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jueves, 11 de enero de 2018

Efectos colaterales del cambio climático: cambios en la proporción sexual de algunas especies

En la mayoría de los animales, la diferenciación sexual en machos y hembras está determinada genéticamente. En este caso, que un individuo sea macho o hembra queda marcado en el momento de la concepción y la formación del zigoto, ya sea por la presencia de un cromosoma sexual (determinación cromosómica) o por la combinación alélica de un gen determinado, que puede estar localizado o no en un cromosoma sexual (determinación génica). 

En los mamíferos placentarios la determinación sexual es cromosómica, de forma que las hembras tienen un par de cromosomas sexuales iguales (homogaméticos: XX), mientras que los machos tienen dos cromosomas sexuales distintos (heterogaméticos: XY). En el caso de las aves, la determinación sexual también es cromosómica, pero en este caso, el sexo homogamético será el macho (ZZ), y el heterogamético será la hembra (ZW). 

Este tipo de determinación sexual es responsable de que en estas especies la proporción de sexos teórica o sex-ratio dentro de una población sea 1:1, ya que tras la formación de los gametos, los dos alelos sexuales se combinan dando lugar a un 50% de embriones homogaméticos y un 50% heterogaméticos. 

Pero además de este tipo de determinación sexual que ya se encuentra fijada en el zigoto, hay algunas especies de reptiles en las que la determinación sexual se produce durante el desarrollo del embrión, por lo que el nacimiento de un macho o una hembra dependerá de las condiciones ambientales, sobre todo de la temperatura que experimentan los huevos durante las primeras fases de la incubación.

jueves, 4 de enero de 2018

Tiempo de paradas nupciales

Una tradición que me gusta cumplir nada más comenzar el año es la de visitar las colonias de cormoranes moñudos del occidente de Asturias en compañía de mi amigo Gilberto. En los 30 años que llevamos trabajando con esta especie, hemos visto como adelantaban su fecha de puesta en casi 20 días como consecuencia del cambio climático (Álvarez & Pajuelo, 2011) y como las condiciones  meteorológicas locales, sobre todo las precipitaciones o la ausencia de ellas, también podían retrasar o adelantar el inicio de la reproducción.

El pasado diciembre fue bastante lluvioso en Asturias, sobre todo comparado con los meses anteriores, en los que las precipitaciones estuvieron muy por debajo de lo normal. Y esas lluvias tuvieron un efecto sobre los cormoranes, que este año están mucho más retrasados que el año pasado, cuando apenas había llovido durante todo el mes de diciembre. 


Ayer, la mayoría de las parejas aún no se habían asentado en los lugares donde construirán los nidos, y solo algunas, las más viejas y que llevan más tiempo juntas, habían comenzado a acumular material y a realizar las paradas nupciales y el cortejo que precederá a las cópulas.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Adiós 2017

Ya quedan pocas horas para que el año 2017 se despida para siempre. Un año de luces y sombras para la naturaleza cantábrica y que ha confirmado una vez más que la historia suele repetirse, sobre todo cuando nos empeñamos en que así sea. Este año termina con lluvia y con frío, algo que debería ser lo normal, pero que en los últimos años no lo fue tanto, y que aún así no ha evitado que se hayan vuelto a batir los récords de temperaturas máximas en un contexto de cambio climático que solo los necios y los interesados se atreven a negar. 

También se batieron los registros de superficie quemada, que solo en Asturias se llevaron por delante 27.000 hectáreas de monte en 1600 incendios provocados intencionadamente, algunos en lugares de incalculable valor ecológico. El cambio legislativo que eliminó la figura de los acotamientos al pastoreo, aprobado por prácticamente todos los partidos con representación parlamentaria en Asturias (PP, PSOE, IU, Ciudadanos y Foro Asturias) lo que unido a la práctica desintegración de la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BRIPAS) dio alas a los incendiarios, que vieron como quemar el monte no solo salía barato sino que tenía premio.  Tampoco fue 2017 un buen año para el lobo, cada vez más acosado y perseguido, y más aún después de la aprobación del nuevo plan del lobo que permite a los cazadores matarlos a pesar de no ser una especie cinegética en Asturias. 

