Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

miércoles, 9 de enero de 2013

La caza, la pesca y la selección natural

La propuesta más innovadora de la Teoría de la Evolución de Darwin es la que establecía que algunos ejemplares de una determinada especie tienen más posibilidades de reproducirse (y por lo tanto de pasar sus genes a la siguiente generación) que otros. Este hecho es el responsable de que los individuos más aptos o que posean unas características más adaptadas al medio, sobrevivan y se reproduzcan en mayor medida que aquellos que presentan taras o que están peor adaptados. Mediante este mecanismo, que Darwin denominó Selección natural, todos los seres vivos fueron evolucionando hasta nuestros días, conservando por el camino las mejores características y desechando los errores.

Una de las causas de mortalidad (y de selección) más habitual en las poblaciones naturales es la depredación. Los depredadores centran sus ataques en los ejemplares más débiles o enfermos mientras que atacarán en menor medida a los ejemplares más vigorosos y fuertes. Evidentemente los depredadores no buscan el beneficio de sus presas, sino su propio beneficio, ya que cazar a un animal débil requiere un menor gasto energético y presenta un menor riesgo para su integridad que intentar atrapar a un animal en plenitud de fuerzas.


Hace miles de años, el ser humano seguía estos mismos principios y cuando cazaba buscaba aquellas presas más sencillas de capturar, ya que la carne de un ciervo cojo era igual de nutritiva que la de uno sano. Pero actualmente, al menos en nuestra sociedad, la caza y la pesca no buscan llenar la despensa sino que se han convertido en un deporte que lo que pretende es capturar la presa más grande y con unos atributos más desarrollados. En el caso particular de la caza mayor, lo que se busca es un trofeo y no es raro que después de dar caza a un ejemplar con una imponente cornamenta se le corte la cabeza y se deje el cuerpo en el monte para no cargar con él.


Reducción de la longitud de la cornamenta del Carnero de las Rocosas entre 1972 y 2002 (Coltman et al., 2003)

Hay varios estudios que confirman esta "antiselección artificial", como el realizado con el Carnero de las Rocosas (Ovis canadensis) por el grupo de David Coltman, que demostró que debido a la captura de los machos con cornamentas más desarrolladas, el tamaño medio de dichas cornamentas se había reducido drásticamente en tan sólo 30 años. En este caso la caza deportiva actúa directamente sobre la selección sexual, ya que elimina a los mejores reproductores y permite que los machos menos aptos, que habrían sido desplazados por ellos, se reproduzcan en su lugar y pasen sus genes a la siguiente generación.


En otro estudio realizado con ciervos (Cervus elaphus), Hartl y sus colaboradores encontraron que ciertos alelos de los locus Idh-2, Me-1 y Acp-1, estaban significativamente asociados a algunas características corporales y de la cornamenta de los machos que era seleccionadas por los cazadores. Por ejemplo, el alelo Idh-2125 se asociaba con una mayor longitud de las patas de las hembras y un mayor número de puntas en  la cuerna de los machos. Resulta evidente por tanto que la eliminación de los machos con mayor número de puntas significará una reducción de la frecuencia de ese alelo en el pool genético de la población, por lo que en las siguientes generaciones será cada vez más raro encontrar machos con un número elevado de puntas.

En el caso de la pesca deportiva ocurre prácticamente lo mismo, ya que aquellos ejemplares más agresivos y territoriales son los que tienen una mayor probabilidad de picar el anzuelo. En un estudio realizado en varios ríos cantábricos por el grupo de Florentino Braña, se confirmó que cuando se comparaban ríos en los que se podía pescar con ríos situados en reservas donde la pesca estaba prohibida, la talla media de las truchas en los ríos donde se pescaba era menor que en los vedados a la pesca (Braña et al, 1992). Además de esto, en un estudio recientemente publicado en la revista PNAS, se demostró que la pesca deportiva de Black bass (Micropterus salmoides) eliminaba de la población aquellos individuos que tenían un mayor potencial reproductivo.

Parece evidente que la pesca y la caza deportiva tal como se realizan en la actualidad conseguirá que los ejemplares de esas especies explotadas sean cada vez más pequeños y menos áptos que sus antepasados. Exactamente lo contrario que lo que sería deseable, incluso para los propios pescadores y cazadores.

Referencias

-Braña F, Nicieza AG & Toledo MM (1992) Effects of angling on population structure of brown trout, Salmo trutta L., in mountain streams of Northern Spain. Hidrobiologia 237: 61-66.

-Coltman DW, O'Donoghe P, Jorgenson JT, Hogg JT, Strobeck T, Festa-Bianchet M (2003) Undesirable evolutionary consequences of trophy hunting. Nature 426: 655-658.

-Hart GB, Lang G, Klein F & Willing R (1991) Relationships between allozymes, heterozygosity and morphological characteristics in red deer (Cervus elaphus), and the influence of selective hunting on allele frequency distributions. Heredity 66: 343-350.

