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domingo, 26 de julio de 2020

Plantas invasoras: la Crocosmia

Una de las plantas invasoras que más se ha extendido en los últimos años es la Crocosmia, y más concretamente el híbrido Crocosmia x crocosmiiflora, obtenido por el cruce de Crocosmia aurea x Crocosmia pottsi, dos especies nativas de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. Al igual que la gran mayoría de las plantas invasoras, esta especie fue cultivada en principio para su uso en jardinería, pero se naturalizó rápidamente ocupando grandes extensiones de Europa, América, Nueva Zelanda.


La Crocosmia es una planta herbácea, perenne y con unas inflorescencias que pueden tener hasta 20 flores de color naranja o rojizo según la variedad. De todas formas, su principal método de dispersión son los estolones bulbosos, que son capaces de propagarse con rapidez ocupando grandes extensiones de terreno en poco tiempo, lo que la convierte en una planta invasora muy peligrosa.

Desembocadura del arroyo Frieira en la playa de la Ribeirona (Cadavedo, Asturias), totalmente colonizado por Crocosmia

Desde su primera observación en estado salvaje a mediados de los años 70 del siglo pasado, la Crocosmia se ha extendido con rapidez, colonizando sobre todo las riberas de ríos, cunetas y bordes de caminos e incluso terrenos abiertos. El principal problema de la Crocosmia es que desplaza a vegetación autóctona de esas zonas, ocupando el espacio y no dejando crecer a otras plantas, lo que tiene un efecto en cascada sobre todos los organismos que habitan en esos ecosistemas.

Además de estos problemas asociados a su capacidad colonizadora, un problema añadido es la dificultad de erradicarlas, ya que no es suficiente con eliminar la parte área, sino que es necesario extraer los bulbos, lo que en muchas zonas resulta imposible.

jueves, 28 de junio de 2018

Hoy es un mal día para nuestra biodiversidad

Hoy, 28 de junio de 2018, es un día triste para nuestra biodiversidad, para nuestro medio ambiente y para la ciencia. 

Hoy quedará de manifiesto, una vez más, el desprecio de la clase política hacia las evidencias científicas y hacia el medio ambiente, que nunca podrá competir contra los intereses económicos y electoralistas. Aunque los argumentos científicos sean inapelables, no es suficiente para contrarrestar el electoralismo y la indecencia política. Hoy se vota en el congreso la modificación de Ley 42/2007, del 13 de diciembre de 2007, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad que dejará sin efecto Sentencia del Tribunal Supremo 637/2016 que prohibía la comercialización de muchas especies al ser incluidas en el catálogo nacional de especies invasoras. Con esta modificación de la Ley de Biodiversidad se rechazarán los acuerdos internacionales que España ya había asumido previamente en la Convención sobre la Diversidad Biológica y la Estrategia Europea de Biodiversidad, que tenía por objeto frenar el avance de las especies invasoras. En este caso, el parlamento español ha dado más valor a la opinión de pescadores y cazadores que a la de científicos y jueces, lo que aparte de una indecencia es una tremenda irresponsabilidad.

Black bass, una de las especies "indultadas" a pesar de ser considerada como muy peligrosa

Esta propuesta de modificación, que sacará de la lista de especies invasoras al siluro, el black bass, la trucha arcoiris o el arrui, entre otras, parte del siguiente argumento esgrimido por el Partido Popular, que ha sido el autor de la misma: "La conservación debe tener en cuenta las exigencias económicas y sociales" y cuenta con los apoyos en la votación de Ciudadanos, PNV y PdCat, dejando claro una vez más que para hacer demagogia, destrozar el medio ambiente y labrarse un huequecito en la poltrona y un jugoso sueldo para unos cuantos años más, no tienen ningún recato a la hora de pasarse por el forro las banderitas, la ética, la ideas políticas y hasta las decisiones judiciales que tanto dicen respetar con la boquita pequeña.

