hace posados metiendo tripa, Froilán está de Vacaciones Santillana en un internado y no se puede pegar tiros en un pie y las redacciones de los periódicos buscan desesperadamente noticias para rellenar un montón de páginas a diario.


Desde hace varios veranos, se instauró la moda del acojonamiento estival, que consiste básicamente en encontrar un enemigo público y dedicarse a indagar por todos los pueblos, ciudades y playas del país en busca de sus fechorías. El enemigo recurrente es la medusa, un animal descrito por algún sagaz periodista como un bicho que dedica el 10% de su vida a flotar y a comer y el 90% restante a tocar las narices a la especie humana. La evolución tiene estas cosas.

Pero lo cierto es que las medusas, a fuerza de insistir, ya no causan el efecto acojonamiento de hace tiempo y ya no ocupan ni las portadas ni las cabeceras de los telediarios. Así que como ocurre con la canción del verano, cada año hay que buscar una nueva, eso si, algunas tienen más éxito que otras. Hace unos años le tocó el turno a los perros asesinos, que curiosamente al llegar septiembre dejaron de comerse niños, otro año fueron las motos acuáticas las que tiñeron las costas españolas de sangre de turista y al igual que ocurrió con los perros, al llegar septiembre y en años posteriores, a pesar de que seguían en las playas, ya no se comportaban como el perverso Buick 8 de Stephen King. Sin duda, la canción de las motos acuáticas fue la más cutre de todas.


Este año ya ha aparecido un nuevo filón, las abejas asesinas. En las últimas semanas, dos personas han muerto por picaduras de avispas en Asturies, una de ellas era un anciano de 89 años. Aunque se trata de una noticia triste, no es ni mucho menos una noticia extraordinaria ya que se ha estimado que anualmente mueren entre 20 y 30 personas en España por picaduras de abejas o avispas, que se deben sobre todo a reacciones alérgicas al veneno de estos himenópteros. Evidentemente, ese número fallecidos, en un país con 47 millones de habitantes no deja de ser algo anecdótico, sobre todo si lo comparamos con los varios cientos de muertes que se producen anualmente por accidentes en la cocina o en el cuarto de baño de nuestras casas.

Pero ya sabemos que muchos periodistas no saben ceñirse a los datos y mostrarlos dentro de un contexto adecuado, por eso tienen que acudir al morbo para buscar un titular llamativo e impactante, que es lo que importa. Lo primero es poner un adjetivo suficientemente acojonante, y entonces lo mejor es llamarlas abejas asesinas, que una abeja nos recuerda demasiado a Maya y eso más que miedo produce cariño. Lo segundo es hablar de ataques masivos e indiscriminados y a poder ser utilizar una terminología militar y bélica.

Con eso y con algún testimonio de alguien que vio la muerte muy cerca por culpa de estos insectos, ya esta listo el cóctel de acojonamiento y de paso nos olvidamos de otras cosas, que lo de Gibraltar lo dejamos para finales de agosto, como siempre.


lunes, 14 de julio de 2014

Pequeños depredadores

Juvenil de Mantis religiosa, en el momento del nacimiento son aún más pequeñas

Las mantis religiosas, al contrario que otros insectos, como las mariposas o los escarabajos, tienen un aspecto muy similar al del adulto cuando salen del huevo. Este tipo de insectos recibe el nombre de Hemimetábolos, y sufren un tipo de metamorfosis incompleta, ya que no pasan por los estados de larva y pupa. 

Larva de mariposa de la familia de los Geométridos

En los insectos con metamorfosis completa (Holometábolos), tras la eclosión del huevo emerge una larva que no se parece absolutamente en nada al adulto, no sólo en su aspecto externo sino incluso en su fisiología y su anatomía interna. En este tipo de insectos, como por ejemplo las mariposas, las orugas se alimentan de tejidos vegetales y una vez que alcanzan un determinado tamaño, se encierran en un capullo de seda y en su interior se produce una metamorfosis completa en la que su aparato digestivo se transforma, se desarrollan las alas y tras un periodo de tiempo variable emerge un adulto completamente desarrollado.