-Sutter DAH, Suski CD, Philipp DP, Klefoth T, Wahl DH, Kersten P, Cooke SJ & Arlinghaus R (2012) Recreational fishing selectively captures individuals with the highest fitness potential. PNAS in press.




15 comentarios:

  1. Sencillo y claro. Pero ni aun así... ¿alguien es capaz de imaginar a alguno de estos modernos depredadores intentando entender esto?. Gracias por el intento, David. :)

    ResponderEliminar
  2. Muy interesante, pero no me acaba de gustar en el párrafo final eso de "peor dotados": la selección natural no retiene aptitudes absolutas sino relativas, conque bajo la presión que la caza representa lo "mejor dotado" pasa a ser precisamente lo enclenque.

    ResponderEliminar
  3. Te felicito por poner los puntos en las ies, todavía más cuando las asociaciones de cazadores pretenden dar el salto y presentarse como entidades de Custodia del Territorio o de Conservación del Medio Ambiente, en muchos casos de la mano de alguna entidad/fundación/grupo pseudo conservacionista/ecologista.
    Enhorabuena por esta entrada.

    ResponderEliminar
  4. No obstante creo que el problema se agudiza en el caso del salmón. Cuando se elimina un gran macho de ciervo, corzo, rebeco.... posiblemente ese bicho ya se haya reproducido muchas veces y sus genes anden sueltos por los montes. En el caso de un salmón no es así, ya que la inmensa mayoría se reproduce una sola vez. Si muere antes de reproducirse.... se acabó.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si, Javier, el caso de la pesca del salmón es el paradigma perfecto. En todas las especies se suele hacer una veda o un parón biológico durante la época de reproducción. En el caso del salmón ocurre lo contrario, la pesca deportiva se realiza cuando los animales entran a reproducirse, con lo cual, como bien dices se contradice uno de los principios básicos en conservación, que es que al menos se hayan podido reproducir una vez.
      un saludo.

      Eliminar
  5. Me parece una publicación absolutamente falta de rigor científico.

    Empecemos por la caza. Pones de ejemplo la caza de ciervos. En primer lugar, ignoras el hecho de que la caza se centra exclusivamente en los machos, por lo que las hembras siempre serían un reservorio de esos genes que consideras favorables. Además puesto que las hembras eligen al mejor macho para aparearse y es suficiente un sólo macho para fecundar a muchas hembras, el efecto que nos cuentas pasa a ser menos relevante.

    A parte de esto pasas por alto otro dato muy importante. El tipo de caza que elimina más ejemplares es la montería, y en una montería básicamente se elimina a todo macho que se ponga a tiro, no al de mayor cornamenta. Por tanto, se eliminan más machos con cornamenta pequeña que con cornamenta grande. Además se ejerce un efecto de selección eliminando a los menos dotados para escapar, esconderse, burlar a los perros, etc..

    La mayor parte de los grandes trofeos se cazan mediante rececho, y el rececho proporcionalmente a la montería supone matar muchos menos animales.


    Vamos ahora con la pesca, que tela. Acepto tus argumentos para la pesca de río, no para la pesca en el mar. Sencillamente porque en el mar, el efecto de la pesca deportiva es insignificante comparativamente con la pesca profesional. Pero aun así en el río, viendo el estado de nuestros ríos donde todo el mundo vierte lo que le viene en gana, hace presas donde le viene en gana, etc. ¿consideras tan devastador el efecto de la pesca?

    Me parece una publicación bastante cutre e indigna de un ecólogo, más propia eso sí de un ecologista.

    Que conste que me gusta tú blog. Pero esta publicación es pseudocientífica como poco.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimado señor anónimo,

      no se donde ve la falta de rigor científico, porque como puede comprobar, las afirmaciones que escribo en este post están apoyadas en trabajos científicos, que puede consultar en las referencias. Los datos del trabajo de los carneros de Dall y otros muchos más son inapelables, le guste o no. Me da lo mismo una montería que una cacería de elefantes en Botswana.

      En cuanto a que se matan machos y quedan los genes de las hembras, creo que el tema se comenta solo. Si no hay machos "buenos", por muchas hembras que haya, los genes "buenos" acabarán desapareciendo de la población.

      En cuanto a la tela de la pesca, ¿dónde hablé de pesca de mar? Que yo sepa la trucha y el black bass se pescan en agua dulce. Y por otra parte, ¿quien habló de devastación? Yo expongo unos datos sobre disminución de tallas y potencial reproductivo, creo que está bastante claro. De la contaminación, las presas, los furtivos, y demás, ya hablé varias veces en el blog, y no hago una competición a ver quien es peor.

      Por último, si la publicación le parece indigna y cutre lo tiene muy fácil, no la lea, tiene cientos de páginas donde mirar, así de simple.

