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miércoles, 11 de mayo de 2016

Culebras de agua: perseguidas e inofensivas

Hay pocos animales más odiados que las serpientes. Se las ha relacionado con el mal desde hace siglos, se las teme y se las persigue y son muchas las que son matadas todos los años con azadas o palos cuando se las descubre en huertas y jardines. A pesar de esa mala fama, grabada a fuego en nuestras conciencias desde que somos pequeños, la inmensa mayoría de las serpientes son completamente inofensivas, y no solo eso, tienen un papel fundamental para regular las poblaciones de otros animales, como los roedores, que pueden causar daños de importancia en los cultivos de los mismos que las matan.

Hembra adulta y macho subadulto de Natrix astreptophora en la ribera del río Piloña (Asturias)


Unas de las especies más comunes en Asturies son las culebras de agua del género Natrix. En la Península ibérica habitan dos especies de este género: la culebra de collar mediterránea (Natrix astreptophora) [1] y la culebra viperina (Natrix maura), y las dos las podemos encontrar en Asturias, aunque la culebra de collar está más ampliamente distribuida por la provincia.

Cabeza de hembra adulta de culebra de collar (Natrix astreptophora)

La culebra de collar puede alcanzar un tamaño de casi 2 metros, aunque la mayoría de los ejemplares adultos no llegan a esa talla. Tienen un cuerpo robusto, sobre todo las hembras, y una coloración parduzca o grisácea. La cabeza es más ancha en la parte posterior y cuando están asustadas la aplanan para simular el aspecto de una víbora, aunque ni siquiera suelen abrir la boca para intentar mordernos. Y en el caso improbable que lo hicieran no tienen veneno y ni siquiera nos producirían un rasguño.


Los ejemplares jóvenes presentan un collar claro muy marcado, que en ocasiones y sobre todo en los machos, puede permanecer hasta los 3 años de edad. Ayer mismo, en una visita a una zona a la orilla del río Piloña en compañía de mi amigo Gonzalo Gil, encontramos un macho con diseño juvenil junto a una hembra adulta. En esta época tiene lugar el celo de la mayoría de las serpientes y todo parecía indicar que el macho estaba interesado en ella.

Culebra viperina (Natrix maura)

La otra especie de culebra de agua, que también encontramos en nuestro paseo de ayer, es la culebra viperina (Natrix maura). Como su nombre indica, una de sus estrategias defensivas es la de asemejarse a una víbora aunque al igual que la culebra de collar, es totalmente inofensiva.

Cabeza de Natrix maura arriba y de víbora de Seoane (Vipera seoanei) abajo

A pesar de sus intentos por parecerse a una víbora, lo cierto es que si nos fijamos, la coloración, la forma de la cabeza y sobre todo la pupila redondeada, nos ayudarán rápidamente a distinguirla de ella. Esta especie no alcanza el tamaño de la culebra de collar y nunca supera el metro de longitud. 


La culebra viperina es mucho más acuática que la de collar y de hecho se encuentra casi siempre ligada a los cursos de agua, mientras que la culebra de collar, aunque también prefiere estos ambientes húmedos, en ocasiones, sobre todo los ejemplares más grandes, pueden adentrarse en bosques y prados. Como ya he comentado antes, estas dos especies son totalmente inofensivas para el hombre y la mayoría de su dieta está compuesta por anfibios, aunque también cazan invertebrados y micromamíferos.

Desgraciadamente para ellas son animales bastante activos, por lo que no es raro que aparezcan en ambientes humanizados y que incluso puedan entrar en casas, graneros y almacenes, lo que en la mayoría de la ocasiones tendrá como consecuencia su muerte a manos del propietario. La inmensa mayoría de las culebras que se matan en Asturias corresponden a estas dos especies, sobre todo a la culebra de collar, mientras tanto las víboras, que cazan al acecho y apenas se mueven, suelen pasar desapercibidas y seguramente habremos pasado cientos de veces su lado sin que nos hayamos percatado de su presencia.


Hay mucha gente que seguirá temiendo infundadamente a las serpientes, mientras que a otros, como es mi caso, nos seguirán pareciendo unos animales fascinantes y además muy bonitos. En todo caso, lo mejor que se puede hacer si nos encontramos con una es dejarla tranquila para que siga haciendo su vida, ya que ellas hacen exactamente lo mismo con nosotros.

[1] Hasta hace poco a la culebra de collar ibérica se la incluía dentro de la especie Natrix natrix, pero  recientemente, en base a los resultados de los análisis de ADN mitocondrial se la ha clasificado a la culebra de collar de la Península ibérica como una nueva especie, la Natrix astreptophoraa,  que además de en la Península Ibérica, se localiza en el extremo sureste de Francia y noroeste de África.