Hembra adulta de Mantis religiosa lista para realizar la puesta

En los insectos Hemimetábolos, como los grillos o las mantis, al eclosionar el huevo nace una ninfa que al igual que los adultos tiene ojos compuestos, patas y unos rudimentos de alas, y su fisiología es muy similar a la del adulto, salvo en su aparato reproductor que aún no está completamente desarrollado. En el caso de las mantis, las hembras ponen sus huevos dentro de una estructura espumosa que se solidifica rápidamente y que recibe el nombre de ooteca. Una vez que eclosionan los jóvenes, ya tienen completamente desarrolladas sus habilidades para la caza y sus primeras víctimas probablemente sean sus propios hermanos.


lunes, 30 de junio de 2014

Colirrojos reales en el jardín

Uno de los pájaros más bonitos que podemos ver en Asturies es el Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus). Esta especie se distribuye por casi todo el centro y el oriente de la provincia, sobre todo en zonas medias y bajas, pero está prácticamente ausente en la zona occidental.


Aunque se trata de una especie típicamente forestal, que prefiere bosques maduros y abiertos, ha sabido adaptarse a los ambientes humanizados y de hecho, en las zonas de campiña es donde alcanza las densidades más altas.


Los machos, al igual que en muchos paseriformes, tienen una coloración muy llamativa, con la garganta negra, el pecho anaranjado y el dorso de color grisáceo.


La hembra, por el contrario, tiene una coloración más apagada, combinando tonos grises y pardos, siendo muy similar a la hembra del colirrojo común (Phoenicurus ochrurus), su pariente más común y ubicuo.

En la zona de Llanera, en el centro de Asturies, una pareja de esta especie ha decidido aprovechar una vieja caja nido, que fue usada anteriormente por una pareja de estorninos, para sacar adelante a su segunda pollada del año.


Hace varias semanas comenzaron a recoger material para el nido, mientras atacaban al resto de pájaros de la zona. A pesar de su pequeño tamaño, son aves muy territoriales y agresivas durante la época de reproducción, y no dudan en enfrentarse con otras especies, como las urracas, que las superan con creces en tamaño.


Desde hace unos días, la pareja se encuentra muy atareada y los viajes al nido son continuos. Gran cantidad de orugas, moscas y otros insectos, son capturados tanto en el suelo como en las ramas de los árboles cercanos para saciar el apetito de los pollos, que teniendo el cuenta el tamaño de las presas, ya deben ser bastante grandes.


Cuando abandonen el nido, pasarán aún unas semanas junto a sus padres, pero a finales de julio o principios de agosto, abandonaran su territorio en el centro de Asturies para emprender un largo viaje que los llevará a las sabanas al sur del Sáhara, para regresar, si tienen suerte, en el mes de marzo del año que viene.

NOTA: haced click en las fotos si las queréis ver a mayor tamaño.

lunes, 23 de junio de 2014

Charla sobre salamandras en Oviedo

El próximo jueves, 26 de junio, a las 19:00 h daré una conferencia en el Club de Prensa Asturiana, en Oviedo, sobre la singular población de Salamandras urbanas que habitan en la ciudad.


Como ya os comenté varias veces en este blog, desde hace años estamos estudiando las poblaciones de este anfibio que viven aisladas entre los muros y calles de Oviedo, y que tal como confirman los resultados preliminares de nuestros trabajos, algunas pueden llevar aisladas desde hace más de 1000 años.

Si os interesa conocer un poco más a este animal, que durante siglos estuvo rodeado de un halo de misterio y superstición, así como de falsas creencias sobre su peligrosidad y su resistencia al fuego,  y en particular a esta población única en el mundo, estáis todos invitados a asistir.

La hora de la conferencia serán las 19:00 h y la entrada es libre hasta completar el aforo. La dirección es:

Club de Prensa Asturiana (Edificio de La Nueva España)
C/Calvo Sotelo 7
Oviedo

jueves, 19 de junio de 2014

Los riesgos de humanizar el comportamiento de los animales: el infanticidio y la selección natural

Muchas veces he comentado los riesgos de humanizar a los animales, midiendo sus comportamientos bajo un prisma humano. Algunos de estos comportamientos, que pueden resultan inconcebibles y reprochables en nuestra sociedad y que cuando se producen nos causan indignación y estupor, se producen en muchas animalescon cierta frecuencia.