Sin duda hoy es un mal día para nuestra biodiversidad, otro más.

viernes, 15 de junio de 2018

Especies invasoras y visitantes inesperados

Ayer hice una visita fugaz al embalse de Trasona, en Corvera, muy cerca de Avilés, para controlar las aves acuáticas que se reproducen en este humedal artificial. Este embalse se construyó en la década de los 50 del siglo pasado para proporcinar agua a la por entonces factoría de Ensidesa (ahora Arcelor) y se abastecía a partir de los ríos Alvares y Narcea, este último a través del canal del mismo nombre. El Canal del Narcea se inauguró en marzo de 1965 y a lo largo de 27 km de recorrido comunica la estación de bombeo de Quinzanas, en Pravia, con los embalses de Trasona (Corvera de Asturias), La Granda (Gozón), y San Andrés de los Tacones (Gijón).  


Al llegar a la presa, lo primero que me llamó la atención fue la gran cantidad de Black Bass (Micropterus salmoides) que nadaban cerca de la orilla. Esta especie invasora  se introdujo en nuestro país en 1955 y luego fue soltada por algunos pescadores deportivos en muchas masas de agua, ocupando actualmente gran cantidad de humedales en toda la Península ibérica, tanto naturales como artificiales.

El Black bass ha sido catalogado por la UICN como una de las 100 especies invasoras más peligrosas del mundo, ya que es un gran depredador y se reproduce explosivamente si encuentra un hábitat adecuado, poniendo en peligro a numerosas especies de peces autóctonos, así como de anfibios y todo tipo de fauna acuática. 

jueves, 14 de mayo de 2015

Black bass: invasor, peligroso pero buen padre

El Black bass (Micropterus salmoides) es un pez de agua dulce del orden de los Perciformes que es originario de algunas zonas de America del Norte, a partir de donde fue introducido en muchas cuencas fluviales y lacustres de Estados Unidos, para posteriormente dar el salto a otros muchos países del mundo debido a su interés como especie de pesca deportiva. 


El Black bass es una especie invasora que actualmente ocupa una gran cantidad de charcas y masas de agua de nuestro país, ya que los propios pescadores lo sueltan a pesar de que se trata de una prácticamente prohibida por la actual legislación. 

Hace unos años, la ley sobre especies invasoras no estaba muy clara y no se sabía muy bien como se debía actuar frente a este problema ya que en muchos casos no se disponía de un catálogo actualizado de especies invasoras. Een el año 2011 se actualizó el catálogo de especies invasoras (Real Decreto 1628/2011 de 14 de noviembre) que incluía a 404 especies de plantas y animales, entre ellos al Black bass. En este Real Decreto se prohibía expresamente la suelta de dichas especies y se proponían medidas para la erradicación de las mismas de aquellos lugares en los que se habían establecido.


Las reacciones de los pescadores ante esta ley no se hicieron esperar y antes de que pasara un año desde la publicación del catálogo de especies invasoras, el 14 de marzo de 2012 se sacaron del catálogo a varias de esas especies apoyándose en unos argumentos inapelables: "porque su caza o pesca era muy gratificante y porque proporcionaba importantes ingresos económicos". Y en una una de las declaraciones más absurdas que recuerdo el Tribunal Supremo decidió que el Black Bass "ya no era una especie potencialmente invasora", asumiendo los argumentos de los pescadores e ignorando los argumentos científicos que la consideran una de las especies más peligrosas. Puedo entender que hablen de la afición a la pesca, pero decir que una especie invasora ya no lo es, es como decir que desde el próximo martes el agua ya no será líquida ni mojará cuando te caiga encima.

Una de las características que acentúan el carácter invasor de esta especie es su gran adaptabilidad y su elevada capacidad de reproducción hace que se extienda rápidamente. El inicio de la reproducción del Black bass se desencadena cuando la temperatura del agua alcanza los 15 o 16ºC, normalmente a mediados del mes de abril. En ese momento los macho acotan una zona somera cerca de la orilla y limpia el sustrato de materia orgánica, dejando la grava del fondo al descubierto.

Una vez que ha preparado el nido, el macho cortejará a las hembras de las proximidades para que realicen la puesta. Cada hembra puede poner entre 2000 y 12.000 huevos y varias de ellas pueden desovar con cada macho. Una vez acabada la puesta el macho se quedará a cargo de los huevos hasta la eclosión.



