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martes, 10 de noviembre de 2015

El maná de los Parques Nacionales

Hace unos días aparecía una noticia en la prensa que dejaba muy claro el papel que tienen actualmente los Parques Nacionales en España. El título de la noticia no podía ser más esclarecedor: "En busca del maná de Picos" y resume mejor que nada lo que se cocina en la trastienda de estos espacios naturales, que no olvidemos que son la máxima figura de protección de la naturaleza en nuestro país.


Al igual que los vecinos de Villar del Río esperaban los tractores que lanzaban los americanos desde los aviones, actualmente, los vecinos y alcaldes de los municipios que se integran dentro de los parques nacionales esperan como agua de mayo la lluvia de euros que les supone estar dentro de un parque nacional. Pero esos euros no van destinados la protección del medio ambiente en el que se integran. Ese dinero se usa para reparar infraestructuras y hacer otras nuevas, para el alumbrado,  para arreglar cuadras y casas, o para limpiar ríos, cuando todos sabemos el concepto que se tiene normalmente de lo que es la limpieza de un río, que consiste básicamente en quitar lo único que no estorba, lo único que diferencia a un río de un canal de riego.

Los parques nacionales ya ni siquiera cumplen el objetivo por el cual han sido creados, que merece la pena recordar de vez en cuando:

"La finalidad de los parques nacionales es asegurar su conservación, y posibilitar su uso público y la mejora del conocimiento científico de sus valores naturales y culturales, así como fomentar una conciencia social conservacionista, el intercambio de conocimientos y experiencias en materia de desarrollo sostenible, la formación y cualificación de los  profesionales que trabajan en ella y su incorporación y participación en redes y programas internacionales"

Desde hace años, y sobre todo después de la transferencia de la gestión de los mismos a las comunidades autónomas (ley 5/2007 de la Red de Parques Nacionales), las prioridades quedaron claras. Pertenecer a un parque nacional significaba poder disfrutar de unas subvenciones a las que los habitantes de los municipios vecinos no podían optar, y que en algunos municipios de los Picos de Europa significaban, en propias palabras de alguno de sus alcaldes, un 40% más de subvenciones que si estaban fuera. La palabra maná se repetía continuamente, tanto entre los periodistas como entre los propios vecinos.Y como el pan que Yahveh les mandaba a los israelitas, el dinero caía del cielo para poder emplearlo en todo menos en la "conservación y la mejora del conocimiento científico de los valores naturales". Aunque en este caso, el cielo era el bolsillo de todos los contribuyentes, estuvieran o no estuvieran dentro de los parques.

Montería en Monfragüe en 2013. Foto: ECOLOGISTAS EXTREMADURA

A día de hoy, los parques nacionales se han convertido en parques ganaderos como el de Picos de Europa, en fincas para hacer monterías como en Mongragüe o en zonas de pesca comercial como en el Parque de las Islas Atlánticas de Galicia, donde tras las transferencias de gestión el alcalde de Vigo anunció que no habría restricciones para la pesca.

Y mientras sigue cayendo ese maná del cielo, que teóricamente serviría para compensar las restricciones e inconvenientes que podría acarrear vivir dentro de un espacio protegido, se aumentan las matanzas de lobos para satisfacer a los ganaderos, se reabren minas con balsas tóxicas en su entorno y se extinguen los cormoranes de Cíes en los trasmallos que cercan las islas.

Va siendo hora de plantearse en serio la figura de los Parques Nacionales, quizás habría que pensar en derogarlos en vista de que no cumplen con su función de conservación de la naturaleza. No faltarían entonces los políticos, constructores, arregladores de caminos, limpiadores de ríos y matadores de alimañas, que nos hablarían de reactivación económica y del empleo que generan los parques nacionales. Al fin y al cabo el medio ambiente solo es una excusa, una disculpa y en muchos casos una molestia.

Tampoco vendría mal, en estos tiempos en que los políticos se llenan la boca hablando del respeto a la Constitución, que se leyeran el artículo 45 de la misma, porque si es que se lo han leido, lo que es seguro es que no les conviene aplicarlo.

Título I. De los derechos y deberes fundamentales

Capítulo tercero. De los principios rectores de la política social y económica

Artículo 45

(1) Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.

(2) Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva.

(3) Para quienes violen lo dispuesto en el apartado anterior, en los términos que la ley fije se establecerán sanciones penales o, en su caso, administrativas, así como la obligación de reparar el daño causado.

jueves, 5 de marzo de 2015

Protección de papel higiénico


La Comisión Europea le ha vuelto a tirar de las orejas a España, una vez más, por incumplir sus compromisos a la hora de redactar los planes de gestión de casi 1000 áreas protegidas dentro de su territorio. Curiosamente no es por falta de papeles, porque a este país otras cosas le podrán faltar, pero papeles no es una de ellas. En un país donde la complejidad de un proceso judicial se mide en decenas de miles de folios, no es de extrañar que de cara a la galería nos intenten convencer de que la unidad de medida de la protección ambiental es el número de informes que declaran algunos espacios como protegidos. 