Uno de estos comportamientos "anómalos" es el infanticidio, o sea, cuando un ejemplar adulto de una especie mata a las crías de su misma especie y en ocasiones a sus propios hijos. En algunas especies, como los osos pardos o los leones, los machos adultos pueden matar a las crías jóvenes de las hembras que se encuentran en su territorio. Este comportamiento, denominado infanticidio sexual, tiene por objeto hacer que la hembra entre en celo rápidamente y se aparee con él, de forma que pueda asegurar que sus genes (=sus hijos ) pasen a la siguiente generación, y además consiguen eliminar a los hijos de otros machos no emparentados genéticamente con él que hubieran podido aparearse con ella previamente.

Pero los infanticios también ocurren dentro de familias monógamas, en las que aparentemente no hay esas aparentes "sospechas de infidelidad". En algunas aves se ha comprobado que los adultos son capaces de matar "injustificadamente" a parte de sus crías para asegurar la supervivencia de las restantes.


Viendo la atención con la que las fochas (Fulica atra) cuidan a sus pollos recien nacidos es difícil pensar que pudieran encontrarse más seguros en ningún otro sitio. Las fochas son aves muy territoriales y que son capaces de enfrentarse a aves de otras especies que las pueden superar con creces en tamaño y fortaleza si se atreven a entrar en su territorio.


Pero cuando se muestran realmente agresivas es cuando un congénere se acerca a su nido. En ese caso, tanto el macho como la hembra lo atacarán con las patas y el pico en una agresión que puede parecernos desproporcionada en relación con la amenaza que puede suponer su presencia para los huevos o los pollos. Lo cierto es que las fochas no temen que el invasor pueda matar a sus pollos, sino que lo que realmente temen es que llegue a poner un huevo en su nido, de forma que sin querer estarían criando a los pollos de otro padre y consiguientemente ayudando a los genes de un individuo no emparentado con ellos a pasar a la siguiente generación.

Este tipo de parasitismo intraespecífico (conspecific brood parasitism, CBP) se da en muchas especies aves. Ocurre cuando una hembra pone algunos de sus huevos en el nido de otra para de esta forma dejarle el trabajo a ella y de paso aumentar las posibilidades de que alguno de sus hijos sobreviva (o sea, y nunca mejor dicho "nunca pongas todos los huevos en la misma cesta"). En el caso de las fochas, en las que este fenómeno es muy frecuente, el grupo del Dr. Bruce Lyon ha estudiado durante muchos años el comportamiento reproductor de la focha americana (Fulica americana), un pariente muy próximo a nuestra focha europea, y ha comprobado que los padres son capaces de distinguir entre sus huevos y los de otra hembra e incluso si los pollos llegan a nacer, son capaces de reconocer si  son sus hijos o no.

Adulto de focha americana (Fulica americana) matando a un pollo (Foto: Bruce Lyon)

En ese caso el comportamiento del adulto cambia radicalmente y en vez de cuidar solícitamente al pollo como hace con el resto de sus hermanos, lo ataca y picotea en la cabeza hasta que acaba matándolo. Este comportamiento tiene una doble intención, por una parte, y tal como ocurre con otras especies, eliminar al impostor portador de los "genes no familiares" y por otra parte incrementar la supervivencia de sus propios hijos, al no repartir con el pollo extraño unos recursos que les cuesta mucho conseguir.


En principio podría parecernos que una focha, que se alimenta principalmente de restos vegetales y pequeños invertebrados acuáticos, no tendría problemas para encontrar comida suficiente para todos sus pollos o incluso para varios más. Cuando vemos a una hembra de Azulón (Anas platyrhynchos) seguida de 7, 8 o incluso mas patitos nos parece algo normal, de hecho la hembra apenas hace otra cosa que acompañarlos de un lado a otro mientras ellos se buscan la comida por si solos. En ese caso, a la hembra de azulón incluso le puede venir bien adoptar a un número mayor de pollos de otra hembra, ya que si se produce el ataque de un depredador, la probabilidad de que uno de sus pollos sea capturado será proporcionalmente menor.