Pero los cuidados parentales no terminan en el momento de la eclosión. Una vez que los alevines han nacido, el macho seguirá con ellos hasta que consuman el saco vitelino y empiecen a nadar. En ese momento, su padre seguirá montando guardia atacando ferozmente a cualquier intruso que pueda suponer un peligro para ellos. Allí se quedará durante un par de semanas mas hasta que los alevines, tengan unos 2 cm de tamaño. En ese momento abandonará el nido y los pequeños peces tendrán que valerse por si mismos.

En el vídeo anterior, que podéis ver a mayor tamaño si hacéis click en las flechas de la barra inferior y luego sobre las letras HD, se puede ver a los pequeños alevines de un par de días de vida. 

jueves, 22 de agosto de 2013

Tortugas de Florida y Zampullines chicos

Las Tortugas de Florida (Trachemys scripta) han sido durante años las mascotas preferidas por muchos niños. Por unos 10 euros las tiendas de animales te vendían una cría de tortuga con su pequeña piscinita, su isla, su palmera de plástico y un bote de comida. La mayoría de ellas morían a las pocas semanas debido a las malas condiciones en las que se mantenían, pero algunas de ellas llegaban a aclimatarse a la cautividad, crecían y a medida de aumentaba su tamaño, la pequeña tortuguita se convertía en un animal molesto, que lo único que hacía era comer, cagar y dormir.

Trachemys scripta usando la plataforma de un nido de zampullín para tomar el sol

La tortuga dejaba de ser interesante y sus dueños empezaban a cansarse de ella, a los niños ya no les hacía gracia y un día por la mañana la tortuguita se había marchado. Al niño se le contaba que se había escapado porque se había hecho mayor, cuando en realidad había tomado un atajo por la taza del water. En otras ocasiones se organizaba una excursión para, con la mejor de las intenciones, liberarla en un estanque, en un río o en un embalse pensando que así se realizaba una buena acción.

Pero lo cierto es que ese aparente gesto de humanidad tiene unas terribles consecuencias para la fauna autóctona. Las Tortugas de Florida son muy depredadoras y una vez soltadas en nuestras aguas, se encuentran en unas condiciones óptimas para su desarrollo, sin apenas depredadores y con una gran cantidad de alimento a su disposición. Su dieta pasa de las gambas secas que se le daban durante su forzosa cautividad a estar formada por larvas de anfibios, peces y crustáceos, aderezada con plantas acuáticas, tanto sésiles como flotantes. Aparte de estas interacciones directas, estas tortugas compiten por el espacio y el alimento con otras especies de galápagos autóctonos y también pueden resultar un vector de enfermedades.

Zampullín chico llegando al nido

Los impactos sobre la avifauna autóctona no han sido muy estudiados y aunque podrían depredar las puestas o los pollos pequeños de algunas aves acuáticas, el único impacto confirmado hasta el momento ha sido el abandono de algunos nidos de Zampullín chico (Tachybaptus ruficollis) al usar reiteradamente sus plataformas como lugar para asolearse.

Zampullín expulsando a una tortuga de Florida de la plataforma del nido

Hace unos días, mientras observaba un nido de Zampullines chicos en el embalse de la Barquera (Soto de Ribera, Asturies) pude ser testigo de una de estas interacciones entre las dos especies. Los zampullines aún no habían completado la puesta y cada poco acudían al nido para tapar los huevos y añadir más material a la construcción. En un momento en el que el nido estaba vacío, una tortuga de Florida se subió a la plataforma para tomar el sol. Cuando apareció uno de los padres expulsó a la tortuga, pero al cabo de unos minutos, la tortuga regresó y fue de nuevo expulsada.

Durante el tiempo que permanecí observado el nido, la tortuga se subió a él en varias ocasiones y siempre fue expulsada, pero no se si este comportamiento hará que finalmente los zampullines acaben abandonando el nido. En el siguiente vídeo podéis ver la insistencia con la que la tortuga regresa a la plataforma y la reacción de los zampullines para expulsarla.



