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miércoles, 13 de noviembre de 2013

Mis encuentros con las ginetas


Hay algunos animales que a pesar de ser relativamente abundantes suelen pasar desapercibidos, ya que sus horas de actividad no coinciden con las nuestras. La gineta (Genetta genetta) es uno de ellos. Se trata de un mamífero de la familia de los vivérridos, que tiene un tamaño medio, una cabeza pequeña y una cola larga y gruesa muy característica.

Las ginetas son casi exclusivamente nocturna, siendo muy raros los encuentros con ellas a plena luz del día. Estudios realizados con ejemplares marcados han detectado menos de un 3% de actividad diurna, que coincidía con las horas del crepúsculo y el alba. Desgraciadamente para ellas, esta actividad nocturna hace que sean muy propensas a morir atropelladas, ya que se deslumbran con los faros de los coches.Los rastros que dejan suelen ser las mejores pruebas de su presencia, ya que tanto sus excrementos como sus huellas son muy características.

A lo largo de mi vida, mis encuentros con las ginetas han sido muy escasos y normalmente fugaces, tratándose la mayoría de las veces de ejemplares que cruzaron la carretera por la noche mientras conducía. Sólo un par de ocasiones pude verlas bien sin que ellas se enteraran de mi presencia, una vez que me encontré con una durmiendo en un árbol y otra vez que pude ver a otra acudiendo a comer los restos de comida que había en un cubo situado bajo una farola. Desafortunadamente, la mayoría de las veces que he visto ginetas ha sido tiradas en el asfalto después de morir bajo las ruedas de un coche.

Curiosamente, en el último mes he tenido dos encuentros con este precioso animal, aunque lo cierto es que no fui yo quien las vio, sino una cámara con sensor de movimiento que tengo colocada en un pequeño bosquete a las orillas de un río. Había colocado la cámara en la entrada de una pequeña cueva, esperando que grabara a un tejón que ya había localizado unos días antes por la zona, pero cuando fui a recoger la cámara me encontré con la sorpresa. El tejón había pasado por allí, pero no llegó a entrar en la cueva, pero la que si que entró aunque solamente a husmear fue la gineta. Unos días después moví la cámara hacia otra cueva de mayor tamaño que se encontraba a unos 50 metros de la anterior. En la entrada había muchas huellas, algunas de zorro, y la vegetación de los alrededores estaba aplastada recientemente, así que después de dejarla durante una semana confiaba en pillar in fraganti al raposu.

Cuando ayer recogí la cámara no apareció ninguna de las imágenes que esperaba, pero la que no faltó a la cita fue la gineta, que esta vez se mostró a la cámara sin ningún tipo de recato. Aquí os dejo el vídeo para que conozcáis a mi amiga inesperada.



Estas cámaras tienen la opción de poder registrar la hora de grabación (y otros parámetros como la temperatura y la fase lunar), y tal como se puede ver en las imágenes, las dos grabaciones se realizaron casi a la misma hora, poco antes del amanecer. Asimismo, las dos visitas a las cuevas fueron muy breves, de unos pocos segundos, por lo que probablemente no las utilice para dormir o descansar y simplemente haya entrado a fisgar por si encontraba algo que llevarse a la boca.

jueves, 31 de octubre de 2013

Jabalíes en la noche


El jabalí (Sus scrofa) es sin duda una de las especies de nuestra fauna más conocida. Las poblaciones de esta especie han aumentado en toda Europa y se han propuesto varias causas para explicarlo, como ausencia de depredadores naturales, su elevada adaptabilidad o el incremento de la superficie útil para la especie.

Asimismo, el jabalí es la especie que más se caza en nuestro país, y se han estimado que unos 160.000 animales son cazados legalmente en España. Curiosamente, esta presión cinegética no ha contribuido a reducir sus poblaciones y probablemente esto se deba a una estrategia de esta y otras especies para contrarrestar una elevada tasa de depredación: (a) aumentar el tamaño de camada y (b) adelantar la edad de primera reproducción.

Una de las adaptaciones de muchos animales para reducir el riesgo de depredación es el nocturnalismo, ya que normalmente los depredadores están menos activos durante la noche. En el caso de los jabalíes, la mayoría de su actividad se produce durante la noche, desde que oscurece hasta que amanece, y por eso lo más normal es que detectemos la presencia de jabalíes por los rastros de su actividad, como prados levantados o cultivos arrasados.