NOTA: haced clic en las fotos para verlas a mayor tamaño

9 comentarios:

  1. Muy buenas, David.
    Es muy significativo el detalle que dices, de la manía de la gente con matar a las serpientes y culebras que encuentra. Un detalle muy parecido: iba hablando el otro día con un paisano, pasaría de los 80, y me fijaba que iba aplastando con la garrota las setas que encontraba. Además, de una forma muy meticulosa. Se paraba, y mientras hablaba, pum, pum, pum.
    Aquello me ponía de los nervios, pero desistí de decir nada, a esas alturas de la vida, imposible desarraigar ciertas costumbres.
    Y, como lo de matar reptiles, es una cosmovisión que tiene gran recorrido. En los palacios de Assur, los monarcas asirios son mostrados abatiendo fieras (generalmente, leones, la única presa al su nivel). Es decir, introduciendo el orden humano en un mundo natural caótico y amenazante. De hecho, los faraones egipcios eran los guardianes de ese orden. Algo de esa mentalidad queda cuando hablas con alguien y dice "es que nos come el monte!", cuando tras el abandono debido al éxodo rural, los árboles empiezan a recuperar el terreno perdido. De ahí los incendios, para "defenderse" del avance de la frontera natural, que perciben como una amenaza (al orden humano).
    En ese orden no tienen cabida las bestias salvajes, nocivas, peligrosas, o simplemente improductivas, setas o serpientes, pero también lobos, zorros, osos... Y, como tantas veces me han dicho ¿para qué sirve un carballo?

    El detalle de matar una culebra que te encuentras es más grave que la muerte del pobre bicho. Es una mentalidad que considera ala Naturaleza como un estado poco deseable, y al hombre con la obligación divina de transformarlo, de imponer el orden.

    Por cierto, muy buenas macros. Difícil, con lo huidizas que son las culebras; debiste tener mucha paciencia y tacto. Tomo nota del detalle de la pupila, yo para distinguir culebras de serpientes siempre usaba el truco de pensar que las serpientes tienen cabeza y cola claramente diferenciadas, mientras que las culebras existe una continuidad entre una y la otra (lo cuento por si a alguien le sirve de algo, y por si crees que es un criterio adecuado).
    ¡Gracias por tu labor divulgadora, David!

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    1. Hola Mendigo,
      lo de matar serpientes está tan extendido que si comentas a alguien que no lo hagan, que son beneficiosas y que en todo caso, nadie obliga a que te guesten, pero por lo menos déjalas tranquilas, no solo te miran mal sino que incluso te llegan a acusar de andar por ahí soltándolas. Y eso me lo comentaron varias veces, incluso familiares mios que viven en el campo. El tema de las serpientes, antropológicamente está tan metido en nuestro subconsciente que es muy difícil sacarlo de ahí. Aquí la religión, como bien sabes, hizo un buen trabajo. Y no fue siempre así, por ejemplo hay documentos que afirman que en la cultura neolítica se las consideraba una presencia beneficiosa y protectora.

      Siempre hemos tenido la manía de clasificar a las especies según nuestras conveniencias, ya no solo entre buenas y malas, sino también entre las que no nos aportan nada y por lo tanto nos creemos en el derecho de decidir si las matamos o las dejamos vivir. Somos así de guays.

      Lo de los incendios es parecido, y lo de la "lucha contra el matorral", que últimamente es la nueva plaga de Egipto también.

      El tema de la pupila sirve para distinguir a la mayoría de las serpientes y culebras de las víboras, aunque normalmente por el comportamiento ya puedes saber de quien se trata. Las víboras se quedan quietas ya que cazan al acecho, por eso normalmente la gente ni se entera de que están aunque pasen a 1 metro de ellas. Para ellas no somos nada, no les servimos de alimento ni tampoco nos relacionan con un depredador potencial, por eso literalmente pasan de nosotros.

      un abrazo y gracias a ti por tu blog, no me pierdo ni uno de tus artículos. Buenísimo.

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  2. Preciosa entrada David, las fotos son espectaculares, me han encantado. Un abrazo.

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    1. Gracias Germán, la verdad es que a mi siempre me encantaron las serpientes, y sobre todo las víboras. Se ve que a mi no me funcionó el lavado cerebral, o quizás porque sea un friki, para que nos vamos a engañar.
      un abrazo

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  3. Hola David:

    Creo que si se preguntara a los herpetólogos ibéricos por la primera especie de ofidio con la que se toparon en sus primeras salidas al campo, la mayor parte de ellos (particularmente los del centro y sur peninsular) responderían que Natrix maura. Por contra, la mayor parte de los herpetólogos de la franja cantábrica, contestarían que Natrix astreptophora.