Las especies exóticas invasoras son, después de la destrucción del hábitat, la segunda amenaza más importante para la biodiversidad. En el caso de las tortugas exóticas, el primer paso debería ser la prohibición de las importaciones de estas especies desde sus lugares de origen para la venta en tiendas de animales. Aunque ya se ha prohibido la exportación de algunas, la picaresca de algunos comerciantes ha hecho que se busquen nuevas subespecies para así burlar las leyes.

Pero aparte de la adopción de estas necesarias medidas legales, siempre hay que tener en cuenta que la liberación de estos animales en el medio natural nunca es una solución, debido a los graves problemas que se pueden ocasionar. Si alguien desea desprenderse de su mascota, en casi todas las comunidades autónomas hay asociaciones a las que se puede acudir para que las recojan, solo hay que hacer una búsqueda en internet para encontrarlas.

NOTA: haced click en las fotos para verlas a mayor tamaño. Para ver el vídeo a pantalla completa sólo hay que hacer click en el icono de las cuatro flechitas de la barra inferior.

viernes, 8 de marzo de 2013

Especies invasoras y cambios en la ley al gusto del consumidor

Black Bass (Micropterus salmoides), una de las especies invasoras más peligrosas

Las especies exóticas invasoras son, después de la destrucción del hábitat, la amenaza más importante para la biodiversidad, ya que se estima que son las responsables de la extinción del 39% de las especies animales. Aunque la aparición de muchas de estas especies se ha producido accidentalmente o por negligencias de algunas personas, muchas de ellas han sido introducidas intencionadamente, en muchas ocasiones por la propia Administración.

Una de las causas de esas introducciones es el fomento de las actividades cinegéticas y piscícolas, que ha poblado nuestros ríos, lagos y montes de especies como los Black Bass, la trucha arcoiris, el salmón del Danubio, el Siluro, o los muflones y los arruis, por citar solo unos pocos ejemplos.

El impacto de estas especies sobre el medio ambiente ha sido devastador en muchos casos, ya que compiten por los recursos con las especies nativas. Por otra parte, pueden depredar sobre ellas, alterar el medio al incrementar la eutrofización de las aguas, son vehículos de enfermedades y provocan algunos impactos indirectos como la proliferación de depredadores generalistas.

Hace unos años, la ley no estaba demasiado clara respecto a cómo había que actuar frente a este problema ya que en muchos casos no se disponía de un catálogo actualizado de especies invasoras. Por fin, en el año 2011 se actualizó el catálogo de especies invasoras (Real Decreto 1628/2011 de 14 de noviembre) que incluía a 404 especies de plantas y animales, entre ellos a las especies que he citado anteriormente. En este Real Decreto se prohibía expresamente la suelta de dichas especies y se proponían medidas para la erradicación de las mismas de aquellos lugares en los que se habían establecido.

Como era previsible, las reacciones de las asociaciones de pescadores y cazadores no se hicieron esperar, y a los pocos días de la publicación en el BOE del Real Decreto, comenzaron sus protestas con el fin de cambiar esa ley para que se sacaran del catálogo las especies cuya captura les proporcionaba un mayor placer.

Todos sabemos lo difícil que es cambiar una ley, la cantidad de burocracia y de tiempo que se necesita para hacerlo. Todos conocemos casos de Iniciativas Legislativas Populares (ILP) que después de haber reunido un millón de firmas, ni siquiera se aprueba su trámite parlamentario.

Pero como siempre ocurre, lo importante no es a trascendencia de la ley, sino los grupos de presión que exigen su cambio, en resumidas cuentas, para unos colectivos es imposible cambiarlas, incluso reuniendo  millones de firmas, mientras que para otros es suficiente con una petición para que surta efecto.

Hace unas semanas, mientras preparaba un curso para la guardería de Medio Ambiente del Principado de Asturias, me puse a investigar este tema, recopilando artículos de periódico y me sorprendió lo fácil y sencillo que resulta para algunos cambiar la ley, incluso cuando los argumentos expuestos son absurdos y la trascendencia para la inmensa mayoría de la población es mínima. Hagamos una cronología de los hechos:

- 14 de marzo de 2011: Se publica el RD 1628/2011 con el nuevo catálogo de especies invasoras

- 18 de enero de 2012 (han pasado 66 días): La Federación española de Caza y Pesca muestra su oposición al nuevo catálogo


- 20 de febrero de 2012 (han pasado 99 días): el Gobierno acuerda revisar el catálogo "para evitar conflictos sociales, económicos o territoriales injustificados"


- 14 de marzo de 2012 (han pasado 122 días): el Gobierno modifica el catálogo de especies invasoras, sacando del mismo a todas las especies propuestas por los pescadores y cazadores (black bass, lucio, siluro, muflón, etc.)