Durante las últimas semanas he tenido instalada una cámara provista de un sensor de movimiento y de luz infrarroja en varios lugares en los que había encontrado rastros de jabalí, como revolcaderos o caminos dentro del bosque. Aquí os dejo un vídeo con algunas imágenes de un macho cerca de un río y de una hembra con varias crías que huyen asustadas al detectar los leds de la cámara.



El único depredador natural de los jabalíes adultos en Asturies es el lobo, pero cómo todos sabemos esta especie está siendo masacrada por la propia Administración, que sólo en 2013 ha autorizado la muerte de 66 ejemplares. Una de las consecuencias de la eliminación de los depredadores es el incremento poblacional de sus presas y el caso del jabalí es un claro ejemplo de ello.

lunes, 19 de agosto de 2013

Las garduñas de mi vecino


Hace un año, mientras hacía fotos de noche en Nuveana, oí el ruido de unos pasos a mi espalda sobre el cemento de la pista que lleva a la playa. Al darme la vuelta pude ver a una garduña (Martes foina) que caminaba confiadamente y que se paró a un par de metros de mi y se me quedó mirando.

Hacía mucho tiempo que no veía una viva, aunque por desgracia pude ver varias atropelladas en la carretera. En Asturies, suelen verse Martas (Martes martes) con más frecuencia, aunque en las zonas costeras, suelen ser más abundantes las garduñas. Ambas pertenecen, junto a los turones, las comadrejas y los armiños, a la familia de los mustélidos, y al igual que ellos suelen tener hábitos nocturnos, saliendo a cazar al ponerse el sol, aunque de vez en cuando también se las puede ver a plena luz del día.

A principios de julio de este año, un amigo de Nuveana me dijo que había visto un par de bichos cerca de la caseta de su perro, y que por la descripción que me dio tenían toda la pinta de ser garduñas. Hace un par de semanas, puse la cámara con sensor de movimiento cerca de la caseta para ver si conseguíamos desvelar el misterio y cuando eran cerca de las 5 de la mañana la cámara registro al nuevo inquilino y pudimos comprobar el motivo de su visita, como podéis ver el siguiente vídeo.



Afortunadamente para la garduña, a mi amigo no le molestan sus visitas ni la ración de pienso que se come diariamente, porque como él dice, desde que tiene estos nuevos inquilinos no ha vuelto a ver rastros de ratas ni ratones.

miércoles, 24 de julio de 2013

Trabajando con pardelas


Durante los meses de julio y agosto de este año estaré trabajando en un proyecto financiado por el Organismo Autónomo de Parques Nacionales, que pretende estudiar los procesos de colonización y agregación social en la pardela cenicienta (Calonectris diomedea). Esta especie forma grandes colonias reproductoras en el Mediterráneo y en algunas archipiélagos del Atlántico, como en Canarias o Azores, pero ha sido detectada recientemente como reproductora en algunas islas de Galicia. De todas formas no se puede descartar que ya llevara reproduciéndose allí desde hace muchos años pero hubiera pasado desapercibida.

Las pardelas cenicientas son reproductoras tardías, sobre todo si las comparamos con otras aves marinas como los cormoranes moñudos, cuyos pollos ya han abandonado los nidos hace casi dos meses y con las gaviotas patiamarillas, que a estas alturas del verano o han terminado la crianza o lo harán dentro de unos días.

Como ocurre con otros procelariformes, las pardelas cenicientas ponen un solo huevo de gran tamaño en relación al peso de la hembra, que es incubado por ambos padres durante 53 días. En una de las visitas que realizamos a las colonias de cría estos días pudimos observar que todas las parejas aun se encontraban incubando. Mediante el uso de una cámara provista de un sensor de movimiento capaz de filmar en la oscuridad mediante luz infrarroja (UWAY NX80 HD) pude grabar a una hembra mientras volteaba su huevo. Aquí os dejo las imágenes.



Cuando nazca el pollo se quedará sólo en el nido, en ocasiones durante varios días hasta que los padres regresen para alimentarlo. Cuando complete su crecimiento superará en peso a sus padres debido a las reservas de grasas acumuladas durante el crecimiento que le serán muy útiles cuando abandone el nido y aprenda a alimentarse por si mismo.