Pero el caso de la focha es muy distinto. A pesar de que se trata de una especie nidífuga, los pollos son completamente dependientes desde el momento en el que nacen. Nada más romper el cascarón empiezan a solicitar insistentemente alimento a sus padres, que se encargan de recoger insectos y pequeños fragmentos de plantas y cebar uno a uno a todos sus hijos. En un día normal no suele ser raro que un adulto llegue a cebar a sus pollos más de 3 veces por minuto, y eso multiplicado por 14 horas seguidas.

En muchos casos, las polladas que inicialmente tenían 5 o 6 pollos en el momento del nacimiento se ven drásticamente reducidas en una o dos semanas a un par de pollos, en lo que aparentemente parecería el resultado de un episodio de depredación. Pero lo cierto es que en algunas ocasiones, los padres, incapaces de obtener suficiente alimento para todos sus hijos, acaban matando a algunos de ellos y quedándose con sólo unos pocos. Este fenómeno ya se conoce desde hace varios años, y ha sido descrito por primera vez en la Focha común en un artículo publicado en la revista Animal Behaviour por J.A. Horsfall en 1984.

Desde nuestra óptica y teniendo en cuenta la tendencia que tenemos a humanizar a los animales, estos comportamientos infanticidas nos pueden parecer una brutalidad, pero ese tipo de interpretaciones son un error. Debemos tener en cuenta que en este caso, el comportamiento infanticida puede suponer la supervivencia de al menos alguno de los pollos en el caso de que la comida escasee. En esas condiciones intentar alimentar a la totalidad de la pollada implicaría la muerte por inanición de todos los pollos.

Entonces la pregunta parece obvia: ¿por qué ponen las fochas 6 o 7 huevos si sólo pueden criar a un par de pollos? La respuesta también resulta obvia, ya que las fochas no son capaces de prever cómo serán las condiciones cuando se produzca el nacimiento, si el alimento es abundante y fácil de conseguir podrán sacar adelante a todos sus hijos, pero si escasea podrán sobrevivir al menos uno o dos. Por otra parte poner sólo uno o dos huevos aumentaría las probabilidades que que alguno resultara infértil, probablilidad que disminuye si se aumenta la puesta.

Referencias

HORSFALL, J. (1984). Brood reduction and brood division in coots Animal Behaviour, 32 (1), 216-225 DOI: 10.1016/S0003-3472(84)80340-1

Lyon, B. (2006). Mechanism of egg recognition in defenses against conspecific brood parasitism: American coots (Fulica americana) know their own eggs Behavioral Ecology and Sociobiology, 61 (3), 455-463 DOI: 10.1007/s00265-006-0273-2

miércoles, 11 de junio de 2014

Matan a un oso a tiros en Quiros: furtivismo e impunidad

Hoy aparece una noticia en la prensa regional que vuelve a poner de manifiesto que el furtivismo, lejos de desaparecer, sigue muy presente entre nosotros. Las muertes de fauna salvaje, ya sea por veneno, por trampas ilegales o por disparos, no son hechos anecdóticos sino que desafortunadamente son muy habituales, aunque no siempre tienen la suficiente trascendencia para salir en la prensa generalista o sencillamente no son comunicadas a la prensa, porque no son "convenientes".

Pero hay veces en las que los hechos son muy difíciles de ocultar, porque la víctima no es un milano, o un zorro o unas truchas envenenadas con lejía en un arroyo de montaña. Hoy nos enterábamos de que un oso, otro más, había sido matado por furtivos en el concejo de Quirós, Asturies. No ha sido el primer caso, y mucho me temo que no será el último. 