Para justificar este cambio en la ley los argumentos esgrimidos eran que se trataba de especies cuya caza o pesca era muy gratificante y porque proporcionaba importantes ingresos económicos, como el caso de la pesca del siluro en el embalse del Ebro. No importaba su impacto sobre las especies autóctonas y sobre el hábitat, eso es secundario. Y en una vuelta de tuerca que roza el absurdo, el Tribunal Supremo decidió que el Black Bass "ya no era una especie potencialmente invasora", asumiendo los argumentos de los pescadores e ignorando los argumentos científicos que la consideran una de las especies más peligrosas. Para que nos hagamos una idea, la decisión del Tribunal Supremo sería comparable a que si decidiera que el ácido sulfúrico ya no es corrosivo sino que es un hidratante corporal.

Ante este tipo de decisiones hay varias cosas que quedan claras, la primera es que no todos los ciudadanos somos iguales ante la ley ya que nuestras opiniones serán o no serán tomadas en cuenta según al colectivo al que pertenezcamos. En segundo lugar vuelve a quedar claro el absoluto desprecio hacia la ciencia y la investigación que tienen los políticos y los gestores de nuestro país. Y por último, resulta evidente que si se quiere cambiar una ley se puede hacer en menos de cuatro meses, si no se hace es porque no les apetece.

viernes, 11 de junio de 2010

La otra cara de las mascotas

Las especies exóticas invasoras son, después de la destrucción del hábitat, la segunda amenaza más importante para la biodiversidad, y son las causantes de la extinción de una gran cantidad de especies. La llegada de nuevas especies produce importantes alteraciones en el ecosistema, ya que compiten con las especies nativas y además pueden transportar patógenos que pueden resultar letales para las especies locales.

En algunos casos, la llegada de esas especies exóticas puede ser accidental, ya que son transportadas pasivamente por barcos o camiones, pero en muchos casos esas especies exóticas son mascotas que se escapan accidentalmente o son liberadas por sus dueños cuando se cansan de ellas.

Falsa coral (Lampropeltis triangulum hondurensis) atropellada en Uvieo

Hace unos días, en el Monte Naranco, muy cerca del centro de Uvieo, Antonio García encontró en medio de la carretera una serpiente atropellada. A simple vista ya se veía que no se trataba de una especie autóctona, parecía una serpiente coral o alguna especie similar. David Pascual preguntó a varios expertos y le confirmarón que se trataba de Serpiente coral ratonera (Lampropeltis triangulum hondurensis), una especie muy cotizada en el mercado de la terrarofilia. Todo parece indicar que se escapó de su terrario o que el propietario se cansó de ella y decidió soltarla. 

Culebra Real de California, variedad albina (Lampropeltis getulus)


En el caso de esta especie, es prácticamente imposible que llegue a sobrevivir tan sólo unos días soportando nuestro clima, ya que se trata de una serpiente cuya temperatura corporal no puede bajar de los 15ºC, pero otras serpientes parecidas han llegado a sobrevivir en climas similares al de su lugar de origen y han dado lugar a auténticas plagas, como ha ocurrido en Gran Canaria con la Culebra Real de California (Lampropeltis getulus). Hace unos años varios culebras albinas fueron adquiridos en tiendas de mascotas y poco tiempo después fueron liberados por sus dueños cuando se aburrieron de ellas. Pero en este caso, las serpientes se han aclimatado perfectamente, han comenzado a reproducirse a una velocidad pasmosa y se han convertido en una amenaza real para la rica herpetofauna autóctona de la isla.


