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domingo, 3 de diciembre de 2017

Los ríos que tiran el agua a la mar

Resulta sorprendente que todavía haya gente que siga pensando que el agua que vierten los ríos a la mar es agua desperdiciada, agua que no sirve para nada y que debería ser trasvasada y utilizada para regar cultivos y campos de golf antes de perderse en las procelosas aguas del océano. Lo realmente grave de estas afirmaciones, que cada cierto tiempo vuelven a aparecer en la prensa, es que las hacen personas con responsabilidades políticas, personas que tienen en sus manos el poder de cambiar las leyes y que llegado el caso podrían poner en práctica sus ideas peregrinas.

El último en realizar esta afirmación ha sido el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, que hace un par de meses afirmaba sin sonrojarse que "en España no falta agua. Cada año se arrojan 80.000 hectómetros cúbicos al mar". En el fondo no es sorprendente este tipo de declaraciones, muy numerosas entre la población de diputados, consejeros y políticos de todo signo que pueblan parlamentos nacionales, autonómicos y municipales y que confirman por enésima vez que la ignorancia es un valor que cotiza al alza a la hora de ascender en el escalafón político.

Quizás por esto sea conveniente recordar una vez más en qué consiste el ciclo del agua y el ciclo de los nutrientes, unos temas que por cierto tanto el señor López Miras como la mayoría de diputados y concejales deberían haber estudiado tanto en la EGB como en el Bachillerato, pero que a la vista de los resultados mucho me temo que debieron haber dedicado su etapa escolar a hacer papiroflexia y a dibujar monigotes en el libro de Ciencias Naturales.

El ciclo del agua

Lo primero que debería recordarse es que en la naturaleza no se pierde ni se desperdicia nada, y que unos procesos alimentan a otros y que la energía producida en un ecosistema se distribuye y se consume no solo en ese ecosistema sino que incluso puede usarse en ecosistemas muy distantes.


El agua en la Tierra siempre está en movimiento y cambia constantemente de estado (líquido, gaseoso y sólido), lo que está directamente relacionado con la energía proporcionada por el sol.  El sol calienta el agua de los océanos y ésta se evapora, de forma que las corrientes ascendentes llevan el vapor a las capas superiores de la atmósfera, donde se forman las nubes. Las corrientes de aire mueven esas nubes sobre la superficie de la Tierra y cuando se producen unas condiciones de presión y temperatura determinadas, el agua se condensa y por efecto de la gravedad precipita en forma de lluvia, granizo o nieve.

La mayoría de las precipitaciones caen sobre los océanos, ya que estos ocupan la mayor superficie de nuestro planeta, pero la que cae sobre tierra firme puede acumularse en forma de nieve, que al aumentar la temperatura se derrite, o caer como agua líquida. En los dos casos, parte de ese agua es absorbida por el terreno pudiendo llegar  a formar cauces subterráneos y otra parte corre por la superficie en forma de escorrentía superficial y puede acabar juntándose para dar lugar a los ríos, que como decía Jorge Manrique en las coplas a la muerte de su padre, al igual que nuestras vidas, van a dar a la mar.

Una vez que llega a la mar, el agua de los ríos, por efecto de las mareas y las corrientes marinas, alcanza un equilibrio que modela el paisaje de la zona, formando deltas, escavando fosas marinas y conteniendo las avenidas del mar hacia el interior. No parece lo más adecuado en estas condiciones que desviemos ese agua mediante trasvases a otras zonas, ya que al romperse ese equilibrio, las consecuencias podrían ser catastróficas, no solo para el paisaje, sino para todo el ecosistema, en el que entre otras cosas se produciría una intrusión de agua salina procedente del mar que afectaría tanto a la biodiversidad como a algunos intereses comerciales, como la agricultura o la ganadería.

El ciclo de los nutrientes

Los ríos no son canales que transportan agua de un lugar a otro, son ecosistemas complejos que no se pueden reducir a una simple canalización. Asimismo, a lo largo de su recorrido, los ríos reciben infinidad de materiales procedentes de la cuenca que drenan y que son transportados aguas abajo en forma de nutrientes, tanto orgánicos como inorgánicos.


Algunos elementos, como por ejemplo el Nitrógeno, entra en el río en forma de materia orgánica o inorgánica y va transformándose a medida que va siendo transportado aguas abajo. De esta forma, el nitrógeno puede ser asimilado por los seres vivos, tanto en el propio río como en la mar cuando estos desembocan en ella. Y lo mismo que con el nitrógeno ocurre con otros compuestos inorgánicos como el fósforo o el carbono.

