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lunes, 24 de mayo de 2010
La inminente extinción del urogallo cantábrico
Que la situación del Urogallo cantábrico (Tetrao urogallus cantabricus) era dramática era algo que ya sabíamos todos desde hace años, pero que era prácticamente la de una expecie extinta es algo que pudimos confirmar tras conocer los datos del último censo realizado en Asturies.
En el año 1983 se habían censado 230 machos en la zona centro-oriental de Asturies, que pasaron a 50 en el año 2000, lo que hizo saltar todas las alarmas. Aun así lo peor estaba por llegar, ya que en el censo de este año que acaba de hacerse público hace unos días, en esa misma zona se han encontrado tan sólo 3 machos reproductores. Casualmente, estos datos se publicaron en la prensa regional unos días después de que el mismo periódico publicara a bombo y platillo la inauguración de "La casa del Urogallo", unas instalaciones que ya han costado 676.000 euros y en las que aun se piensan invertir 300.000 euros más en otras actuaciones. Se ve que había prisa en inaugurarlo y en salir en la prensa antes de que se publicaran los resultados del censo, y el centro se inauguró a medio terminar, sin ni siquiera dar de alta la luz ni el agua, ni siquiera con el mínimo equipamiento interior.
Ya es bien sabido por todos que la Administración asturiana no conoce la diferencia entre conservación de la naturaleza y folclore turístico, y que todos sus esfuerzos se dirigen a la creación de zoos, museos que han convertido nuestra provincia en un parque temático de cartón piedra.
Pero si la situación del gallu es dramática, los planes de la Administración para dar la vuelta a esta situación son sencillamente lamentables, por usar una palabra suave. El propio Director General de Biodiversidad, José Félix García Gaona, ha llegado a decir que no descarta soltar urogallos procedentes de otras poblaciones, emulando a otro plan estrella del gobierno asturiano: la reintroducción del quebrantahuesos, que por cierto ha sido rechazado por un comite nacional de expertos. Se ve que al señor García Gaona no le importa que la población cantábrica de urogallos sea una subespecie independiente que se ha separado de la subespecie nominal hace muchos miles de años.
Los problemas del urogallo ya se conocen desde hace tiempo y se encuentran íntimamente relacionados con la destrucción y alteración de su hábitat, con la tala de bosques y con la apertura indiscriminada de pistas forestales. También ha contribuido a esta situación el crecimiento poblacional de otras especies, como ciervos y jabalíes, que compiten por sus recursos y pueden depredar sus puestas y que está directamente relacionado con ese deterioro del hábitat y con la desaparición de grandes depredadores como los lobos, que está siendo masacrados por la propia Administración. También el furtivismo ha hecho mella en esta especie; durante décadas se cazaron legalmente y una vez que se prohibió su caza algunos furtivos hicieron y aun siguen haciendo su agosto cazando los pocos que quedan que serán luego vendidos para ser exhibidos en urnas de cristal.
¿Pero que han hecho nuestros gestores para solucionar estos problemas durante casi tres décadas? La respuesta, como siempre es muy sencilla: absolutamente nada. Eso si, mientras tanto seguirán abriendo centros de cría en cautividad y centros de interpretación, gastando infinitamente más dinero del que costaría aplicar unas políticas de conservación eficientes, pero seguramente más impopulares y menos vistosas.
miércoles, 22 de julio de 2009
El falso fósil del pedrero

Caminando entre las rocas del intermareal es relativamente frecuente encontrarse con unos dibujos con formas vegetales encima de las rocas. Aunque en un principio pueda parecer que estamos ante la imagen perfecta de una planta fosilizada, la realidad es que se trata de una "impresión fotográfica" que probablemente tenga tan sólo unos pocos días en vez de los millones de años que nos pudiera parecer.
Estas imágenes son el resultado de la degradación del alga Desmarestia aculeata (o de la Desmarestia ligulata, más rara en el Cantábrico) después de quedar expuesta a los rayos del sol en la marea baja. Estas algas tienen unas vesículas rellenas de ácido sulfúrico que cuando se calientan por el sol explotan, liberando el ácido que contienen. Este ácido matará cualquier resto animal o vegetal adherido a la roca y que se encuentre dentro del perímetro del alga. Posteriormente, al subir la marea, la mar arrastrará los restos de la Desmarestia dejando como recuerdo su imagen sobre la roca.