Tortuga de Florida de orejas rojas (Trachemys scripta elegans)

Pero si hay un caso que todos conocemos es el de las Tortugas de Florida, las famosas tortuguitas que se venden en las tiendas de animales con una pequeña pecera de plástico y una palmerita. La mayoría de esas tortuguitas morirán en pocas semanas por falta de cuidados adecuados. Las que sobrevivan crecerán rápidamente y se convertiran en tortugas grandes que comeran sin parar y que necesitaran que se les cambie el agua frecuentemente. La conclusión es que los niños a los que se las regalaron se aburrirán de ellas y los padres cansados de cambiarles el agua y de los olores que desprenden, en una reacción bienintencionada pero completamente errónea acabarán soltándolas en cualquier charca o zona húmeda. Pero en este caso, muchas de estas tortugas lograrán sobrevivir y adaptarse a su nuevo hábitat y llegarán a reproducirse, causando gravísimos problemas, sobre todo a otras especies de galápagos autóctonos, como el Galápago leproso, pero también a anfibios, peces e invertebrados, ya que son muy voraces.

 Tortuga de Florida de orejas amarillas (Trachemys scripta scripta) en el Embalse de la Barquera

La lista de especies de mascotas que han sido liberadas y se han llegado a aclimatar crece año tras año en nuestro país. Actualmente ya se han asentado importantes colonias de aves como las cotorras argentinas y las cotorras de kramer, o incluso mamíferos como mapaches, que ya están provocando importantes problemas en los alrededores de Madrid, por no hablar de los numerosos gatos y perros asilvestrados que consumen cada año millones de animales salvajes.

La única solución a este grave problema debería pasar por un cambio de actitud por parte de los propietarios de esas mascotas y también por un endurecimiento de la legistación sobre importación de especies exóticas, e incluso por la prohibición del comercio y la tenencia de especies potencialmente peligrosas.

Referencias

GUREVITCH, J., & PADILLA, D. (2004). Are invasive species a major cause of extinctions? Trends in Ecology & Evolution, 19 (9), 470-474 DOI: 10.1016/j.tree.2004.07.005

martes, 5 de mayo de 2009

Moñudos depredados: se veía venir


Hace unos días escribía una entrada en este mismo blog comentando los estragos que habían hecho los visones americanos en la colonia de cormorán moñudo de Cíes. Todo parecía indicar que las sueltas de los "amigos de los animales" estabán provocando un desastre ecológico que con toda probabilidad llegaría a Asturies más pronto que tarde.


Hoy mismo visitamos la colonia de Castríos, en Tapia de Casariego para continuar con la campaña de anillamiento que estamos llevando a cabo desde hace años. El 22 de mayo había 5 nidos ocupados, todos con pollos de tamaño mediano, pero ayer mismo una llamada de Gilberto me estropeo la tarde, me comentaba que desde tierra sólo se veía un nido ocupado y que el resto parecían abandonados. Me temí lo peor. Y desgraciadamente estaba en lo cierto.

Al pasar al islote encontramos un espectáculo que no por esperado resultaba menos triste, se había producido una escabechina y toda la zona que rodeaba a los nidos estaba sembrada de cadáveres de pollos medio emplumados. Había animales devorados parcialmente, otros despedazados, restos de alas y cabezas y sólo dos pollos vivos en un nido.


Al menos un visón americano, de los que ya se habían visto en los alrededores de la Ría del Eo había pasado a la isla y se había merendado la práctica totalidad de la colonia.

Aun no puedo entender como lograron sobrevivir los dos únicos pollos que quedaban en la colonia, quizás sus padres fueran capaces de defenderlos o quizás el visón después del banquete estuviera lo suficientemente saciado y abandonara la zona, quien sabe si con intención de volver a por el postre dentro de unos días.


Mientras todo esto ocurre, aun no sabemos que están haciendo en la Consejería de Medio Ambiente para proteger a esta especie catalogada. Evidentemente ellos no son los culpables de que una pandilla de iluminados, con un coeficiente intelectual muy limitado y con un afán de protagonismo desmesurado hayan decidido soltar estos animales para que terminen con lo poco que nos queda. El caso es que los responsables de medio ambiente no han hecho absolutamente nada para proteger a esta especie, aparte de algún censo puntual, la edición de folletos y panfletos variados y la colocación de dos carteles de 30 x 15 cm hace 20 años avisando de que no se debe pasar a los islotes.