La imagen del "Paraíso Natural" que siguen tratando de vendernos en anuncios y publireportajes cada vez está más pervertida y carente de sentido, diluida entre miles de hectáreas de eucaliptales, entre valores insoportables de contaminación ambiental, incendios provocados y entre cabezas cabezas de lobos colgadas de las señales y delincuentes que quedan impunes. Pero como siempre que acaba un año, también hay que acordarse de lo bueno, porque a pesar de todo, nuestra naturaleza sigue ahí, aguantando y mostrándonos cada día que merece la pena esforzarse en de conservarla.

Y como quiero despedir el año de una manera positiva, os dejo este vídeo de 5 minutos de duración que es un resumen de las historias que han llenado estos 12 meses de Naturaleza Cantábrica, en los que ha habido de todo un poco y en los que he cumplido algunos sueños que llevaba persiguiendo desde que era un niño, como ver las orcas que me daban esquinazo desde hace años y verlas a placer. 


Y también fue 2017 el año en el que Naturaleza Cantábrica saltó a la radio, con la sección La Luciérnaga, que se enciende todos los miércoles en directo a las 21:45 dentro del programa Noche tras Noche de la RTPA. En este enlace podéis escuchar los podcast del programa.

A todos los que seguís este blog, tanto aquí como en las redes sociales, os deseo lo mejor para 2018 y espero que sigáis disfrutando de la naturaleza y luchando por conservarla.

NOTA: para ver el vídeo en pantalla completa, haced clic en las cuatro flechitas que aparecen en la barra inferior.


miércoles, 20 de diciembre de 2017

Cuantos más jabalíes se cazan, más aumentan sus poblaciones

El jabalí (Sus scrofa) es un mamífero artiodáctilo que pertenece a la familia de los suidos y que es el ancestro salvaje de nuestro cerdo doméstico. Una de las características del jabalí es su caracter omnívoro y su gran adaptabilidad, por lo que puede encontrarse en una gran variedad de hábitats, desde bosques de coníferas, bosques atlánticos, dehesas, marismas, campiñas e incluso ambientes muy humanizados. 


El carácter oportunista del jabalí le ha permitido explotar prácticamente todos los recursos disponibles, ya que aunque su dieta está formada básicamente por alimentos de origen vegetal, también incluye una importante fracción de alimentos de origen animal, sobre todo invertebrados, aunque puede comer anfibios, huevos e incluso carroña y por supuesto aprovecha a gran cantidad de desperdicios generados por nosotros, tanto en vertederos como en pueblos y ciudades.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Los ríos que tiran el agua a la mar

Resulta sorprendente que todavía haya gente que siga pensando que el agua que vierten los ríos a la mar es agua desperdiciada, agua que no sirve para nada y que debería ser trasvasada y utilizada para regar cultivos y campos de golf antes de perderse en las procelosas aguas del océano. Lo realmente grave de estas afirmaciones, que cada cierto tiempo vuelven a aparecer en la prensa, es que las hacen personas con responsabilidades políticas, personas que tienen en sus manos el poder de cambiar las leyes y que llegado el caso podrían poner en práctica sus ideas peregrinas.

El último en realizar esta afirmación ha sido el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, que hace un par de meses afirmaba sin sonrojarse que "en España no falta agua. Cada año se arrojan 80.000 hectómetros cúbicos al mar". En el fondo no es sorprendente este tipo de declaraciones, muy numerosas entre la población de diputados, consejeros y políticos de todo signo que pueblan parlamentos nacionales, autonómicos y municipales y que confirman por enésima vez que la ignorancia es un valor que cotiza al alza a la hora de ascender en el escalafón político.