Una imagen de satélite que muestra la cantidad de clorofila a, un indicador de fitoplancton. Las mayores concentraciones coinciden con zonas de desembocaduras de ríos.

De esta forma, el agua de los ríos, que según el señor López Miras se desperdicia en la mar, fertiliza las aguas costeras estimulando la producción de fitoplancton y microalgas que a su vez proporcionan alimento a infinidad de peces y otros organismos marinos. Esta es la razón por la que las desembocaduras de los ríos son zonas de gran importancia como áreas de reproducción de numerosas especies, muchas de ellas de interés comercial. Un ejemplo de estas especies es la anchoa, que se reproduce en el estuario de la Gironde, en la región de Aquitania y una vez que nacen las larvas se desplazan a la desembocadura de algunos ríos cantábricos como el Nervión o el Oria donde se alimentan y crecen.

Parece evidente que el agua de los ríos una vez que llega a la mar no solo no se desperdicia sino que contribuye tanto a mantener el equilibrio de las zonas costeras como a proporcionar nutrientes que enriquecen el agua marina y proporcionan alimento a una comunidad formada por una ingente cantidad de organismos.

Debido a esto, y teniendo en cuenta que ni el señor López Miras ni otros políticos con las mismas ideas van a volver a la escuela a estudiar lo que no estudiaron antes, quizás haya que recordarles que los votos que pretenden cosechar entre los regantes y las constructoras, podrían perderlos cuando los pescadores se empiecen a quejar de la falta de capturas y los verdes campos de golf se conviertan en eriales de salmuera.

19 comentarios:

  1. Hola hola.
    Voy a añadir una precisión:
    El agua que corre por los ríos no es sólo de escorrentía o superficial...
    Si así fuera, estarían parados (secos) largas temporadas...
    Es mejor imaginarse un río como la expresión superficial de un nivel freático que en el entorno (ambos lados) del mismo tiene una caída con forma de curva logarítmica, tanto más acentuada cuanto más cohesivo es el terreno...
    Lo que traducido al román paladino significa que en terrenos abruptos como el asturiano, toda la vegetación de ribera se ve brutalmente afectada con pequeñas variaciones de la altura del cauce, sobre todo en terrenos francos...
    Me parece importante hacer esta precisión, porque algunos amigos míos, con los que comparto intereses ecologistas, al desconocer estos extremos, afirman sin darse cuenta auténticas barbaridades sobre captación y manejo del agua de las fuentes...
    Esa vegetación, en la medida de sus fuerzas, regula a su vez la altura del nivel freático
    La influencia es por tanto bidireccional... la vegetación influye en la fuente (o río), la fuente influye en la vegetación...
    Gracias por sacar este tema.

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    1. Hola Ramón, tienes toda la razón, como comentaba el río es mucho más que un canal y hay muchas más cosas que escorrentía, pero quizás traté de resumirlo demasiado para quedara más claro. Muchas gracias por el apunte.
      un abrazo

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  2. Oye, David, pero ¿tú estás categóricamente seguro de que el ciclo del agua es así? Porque ya sabes que ni siquiera nuestro ínclito presidente lo tiene muy claro...

    Qué país. Parece mentira que todavía haga falta repetir estas cosas tan básicas. Gracias por el esfuerzo.

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    1. Pues sí que parece mentira, pero como comentaba cada cierto tiempo aparecen los iluminados de turno diciendo estas sandeces, no se si por ignorancia o por conveniencia.
      un saludo

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  3. Hola

    Muy buen apunte. También recordar que el agua de los ríos transporta partículas minerales y orgánicas, las cuales son fundamentales para mantener vivos los deltas de las desembocaduras. Los embalses (muchos para riego) actuan como decantadores y reducen la carga de sedimentos que llegan a los deltas, reduciendo la superficie de los mismos. Un claro ejemplo es el delta del Ebro. Esto supone una pérdida de un ecosistema de gran valor, pero además incrementa el riesgo de daños por huracanes, temporales, etc. ya que estos deltas no dejan de ser barreras naturales.
    un saludo
    Álvaro
    http://ecotoxicologiayecologia.blogspot.com.es