España, con el 29% de su superficie terrestre y el 8% de sus aguas territoriales con algún tipo de protección, es uno de los países que más territorio aporta a la Red Natura 2000. Eso si, esa protección es sobre el papel, porque lo cierto es que cuando se trata de llevar esa protección al mundo real, las cosas cambian. En 2012, de los casi 1500 Lugares de interés comunitario (LIC) y 600 zonas de especial protección para las aves (ZEPA) declarados en España, solo el 18% habían desarrollado los instrumentos de gestión correspondientes. Y todo esto cuando el plazo para presentarlos había expirado el 7 de diciembre de 2010. Entre las comunidades que habían incumplido este compromiso, curiosamente se encontraban todas las "cantábricas" (Asturies, Cantabria, Galicia, Navarra y Euskadi) y Castilla-León.

Después del expediente abierto en 2012 por no haber cumplido los plazos, ahora se han puesto serios y le han abierto a España un expediente de infracción, ya que a pesar de haber prorrogado el plazo para presentar los planes de gestión hasta el diciembre pasado, a día de hoy aún no han cumplido. Esto no parece que le importe mucho a nuestros gobernantes, que se llenan la boca hablando de cumplir la legislación europea, pero solo cuando les interesa electoralmente. Prueba de ello es que España está a la cabeza de los países de la UE por el número de expedientes abiertos por infracciones ambientales y también por el incumplimiento de las sentencias del Tribunal de Justicia europeo en materia medioambiental. En esto si somos la locomotora de Europa. Tampoco se les caen los anillos cuando en plena campaña electoral, unos y otros hablan sin sonrojarse de saltarse la legislación europea proponiendo dragados y canalizaciones faraónicas en nuestros ríos.

Pero no nos engañemos, en el caso hipotético de que nos dieran una nueva prórroga y España consiguiera entregar todos los planes de gestión que demanda insistentemente la UE, lo que no está nada claro es que finalmente sirvan para algo. Como ya he dicho antes, una cosa es tener los papeles y otra muy distinta es llevarlos a la práctica. Sobrados estamos de ejemplos de incumplimientos de planes de manejo de especies y planes de gestión, para confiar en que este será un caso distinto.

No podemos olvidar que en España la máxima figura de protección es la de Parque Nacional, y que tras la nueva ley aprobada por el gobierno recientemente, prácticamente se podrá hacer cualquier cosa dentro de ellos, desde urbanizar hasta organizar cacerías y realizar matanzas de depredadores. Eso sí, para eso se redactan nuevas leyes, nuevos informes de miles de páginas y estos curiosamente si se cumplen.

¿Alguien en su sano juicio puede llegar a pensar que con estos precedentes, en los espacios declarados como LICs o ZEPAs, que contarán con unos flamantes planes de gestión, la cosa será distinta? Pues sinceramente yo creo que no. Pero no pasa nada, luego llegará la UE y nos volverá a sancionar económicamente por incumplirlos y una vez más nos tendremos que apretar el cinturón los de siempre para pagar esas sanciones, mientras los responsables seguirán organizando cacerías, esta vez dentro de los parques nacionales, para seguir repartiéndose la tajada.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Los cazadores asturianos podrán matar lobos y los Parques Nacionales se convierten en reservas de caza

Hoy es un día negro para el medio ambiente. Desgraciadamente uno más, porque lo que empieza a ser raro es un día que no lo sea. Ayer salieron a la luz dos noticias, que aunque esperadas, no dejan de ser igual de dolorosas. En primer lugar, en Asturies se anunciaba lo que ya se venía venir desde hace tiempo, la absoluta dejación de funciones por parte del Gobierno asturiano respecto a la gestión ambiental y la cesión tácita de las mismas a los colectivos de cazadores, pescadores, ganaderos y lobbies empresariales. 

Después de varios meses, el nuevo plan del lobo fue presentado ente la comisión de agricultura y aprobado con los votos de todos los grupos del arco parlamentario asturiano (PSOE, PP, IU, FAC y UpD). Este nuevo plan, que sustituirá al vigente desde 2002 y que tendrá una duración de 7 años, permitirá por primera vez que los cazadores particulares puedan matar lobos durante las cacerías, siempre que lo hagan "dentro de los controles poblacionales de la especie".