Quizás por esto sea conveniente recordar una vez más en qué consiste el ciclo del agua y el ciclo de los nutrientes, unos temas que por cierto tanto el señor López Miras como la mayoría de diputados y concejales deberían haber estudiado tanto en la EGB como en el Bachillerato, pero que a la vista de los resultados mucho me temo que debieron haber dedicado su etapa escolar a hacer papiroflexia y a dibujar monigotes en el libro de Ciencias Naturales.

El ciclo del agua

Lo primero que debería recordarse es que en la naturaleza no se pierde ni se desperdicia nada, y que unos procesos alimentan a otros y que la energía producida en un ecosistema se distribuye y se consume no solo en ese ecosistema sino que incluso puede usarse en ecosistemas muy distantes.


El agua en la Tierra siempre está en movimiento y cambia constantemente de estado (líquido, gaseoso y sólido), lo que está directamente relacionado con la energía proporcionada por el sol.  El sol calienta el agua de los océanos y ésta se evapora, de forma que las corrientes ascendentes llevan el vapor a las capas superiores de la atmósfera, donde se forman las nubes. Las corrientes de aire mueven esas nubes sobre la superficie de la Tierra y cuando se producen unas condiciones de presión y temperatura determinadas, el agua se condensa y por efecto de la gravedad precipita en forma de lluvia, granizo o nieve.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Los animales como testigos de la contaminación

La contaminación ambiental ha estado ligada al ser humano desde que éste empezó a quemar madera para calentarse. Si bien es cierto que la contaminación producida por las primeras sociedades humanas se puede considerar despreciable, a mediados del siglo XIII ya hay constancia de que empezaba a ser un problema, cuando el rey Eduardo I de Inglaterra prohibió la quema de carbón en las calefacciones de Londres debido al intenso humo que producían y que causaba malestar en la población. 

Imagen de Londres tras "El gran Smog" de 1952. Fuente: A Sketch Of The Past

El problema de la contaminación del aire se agravó a partir de la revolución industrial, debido a que gran parte de las máquinas necesitaban quemar combustibles fósiles, sobre todo carbón, para que pudieran funcionar. Durante años, las máquinas estuvieron escupiendo residuos tóxicos mientras la mayoría de la población se iba acostumbrando, hasta que en la semana del 5 de diciembre de 1952, tras una inusual tormenta de nieve que duró varios días, con las calefacciones de carbón trabajando ininterrumpidamente, Londres se despertó envuelta en una nube que no dejaba ver a menos de un par de metros de distancia.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Cuando ser muy abundante no te salva de la extinción

Desde que la vida surgió en nuestro planeta en el periodo Arcaico, una ingente cantidad de organismos han aparecido y se han extinguido siguiendo un guion que Charles Darwin se encargó de explicarnos hace poco más de dos siglos. A lo largo de los casi 2000 millones de años que han transcurrido desde la aparición de las primeras células eucariotas hasta llegar a nuestros días, se ha estimado que el 99% de todas las especies que han existido han desaparecido. En todo ese tiempo ha habido periodos en los que la tasa de extinción ha sido especialmente alta. Sin duda, el que condujo a la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años es el más conocido, pero antes de esa extinción masiva hubo otras cuatro ocasiones más, incluso más catastróficas, en que este pequeño punto azul pálido el que vivimos estuvo muy cerca de convertirse en una roca estéril y deshabitada. 


Todos esas extinciones masivas fueron causadas por fenómenos naturales, como erupciones volcánicas, caídas de meteoritos o explosiones de supernovas a millones de años luz de distancia y que han quedado grabados en el registro geológico fósil. Entre esos periodos de extinción han transcurrido largos periodos de relativa calma, en la que las especies supervivientes han tenido que adaptarse y evolucionar en un planeta con unas condiciones distintas a las anteriores. Pero al mismo tiempo, ese "nuevo" planeta presentaba una gran cantidad de oportunidades debido a la presencia nichos ecológicos que habían quedado vacíos que fueron ocupándose paulatinamente por nuevas especies gracias a la evolución y la diferenciación de aquellas que sobrevivieron.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Irrupciones de aves, producción de semillas y cambio climático

Muchas especies de aves realizan periódicamente movimientos migratorios que las llevan desde sus áreas de reproducción a sus áreas de invernada. Estos viajes, de ida y vuelta, tienen por objeto aprovechar las condiciones más favorables durante todo el año y por regla general están condicionadas por la disponibilidad de alimento. 

