Hace 150 millones de años la superficie de Asturias poco se parecía a la que vemos ahora. A principios del Jurásico Superior la actividad tectónica produjo un cambio radical en el paisaje que implicó la elevación de parte del territorio y la mar, que ocupaba gran parte de lo que hoy es Asturias se retiró, apareciendo entonces zonas litorales que rápidamente serían colonizados por multitud de dinosaurios, tortugas y cocodrilos. Era la época dorada de los dinosaurios.
La costa litoral estaba formada por fangos húmedos que permitieron que muchos rastros de los animales que en ese momento deambulaban por allí quedaran marcados en ellos. Las condiciones ambientales particulares del lugar permitieron que esas huellas se fosilizaran, siendo actualmente perfectamente visibles e identificables, dando lugar a uno de los yacimientos de icnitas más importantes a nivel mundial.
Clasificación simplificada de las huellas de dinosaurios que aparecen en los yacimientos asturianos. Imagen extraída de la Guía de campo de García-Ramos y colaboradores.