      Y para terminar, no tengo intención de continuar con esta conversación, ya creo que me he extendido demasiado, así que no se moleste en contestar, y tenga por seguro que si hace comentarios insultantes los borraré inmediatamente.

      un saludo, señor anónimo

      Eliminar
    2. Muy interesante ésto que nos cuentas, David. Los resultados de ésos trabajos científicos a los que haces referencia, debieran hacer reflexionar a más de uno, empezando por los propios gestores de ésos recursos, pero también a los propios interesados en la práctica de ésas actividades cinegéticas, cómo bién dices. Otra cosa, es lo que podamos esperar de los gestores que actualmente tenemos en éste país, me temo que muy poco ó nada, y de la mentalidad de algunos cazadores/pescadores (si no lo cazo ó lo pesco yo, otro vendrá que lo haga, así qué, primero yo). Y , así nos va con la gestión de éstos recursos: El salmón, el Urogallo, etc., etc. Un abrazo
      J. A. García Fernández

      Eliminar
  6. Ola amigos, la pesca y la caza no dejan de ser un mero deporte, el cual con el paso del tiempo fue mutamdo a lo que es hoy en dia.
    En todos los ambitos tanto sociales como deportivos, por desgraci, hay impresentables, los cuales hacen que la imagen de estos deportes sea la que hoy en dia tiene.
    En cuanto a la caza, no estoy de acuerdo con los planes cinegeticos de los cotos ni con las funciones de ecologistas de suelta de animales, las razones muy amplias y variadas. No comulgo con los cazadores que indiscriminadamente se tiran al monte a por el trofeo, o ansias de matar. Es un deporte que creo que esta muy bien regulado pero falta disciplina por parte de los deportistas.
    En cuanto a la pesca más de lo mismo, pero en vez de tirarse al monte se tiran a la costa, a los rios y embalses o al mar. Hay mucho inconsciente que no respeta vedas ni medidas y para cuanto menos los Kg.Esto no solo es problema de la pesca deportiva, porque hay playas pesqueras que estan completamente cerradas con aparejos para la captura de las especies, impidiendo la renovacion y las labores de mantenimiento que realizan estas especies en su costera.

    ResponderEliminar
  7. Esta entrada me recuerda al capítulo de Cosmos en el que Sagan habla sobre la selección humana, es algo que existe y que se lleva realizando desde mucho tiempo atrás. Como ejemplo pone a unos cangrejos en la costa de china que cuando se los pescaba se devolvía al mar por que sus conchas tenían cierto parecido con una reina.

    Este caso salvando las distancias repite la selección que provoca el ser humano con su modo de vida. Yo particularmente estoy en contra de que el ser humano cree tanto impacto a su alrededor, creo que deberíamos ser mucho más respetuosos y sabiendo que estamos causando un perjuicio evitemos este lo máximo posible. Aunque como siempre pasa, terminan prevaleciendo los intereses personales y egoistas a la razón, pero por optimismo que no quede.

    Javier

    ResponderEliminar
  8. Totalmente de acuerdo contigo David Álvarez.

    Algunos, subvirtiendo el sentido de las cosas para acomodarlo a sus intereses, quieren vender su producto caducado y de mala calidad como fresco y de primera, valga el símil comercial.

    No se puede presentar el zorro como el salvaguarda de las gallinas, así de sencillo y de claro.

    ResponderEliminar
  9. Ahora mismo no tengo a mano los datos de un estudio realizado con lobos (Creo que en EEUU porque claro, en Españakistan no se hacen esas cosas), en donde se comprobó que los lobos siempre escogían presas con problemas, aunque la enfermedad aún no se hubiera manifestado y por tanto, a simple vista no se detectaba, algo que los cazadores jamás podrían hacer cuando hablamos de selección natural.

    Es más, los lobos ejercían más presión sobre esos animales, aparentemente sanos que incluso sobre las crías a la hora de cazarlos.

    ResponderEliminar
  10. Hola ¿Te refieres al estudio de los alces con problemas de mandíbula y artritis? En España se hace lo que se puede, no es comparable en ningún aspecto. Muchos de esos estudios se hacen en grandes zonas del norte de Canadá o Alaska desde helicópteros o avionetas, lo cual en España en las zonas montañosas donde hay lobos es bastante inviable (dejando de lado el presupuesto). Para quien le interese el tema, hay una revisión de 2003 muy buena, os dejo la referencia.

    Mech, L.D. & Boitani, L. eds., 2003. Wolves: Behavior, Ecology and Conservation, Chicago: University of Chicago Press.

    ResponderEliminar
  11. Jota Ce
    Mech y Boitani? Por favor, que ya hemos visto a lo que lleva esta gente y sus estudios en España, 26 años después, 3 grupos reproductores
    más
    Jota Ce
    (perdón, Jota Ce, el comentario se eliminó solo "por arte de magia, te lo copio y pego)

    ResponderEliminar

Todo el mundo es libre de expresar sus opiniones, pero os agradecería que no escribieseis comentarios anónimos, al menos para tener un nombre al que dirigirse al establecer una conversación. Si no teneis una dirección de correo que permita poner el nombre al inicio, podéis firmalos al final del texto.

No admitiré insultos, el que insulte, falte al respeto a los demás o pretenda hacer de este blog una tertulia de tele5, que sepa que sus comentarios serán eliminados.

Gracias