    Y como el olfato es el más evocador de los sentidos, el característico e intenso olor que impregna las manos tras ser manipuladas, estoy seguro que despertará los recuerdos de las primeras andanzas campestres en el caso de los herpetólogos más veteranos.

    Un saludo.

    P.D. La próxima vez que salga al campo, si me encuentro con algún paisano, le comentaré esto del olor en las manos y su poder evocador a ver qué cara pone........ Igual le hago una foto para ponerla de fondo de pantalla.

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    1. jajaja, pues si, un olor muy evocador. Y estoy de acuerdo contigo, al menos aquí, la culebra por excelencia, la que más te encuentras y desgraciadamente para ellas, la que más muere a manos de la gente, es la culebra de collar.
      un saludo

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  4. Estimado David:
    Ante todo, mis más sinceras felicitaciones por este blog tan interesante. El mundo de los reptiles y, en particular, de las culebras y serpientes (a menudo demasiado rechazados por una cultura basada en el miedo injustificado y en el desconocimiento), está necesitado de estas nuevas fuentes de información -que nos facilita la maravillosa tecnología de Internet-, para poder ponernos al día y mirar con otros ojos más templados y justos, la asombrosa naturaleza que nos rodea. Sólo así podremos integrarnos mejor e interactuar con ella, en vez de tratarla como si fuera nuestro enemigo a batir, pues me parece que así ha sido a lo largo de los siglos.
    Por mi parte, intento huir de la ignorancia, para poder sentirme en comunión con nuestra primera madre natura y colaborar con ella, en vez de dificultar su evolución. Seguro que no siempre lo lograré, pero, al menos, me preocupa y lo intento.
    Por eso, y aunque sé que no es el principal propósito de este foro, te voy a pedir que, por favor, me digas o me ayudes a averiguar qué clase de culebra (o serpiente, pero creo que se trata de una culebra) tengo en mi finca, que está junto al río Pas, aquí en Cantabria. Precisamente, llevaba años intentando localizar alguna (pues sabía que existían), y, casualmente, el pasado fin de semana (que aproveché para plantar unos cuantos árboles), me topé con varias de ellas, a las que realicé varias fotos y hasta algún vídeo.
    El caso es que supuse que la identificaría fácilmente por Internet, pero, a pesar de haber visto cientos de fotografías, y de haber buscado por toda España y, específicamente por Cantabria, no he encontrado ninguna que se le parezca; aunque estoy seguro de que se trata de una culebrilla muy común.
    Por cierto, me parece que no tienes habilitada la función de incluir fotos, por lo que te voy a describir la culebra:
    Las crías tendrán sobre 10 cm. de largo, y con un grosor similar a las lombrices de tierra, comunes; y conservan las mismas características que las adultas. La culebra adulta que vi tendría unos 50 cm. Y un grosor aproximado de 03 cm. Su cabeza era triangular, pero sin cuello; es decir: la base de la cabeza continuaba con el mismo grosor del cuello antes de triangularse hacia el hocico. Todo el lomo o parte dorsal, incluida la cabeza, era de color blanco o beige, pero estaba dividido por una fina línea central, negra u oscura, hasta la cola. Y el torso o vientre era totalmente oscuro o negro, del mismo tono que la línea citada del lomo. También, al ampliar las fotografías me di cuenta de que se ven escamas, pero no se aprecian a simple vista, que aparece como de piel lisa y brillante. Y, por cierto, me sorprendió comprobar que, al igual que las lagartijas, poseen la capacidad de desprenderse de la cola en las situaciones que perciben como de peligro. Lo digo porque la agarré por la cola para poder fotografiarla mejor, y me quedé con dicha extremidad en la mano; a pesar de que lo hice con sumo cuidado. Y, en cuanto al movimiento, son lentas, y se las puede coger sin dificultad. Además, en ningún momento presentaron algún tipo de actitud agresiva -aunque sólo fuera por tratar de defenderse-, ni abrieron nunca las mandíbulas. Su única respuesta consistía en huir.
    Y, a pesar de que con la descripción dada puede ser suficiente, si necesitaras ver alguna foto, dime cómo puedo adjuntarla, y te la envío.
    Espero que puedas decirme de qué especie se trata. Muchas gracias. Hasta pronto.
    Framon

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    Respuestas
    1. Hola Framon, creo que es una culebra de agua, de todas formas, mándame las fotos a esta dirección y te lo digo seguro: naturalezacantabrica@gmail.com

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    2. Hola otra vez, acabo de ver las fotos que me mandaste y no hay duda de que se trata de luciones o esculibiertos (Anguis fragilis).
      un saludo

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