Uno de mis pasatiempos favoritos es abrir el periódico por la mañana y buscar la noticia más gilipollas del día. Una tarea complicada, no por la escasez de gilipolleces sino por todo lo contrario, por la dificultad de escoger una sola entre un plantel tan florido y hermoso. Afortunadamente, hay días en los que la decisión está tan clara que una vez tomada te puedes permitir cerrar el periódico, recostarte en el sofá y disfrutar de la experiencia mística que siente alguien que ha descubierto un tesoro perdido.
Y hoy ha sido uno de esos días, uno entre un millón, porque he encontrado la noticia que todos los frikis como yo buscamos con ansia diariamente. Sin más preámbulos, os pongo el título del artículo para que os solacéis a gusto:
"Las heces de pájaros amenazan los ríos"
El periódico en el que aparece
esta joya es La Nueva España, el diario de mayor tirada de Asturias, y que ha sido una fuente de inspiración para este curso durante los últimos años. Conocidos son sus
artículos madreñísticos en busca del pariente asturiano perdido y no menos los dedicados al terror animal, publicando con frecuencia noticias sobre
lobos y osos voraces,
abejas asesinas o medusas que aterrorizan bañistas y arruinan el verano asturiano. Hoy han tratado otro de sus temas favoritos y se han hecho eco de una nueva protesta de los pescadores deportivos, que agotados los argumentos para exigir al Principado de Asturias la completa aniquilación de los cormoranes grandes, que según ellos son la causa principal del deterioro de los cauces fluviales y de la desaparición de los salmónidos, se han sacado un As de la manga para atemorizar a los ciudadanos y de esa forma meter más presión a los políticos: Los pájaros cagan en el Río Caudal y su mierda es más peligrosa que una excursión de gremlins en un aquapark.

Según los pescadores los pájaros cagan, y además cagan mucho y sus excrementos pueden producir graves enfermedades a la población.