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domingo, 28 de diciembre de 2008

El desove de la trucha

La Trucha común (Salmo trutta) es un pez de la familia de los Salmónidos que habita en la mayoría de los ríos de la cornisa cantábrica, desde zonas bajas hasta las cabeceras de los ríos a mas de 1000 metros de altitud.
En el mes de diciembre suele comenzar la época de celo, que dependiendo de los ríos se puede prolongar hasta entrado el mes de febrero. Durante esta época, las truchas que suelen encontrarse en pozos y zonas de aguas corrientes se desplazan a tramos de aguas someras con grava en el fondo, que será donde construyan los nidos y depositen los huevos.

Los machos son muy territoriales y defienden las zonas de desove frente a otros machos. En muchas ocasiones los grandes machos son vigilados de cerca por machos pequeños que aprovechan la más mínima ocasión para fertilizar los huevos de las hembras mientras los grandes machos desovan con ellas.

En esta ocasión pudimos observar a una pareja de truchas de gran tamaño, con una hembra que superaba con creces los 40 cm mientras efectuaban la puesta en el río Trubia, muy cerca de Uvieo.

La hembra es la encargada de construir el nido, para ello remueve el fondo con la arena haciendo un pequeño surco que será donde posteriormente depositará la puesta.

Una vez construido el nido, la pareja se coloca lado con lado, vibrando el cuerpo al unísono. Con estos movimientos ambos peces se van sincronizando, ya que al tratarse de una especie de fecundación externa, es necesario que los huevos y el esperma se suelten al mismo tiempo para que se produzca la fertilización.
Una vez efectuada la puesta, la hembra tapa los huevos con la grava del fondo y abandona la zona. Los machos seguirán defendiendo el territorio y atrayendo a nuevas hembras hacia los frezaderos.
Al cabo de unos 50 días se producirá la eclosión de los huevos, que aun permaneceran durante más de una semana enterrados en la grava hasta que reabsorvan el saco vitelino y empiecen a comer por sí mismos.

3 comentarios:

  1. me parece muy interesante ,poco pero bueno

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    Respuestas
    1. Sí por ejemplo hay una crecida muy fuerte los huevos no correrían el peligro de ser arrastrados por la corriente?

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    2. Hola Amancio, las crecidas son algo natural y llevan ocurriendo millones de años. Aunque pueda parecer increíble, la mayoría de las puestas sobreviven a las riadas. Lo que ya es más complicado es que sobrevivan a la desecación, en muchas ocasiones provocada por la bajada de nivel provocada por las presas hidroeléctricas.
      un saludo

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