Tres de los lobos matados en una cacería ilegal en Cantabria en diciembre de 2013

Esta medida es prácticamente idéntica a la que ya se había empleado en Cantabria, que permitía cazar un lobo durante las cacerías de jabalí. Sólo hace falta hacer un pequeño ejercicio de memoria para recordar que en el marco de esas actuaciones se masacraron 6 ejemplares durante una cacería que se unieron a otros 3 abatidos una semana antes. Esas 9 muertes casi acabaron con una manada completa en los montes de San Glorio, que entes del otoño contaba con 11 ejemplares. Para más más detalles, este grupo se caracterizaba por depredar mayoritariamente sobre jabalíes y que no había producido daños en la cabaña ganadera de la zona. En esta cacería, que después de haber sido investigada por la Fiscalía ya está en manos del juez, y en la según parece participaron varias cargos políticos, funcionarios, amigos y parientes, se aprovechó el supuesto marco legal que le brindaba la legislación cántabra para justificar un acto ilegal.

La pregunta ante el nuevo plan del lobo es muy sencilla: ¿quién se encargará de controlar a los que van a controlar a los lobos? Solo hace falta fijarse en el caso de Cantabria para darse cuenta de que una medida de este tipo abrirá la puerta aún más a los casos de furtivismo, a la picaresca y a las escusas amparadas en la nueva situación legal del lobo. Si a los mal llamados controles poblacionales, que no se justifican según criterios científicos, 

Lo más sorprendente del caso es que la consejerá de Agroganadería, sigue tratándonos como a idiotas, al tratar de convencernos de que el lobo sigue manteniendo su consideración de especie no cinegética, según ella "por razones de coherencia con nuestra legislación de caza y de eficacia en la consecución del gran objetivo de que el estado de conservación de la especie sea compatible con las ganaderías, de modo que la especie pueda llegar a ser un elemento al servicio del desarrollo rural, aceptada por la sociedad". Resulta llamativo el hecho de que según la consejera la función de un depredador salvaje sea la de "ser un elemento al servicio del desarrollo rural", y no sólo eso, sino que aumentar las matanzas sobre la especie pueda contribuir a que el lobo "pueda ser aceptado por la sociedad". Aunque no resulte tan sorprendente si tenemos en cuenta el apoyo de dicha consejera al colectivo que defiende la extinción del lobo en el Parque Nacional de Picos de Europa.


Con este nuevo plan del lobo, el gobierno autonómico intenta satisfacer las demandas de dos colectivos, por una parte el de los ganaderos que exigen más matanzas y por otra las de los cazadores, que desde hace varios años vienen solicitando que matar lobos en Asturies no sólo sea "un privilegio" restringido a la guardería de Medio Rural. 


Pero como os comentaba al principio, no solo la noticia del nuevo plan del lobo ha ensuciado aún más nuestro ya ennegrecido medio ambiente. Ayer mismo se conocía que el Senado había aprobado la propuesta del Gobierno español que permitirá cazar en los Parques Nacionales hasta el año 2020. Después de las anteriores propuestas, que ampliaban el uso turístico de estos espacios protegidos permitiendo actividades como la navegación o el vuelo sin motor, con esta nueva propuesta, los Parques Nacionales han perdido todo su significado, ya que según consta en la página del Ministerio de Medio Ambiente su principal objetivo es "asegurar la conservación de sus valores naturales" y "en los que prima la "no intervención" y en los que el principio es permitir el libre devenir de los procesos naturales".

Nueva propuesta para el logotipo de los Parques Nacionales españoles

Ante esta situación y teniendo en cuenta que los Parques Nacionales ya estaban completamente desvirtuados, al menos en Asturies, donde desde hace años se realizan matanzas de lobos, se abren pistas o se quema el monte, todo dentro de la legalidad, cabe preguntarse más que nunca si tienen sentido estas figuras de protección o sería mejor derogarlas para que no se conviertan en una manera de subvencionar actividades económicas que nada tienen que ver con la conservación y protección de la naturaleza.

jueves, 10 de abril de 2014

Carta blanca para matar lobos en Picos de Europa

Ayer se conocía una noticia, que no por esperada es menos triste. Las matanzas de lobos en el Parque Nacional de Picos de Europa, suspendidas cautelarmente durante un año y medio, se reanudarán con efecto inmediato. El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha desestimado el recurso interpuesto por la asociación ASCEL y por otras asociaciones ecologistas, y da vía libre a que la Administración asturiana reanude las matanzas en este espacio protegido.

Una escena del pasado que se volverá a repetir en el PN de Picos de Europa

Según el TSJA, matar lobos en un Parque Nacional está justificado, a pesar de todos los datos y argumentos presentados que demuestran que no hay un aumento real del número de daños, ni de la población de estos cánidos en este espacio protegido. Con esta sentencia, se cierra definitivamente la vía judicial y supongo que tanto el partido del gobierno, como todos los de la oposición, estarán brindando con champán para celebrarlo. Ningún tema había logrado tanto grado de consenso en el parlamento asturiano como la decisión de acabar con esta especie. 