La presencia de ácido sulfúrico es una defensa química del alga para evitar la depredación por parte de crustaceos y equinodermos, como los erizos de mar. Las células de las Desmarestias contienen iones sulfato que al entrar en contacto con el agua de mar producen ácido sulfúrico. Ese ácido se acumula en unas vacuolas que cuando son perforadas por los fitófagos mientras se alimentan del alga, lo liberan, haciendo desistir a los hervíboros en futuros encuentros.
lunes, 15 de junio de 2009
Cuando los depredadores cambian la forma de sus presas
Variación fenotípica en Daphinia pulex. Derecha: fenotipo normal, Izquierda: fenotipo anti-depredadorLa mayoría de los animales responden ante la presencia de un depredador cambiando su comportamiento, ya sea quedándose inmóviles, huyendo o incluso haciéndoles frente. Pero entre todas las posibles respuestas que manifiesta una presa ante el ataque inminente de un depredador, la más sorprendente es la que se produce a nivel estructural, o sea cuando la presa cambia su forma para defenderse. Por ejemplo las Daphnias en presencia de los depredadores desarrollan espinas y otras estructuras que dificultan su ingestión.
La capacidad de un genotipo (individuo) determinado para producir distintos fenotipos en respuesta a las distintas condiciones ambientales recibe el nombre de Plasticidad Fenotípica, y puede incluir tanto cambios en la forma y el estado del individuo, como en el comportamiento, la tasa de actividad o la propia historia de vida del mismo.
Los renacuajos de las ranas y sapos viven en el agua desde que nacen hasta que realizan la metamorfosis y la abandonan convertidos en réplicas en miniatura de sus padres. Durante ésta fase acuática están expuestos a una intensa presión por parte de los depredadores: insectos acuáticos, peces, tritones, serpientes e incluso aves, encuentran en los renacuajos una fuente de proteínas relativamente fácil de conseguir.
Pero los renacuajos han respondido a esta presión desarrollando varios mecanismos de defensa, algunos realmente sorprendentes, pero antes de ponerlos en marcha deben aprender a reconocer a los depredadores y sobre todo a interpretar sus señales. ¿Cómo lo consiguen si no tienen ninguna referencia previa? Se ha comprobado que una vez que un renacuajo es atacado por un depredador libera unas sustancias de alarma que son rápidamente reconocidas por el resto de renacuajos que están a su alrededor. Evidentemente esto no ayudará al renacuajo que ya ha sido atrapado pero ayudará a aquellos que se encuentren a su alrededor (muchos serán sus hermanos) que rápidamente responderán ante esas sustancias de alarma (parece altruismo pero en realidad no lo es, otro día lo comentaremos).
La respuesta normal ante la liberación de esas sustancias es la inactividad o la huida pero en algunas especies se produce un verdadero cambio morfológico, y los renacuajos transforman su cuerpo por uno más efectivo a la hora de huir de los depredadores. Y lo más sorprendente es que esos cambios se realizan en muy poco tiempo, a veces en menos de un día.
En nuestro grupo de trabajo llevamos varios años estudiando el comportamiento anti-depredador de los anfibios, sobre todo en la Rana bermeja (Rana temporaria) y el Sapo común (Bufo bufo). Tal como se había comprobado en otras especies de anuros, los renacuajos de Rana bermeja eran capaces de modificar su forma una vez que detectaban la presencia de un depredador. Para ello su cola se ensanchaba, llegando a duplicar el tamaño de la de un renacuajo normal. Gracias a estos cambios una vez que eran atacados por un depredador su cola era capaz de provocar una aceleración explosiva mucho mayor que una cola normal, ya que desplazaba una mayor cantidad de agua en cada coletazo. Esto hacía que aquellos renacuajos que tenían un "fenotipo anti-depredador"tuvieran una supervivencia mucho más elevada que los de "fenotipo normal" en presencia de una larva de libélula (Álvarez & Nicieza 2006).
En este video realizado por el grupo de Rick Relyea, uno de los mayores expertos mundiales en plasticidad fenotípica, se puede seguir todo este proceso, desde la liberación de las sustancias de alarma hasta la transformación de la cola del renacuajo (está en inglés, aun así en este caso las imágenes lo dicen todo). Os aconsejo que lo veais porque merece la pena.
Pero como ya comenté varias veces, siempre que se obtiene un resultado o una conclusión surgen nuevas preguntas. En este caso la pregunta vuelve a ser obvia: si la cola ancha defiende a los renacuajos de los depredadores y la cola estrecha no, ¿por qué no tienen todos los renacuajos la cola ancha desde el principio? La respuesta la dejaremos para otro día.
Pero como ya comenté varias veces, siempre que se obtiene un resultado o una conclusión surgen nuevas preguntas. En este caso la pregunta vuelve a ser obvia: si la cola ancha defiende a los renacuajos de los depredadores y la cola estrecha no, ¿por qué no tienen todos los renacuajos la cola ancha desde el principio? La respuesta la dejaremos para otro día.
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