Macho de oso pardo muerto en Porley. Agosto de 2012

En agosto de 2012, un macho adulto de Oso pardo murió atrapado en un lazo colocado por furtivos en la localidad de Porley, en Cangas del Narcea. Unos meses después, el Seprona logró detener a dos sospechosos de haber colocado esa trampa que según la necropsia realizada le produjo las heridas y la posterior septicemia que le causó la muerte. El oso aún estaba vivo cuando lo encontraron, y los cazadores de la zona se apresuraron en decir que la culpa había sido del precipitado rescate, por supuesto sin ninguna prueba No deja de resultar curioso que un colectivo que según sus palabras se destaca por su amor a la naturaleza, vea más problemática una operación de rescate que una acción delictiva de furtivismo, ellos sabrán por qué.

Pero en el último caso del oso muerto en Quirós, del que a estas horas aún no se saben todos los detalles, resulta aún más grave si cabe que el caso de Porley, ya que la víctima no cayó en una trampa que iba destinada a otros animales, ni murió envenenada al consumir un cebo destinado a un lobo o a un zorro. Los furtivos mataron al oso sabiendo perfectamente a quien iba destinada la bala que acabó con su vida y seguramente conociendo las graves consecuencias que tendrían para ellos si eran descubiertos. La osa fue asesinada premeditadamente.

¿Pero cuales pueden ser los motivos que llevan a un furtivo a matar a un oso?

Hay muchos casos de furtivismo que pueden ser explicados fácilmente. El que coloca un lazo pretende capturar un animal para consumir su carne, el que mata un urogallo o un ciervo con una cuerna descomunal seguramente pensará en sacarse un buen dinero en el mercado negro. Y el que mata un lobo, un cormorán o un ave rapaz, seguramente lo haga porque piensa que así elimina a un competidor o a un enemigo que pone en peligro su forma de vida, ya sea su ganado, "sus peces" o sus piezas de caza. O también puede matarlo por odio, un odio que no es difícil de crear y cultivar entre la gente.

Hace varios años que venimos siendo testigos de la campaña de desprestigio que está sufriendo nuestra fauna salvaje, en especial los lobos y algunas aves como los cormoranes grandes. Hay semanas en las que es raro no encontrarte un artículo en la prensa que no hable de daños al ganado o a la pesca, de manifestacioens de ganaderos o de las pérdidas del sector. Pero el oso pardo hasta hace poco parecía intocable, era tratado como un símbolo de la Asturias salvaje, un símbolo muy rentable, por cierto, ya que siempre fue aprovechado por la Administración para vender su famoso "Paraíso natural" y atraer al turismo.


Pero algo ha cambiado en los últimos años. Hay muchos habitantes de algunas zonas protegidas que piensan que la fauna salvaje es una limitación para el desarrollo de sus actividades, y que les traen más problemas que ventajas. Por otra parte, los periódicos han empezado a alternar su interminable sucesión de noticias sobre daños de lobo, con noticias sobre daños de osos, la mayoría de las veces sin contrastar y basándose exclusivamente en rumores.


Y estas noticias han dado paso a otras similares y así hemos asistido en unos meses a una lluvia de artículos sobre daños y a sus correspondientes peticiones de pago por lo mismos. La conclusión que se desprende de todas estas noticias es que para algunas personas el oso ha pasado de ser un icono a ser un problema y algunos ya se preguntan si habrá demasiados osos y si será necesario cambiar la gestión de la especie.

¿Se castiga adecuadamente el furtivismo?

La ley prevé penas de hasta 4 años de cárcel, retirada del permiso de armas de por vida y multas de hasta 2 millones de euros por matar un oso, pero lo cierto es que, al igual que ocurre en toda España, los delitos por furtivismo y contra el medio ambiente rara vez son sancionados. Y el caso asturiano es especialmente sangrante, ya que una gran parte de los procesos sancionadores que se han incoado sobre furtivismo han sido invalidados por el TSJA por causas imputables a la dejación de funciones de la administración asturiana, tras las denuncias hechas por la Guardería de Medio Natural del Principado de Asturias. En el caso de los osos muertos furtivamente, tanto en Asturies como en resto de la cordillera, aún no ha habido ni una sola condena.