Esta sentencia coincide en el tiempo con las recientes investigaciones que han sacado a la luz la trama corrupta según la cual más de 300 ganaderos están imputados por estafa al cobrar por partida doble los daños del lobo. Hasta el momento se han detectado más de 1200 casos de fraude al recibir por el mismo daño el dinero del seguro (subvencionado en su mayor parte por el Principado de Asturias) y las indemnizaciones del propio gobierno Asturiano. Y todo ese dinero lo hemos pagado todos los asturianos, los que no tenemos ganado y los que lo tienen y cumplen con la legalidad.

Este caso del doble cobro ya fue denunciado en 2012 a la Consejería de Agroganadería, que hizo caso omiso a estas denuncias y siguió permitiendo que la estafa siguiera su curso. A pesar de que la propia consejería se desmarcó del caso y afirmó que desconocía esta trama, estas escusas se han desmoronado como un castillo de naipes, ya que el escrito que denuciaba estos hechos fue remitido por registro oficial por la Coordinadora Ecoloxista d´Asturies y a la Asociación de Conservación y Estudio del Lobo Ibérico. 

En cualquier país civilizado, todas las actuaciones sobre el lobo serían suspendidas hasta que se aclarara esta estafa, pero en el Paraíso Natural ocurre todo lo contrario, no solo no se suspenden, sino que aumenta la presión sobre la especie, aprobándose la matanza de 50 ejemplares este año, cifra que seguramente se verá incrementada tras la reanudación de las cacerías en los Picos de Europa.

Pero a pesar de estas noticias, que convierten al Parque Nacional de Picos de Europa en la antítesis de un Parque Nacional, nada cambia, y como muestra, hoy aparece una noticia en la prensa, que produce una mezcla de sonrojo y vergüenza: "El Partido Popular propone que los Picos de Europa sea Patrimonio de la Humanidad". Según este partido político y seguramente según el resto de partidos políticos asturianos, este inmenso parque ganadero subvencionado cumple todos los requisitos para alcanzar esta distinción. ¿Pero que esconden este tipo de propuestas? ¿Un mayor grado de protección?, ¿un reconocimiento a una gestión impecable por la conservación de este espacio? 

Mucho me temo que no, los partidos políticos, y desgraciadamente una gran parte de la sociedad no es lo que quiere. Sencilla y llanamente lo que quieren es más dinero, a poder ser por la cara, quieren ordeñar la teta del Estado y de Europa hasta la última gota y sacar toda la pasta que se pueda que del reparto ya nos encargaremos luego. 

La consejera de Agroganadería nunca oculto sus cartas. Esta es la imagen del Paraíso, no os dejéis engañar

Hacer carteles y anuncios publicitarios millonarios no persigue dar a conocer nuestra naturaleza para que la población conozca y defienda su patrimonio natural. La prueba más clara es que del total de partidas presupuestarias que se destinan a los parques nacionales, la dedicada a investigación cada vez es menor, mientras que las destinadas a otros menesteres como el acondicionamiento de infraestructuras, subsidios y subvenciones aumenta proporcionalmente. El presupuesto total dedicado a los parques nacionales se ha reducido un 41% en 2013 respecto al año anterior, y algunas partidas, como la dedicada a la lucha contra los incendios ha bajado en un 20%. Y al mismo tiempo que se reduce la inversión en los parques nacionales, la nueva ley permitirá que algunas actividades, como la caza deportiva, puedan ser llevadas a cabo en estos espacios. 

El Parque Nacional de los Picos de Europa, tras la reanudación de las matanzas de lobos, ya no se sostiene. Ante esta situación, quizás deba ser tomada en consideración la propuesta que ya ha sido formulada en varias ocasiones, que no es otra que la derogación del mismo. Mantener un espacio como este, cuando no se cumplen los requisitos que llevaron a su catalogación como tal, no tiene ningún sentido. Es absurdo y vergonzoso que los intereses comerciales particulares primen sobre la conservación, tan vergonzoso como que la Administración que debería luchar para conservar un patrimonio de todos, sólo atienda a criterios electoralistas, que subvencione a unos pocos y que mire para otro lado cuando los casos de corrupción y fraude son cada vez más sonados y más escandalosos. 

Pero por favor, que no nos tomen más el pelo, la conservación de la naturaleza no les importa, yo no me creo ni sus discursos ni sus anuncios, ni sus Paraísos Naturales, ni sus campañas ridículas de Guardianes del Paraíso. Pero quizás no sean ellos los únicos culpables, quizás lo seamos todos, por permitir que esto siga sucediendo.