Aparte de este tipo de migraciones, hay otras especies que cada cierto tiempo aparecen en números mucho más elevados de lo normal en zonas en las que son invernantes escasos o irregulares. Estos fenómenos se suelen producir en especies que habitan en ambientes boreales, en los que se pueden producir episodios de abundancia de fructificación de algunas especies de árboles y arbustos que tendrán como consecuencia un incremento del éxito reproductor y la supervivencia juvenil. De esta forma, en estas especies es habitual que sus poblaciones sufran importantes fluctuaciones interanuales y en años de abundancia de población se producirán movimientos masivos de aves que emigrarán al sur en busca del alimento que necesitan.

Ampelis (Bombycilla garrulus). Avilés, 18-12-2012

viernes, 20 de octubre de 2017

Y todo sigue igual

Hoy ha amanecido un día precioso en Asturias, hace sol, el cielo está azul y huele a limpio porque la lluvia de ayer ha vuelto a esconder la contaminación debajo de la alfombra. Suena la gaita en las calles de Oviedo y la prensa habla de premios, de princesas y de una reina que luce un impecable Varela azul noche de largo "new midi", al más puro estilo "La La Land". También habla del número 155, que según parece es el décimo más vendido por doña Manolita. El casco de Carlos V y el arnés de la batalla de Mühlberg ya están en Villaviciosa, porque el emperador es asturiano de adopción. Pablo Motos regala 3000 euros en directo y nos confirman que la talla de sujetador "es un problema histórico en el mundo femenino". Motorín, el gato de siete vidas, ya tiene quien lo adopte en Luarca.  El "Timbal de solomillo" y el "Taco de bonito, foie gras y maíz" son los favoritos para ganar el VI Concurso de Pinchos de Ribadesella y en Lugones hay una epidemia zombi de "real game". El Real Oviedo prueba con Mariga en la medular, el Sporting recurre a los clásicos y Alonso se queda en McLaren. 


Han bastado 4 días para que el fuego haya desaparecido de la primera plana de los periódicos. En una esquinita se dice que los incendios se han multiplicado por doce este 2017 y que desde 2008 ardieron 110.000 hectáreas, la décima parte de Asturias. No parece demasiado importante para hacerle sombra al Varela azul noche de largo.


martes, 17 de octubre de 2017

Los culpables somos todos

A las 9 de la mañana de ayer aún no había amanecido en la mayor parte de Asturias. La imagen fantasmagórica de la ciudad a oscuras, con las farolas apagadas, con la gente mirando los relojes pensando que se habían levantado una hora antes, parecía sacada de una película de ciencia ficción. Solo el intenso olor a quemado y el cielo anaranjado nos indicaba que no se trataba de ninguna película, ni de algo tan extraño que no hubiera sucedido varias veces en los últimos años, pero esta vez lo vimos, lo olimos y lo sentimos.

Oviedo a las 9:10 de la mañana. Foto: Fermín Landeta

Como en diciembre de 2015 y en marzo de este mismo año, Asturias se estaba quemando viva, solo que esta vez también ardía Galicia y Portugal y el humo de todos esos incendios llegó hasta el centro y la costa de Asturias. El intenso calor de los últimos días y la predicción de fuertes vientos de componente sur ya hacía presagiar lo que iba a ocurrir. Porque no nos engañemos, el que quema el monte está tan pendiente de los partes meteorológicos como el marino que sale a la mar lo está del oleaje y la mar de fondo. Y por mucho que repitan el mismo mantra año tras año, ni el viento, ni el calor, ni la supuesta "suciedad" del monte hace que arda, solo la cerilla y el mechero encienden la llama.