Llevamos varios años informando a los responsables de la consejería de que los cormoranes moñudos se están muriendo en los aparejos de pesca, que antes murieron petroleados, antes tiroteados y ahora depredados por una especie exótica. La población reproductora de la especie está sufriendo un declive muy acusado desde hace años, mientras la consejería mira hacia otro lado porque es mejor dejar que las cosas sigan como están y no mojarse. El visón americano puede ser la puntilla para esta especie y no creo que desde la Administración regional vayan a hacer nada para remediarlo, no pondrán medios para evitar la mortalidad en palangres y trasmallos, no plantearán medidas de control de visones y dentro de unos años sólo veremos a los cormoranes moñudos en una mesa de disección o en un bote de formol. Igual que a los cormoranes grandes que son masacrados por la Administración asturiana para darles gusto a los pescadores deportivos. Los votos mandan, y ya se sabe que para eso si hay dinero y medios.

Pero no nos preocupemos, lo importante es que los osos del circo de Proaza ya son novios. Para comentarnos lo bonito del amor circense los políticos regionales si hacen cola para salir en la foto, y dan dinero a espuertas. Mientras tanto los osos salvajes, los urogallos, y ahora los cormoranes moñudos se extinguirán ante su pasividad y su desidia.




Acabo de encontrar un video en la página de Arkive de un visón cazando un Azulón (Anas platyrhinchos) para que os hagáis una idea de la fuerza que puede tener uno de estos animales y os imaginéis como pudo ser el espectáculo de hace unos días. Este video está especialmente dedicado a los miembros de los grupos de liberación animal que los soltaron meses atrás.

lunes, 13 de abril de 2009

El desastre de la "liberación" de los visones americanos


Alberto Velando, investigador de la Universidad de Vigo, me envió ayer unas fotografías tomadas la semana pasada en las Illas Cies (Pontevedra). En estas Islas, incluidas dentro del Parque Nacional de las Islas Atlánticas, se encuentra la mayor colonia reproductora de Cormorán Moñudo (Phalacrocorax aristotelis) del Atlántico ibérico, que hace pocos años albergaba más de 1000 parejas reproductoras de ésta especie.

En las fotografías se observan los estragos que ha causado la reciente llegada del visón americano (Mustela vison) a estas islas. La aparición de varios cadáveres de cormoranes y gaviotas depredados por los visones hace presagiar la rápida extinción de esta colonia, que ya se encontraba en una situación crítica después del vertido del Prestige en noviembre de 2002.



Las aves marinas son especialmente vulnerables a la depredación por especies exóticas ya que no tienen adecuados mecanismos de defensa contra ellas. Normalmente se reproducen en islas y acantilados en los que los depredadores terrestres no pueden acceder, por eso la introducción de ratas o visones causa mortalidades masivas, sobre todo entre los pollos, pero también en los adultos a los que capturan mientras incuban.

Las sueltas deliberadas de visones procedentes de granjas de peletería por grupos autodenominados "de liberación animal" está teniendo consecuencias catastróficas para la fauna autóctona ya que son importantes depredadores que son capaces de acceder a islas e islotes nadando durante kilómetros.

Aunque entiendo que se intente evitar el sufrimiento innecesario de los animales, lo que nunca podré comprender ni mucho menos apoyar son los métodos que emplean estos grupos. La suelta de visones y otras especies exóticas en un medio que no es el suyo produce en primer lugar la muerte directa de más del 90% de los mismos, ya que al tratarse de ejemplares domésticos no están adaptados y morirán de inanición o por depredación durante los primeros días. Pero lo más grave es que los pocos que sobrevivan y lleguen a reproducirse pueden causar la extinción de poblaciones enteras de aves y pequeños mamíferos en pocos años, como ya ha ocurrido en muchas islas en todo el mundo.

En Galicia ya se ha detectado ésta especie en numerosas localidades y en los últimos años ya se ha visto cerca de la Ría del Eo, en la frontera con Asturies, por lo que su llegada a las colonias de aves marinas del occidente asturiano parece inminente.

La suelta de animales exóticos en el medio natural es un delito y no hay ninguna razón, ni ética ni moral que lo justifique.