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    1. Hola Álvaro, por supuesto, de hecho eso puse en el transporte de nutrientes, tanto orgánicos como inorgánicos, que fertilizan las zonas de desembocaduras. El caso de las presas es de libro, y de hecho hay un caso claro que es lo que ocurrió cuando se construyó la presa de Asuán en el Nilo.

      un saludo

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    2. Ya que sacas el tema...
      Busca un poco sobre la historia del delta del Ebro...
      Quizá alucines, hay varias hipótesis de su creación, pero todas coinciden en que está formado a partir de los suelos otrora fértiles de Los Monegros.
      En lo que encontré más diversidad es en la causa inicial: unos la atribuyen a la deforestación para la construcción de la armada (menos probables), otros a la venta de ceniza para el lavado de ropa a francia... mi versión favorita continúa diciendo que la venta de ceniza la detuvo Pepe Botella, cuando sintiendo Los Monegros parte de Francia, decidió parar el saqueo de la dehesa y empezar a utilizar la sosa para fabricar jabón...
      un abrazo

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    3. Hola Ramón, ya lo buscaré.
      un abrazo

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  4. Y las aguas subterranes cumplen el mismo papel... no es asi??

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    1. Parte del agua se filtra por el terreno y forma cauces subterráneos, pero el papel que cumplen no es el mismo, por la sencilla razón de que un río no es una tubería que transporta agua, es mucho más, algo que viendo algunas declaraciones parece que se olvida a menudo.
      un saludo

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  5. David, he de darte la enhorabuena por tu paciencia. Es muy duro tener que rebajar tanto el nivel para adecuarlo al de un presidente autonómico o un infante de primaria. Si tenemos que andar justificando que los ríos lleguen a su desembocadura con agua, mal vamos.

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    1. Hola Mendiño, pues sí, pero como comentaba, lo triste es que esos ignorantes tienen la capacidad de cambiar leyes, ese es el problema. Si tienes en cuenta que todavía un 30% de la población española piensa que los hombres y los dinosaurios coexistieron en el tiempo y que ahora parece que está de moda los que creen que la Tierra es plana, pues tampoco es tan extraño que haya una buena tropa que piense que los ríos son tuberías y que el agua que llega a la mar es agua desperdiciada.
      un abrazo

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  6. Hola David.
    Un gran escrito el tulló, la mala gestión que hacemos los humanos de los recursos como el agua, no han de tardar en pasarnos factura, no estamos nada concienciados del mal uso que hacemos del agua, soy de una comarca que toda el agua de acuíferos está contaminada por purines, se está regando y llevando regadío a zonas que siempre han sido de secano, plantaciones cercanas a ríos y zonas húmedas para que crezcan arboles, con gran consumo de agua y para su venta particular, si no nos duchamos a diario ya somos tildados de marranos, infinidad de casitas viviendo en ellas 2 , 3 o 4 personas con su piscina , si ya contaminamos el agua haciendo nieve artificial, todo es un gran despropósito, siento ser tan negativo, pero soy un cocinero que solo veo despropósitos.
    saludos de R.Terricabras.

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    1. Tienes mucha razón, ya no solo es el mal uso que hacemos del agua, porque seguimos pensando que es barata y se puede desperdiciar. Desgraciadamente no es así y sin pasar mucho tiempo nos daremos cuenta. Como dices todo es un despropósito, de principio a fin.
      un saludo

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  7. Efectivamente, cada vez se oye más en los medios estos conceptos y la gente se los traga.
    Muy acertado el artículo y hay que darle la máxima difusión posible.
    Saludos,
    Miguel Ángel de la Cruz Alemán

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    1. Hola Migue,
      pues si, cada vez más, y vosotros sabéis bien el daño que hacen estas declaraciones, cuando os están secando el Tajo para regar cultivos y campos de golf.
      un abrazo

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  8. Hoy sale en el periódico que, para abastecer de agua a la ciudad de Vigo (medio millón de habitantes) la Xunta proyecta un trasvase desde el río Verdugo, pese a las consecuencias ecológicas. Esta es la forma de pensar de nuestros políticos, con el visto bueno de la población instalada en la burricie más absoluta.

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  9. Segun este razonamiento tan acertado,mejor que el hombre siga en el paleolitico no vaya a perturbar esse ciclo e a quitar alguien de la miseria

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    Respuestas
    1. Según tu razonamiento, las consecuencias ecológicas no afectan al hombre. Perfecto

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